ÁKOlU SABADO
25
DE NOYIEMBEEDE
1854. müih.50.
DE U
PERIODICO DE INTERESES MORALES Y MATERIALES.
REDACTADO POR
CD. V'vOooi» ^ TlXo-ttl·, CD. TPuoew, ^ (D; SUoxiCM 5. (^aïïe^o»
SE
PUBLICA TRES VECES AL MES.
PRKPins ORStlSRRtniON En Madrid, por un.mes,
3
rs., por1res id. 8. Enprovinoías
,por tres id. 10. Ul-
traLÍÍ1.'?str?ngt?o,'po?un att^ DE SUSCRIUION.-En Madrid: En la Redacción Colon,
número 12,
cíarto
cuarto; en lalibrería de Cuesta o en la de Bailly-Ba.lhere, y en la litografia de Mejía,
calledeAtocha, núm. 62.=Enprovincias en casa
de los corresponsales en ios puntos en que los hay, o girando
letra sobre òorreos áfavor fiel Adoaiaístcador, 0.
L. F. Gallego, encarta franca.
ADVERTENCIA.
La Redacciun y
Administración de este periódico
seha trasladado d ¿a calle de Colon,
núm.
12, cuarto 4. ®
ASOGIA.GION VETERINARIA
para
la publicación de obras esccgidas de la ciencia.
Continuación de la lista desdcios.
D. Quiterio Pizarro y Navarro.
D. Lorenzo Lozano Sanchez.
D. Zacarías Palos yMoro.
U. Viceule Abad ySanchez.
D. Jacinto Miguez.
D. FidelPamías.
D. Telesforodel Valle.
D. Silvestre Yela.
D. Juan Bautista Despons.
D. Saturnino del Valle y Sanchez.
D. Benito Suríol.
D. Antonino Coscolla.
D. Enrique Martinéz, catedrático de la Escuela de
Córdoba.
D.ManuelCarrillo, id.
D. José Prada, id.
1). Agustin Villar, id.
D. Genaro Montoya, id.
Bibliotecade la Escuela Veterinaria de Córdoba.
D. Tomás Martinez.
Nota:
hay,
hasta la fecha, tomadas 189 accio¬nes de las 200 que se estipularon.
Cuando por vez
primera leímos el famoso
ynunca bien
ponderado, Decreto orgánico del 15 da
febrero último, sobre
reforma de la enseñanza Ve¬
terinaria, y
pasando
poralto los defectos de
que,en nuestra pobre
opinion, adolece, vimos consig¬
nado en su título 1.®, articulo 2. ®,
el
artedehvrrar como una de las
asignaturas del quinto
añoés<j4k.carr£i;a.y..4..segiiida
en. suiltuLo üegmidiA,
ar¬tículo
15, disposición 4.°, al
enumerarlas cualida-^
des ó circunstancias que
deben reunir los
queha¬
yan deser
admitidos á matrícula, entre otras osaber
herrar á la española,
lo
queprobarán mdeiante
eocámen en la misma escuelas-, se nos ocurrió,
aunque
sin ninguna analogía
conel
casopresente, aquello de ¿.si rejas
paraqué votos?
¿ysi votos
para quérejas? Porque, efectivamente, si los
quehayan
de■ presentarse
á
sermatriculados han de saber
herrar, sobra esta asignatura; y
si la
asignaturadel"
herrado permaneceformando
parteintegrante
de la cirrera
¿á qué semejante exigencia á los
quehayan de matricular.-e? Asi
es que noshicimos la
-ilusión de creer que á la
primera matrícula
que se abriesedesapareceri
ila exigencia del herrado,
puesto que
ha de enseñarse teórica, práctica
y científicamente en el curso del quinto año; pero nuestrasilusionesse han desvanecido como el hu¬mo, cuando
hemos visto
que,al abrirse la matrí¬
cula del curso del 54 al
55,
seexige
comocondi¬
ción
{sine
quano^i) á los que hayan de ser matri¬
culados el saber herrar ála
española, lo
que pro-s harán mediante exámen.Estasola circunstancia, este solo
hecho
quecreemosfirmementeserállevadoácabocon
sobrado
denuedo por
el director de la Escuela superior
y queáprimera vista
parece unasuperabundante
inocentada/á
cuántas
ycuán variadas reflexiones
y
comentarios
sepresta,
enel ánimo de las
perso-250 EL ECO
ñas pensadoras'no profanas á la profesión veterina¬
ria! Por nuestra parte son
tales,
quesi
se nos pres guntasequé
eslo que en último análisis.y,e¡apios de trascendentai
ensemejante medida,
notitubearía-'
mos'en/pontestar, que,
ó,somos muy visionarios ó
* lo que vemos es
la ignorancia orgáliizada y erigida
«fislema; la
degradación-de la profesión
yel aui-, quilamieuto de la ciencia.
No
podemos,
no queremos enmanera, alguna,,
entrar en el
vedado campó'dé las intenciôn'és,-peéo'
cuando los
hechos, ostensibles
endemasía, sobra¬
damente las rodean,
lícito
nosserá,
endwW mó-
d.v,
deuucir las
causas porlos efectos, legitimando
pn^-p]';çqsôj prespnJ,e,tiquellQ jde hoç^^io$tjio.ç, ergo
profter
hoc.
Lo
primero
que vemos enla exigencia de se¬
mejante condición
esel deseo y la intención, que
no calificaremos, por parte
dpi .encaiigadq, de;
pre¬sentar al Gobiernode Ü.
M. éf proyecto dé reforma
del 15de febreroúltimo,
de
perpetuarla union del
herrado á la ciencia
veterinaria. No
es-oeaston-ni^
tratamos áhc-ra dediscutir su
inconveniencia; perc"
naturalríteúte,nos deslizamos
enjla.consideración de'
que,
permaneciendo semejante union
,el lierrado
será constantemente
el
quefige las-cond-iciopeS, de;
existencia material, de
deeoro
yde cousidera&ion
s-'cial de los
profesores. Pero
no esesto todo; abo- íidoá
enmiiy húen hora los exámenes por- pahantía
y
précisádos los
queá la carrera de Veterinaria Só
dediquen á
estudiar
enlas escuelas establecidas al
intento, és
bien fácil compi'euder
queen las pobla¬
ciones enque estas
radican habrá
unnúmero de praCtibánies hasta escésivo si se quiere
,■pero con
la'hiisma
p'óporcíon ha de -.'isminuir necesaria¬
mente en el restd'é
lat; poblaciones :"y esto'vale
tanto como décir álúS
profesoids ■■■cosados
porla
edad y
los achaijues;
yqué no cuéntan -con otros
recursos que sq
profesión para subvenir á?u subsis¬
tència,que estais fisiramente impedidos'para
herrar, relégaos al fondo de la miseria y del ham-
hre. E t'o es cruel, esto es'
desgarrador;'
peroesto
'serápositivo
desgraciadamente, lié aquí por qué
somos, por
humanidad
y pordecoro profesionál,
acérrimos
partidarios del secuestro del herrado de
la ciencia veterinaria.
Lo que vemos es
el deseo de
quelos qnéingre-
,sen pn
ia
carrera notengan cohocimiento- preli¬
minares
de nin^yqa
especie; pues queá la edad de
diez y
siete año.s fijada
para'ser admitidos á ná'a- .tricula,";)o
hantenido fie'mpo
mas quepara' dejar,
acaso
P'Cmaturamente, la escuela
ydedicarse dos
é.
l'reé.
años ,ámanejar el martillo
yiá tenaza para
ppay^sft endispp,sici.Ón de llçriar esta èxig'enciapre-
.liiniuar
.^a.ipatríc.uia T de' este modo y c'ón tales
eTémcnfos ¿quéi frutó prnirán sacar los aKimnos del
eistúdip, np'd'; ja medicina Yetérinária, 'sino qüe
mucho menos de la física,
de, la qnirjíiica, dé la hiss-
fpria natural
yde la agripü!lura¡' 'Cónvéhgámo's
.puespn
qupV.d estas rqate; las se han incorporado
á-la cpt:rera p.o.r puro
hijo, o,se piensa enseñarlas
de
cu^lqnigra mpdo, lo. qpe' iio .creemos en maneéa
alguna
jie la.reclilud de cónciencia, de la aptitud y
.
pec.ppopida.capacidad de algunos de los .prpfesó'rés
:que indudablemente las
tendrán á
su cargo, yquienes encontrarán á
nodudar, insuperables difi¬
cultades para
cousegiiir
que susdoctrinas fruclifi
-quen, como
sembradas sobre
un campoinculto
ymal
preparado
pararecibirlas. Otra
cosasería
por cierto si, en.ïez deexigir
elherrado,
seexigiesen
conocimientos
preliminares de
mtemáticas
,de geografia, ,de física, química é- histsria natural,
algo mas
útiles
ynecesarios
queel herrado, puesto
.que.este.arte ha de enseñarse científicamente en
'el'5. ° añode: la
carrei-á,
y conlo
que esta que¬darla
descargada de aquellas asignaturas
y se cur- VSaria.'c.(ifh masaplomo
y solidez.Pero ya se ve: esto
producirla necesariamente .ilustrados, profesores-,,
y comoilustrados
,.mdepea- áléatps;
yacasono'he buscan sino dópilesmedia-
nías que
inocentemente
ysin saberlo,
seencarguen de resolver de unmodo afirmativo el la tan nega-. tivameute resueUp
problema de los hombres
nece*'sariós.
Y hé
aquí sin duda la
causaprobable de la
-'clándestinidadmon quesemejantes
reformas
se pro- yeotan.yGonfeccionan,-en medio de. ja
mayorqs-
c.uridad ydel
mastenebroso silencio,
para quenadie
se
aperciba ni atarme á la profes'on antes de que '
•impunemente
puedan, serle impuesta-, bién á
pes.aiv"suyo : y
bé aqui
acasoel
porqué,
auncuando la
prolésion cuenta
conalguno,- peiiódicos, alguno de
los cuales viene.tíemuió Háee. sieítdo el eco fiel de
las necesidades que la
aquejan,
yde las necesarias
reformas que
imperiosarñente reclama, jamas nin-
giíuo
de ellos nos'anuiicia de anleiumo- los. planes
y
reformas
gu-', sp;proyect,^a, sino.puando, como
nosotros, pobres
[)rofesore3„de provincia,
son sor¬prendidos
porla súbita aparición óficiál de enormes
monstruosidades.
lié aquí en resumen
la publicidad
(jue se ape¬tece, ladiscusión-que-.se
desea
yla pártidpaciuu
que á la faç.utqdsela-coucede
enlos asunto^
que,dí- gasé'ló'
quesé quiéra', 'cTehreran hér de siriesclüsiva
competencia,
puesto quemejor
que,nadie, conoce
las necesidades quela aqaejan, como
las
necesa¬rias reformas que rec'ama, y puesto que
ella sola,
en último resultado, es la
víolima inocente de iá
existencia de las primeras y
'de la carencia de las segundas.
Fm vista de tan
menospreciante
.ydesd
mpep desvio¿qué funesta fatalidad,
no.s,,preguntamos, preside
ála ciencia
yprofesmn Veterinaria para
tenerla constantemente amarrada al carro,
de la
ambición, del egoísmo
y-del ■jnonupoiio esclusivO?
¿Hasta cuando ha de pci'inauéeñr
enla menor éddd
y
sometida
portanto á la
vergonzosa ytiránick
tutela,acaso de
autorid.a,des .científica.^, arbitrarias', erigidas
entales sin mas" asentimiento
queél ,de su
voluntad
omnipotente? Qué,
tanignpranté, desmo¬
ralizado y
abyecto
esel
cuerpofac-uUativo de vpfep
rinariacivil, y
militar
que enlas co-asqueásu
existencia científica moral y
m-aterial atañen; nb
mereceel honor de ser
pí-éviamente consultado por
los que,
validos de
suelevada posición, manejan el
timón de tandestrozado, como
mal dirigido Vi'gel?
Qué, tanto es
el degradante idiotismo
yestúpida
abnegación de sem^ante cuerpo, que solo como una
gratuita
ygenerosa"concesión
sele permite el de-
DE LAVETERINARIA.
beF,'-yáold'él deber, 'dë sHiRetbége·'·Cib^'aràbntie comó '
un
de^baáádo''iloÍ!á;d'iirí,'nisefáblb'''esólavd;'á ^db'-'·
lenífes' çondiçjdnèl' irniiuè^tàí(yjàsò jíííí·Vüh aiidai y
monppòjíizjídür egaisrap? Q:uié,'tán éspii^ y .aje.r^pde,
ilujtr'açiQii,
comadevbuçnosj desmtèyeaaqos deeeos.,
y
sentimientos por-el lustee .de su profesión se Gpn^i
sidera áí este cuerpo pur
jos
queaconsejan
y-pior
ponen
al Gobierno de^S; M.'las ilefo'mes, raquítioas
•é
fficómplj-etag reformas-'que'-de vez-en-Ona-Hdo y
cotilo ladel 15 de febrei'ó
lïltîmo vienen'â sofprenv derho's/'qdë'no seqemè.préscindiy de su bOffcufso,
de.gu
opinion
ya'sèníimi.ento,'
porpiedlo,,dé una p'ré'-i ;
viáj'detenida, .òonveniente. .pecesária, madura, ilus--
.irada,
general
ypública discusión,; tratándose de.
reforinasdanradicales y quetan
hondamente afeo-.
tan á:Ja ciencia y
profesión
paraquienes
-se;-esti-
blecen? Si
pudiéramos!, ni aún
porunsolo momento abHgar semejante idea tan poco favorable 'ádiués-^
tros'lcomprofesores,
nosmio ocultaVianiód vergonzú^
sámente la honrosa invéstidúra"del
'prd'í|é^ürádb y bariaraps.impalpable^ fragme.nios.nuesllm;respectivo
diplp'má, sino
queaconsejaríamos:'-.al Gobierno ,de,
S..SI , no ya una
roforrna.en este ó,eJ,;olrO;Seatido,
sinodacompleta
disolución
yesterminio da
unapro.-
fesioaque
sobre
no serde utilidad alguna
ental-
e.dado,
habla voluntariamente-prostituido
y'abdica--:
do tíasta'sn
digniilad indiviilnál. 'Pero' lejos dé abri¬
gar pOr
núéstra parte sem'ejante idea, 1á abrigamos popei pontrario demasiado
n:bie
yeletada, quizá"
pdrdüé,!mqarQO,s,de.,muy bajo,
y ppr.jja.yèidàdèra
vippzl,
porla que.k ciencia
yprofesión debout-^^1'
miradas, para
descubrir
áunsolo golpe de vista y
entodasu estension, su
estado,
susmedios 5
recur¬sos,-su
poder
yenlontananza
sumasó .menos-lento,
pero
infalibLe
aunquecontrariado porvenir.
Si nuestras ideas y
espresione-s, ivspecto del
asunto que las
motiva,
parecendemasiado recal-
citranté-s y
qnierén mirarse
como vagasé imperti-
nenteb lieclamabionés por
aigmhis éspíri'tus'débiles
y' m.éticuloso's
endemasía, les decim'ós: ahí teiiek
ej, decreto
de reforma del 15 de febrero, quienp má façiiítar él
acceso á lacarrera,si
noproscribe de
un modo absoluto,-directo yostensible la posesión de
conocimientos prei
rninares
tanútiles, convenien-
tesy
necesarios
para cursar confrutoda dicifil
y escabrosa cienciaveterinaria, los posponeai llama¬
do arte deherrar, aun cuando este
constituya
una delasasignaturas de la
carrera, ylos proscribe ab-
solutam'én'te cuandono están,
digámosío así, orla¬
dospor,dicho arte.
Ya lo sabéis los
que.á costa de tiempo, de latere esjy .de afanosos desvelos habéis
cursado con fruto el latin, loa
idiomas vivos, las
matomáücas, la historia, la
geografía, la física, la química, la historia natural, cualquiera de ios
co- nooimientosútiles enfm, retiraos, llevad el caudal
de los conocimientos que
bayais podido reunir
ydepositarios
en aras,de otras ciencias
y carreras que se paguen masqué la veterinària ,.de instruc¬
ción,y
coiiocimientqs- preliminares,
queOllas.os
abrirán basta con
júvilo
sus puertas yhasta
se en¬vanecerán de q,ue
las pertenezcáis;
pero no osde¬
tengáis
ni un momento enel átrio de la desdeñosa
Veterinaria si despues
de
vuestrosestudios
nolos
abandonáis para'
dedicaros dos años'por' lo
meñosI lili
á
manejar'i-aS berraffliehta,
yen unapalabra, par'á
no
■aprèn'déi·.fo "iju'é'désjfiues 'éé 'os üabria de' ërisébar '
cieñ'fíflcMdnté'bn'el cursó
dela
'carrfe'rá', ¡dëàb'è'-'q
jad!. d,éj^àjbi'|'çampó!_bbrb, y. facili-tld .él PiO.c.eYo ' a lós
:
qwém.iéatras vosoj,rqsi, habéis oonsúraido el mpjpr
tercjq .de-.-vuestra
.vida
eu.pi-ivaciouek,y.peiialidailè's,,j
'iuer-entesal
penoso.estiidio.de las ciencias, han,gas-
tadoi el tiempo
cómodamente;
enla entretenida
y.-, modéstaocupaciónde
barrerel herradero,-buscar
saetines'parà
venderlos al zapatero de enfrente y
•empléa'r
suproducto (èegun la edad)' en virio
,ta-
■'
baóo'
ó'.áleluyaé'.',No murm'tfreis, .'coíibced la/fúi ka
de
iá justicia
ycouyeai'éncia con'qùe.jse.inejante cofl
dicimi seba.eslab.lecjdo; dad'ías gracias á.'s.u iiil-
ventory,
retiraos
en.silencio. No alarnqei.-
con vues-,troS'inútiles quejidos á
la
tropa-de neólitos
que,con ventaja viene áreemplazaros. Si
c¡>n.incalculable
ventaja.¡jSaben herrar!!
- -ko'-podémos
continuar la pluma
senoscaedeja málio'if la rázqn
sesnl^lëva á pesar nuestrd al '
cuniúld
dé';idSa's_'"y de triitës considërâcîdnës'
queSè' '■
agoípán.á nués-trá.'menté'
po.i'lo
que.ren.unci.aniQ-'á'j
iiacpr un
.qòuçienzudo
ycjeteaido.análisis del di bp^-"'
so y nunca
bien ponderado, arreglp de la enspiiauza
.y
profesión Velerinaria;
perobasta lo espuesto para (luelosprofe-sores ilusos, si
aunhay alguno,
que creen,y esperan
sin abrir ios-ojos^á-los' repetidos deseu-
gáñós,
reflexionan madura'y'detenidaiñente,
ypeft
■ siiarliéñ'dóée del 'féribicóá doride'rimuladamerite'se' ■ nos ll.éva;rfinuucfen'á
.susci'éenciáá-y.piéfdán'tdílá'
esperanza
de ppryeriir .para. 'ig .çi'eqqià., y.-profeljq'ii,!
Veterinaria, todq
vezquela itijcíativa
no arranquedel"
cuerpo,
yetqrinario civil
yñiilitar
en. m.asay.quecon:fas.fuerzasique.son de suponer en su
juventud
ro- : bustezy'lozanía
noderroque
convalor
yresolución
.e.?a rémora fatal, constante y
peligrosa,
cuyosbas-
tar'doslbteré's .son diametraimebte opuestos á
los
•legítimos
quétòdos' los profesores de biiéaa fé no-'''
brorrienle uéséamos y que á ilo
dúd'ar'óbtendi'émób'
en.sil dia,
si Ipcídos,
y'compactos,
yponiendo',el)
dedo en la
íjaga
cuyoorigen
esde todos conocido,'
manifestumo..sdaconsunoal Gobierno .de
S., M.,]a
inconvèniencia de esta y otns
reformas
que según,se diceso.proyectan,
asi-como la verdadera
orga- nizaeion quela
enseñanza yprofesión Veterinaria
reclaman
imperiosamente si han de rendir los ópi- moá'ysazcihádPs frutds'de
que sonsusceptibles y
quédeétids 'esperán côri'im'perios'a
yjusta oxigen-;
cia la
agricultura, la industria pecuaria y en uaa palabra,.el Gobierno
yel público,
Tarancón y
noviembre de 1854.
SilvestreYeia.
REMITIDOS.
Sres. Redactoresde El Ecode la
Veterinaria.
Estimarésesirvan
Vds. publicar
endicho
su pe¬riódico, el
sigdiénfe comuriicàrlò bosquejo de ,va¬
riascuestionesquese
tocan
yhabrán de suscitarse'
necesariamenteen la
.marcha
yorganización de ios
estudios
Veterinarios.;
■'j
'Amsó'á loi curantes
enVeterinària.
Noes lomismo estudiar
Velerinaria
parasaber
Veterinaria, que
estudiarla para practiCticarla.
232 £L EGO
Digo
asi,
porquehabiendovisto
que además de los muchoscursantesencirujía especial hasta algunmédicohonranuestras cátedras deVeterinaria con sumatrículaformal; no
estrañando
queotrosde su clase yde otras deignal ó mejor categoría
lohagan
también guiados por la
perspectiva
alagüeña con quesepresentaó quiere
presentarse estaciencia;
sintiendocomo esnatural quedespuesde hacernos
lamala obrade aumentar otro pocoó mucho el nú¬
mero delos escedentesprofesores veterinarios, tal
vezysin
tal, al
reflejode los nechos,
tenganellosquelamentarse
de la elección de
una carrera, cuyo rango yclaseenla sociedad, supartemecánica, los dispendios, y productos no guardan proporción, nisonrecompensados porregla general.
Con esto la Veterinaria parece se ha engrandeci¬
do;mas loqueha sucedido es que seha aumentado elnúmero de loscursantesy porlotanto lo
hará el
de losProfesores Veterinarios; cual loha hecho el de los Albéitaresimprovisados, como si sehubiera notado«na escasezde ellos, para tanta
tolerancia
ydispensaen
la edad, prática
ydemás,
en contra¬posición de los estudios Veterinarios
quecada
vezse quieren
ir aumentando
con graveperjuicio de
los que
los siguen; pués
que apenas tocaremos en algunosañoslos beneficios del
nuevoplan de Vete¬
rinaria, ni creo lo esperemosdel reglamento
de la
veterinaria civil que tanto se retarda cuanto se necesita.Unicamentesí, vamosviendo loque eradeespe¬
rar, que es
la modiflcaeion de algunos
puntosdel plan
querige;
porque nopudiendo adquirirse
en pocotiempo la práctica del herrado
yforjado (l)
que seexige
al
unde la
carrera y paraobtener
eltítulo de Veterinario, niconseguirse sinactosduros
y algo
ruborosos
paralos
quellevan dos ó
masaños
de coiégio,ymayormente para los que ponen un títulocon el que yasolo deben
aspirar
áotra cosa(2)y ne
al aprendizaje del herrado
como,sucede
álos
queingresan enel
colegio sin saber herrar
porpun¬togeneral, la medida
tomada
en estamatricula
deno admitir á ella á los que no sepan herrar, (omi¬
sión delreglamento vigente,) esde necesidady es¬
taba reclauiándolo desde la creación delos colegios
deVeterinaria, puesto quela partemas positiva de lasutilidades delVeterinario, porregla generalpen de delherrado; como también la muy
principal
de que el bnenherrador
desempeña una parte de la higieneVeterinaria
couseivando los cascos de for¬manatural yregular: y otrade la terapéuticaqui- rúrjica, enmendando los defectuosos:evitando,ca- rando y aun conociendo muchas y trascedentaies dolencias que arruinanprematuramente á los ani-
males(5;.
Deeste modo: por esta determinaciónse evitará que
á
losdos,
1res y cuatroaños,
y muchos des¬pués
de concluir la
carrera,la abandonan
cual su¬cede. Hastacon el titulo, que es lo mas triste: des¬
puesde tantos
dispendios
ytrabajos
hay algunos queno pueden ponerseá ejercer la ciencia,
para (t) La deestenola considero de necesidad en el Ve¬terinario, sí el que sepaherrar,pormuchasrazones.
(2) Acslocarse enunpueblo ó ciudadcomo tales pro¬
fesores.
(3'\ Herrando rae he cerciorado de hecho de la natu¬
raleza deuno delos modos ó caractères deesa torpeza á
que se llama infosnra, sobre cuya naturaleza y sitiose está divagando ycuestionando qe continuo, marchando deerroreherroren micoaecptó, por el erapeúo deque¬
rerque seaunaenfermedad especial,no siéndolo, como noloesel,asmayalgunaotra.
que sehallan
autorizados,
por very conocerloqueignoraban;
pues que no seles pintaba sino bajo uu aspectoalhagueño,
y asentadetantos escollos como ofrece porregla general lapràctica del herrado y de la ciencia.¡Triste es! Provistos detítulotancos¬toso. repito, verse sin poder establecerse en un
pueblo
por nosaber
herrar, so pena de llevarun mancebo para quelo desempeñe, cuando suele cos¬tarma.s queel producto de muchos de lospartidos.
¿Y qué
aehalla
este enocasionescaroni barato? Porotraparte ¿No es vergonzoso quesi el mancebo no sabe su obligación, ni le puede
enseñar
ni retar el maestro/"¿Que hacen esostituladosprofesores Vete¬rinarios, repito, sin poderse establecerpor dicha
causa? Lamentarse desu posición, triste á la verdad;
desacreditar la llave ó biengastarua segundocapi¬
talentrenianccebos y el tiempo necesariopara ad¬
quirir clientela los que sedeciden á poner tienda.
Casi es imposible la subsistencia de un profesor
Veterinrio en uu
pueblo
no sabiendo herrar, su Crédito é tntereseslo reclaman imperiosamente por Cuantos estremos quiera tomarse en las actuales circunstancias.Aunque concisas, creo sean razonesbastantepo¬
derosas parademostrarlo necesarioque es álosvete¬
rinarios saber herrar, como lo indispensableque se haga suaprendizaje antesdeingresar en los cole¬
gios,ya que enellos es casismposible hacerle, no siguiendootramaicha.
Por otraparteal hacerdicho aprendizaje cono¬
cerán y veránla partemecánica de la cienciay su agregado el heirado, si como tal se considera; sin
seralucinadoscomoha sucedido ysucede á muchos de los matriculados: debiendo persuadirse de que toda la tolerancia quehaya sobreesto, ha de pesar
siempre
principalmente sobre ios á quienes sedis¬pense.
Grande revolución seria necesario hacer en la ciencia para queestasveidade.s hoydenecesidad de
tenerencuenta, llegasen áser útiles, que no seria deotromodo que aislando el herrado de tas demás materias;cosa difícily acaso peijudicial á la ciencia
é intereses de lo.sprofesores; pues hay enfermeda¬
des yoperacionesen los cascos que e.vigen para su curación lo ((uo seabandonaóquiere abandonarpor algunos, cuál és el herrado; y como sea indis¬
pensableque las circimstanciassean lasquenos en- camiiran siempre al objeto que nus proponemos, inútil seria que de un golpe de pluma se aislase el
herrado déla parte científica, (si aislarse ¡mede equi¬
tativamente para todos)si nos hailáidinos sin her¬
radores simplesque los
desempeñasen,
sin sueldospara los
profesores
y hasla sin ¡lueblos capacesde pagarlos en lo general de muchas comarcas; con otros varios onstáculos.¿De
qué sirve
darestension á ios estudios
y au¬mentar los gastos lie la carrera veterinaria, si con i tantos albéitares creados por esa tolerancia tan inaudita, eu ei puebloque hade haberunoliaydos
y hay
partidos
ipie uoproducen
undiario
supe¬rior al de un menestral jornalero? Mirémonos en
eseespejo:eu ese partido vacante que
ofrece el Bo-
leiin de 10 de octubre de este año. Que se aisle el
herrado y veremos lo que en suma
produce. ¡Cuan¬
tos hay por el estilo!
Es de advertir asi mismo que se
anuncia
conlá
asistencia del ganadovacuno, que en
muchos
púa-tos ni aun con esto sepuede contar, y menos
será
en lo sucesivo cuandose aperciban los
propietarios
queningún estudio se hace de ello en los
Colegios
de segundaclase, cuyoscursantes son
ios
que masDE LAYEEHINABIA. 235
lohande necesitar; pues por
regla general ejerce¬
rán ensemejantes
pueblos. (1)
Si afuerde
pueblos
se¡han de
componerlas dota¬
ciones de los profesores, por separar
el herrado,
¡desgraciado el profesor que penda de ellos.' /Infeliz
mil vecesdel
propietario
que enlas enfermedades
agudasde
sus,animales, tenga que acudir, à uua,
dos ó mas legnas,
buscando al profesor
quetal
vez esté enotro de susanejos atendiendo á otro
casosemejante.
Aquí
delo equitativo de que un pueblo pueda
sostener un
profesor, hasta
con unoó dos
mance¬bos, que en
ausencias, enfermedades
yhasta
enla
vejez,
puedan suplirle, sin
que sevea obligado con
los anejos
á
estarde continuo
enmarcha, con frió,
calor, lluviasó
comprometiendo
susalud,
yhallar
por
resultado los mismos ó menos productos.
Ño
digo que noseproyecte tal idea, si
que con¬vienemirarla muy
detinamente haciendo
ver cuan¬tas
ojecciones
se creanopotunas
queen la actua¬
lidad son muy
poderosas.
Entre tanto, buenoesque
los
cursantesenveteri¬
nariase penetren
de lo útil
ynecesario
queles
essaber herrar, comoel adquirirsu practica antes de
sermatriculados enloscolegios de
veterinaria,
por lasrazonesemitidas,áqueel celo
porel mejor cré¬
dito de la llavemeha conducido,
(i)
Es devds.su muy atentoy
S. S. S. el Veterinario
de primera
clase titular de Fuente el Saz de Jara¬
ma á 31 de octubre de 1854.
Esteban Antosino Gaecia.
Sres.Redactores del Eco de la Veterinaria.
He demerecer de vds.la
publicación
endicho
suEer
ieniódico del
dirijoá los Sres.siguiente comunicado Redactores del que Boletín de Ve¬ à la letra tara-
terinaria, á fin deque seancuales
fueren
y porquie¬
nesfueren
dirigidos los trabajos
yformación de
laSociedad Académica Veterinaria
Española,
se me cuenteentreel númerode sussócios si lo estimasen oportuno.Creo faltaría àunode los
principales deberes
comoprofesor veterinario, si
noacudiese al llamamiento
queá
todos
senoshiciera
paracrearla Academia Ve¬
terinaria
Española,
yaporel carácter de engrandecedo
ra de laciencia quepresenta,ya
también
por suten¬dencia à fraternizar la clase, circunstancias por las
cualestodoprofesor algun tanto
celoso
parecedebe
in-cribirseen ella. Por lo que
desde
luego puedenvds. contarcon mi humilde éinsignificantepersona
(i) No iiallorazónalguna par»lano eosefianzaen los colegiossubalternos ó de segunda clase de estaparte in-
tore.santede la ciencia Veterinaria, so penadequenolie- ven tal noinl)rcni de loscolegios ni delos |irofes.>res qnc
enellos seinstruyen. Es faltar ála equidad autorizarles
Êara que
s maspropiode los profesores Veterinarioslo ejerzan ó faltar una vez que no
yalo estudian,
de prime- rayade segunda claseelsaberé intervenir enlas dolen¬cias del buey, perro,
cerdo etc.
quela zoonoraologia,
ysobre todoquela agricultura. Esdenecesidadestamodi¬
ficaciónen laenseñanza.
Í2) Sicon franqueza quieren decirlo los Mariscales del Ejércitoy los veterinarios civiles que no saben ó
mientrasno han sabido herrar, ¡Cuántos ])ochornosy
disgustosno habrán sufrido pordicha causal Unas veces chocandocon losjefesy propietarios,otrascon losher- 'radoresdecompañíaymancebos, á quienes casi tienen
que.estarsupeditados con pérdida desus,intereses.
entreel número de sussócios cuando llegue el caso desuinstalación.
Mucho sentiré, aunqueasi locreo, que se tome
con la frialdad é indiferencia con que se hantoma¬
do y toman tantasyotrascosas, que
asi tocan á los
adelantos de la ciencia, como al bienybeneficio de
losprofesores;
díganlo sino
elarreglo de la veteri¬
naria civil que talvez por
falta de trababajos
yba¬
ses para él, sobre
lo
queconvendría tratar,
no se llevase á cabo haee algun tiempo;comolo
pocoque progresaJa sociedad de
socorrosmvUiios despues de
catorceañosque seinstituyó, con
lo
que sedemues¬
tra que elcuerpode
veterinarios tiene
pocavida
y animación;que seestima
ydá á estimar
menosde lo
que
debiera, faltando el deber
massagrado
que esla
caridadparasus
comprofesores
enla desgracia:
cre¬yendo oportunono
llamar la atención de todos
enesta ocasión.
Contrastesingular ha de sersi sellevan
à cabo-
los plames propuestos por
algunos al
querercrear la Academia VeterinariaEspañola
con esosestable¬
cimientos conmayordomo, portero,
palafreneros,
hospital con susútiles necesarios
etc.porsus cuan¬tiosos gastosconsiguientes, con
el estado de la
so¬ciedad desocorros niútuos, poco menos que
aban¬
donada. Con este instituto deverdadera fraternidad
conla mejor asociación humana
(sin
quecrea esce¬derme)
de la quequien
menosbeneficios
reporte ymas tarde en obténerlos. .se puede congratular; ya¬
porposeer por mas
tiempo la prenda
porescelencia
[la salud,
ya porpracticar la mejor de las virtudes
sociales
(la caridad), socoriendo
suscomprofesores
inutilizados, bien á sus familias en el estado de- horfandad.
Por otra partealver asi mismo que
practicando
la mejor delas virtudes, por unos dispendios nada escesivos y que se pueden hacer en proporción de
las facultades de cada nno según la escala de accio¬
nesá que quiera ascender á su tiempo
ó
quedares¬tacionado, se crea todo sócio underecho á obte¬
ner en undíaigualesbeneficios áios que dispensa,, nosé quedecir
de
laclase facultativa
en general,porsuapatiaen este punto.
No sé si por falta
de caridad, si
pordesconfianza
ó por que deja
de formar parte de tan benéfica
ins¬titución cual ¡a do socorrosmútuos.
Viendo esto¿Quién confiará en quela Academia Veterinaria
Española llegue á plantearse
cuál algu¬nos
pretenden,
ni menosá progresar?
Objetode censuraseria su progreso,si la socie¬
dad de socorros no marchasedel mismo modo.
Enparalelo las d >3,la mas
positiva
enmi concep¬to esla desocorros.
Dificil seráque quien por falta
de
caridad ó por desconfianza, no sedespi enda de los interesesparacrearse underecho à sersocorrido casonecesario, lohaga para obtenerun
diploma
puramentehono¬
rífico queserá loque por punto
general ofrezca ó
prometa ser
Académico;
quecontribuya á
sostenerun hospital
ó eslablacimiento del
que porsudistan¬
ciano pueda
disfrutar, cuando desconfia de los
so¬corrosdelasociedadque lo mismo alcanzan al que estáenel centro que en losestrenaos delaNación.
Es desconocerelestado de laciencia,como la in¬
dolenciade muchos de losprofasoresproponer unas basessemejantes
El tiempo lo
patentizará.Créese muyenhorabuena la -SociedadAcadémica acudamos todos con nuestrasescasasfuerzas á dar¬
lael carácter de utilidady.engrandecimiento com¬
patiblecon
las circunstancias;,
pero antesó
al mis¬mo tiempo sostengamos fomentemos en lo posible
254
lina institución cual la de socorros
múl,ijo,^;ppr Ío
muygrandey,
benéfic:rque,,cs.
- , | Si.suOrganizaciónadoJqec,dé,algun yipip.ó ¡lefjic-
to,níméditíse,
pateutíceisc,. Que io^ retenliinientüs
.personales no hieran
la institution,
ya^sjpndo,un
^obstáculo para que .unos
entreti.á formar..parle (^e.
ella,- ya pararetitar.^e otros. • . i Vemos minarel
titulo
áinucbos.y
por,casjiplidad
ingresa uno
en.la sociedad (bnsòcorros niútuos. ¿Qué
deberemospensarde
esto?. ¿Creen.degradarse ó
.po ,neGesitarb)-¿Es sociedadde
partido?
De cualquier modo que sea, uo se
libran, de la...
censura de faltar en lo masgrande que
piiede.liaber
,snla cieijcia. No hay razou
para,ello si
nP.áe éspó-
nenydilucidan
,i,os ,motivos,
enlos, pei'iódicos ,de la
cienciaácuyofin (uidieranconsagrar
algunas líueas.
Yo veo que todos y
cada
unode los Veterinarios
anligups;.y
modernos,
comonuichos Albéilares, más
ó qieiiospareqe
deseamos el engrandéciniiento'de la
ciencia, conel que senos
guarden ciertas^ cónsidé-
raciones., ¿Pero
qué. medios
¡lonemosen juego'pa¬
ra.ello?
'
A duras penas,
sosteiieinos dos periódiços, Y ^na
sociedad benèfica en
décailènçiii.
' Sipasásemos á exaniio'ar la librería de cada pro-
íespr.; su
bolsa de instrumentos,
ylos cuadros de
observaciones de
enferm,ydades notables por algu
■na
circiîçstaiiciii,
desdeluégo veríamos
unaindele-
reticia.uiarcada á todu:.que
se.quiereu los beneficio's
^siugasto ni
tiáb ■jo; adejaii,tos sin observar. En su¬
ma,,es precio
deciriu^.se proyecta
ydeseamucliqy
ni)se,quiere
trabajar ni saciificár ningún inlepés.
rrincip'einos por
darnos eVtiiiiacion individiiaE'
menteconnuestra conducta. Sigamos
asociándonos'
del modo,maspositivo
á
niieS'rasubsistencia
ylá de
nuestrasfamilias,
qiie ¿é corsóguii'á
conla sociedad
desocorros liiúinósi'y
después'Valemos de hác'érlo
para coió'cárnbsen
él rango'córrespómlieiile én la socijedad por'medio de
esasAcademias Científicds y
deésos Comités que
trabtjjan al lin que nos debemos
proponer,
á
que iiocarezt;arnosde cjerta represent
tacion, antelosgobiernos quenos
rijan.
Pensar otracosa, creer
qué.hemos de
comersin
trabajar,
ni
quesé hayan de c'reai-álestínoá qué á
ello conduzcan, seria un absurdo y faltar á la equidad.
El deseo de algunos de que
salga el reglaménto
de laVeterinnriá civil;
parecé no'conducir á btra
cosa, y después de las
tniíéhas dificultades'que
ha deHaber para eflo
('(lara
Creardestinos
yforiuar partidos cerrados)' por' Ser en.d'et: iníeuto del' lá
libertadIndividuai'por que
danto
séauhéla,:
como de intereses creados que no sépueden destru'r
verán-nollenar'snsdéseos; (1)• ' ■' Todo lovéo difícil, todoentorpecido por
lá discus
:SÍon qneiios
animá.i'i'odos
queremosdominar ó
ser igualesencategoria, nò pudiendo ni debiendo, simi
por el turnó
regídar
y porlos trabajos meritorios-
Esta esla causà de que la
sociedad de
socorros-noprospere, lo será
de queá la sociedad Académic-
lasuceda lo
propio:
y piorúltimo de qué
nosetra-
baje"en loprincipal
que es enlos adelantos de la
ciencià. Todos nos estamosdesacreditando unos á
(t) Nota. ,Si hoy,mismo
dijese .el Gol4pyno.:.«Veteri
panos:formaros vuestro
arreglo
queestoy dispuesto á
que
si: apVuébc
porS. M.;
peroqué Sea coinpalilde'ton
las"circunslaiieias áclual'cs.»¿Quién
sé
eucargaria enfor¬
marle queno hallase mil escollos? ¿Quiénque
desde luego
no fuesecensurado; pero confundamento? ¡Qué
propusi.-
cióDcs laudisllnlasse verían! Pues sobre estoessobre,1o que ya sedebieraoslartrabajandoy
discutiendo.
.otros, 'V'etérlrtái ios 'au
fig
tipsyrjibdef-rtosf.los perte-
necieiites
al.Cnlcgio
y lo.sindépf.:fíi'íib'n'''éái'de él:"Al-o
béitares y
Yelér'iiiáfiós,'y cáda'iuiá'tltí'éstás fracdio-
nés'entrç
sf. Por lo'
que*ál
v(f t'ál dé.sbarajnste, de qué más
ycf quefnetios rTiíi'á''có'n itípifcrcncià ócon
nienos
apr'ecio
quetlcbíérá in pfá'Cfica'dfi lamiencra.
oscureci'éiid'ose entre sus'luopiós
comprofesores,
y liastácréándbáé' nuevos ydivei'sosrecursosde sub
sistcricía á''fib dedejar depértenücér á lá clase
qu- tan pocosedá á estimar
en,lo general
Gi'ánde
'séi-ja
luiisatisfaciôn sïesté maivîfiesto fué
seIp
priirier'.piiMfa
paraêl édificio'de la réconcilia--
don,'y qii'e
luiidos niarchenittS'por. la Semia de la rogéncracion'á,qiíe'tüdos debémb'- àspirar.'Si asino
fuesé, del npd
qùfe liòs'rcsirlte n'tisotros'dseremos la-
caiika';' ' . ' ' - '
Esde vils, su muyatentoyS.
S. S. Veterinario dO'.
priinerá Cf-ase tiflilardé Fnénld el Saz dé-Jarama à.
31 déoòlúbré dé 18-54.
EstebanÁktosin'o Garcia.
Srcs.-Redactoresde el Eeq de la Veterinaria.
.
Mity señoi'es; mios.-Entre Jos mucliosbieites
quela libertad de
imprenta produce hay
unmál -gravi-
sin)p,-y esçl
quecdàlquiôr'in'éignificante pérsóiiá
secrea con dereclto de lanzarce ai
público
para,-, açu,- parlesdQ..a,sunJ,p3,,que suelen
nointeresar uno al
quelos escribe; si bien es
ciento quenunca falta al¬
guna
generalidad
porla
que pareceque se predica
la
justicia,
quese,de;aa,..la legalidad, que se clama CQntrfi..!ps,,qbusqs
yp.t.ras cosas de este jaez que
suftisn porlo menoshacer
efecto
enel ánimo de los,
ineáulós;
Muéveme á
çstascpnsidèraciones uhartículo
pu¬blicado en el el núm. 4$ deJ Eco,
suscrito
pormi.
compañéi'O D.• Miguel iMoráles
yUbi'sy alumno de
quinto,afíp de
la escuel.a dcMadnd, Dice el Sr. Mo.'
rales que;las
oposiciones á. las plazas de, pepsiona,-
dós no se
anúnciarqn
ásutiempo ni
conlas formap iVd.adesdel reglamento:
pai'a,esto débiá decir cual
era el tiempo y
las formalidades quequeria
ytodo,
aquello
en quesé fiabia faltado;
perolanzar una
acusacióndaiisin. fundamento,
es .una co.?a quefio
se
comprende;
porquebien sabe el Sr. Morales, y
sino
Iq sabe,
nohable,
queel asunto
sereduce á
que,
concluidos los exámenes ordinarios,
se.anun-:,
ciau lasvacantesexistentes,á cuya
oposicion'
se'pre-seutan los alumnos que
hayan tenido alguna
censa¬ra desobresaliente, y,,
cuando faltan de estos,
en¬tran-los de censura de bueno.
Diga el Sr. Morales
si tpdo ésto no se ha ha hecho.
El Sr. Morales,
creyendo.que la,S
que-meham
dado èú cnarto año, y que
el fib hubiefa podido
obtenerde
ningún modo,;
aunvaliendo làas -de lo
que y
ale,
por serinscrito desde principié del cur¬
so y
estos lo masque.pueden tener según regJamei),*
to es una
B'fiésfa S, digo, és á la 'qué el referido
DE LAYEIERINARIA. 23S
Sr. da una
importancia
que notiene:
porque, apar¬te dô queá
nadie le desagrada
unabuena èensurâ
erSr.'Morales, que'dicé que'estmn mi amigo'debe
saber quepara
las oposiciones
nola necesitaba,
pues
bastaba
una, y esa yala tenia en tercer año.-
Por
consiguiente, todo
esecuento
que--pinta á sn áhtojd desfiguraháó Ibs'héchoS
parahacer que caiga
odiosidad eñ.iin sugeto
á'quien
nosiempre hd tra¬
tado con,.tanta
acritud.,
ydel.
que,de
peg uro, no ha recibidomas quedistinciones;, todo-
esridlcnio
y-estemporáneo', puesto'que-nonecesitàba-, cornô he
dicho, desemejante
cosa parapbeschtar'me "éri lá
oposicipn..
, , !. . Pero lo que
es" altarnente,ridículo,
yhace. aj/Sr-?
Morales digno
de conmiseración
porlos
erroresén
qneha
incurrido
sortlas
rabonesCCn-qué
seemp'éña
enatòcar el hecho
qué'deriudCia, p'ônierido
por pan¬talla ásusfalsos'asertos, la condoctaescolásticaque
mas le ha convenido suponer en
rnlque,
segúndice,
soy un c
mpañero
suyoapreciado ysinpático. Dice
con electo, (¡ne
debí-ser borrado
porfaltas do-enfer-
hiCdad,
habiendo estadó'próximo â serlo en la ásig^^
natgra
de Exterior,
pornopresehtárel libro de testo:
.que pasé: á
inscritos:
por, nopagará tiempo el 2.°
plazo de matrícula,
y, porúltimo,
que nuncarae-he
distinguido
Comonotabilidad. Vamos por partes, Sr-
Morales: es
verdad
quebe estado enfermo; pero ño
hasidoV.muyexacto
al
asegurarquedebí serbopra-
do, cuando
sepermiten hasta treinta faltas, V..que
tan celosose muestra para
quedas prácticas
esco¬lástica'se
lleveñ'cóhesactitád
ápuiitb, sabrá 'que
lio tuve mas que
23;
yenCiiáhto.á faltas'voluntarias,
no
ignorarà,
como.pómpañero que tanto ine quiere,
que
ni
eneste-eunso ni
enninguno han pasado de
trCs
(y
masle-valiera callar que por cierto no es la
puntualidad lo que'mas le distingue).'Lo del libro
deEsterior es'olfa
de las candideCés con' qüe V. se
descuelga: porquebi.en público es que cqaqdq le
hice
p-e3-nt-> al
r.Gasa' mi situación, tuvo la ge¬
nerosidad de
regalármelo. La noticia que rae dá de
que nosoy
notabilidad nicapacidid estiemada, no
sela
agradezco á V
,Sr. .Morales: porque hace
mucho tiempo que
lo sé; cosa que V. no podía de-
nir, pues qn.e,
.si no lo es, que acaso le fálte mucho^
cree serlo: y para
Y. basta que se lo figure. Las
notabilidadesson muy pocas,
come estoy convenido :
de ello, y nunca
me he. creído con derecho á esa
calificación.
Mas á pesar de eso, si V. en su alta
sabiduríase
digna medir sus fuerzas conmigo, ima¬
giné
unreto cientificó en là forma y sitio qne lepa- :
rezca
conveniente:
queyó, capacidad .vulgar y ta-,
lento
adocenado,
norehuiré la lucha que me pro- ;
pónga
unsabio de primer érden,
aunque ese sellame Morale- Ubis. A lo menos,
aprenderé
conel
torente de ciencia que no
puede menosjdë despren¬
derse de suboca, órgano
material de espresion de
tan elevada
inteligencia.
Mucho
siento, Sre'. Redactores, distraer su
atencióny
lá del jiúblico
con'
unásúnto de-' esta
naturaleza; pero ,es
legítima la deteñsá ciiandq' el
ataquees
injusto, hijo solo de alguna pasión mal
reprimida,
ycuando;para
eseataque
sedesfiguran
los
hebhos',
y, áfalta de rádones
seemplean las ma¬
las armas dé que
eii
suartículo ha héchó
usoel
Sr..Morales.
- Queda de
YV. alectisimo S. S. Q. B. S. M.
Juan Martix'ézAlbacete.
TOXICOLOGIA,
Creemos útil estracLarde losperiódicos de medicina
losdosarticulüs sigoieiiles sobre,chuso interiordel ácido
arsenioso. El primero, que no presenta carácter alguno .científico, no tieneotro mérito, á nuestra vista, que ha¬
bersidola causa do lapublicación del segundo. Los he¬
chos queeste.último Iraoá la memoria ticnca una gran importanci'a |iiáctica. Nosotros
hemos intentado, destela
época ,desupublicación, alpuiios esperirneutos para re¬
conocer lo qnehay defundado en las
propiedades atri¬
buidas al arsénico; pero sonbastante numerosos, nicon- cluyentes,para que demos á conocer
boy los resultados.
Volveremosá hablar de este asunto, cuandonos parezca oportuno,
couteutándonos hoy
condecir,
parafijar bien
laatención de los veterinariossobre esta cuestión inte¬
resante, que uncaballo asmático,-
estremadamente flace:¡é incapaz
de conliiinarsuservicio de omnibus, ha
reco¬bradonolablemeute la fuerza ylascarues, despues, de
la
administración,por espacio de quince dias consecutivos,
deungranode ácido arsénico en 1res
litios de salvado
humoctado con agua.
£os
toxicofayos alemanes-
En algunas comarcas
dé lá Baja-Austria y de la Styria
mas particularmenteen
las montoílas que la separan da
la Hungría,
liáy
éntrelos campesinos la costambre nota¬
ble decomerarsénico. Le comprau, con
el nombre de
hedri[liedri,
hedrich, kiitteranch), á los herbolarios am-
buláiiles, álosbuhoneros, que
le
.adquieren à
su vezde
los obreros de lasvidrieríashúngaras
ó de los veterina¬
rios, delos cliarlalancs, etc.
Los loxicófagos tienen un
doble objeto; desde