ALBARlCOaUERO <"
ra
Abrigos.—Son indispensables parael cultivo de espalderaen los países que nodisfrutan déuna temperaturaapacible, y muy útiles y convenientes en los que siendomuy ligeros los hielos, hay interés
en anticipar la fructificación forzándola. Cuando la temperatura es muyvariable, comosucede en la región central de España y algu¬
nas comarcas del Norte, importa proteger los árboles contra la ac¬
ción de las heladas tardías é intermitencias de la lluviay el sol, so¬
bre todo en el período crítico de la floración, á fin deque las cose¬
chas sean menos inciertas. A este efecto conviene adoptar la pre¬
caución de protegerelmuro, contra elque se establece la espaldera,
con una caperuza, que forma una parte muysaliente, destinada á
rechazarlas aguas más allá del pie del árbol,y ápreservarle contra enfriamientos súbitos durante la noche. Laparte saliente será tanto mayorcuanto más elevadosea el muro; si su altura es de 2,50 á 3 metros, la parte saliente nobajará de 18 á 20 centímetros paraLe¬
vante yMediodía, yde 20 á 24 para las demás exposiciones. Se
darápocapendiente á las caperuzas. A falta de enrejado se sosten¬
drán las horquillas con elauxilio de dos fuertes escarpias, comoin¬
dicalafigura 13.
No conviene dar pendienteála parte quesale, porque de otro
modosombrearía demasiado los árboles. Si son de temer loshie¬
los, se emplearán como abrigo durante la noche, además de cape¬
ruzas, almohadillados de paja ó gruesas telasyesteras.Losabrigos contribuyen á la seguridad de las cosechas, yademáspreservan los
árboles contra muchas enfermedades.
(1) Véaselapág.675 deltomo anterior.
13-—Abrigo para espalderas.
ALBARICOQUERO 153
Poda.—Se practica en laprimavera cuando ya no son de temer
grandes fríos, yantes que comiencen áentumecerse lasyemas: en Marzo, enlas latitudes templadas; en Febrero, en los países cálidos.
Sepodrá acometerla poda de Setiembre á Octubre en situacio¬
nes completamente abrigadas, en que no hiela. El reposode la sà¬
via será muy suficiente paraimpedir que se desarrollen las yemas antesdel invierno, logrando la mejor cicatrización de los cortes;
pero es preciso intentar tanteos antesde decidirse poreste método.
Podadelalbaricoqiierocon relaciónà la madera.—Se fija portér¬
mino medio enla mitad de su longitud la poda de una rama para
madera, siempre que el trozo que quede no exceda de 40centí¬
metros.
Por lapoda corta se modera unbrazo ó rama demasiado vigoro¬
so, asícomo por inclinación forzada y mutilación de susórganos herbáceos.
Sepodan largo los brazos débiles, se enderezan y se conservan todossus brotes yhojas, exceptuando los golosos.
Es practicable á veces, cuando es excesivo el vigor, el despunte
delostiernosvástagos para madera, sise trata de obteneruna se¬
rie devástagos anticipados, pero no seabusará insistiendodosaños seguidos.
Serán renovados los miembros viciosos por ingerto de aproxi¬
maciónen la maderavieja.
Es fácil restaurarla maderadegenerada deun albaricoquero ó un
brazo fatigado, rebajando total ó parcialmente sus brazos en el
154 GACETA AGRICOLA DEL MINISTERIO DE FOMENTO punto de inserciónó empalme. Algunas veces no
responde al obje¬
to, si eltrozo de rama cortadopertenece á la
bifurcación de dos ó
tresórdenes, y no se practica directamente
sobre el
tronco.También se opera enelotoño antes del
letargo completo de la
savia, cuando comienzan lashojas á amarilleary se aprestan para
caer.
El esmero en el entretenimientode los árboles evita en general
recurrir áoperaciones violentas. Todos
los
años, enla poda de in¬
vierno, ó unosí yotro no enla de verano,
convendrá descabezar ó
despuntar las ramasjóvenes de
prolongación de los albaricoqueros
en pleno viento, nosometidos á las
reglas de arboricultura.
Cuando muere unarama de madera, selesustituiráporrestaura¬
ción directa, reemplazándolapor una
bifurcación de brazo inmedia¬
to. El despuntar los brotesyel suprimir la cima en
las
ramasjóve¬
nesparamadera, es unabuena
operación
paraproducir
unvástago
terminal dondefalta, así como para cambiar la variedad
fructífera
de unalbaricoquero.
Esteárbol no debe sufrircortes inútilesymúltiples. Se procura¬
rá prepararla poda seca para
facilitar las operaciones
enverde;
puesde este modo se equilibramejor lamadera y las
enfermedades
or¬gánicas seceban menos enel
árbol.
Deben evitarseá toda costalas incisiones trasversales en el alba¬
ricoquero, porque el resultado es siempre
funesto;
ysi
seapela á la
incisiónlongitudinal para que engruesen los albaricoques, no
ha de
penetrar más alta del
líber.
Podadelalbaricoquerorelativamente á la
fructificación.—La
po¬da larga yelnopodar absolutamente
favorecen la abundancia de
frutos, perohay que temerque sea
á
expensasde la producción
re¬gular y continuaque se
aspira á obtener.
Se deberá procuraruna poda que
permita trasformar
enramas
fructíferas todos los brotes, menos el terminal.
Sino seha dedicado ladebida vigilancia á las ramas
de fruto,
habrá precisiónde alargar
la poda,
porquelos botones florales na¬
cen envastaguillosdelgados y
débiles,
ynosobre brotes vigorosos;
de otro modo, es preferible podar corto para
evitar
yemaslatentes.
Mr.Joigneaux resume enlos
siguientes
preceptoslos
que sede¬
ben tener en cuentapara tratarlas ramas
fructíferas del albarico¬
quero:
ALBARICOQUERO 155 1.° Despuntar los latiguillos átres hojas buenas, desde que mi¬
den 15 centímetros de longitud, conlo que se reducen á 10 ó 12.
2.° Cascar los brotes que se desarrollan en lapunta.
3.° Conservaren la base unvástagode reemplazo que se des¬
puntarááseishojas por lo menos.
4.° Cortaren lapoda de invierno estenuevo vástagoá dos ye¬
mas. El latiguillo madre fructifica, mientraslos dosvástagossetras- forman, en rama de fruto eluno yde reemplazo el otro.
5.° Variar por una operación contraria el despunte corto del vástago fructífero, en despuntelargo del vástago de reemplazo.
6.° Evitar el despunte, ó la poda de los latiguillos cortos, pro¬
vistos debotones florales, ypodar á dos yemas los que no las tie¬
nen de fruto.
7.° Sostener cortas las ramillas que nacen delante de los miem¬
bros dela espaldera;porque ellas producen frutoy su hojapreserva álaramade losojos de sol.Suprimirlas ramillasquemiren almuro.
8." Impedir la prolongación de los vástagos anticipados en la
rama terminal por medio de incisiones en elverano, cortando las fibras desu muñón, ó por un despunteprecoz.
9.° Procurar la formación de doblesvástagos,que sesometerán
á la poda en gancho y despunte desigual, entreteniendo una fructi¬
ficación ordenada.
10. Reemplazarlasquefaltanporingerto, inoculación ó aproxi¬
mación, con arreglo á lo expuestoen nuestro tratado del Ingerto,
podayformación de los árbolesy vides.
11. Aplicar en verano, ó en otoño, una especie de podaen verdeá losvástagos para nuevos brazosy á los chupones, operan¬
do sobre los puntos vigorosos con muchaprecaución en diferentes épocas y después de la recolección del fruto.
12. Abstenerse de mutilaciones en el momento de coger los
albaricoques,
ypodarenverde deJulio á Setiembre, si falta el fruto.13- Conservaren lacabeza de las ramas recortadaspara ma¬
dera en los árboles vigorosos, los vástagos superfinos, los cuales se cortarán en lapoda de invierno, para que sirvande canalesde des¬
carga cuando afluya mucha savia.
14- Desmochar una ó dos veces al año, en los árbolesgrandes, los latiguillos que guarnecen los miembros para madera, á fin de
simular un despunte, ó cascarla cima si es necesario.
156 GACETA AGRICOLA DEL MINISTERIO DE FOMENTO
Restauraciónde los albaricoqueros.—A los diez y
seis ó veinte
años suele decrecer la producción de este árbol, loque
puede
reme¬diarse procediendo á una especie de monda yaun
de tala de las
ra¬mas madres, cortándolas á la mitad de sulongitud, con
lo cual
se consigue que den á la primavera siguiente numerososbrotes
que seconvierten en ramas de fruto. Se eligen entre éstas las que
convie¬
nen mejor, áfinde volver áarmar el
árbol
en susbrazos
para ma¬dera.La operación de la tala se suele repetir
cada diez
años.Es muy importante cubrirlas heridas con ungüento
de ingerido-
res, sobre todo las grandes, ypracticar incisiones
longitudinales
enla cortezavieja. Son dos excelentes remediospreventivos contra
la
goma, á quetan propenso está el albaricoquero.
Fructificación delalbaricoquero.—Los ramos
floríferos del albari¬
coquero nacen de la rama de un año, y con tanta
más facilidad
cuanto más pequeñas son;pero si se acentúan
los fríos,
no seob¬
tendrán frutos.
Seprepara una fructificación abundante con un
despunte
com¬binado quelaentretengamejor que la poda.
Lo quehay quetemersobre todo es la
pérdida de la flor,
queira-
pide que ligueel fruto. La
vegetación
tempranadel albaricoquero le
expone á servíctimade las
intemperies. Como el botón de flor del
albaricoquero novive más que un año,
hay
que procurar su reno¬vación, reemplazando confrecuencia la
supresión de los falsos bro¬
tes con un despunte corto, para tener
vástagos de reemplazo
enmedio de las ramas fructíferas.
•
PLANTACIONES INDUSTRIALES DEL ALBARICOQUERO
Estastienen lugarengrandescamposó
verjeles,
en vezde jardines
y huertas, nosólopara
vender fresco el fruto
enlos mercados á don¬
de es posible trasportarlos, sino
más principalmente
parapreparar
diversasclasesde conservas.
El especulador en grande
escala sólo debe plantar variedades
robustasyde la mássegura
producción,
que seestacionen mejor y
rindanencadacosecha lo suficientepara estimular al
industrial. Las
castas de San Juan, común y
melocotón suelen proporcionar 50
francospor árbol cuando el clima es
favorable
y ocupanbuena si¬
tuación respecto á los mercados.
ALBARICOQUERO 15 7 En la comarca de Troyas (Francia) se ha llegado á obtener cose¬
chasde 500 francos porcada diez árboles.
Unaplantación de la Vancluse, á 7 metros de distancia entre
plantas, ha rendido 80 francos por árbol á los veinte años. Las
plantas pronuncian su copaá 80centímetros del suelo, y sus ramas
son tratadas por despunteanual neutralizando los hielos primave¬
rales con nubes artificiales obtenidas quemando maleza.
El Var tiene verjelesde albaricoqueros plantados á 8 metros de distancia, en los que secomienza la ventael 15 deJunio, como re¬
gión meridional, con el Realtemprano, buenopara comer en fresco ó recién cogido, por su sabor delicado; siguen el bla^ico comúny blanco verdoso, propios para conservas, y se concluye con el de me¬
locotón temprano, boncarande y el de Nancy, que madura del 10 al
20deJulio.
En los Estados Unidos se cultivan los albaricoques de Breda, large-earlay, moorpark ypeach, que se destinan á la ventaen los mercados, al comercio y ála industria. California, San Francisco y losAngeleslibran albaricoques á laindustria de conservas. Hay ca¬
saque fabrica 30.000 latasdiarias durante la temporada.
RECOLECCIÓN DE LOS ALBARICOQUES
Estando tan expuesto el abaricoquero muy cargado de fruto á
que se desgajen sus ramas con elpeso en plena maduración, yá
darfrutos mal conformados, es prudente quitarle el exceso, yutili¬
zarlopara encurtidos, despuésque no sonde temerlos hielos prima¬
verales y los frutos alcanzan el tamañode una avellana.
Debe cogerse el albaricoque, cuando sin marchitarse toma su
piel una tinta más mate, se pone amarillo el fondo verde, se escla¬
rece el surcoy se marca mejor eljaspeado. La recolección tendrá lugar por la mañana temprano, ó con tiempo cubierto, antes que
pierda firmeza su carne. Para conservas Appert convienen los más maduros.
Cuandose explotaen grande escala, es preciso dirigir la recolec¬
cióncon mucho orden, y evitarlos extremosde madurez, para no obtener albqricoquesdemasiado maduros, ni verdes. Si se cogen de
unavez, es fácil la separación de frutos maduros para elconsumo, y de losmenos avanzados parael trasportey conservas. Guardan-
Fig. 14.—Recolección de los albaricoques.
EMBALAJE DE ALBARICOQUES
requiere tiempo sereno paracoger
esta fruta; porque si está
muycaliente entra en
fermentación,
ysi
muyhúmedo
sepudre.
Se embalaen banastas y en caj'as.
Los albaricoquesdestinados
á la
venta enlas plazas
yconfiterías
se expiden en cestas
ó banastas de mimbre, castaño ó caña, redon¬
das ó cuadradas, que contienen por
lo regular
10kilogramos de
fruta. Lashay también
abombadas, sistema Baltet,
comola figura
15. Estas cestas, que se
llenan completamente
para queno tengan
158 GACETA AGRICOLA DEL MINISTERIO DE
FOMENTO
dolos albaricoques en una pieza seca y sana, se
completa la
ma¬duraciónmenos precipitadamente que en
el árbol.
Larecolección debe hacerse á mano,como en todas las
frutas de
poca
consistencia;
porquesacudiendo el árbol
semagulla el fruto y
pierde envistayconservación. Es preferible irlo cogiendo á medida
que se ha de
consumir ó
trasportar, parasuprimir manipulaciones
repetidas. La figura 14presentaun
albaricoquero
enel acto de co¬
ger el fruto de una vez.
ALBARICOQUERO
159 movimiento los albaricoques,van guarnecidas de paja de centeno
enel fondo, interior de susparedes y cubierta.
En las expediciones que sedirigen á la provisión de mercados,
sesustituye la paja con recortes de papel ó una hoja del grueso co¬
mún, cuando las banastas sonpequeñas. Mr. Baltetjuzga inútil se-
Fig. 15.—Embalaje de los albaricoques en banastas.
parar los lechos, puesto que los albaricoques se mantienen bien;
pero hay que evitará toda costa que se interpongan frutos dema¬
siado maduros, porque entonces sería inútil aislarlos con papel ó
recortes.
Los albaricoquesescogidos, ó de más mérito, se expiden en ca¬
jas de madera blanca, forradas depapel, yrecubiertascon papel calado en la parte por donde se han de abrir; pero el embalaje se
empiezaporla que ha de sertapa, que se cierray clavaantes, ysir¬
ve de fondo. (Figura 16.)
Fig. l6.—Embalaje en cajas.
16o GACETA AGRICOLA DEL MINISTERIO DE FOMENTO
Colocadala cubierta de papelpicado y
demás hojas,
sepondrán
losfrutos con la parte coloreada
hacia abajo, supuesto
queesta cara
es la que ha de
quedar encima. Sólo
secargarán las cajas con un
lechodefruta, porqueasí se
consigue
mayorprecio,
yserellenarán
loshuecoscon papely virutas
delgadas de madera: últimamente se
clavará el fondo. Así se disponen en
Burdeos muchos millares de
cajas, que se
ambarcan
paraInglaterra.
ALBARICOQUEROS ENANOS
Hoy se cultivan en
los jardines, galerías
ybalcones, muchos al-
baricoqueros enforma
arbustiva,
para enanos yminiaturas.
Los primerosdesempeñan un
importante papel, por ocupar poco
espacio yformar
contraste
conlos más elevados, que parecen gi¬
gantesá su
lado; dando á los
parques yjardines un sorprendente
aspecto.
Los segundos constituyen
la delicia de los aficionados á arbori¬
cultura frutal, ypersonas de buen gustoque
hacen servir las frutas
en susmesas en arbolitos en macetas, cuyas
diminutas dimensiones
han dadoá las plantas la
calificación de miniaturas.
Aunque todo elsecreto
de
estecultivo estriba
endespuntes de
lasraíces yramas,
referimos á los lectores
quedeseen conocer este
cultivo especial reciente,
á
nuestrotratado (i).
ENFERMEDADES DEL ALBARICOQUERO
No obstante que con el buen
cultivo
ylos cuidados racionales se
impidenlas
enfermedades, el albaricoquero está sujeto en nuestros
climas á diversas afecciones.
La plantación
aporcando los árboles
ysaneándolos en las tierras
húmedas, ylas correcciones con
sustancias ligeras
ensuelo compac¬
to, previenen la
desecación de las extremidades, las llagas en el
tronco ylos brotes
golosos
enlas
ramasmadres.
La replantaciónde
los pies mal plantados, el mejoramiento de la
tierra si es demasiado vieja, lalimpieza,
el embadurnamiento para
preservar eltronco
de las lluvias
yla sustitución de los miembros
(i) Arboles frutales.—Cultivoenmacetas
de los
enanos yminiaturas.
ALBARICOQUERO l6l degenerados, son, en concepto de Mr.Joigneaux, muy buenos co¬
rrectivos. Este distinguido agrónomo indicalos cuidadosque sehan deberá:repetiri.° Cubrirtodos losel sueloaños conconlosunaárbolesgran encapaespaldera.de paja;Al2.° Ponersol,se de¬
delante del3.°Encalar troncoel troncodos tablasy los brazos,sulfatadas,ó ramasunidasgrandes,en formacon unade cobija;lecha¬
da de arcilla y de cal; 4.° Geringar las hojasen los días cálidos.
Lagoma.—Apesar detodas lasprecauciones, aparecelagomaen los albaricoqueros. Procedede embarazo enla circulación de la sa¬
via, que en su detención desgarra la corteza, derramándose una
materiaDesdeamarillentay pegajosa, que se coagula en seguida.
que sedistinguen los primeros indicios de goma, es nece¬
sariodestacarescrupulosamente hasta lovivo la parte atacada, lim¬
piar lallaga y cubrirlacon ungüento. Se recomienda también frotar ellíbery laalbura con hojas deacedera.
Se puede provocarla expansión de la goma por medio de una
serie de incisiones longitudinales pequeñas, practicadas en la corte¬
zaallado opuesto de la llaga; después se envuelve todo con una
cubierta de musgo ó de lienzo
humedecido,
ó con tierra sostenida por un lienzo, con lo que sesalva el árbol impidiendo que se gene¬ralicela afección.
APLICACIONES DEL ALBARICOQUE El
albaricoque
es una excelente y delicada frutapara consumirla
fresca, y en otrosmuchos estados de
conservación, cuando no se
puede vender en seguida.
Se prefieren paramesa los albaricoques criados en espalderas,
que constituyen undelicado yexquisito postre,cuandoprocedende variedades escogidas y se encuentran en sazón.
Los queproducenlos
albaricoqueros
cultivados en pleno viento,seprestan mejor á todaslas preparaciones gastronómicas á que se apelapara su conservación por resultar más azucarados y aro¬
máticos.
Como casi todas las frutas tempranas, no se presta á la conserva¬
ciónen estado fresco, por lafinura de su piel y la jugosidad de su
carne, yhay que utilizarle en conserva.
Albaricoques
secos.—Serecolectan bien maduros y se someten á.Terceraépoca.—16 Octubre1886.—TOMO VIH. II
162 GACETA AGRICOLA DEL MINISTERIO DE FOMENTO
la desecación. Unos partenpor
mitad los de pequeño tamaño,
yles
extraen los huesos, colocando
después los frutos partidos sobre
ca–izos, de los quese les
retira cuando están á medio secar, para
aplastarlos, hacercambiar
suscarasó volverlos y acabarlos de secar.
Otros emplean la
desecación al horno después de exponerlos al
sol en los cañizos, por una yotra cara,
á fin de concluir de
se¬carlos.
En elTurkestán secanlos albaricoques
al sol sobre los terrados
desus habitaciones, ylos consumen
después
en sopa,hervidos
enaguacaliente ó en
vino,
comolos orejones.
En losEstados-Unidos se utilizan los
albaricoques de la misma
manera, sometiéndolosá la
evaporación, desecación
ycompresión.
Después se ponen en
frascos ó latas
paraexpedirlos á la venta,
introduciéndolosen agua en el momento en que se
hayan de
em¬plear en compota.
Pasta ó carnedealbaricoques.—La pasta
de albaricoques deman¬
dauna compota
azucarada hecha
antes, porqueel albaricoque fres¬
co resultainsípidoy amargo en
la
pasta,á
no ser enlocalidades
privilegiadas.
Se comienzala operación en la
misma forma
quesi
sehubiera
de preparar una
mermelada. Antes de
quese halle completamente
cocida la fruta, se pasará por un
tamiz
conel objeto de separar
lapartemás espesa.
Se
recogeel líquido en un perol, y se echa en
ésteuna cantidad de azúcar
pulverizada igual al
pesode la fruta;
después se agrega
la
parte quequedó sobre el tamiz, y se calienta
yagita la masa hasta que se
funde completamente el azúcar. Cuan¬
dola pastaadquiere
la consistencia conveniente, se vierte el líquido
por un embudo
provisto de
unpistón,
quemaneja una obrera, ha¬
ciendo caer lacarneó pastanecesaria para
formar los
panesó ro¬
dajas que
circulan
enel comercio.
Conservaciónenagua
azucarada.—Se mondan los frutos partidos
por mitad yse
echan
en aguahirviendo,
paracolocarlos en seguida
en frascos ó botellas decuello ancho,
agregando algunas almendras
délas extraídasde los huesos. Se rellenan
las botellas
conagua
azucarada, que se prepara con 500 gramos
de azúcar por litro.
Después de tapados
herméticamente los frascos, se ponen en una
caldera llena de agua, hastaque
el líquido llega al cuello de las bo¬
tellas; se enciende
fuego debajo de la caldera, que se retira cuando
ALBARICOQUERO 163
comienza á hervir,y se mantienen los frascossumergidos veinticua¬
tro horas, enjugándolos pasado este término, y lacrando los ta¬
pones.
Jarabe de albaricoques.—Se pone á hervir en dos litros de agua
un kilogramo de albaricoques bien maduros; se aplastan después
para exprimereljugo, al que, unavez colado,se adiciona medio ki¬
logramo deazúcarporcadalitro deagua,y se poneácocer lamez¬
cla.Después de enfriado eljarabe, se
distribuye
en botellas. Para asegurar unbuen resultado, convendrápreparar dos kilogramos dealbaricoques porlo menos en cadaoperación. La industria de Bur¬
deos elabora muchojarabe de esta clase, para el abastecimiento de
su marina y el comercio extranjero.
Marmelada de
albaricoques.—Escogidos
los albaricoques bien maduros, se les mondará, quitará el hueso y se les troceará.Para cadaseis kilogramos de albaricoques sonnecesarios detres á cuatrokilogramos de azúcar triturado. Sepone todo al fuegoy se deja
cocer, removiéndolo frecuentemente con una espátulaó cucharade madera. Después de tres cuartos de hora, se encuentran suficiente¬
mente cocidos los albaricoques, lo que se conocecuando, tomando
un poco de marmelada con lapunta del dedo índice y apoyándolo sobre elpulgar, se forma unpequeño hilo al separarlos. Entonces,
y antes de retirarla del fuego, se adiciona la mitad de las almendras de los huesos, bien peladas, distribuyéndolas con igualdad y po¬
niendola mermelada en vasos.
Compota
dealbaricoques.—Se toma una docena de albaricoquesbien maduros, que se dividen en dos trozospara separar el hueso, después de quitarles lapiel; perocuando se desea conservarlosen¬
teros, se practica una abertura antes encada uno de ellos y se saca el hueso con lapunta de un cuchillo, poniendo los albaricoques en
agua fría para que se reblandezcan. Por otra parte, se tomaráun
cuarto dekilogramo deazúcar disueltoycocido en un vaso de agua y espumado, en el que se introduciránlos albaricoques pelados ó los trozos, y después de ponerlos á hervirpor espacio deun cuarto dehora, se retiraránpara colocarlosen un frasco á propósito, en elque se verterá eljarabe después de enfriarse. Otros losechan en
una compotera,conlas almendras extraídas de loshuesos, vertiendo encimaeljarabe frío.
Vinodealbaricoques.—Para obtener este vino se escogen alba-
104 GACETA AGRICOLA DEL
MINISTERIO DE FOMENTO
ricoques excesivamente
maduros;
secortan
yse les saca el hueso;
se espolvorean con
azúcar
enla proporción de 50 gramos por kilo¬
gramo de
albaricoques sin los huesos
y seponen á cocer á un
calormoderado. Sevierte unlitro de buen vino
blanco
y uncuartodelitro de aguardientepor
cada
cuatrokilogramos de fruta, adicio
■ nandoalgunasalmendras de las de los huesos,
que sedejarán secar
al sol por cuatro
ó cinco días. Después de
un mesde infusión, se
trasegará, ysi no sehubiese aclarado,
seclarificará como el vino de
uvas, pero
aumentando la clara de huevo ó la gelatina.
Cremadealmendras de albaricoques,—En dos
litros de alcohol
de 66° semantendránenmaceración durante
diez días
200 gramosde huesos debidamentepreparados; seagregan 500 gramos
de azú¬
car pulverizado en 100 gramos
de
agua; sefiltra el líquido hasta
que resulte
completamente clarificado
y sedistribuye en botellas.
Puede obtenerseratafiadel mismo modo.
Albaricoques
confitados.—Se empieza
porextraer los huesos á
dos kilogramos dealbaricoques,
partiendo éstos
pormitad;
semon¬
dan luegoy seblanquean
escaldándolos
en aguahirviendo,
ydes¬
puésse echan en agua
fría
quecontenga
zumode limón. Escurridos
entonces los frutos, secuecen en un perol con
la suficiente cantidad
dejarabede azúcar
clarificado, de modo
quelos trozos de albarico-
quequeden
completamente cubiertos. Por intervalos en que medien
veinticuatro horas, se repetirá cuatro ó cinco veces
la cocción,
y se pondrán áescurrir
entodas ellas, hasta
que sehalle bastante espesa
laconfitura. Después de enfriada por
última
vez, sedistribuirá
entarros.Todas estas operaciones sehan
de practicar
conmucho
aseoy cuidado.
Albaricoques en
aguardiente.—Se tomará la cantidad necesaria
de albaricoques escogidos, pero que no
deberá exceder de dos do¬
cenas, y después
de limpiarlos suavemente
con unlienzo para qui¬
tarles la pelosidad ó
lanilla,
seecharán
en aguahirviendo. Al prin¬
cipio se precipitan
al fondo,
peroá
poco gananla superficie, y en
este caso se irán extrayendo y
poniendo á escurrir sobre
unlienzo
limpio. Entoncesse
preparará
unjarabe,
enqueentre el azúcar en la
proporción de 500 gramos por
medio litro de agua, y una vez cla¬
rificado, sepondrá al fuegopara que
dé
unhervor,
enunión de los
albaricoques, operaciónque se
repetirá pasadas veinticuatro horas,
dejando
escurrir los frutos después de cada cocción. Una vez en-
albaricoquero 165
friados los -albaricoques, se colocan en un frasco de boca ancha,
se echa encima el jarabe, que se habrá puesto á cocer por tercera vez, y se terminarála operación llenando el frasco de aguardiente
de buena calidad.
Albaricoques en vinagre.—Se utilizan paraentremés los albarico¬
ques pequeños, que se quitan cuando están verdes, á fin de descar¬
gar los árboles del exceso de fruto, poniéndolos en vinagre fuerte
para encurtirlos, en lamisma forma que se hace con los pepinillos.
Los albaricoques se emplean también para la preparación de sor¬
betes y otrasclases de helados.
Con las almendras dulcesde los albaricoques se confecciona una ratafia especial, utilizándoseademás en laconfitería, para lo cualse
blanquean las almendras se machacan y se ponen en las diferentes preparaciones. Son muy apreciadas para la confitería las almendras
de los albaricoques comunes, augoumois y de Holanda, de hueso dulce.
Diego Navarro Soler.
DESDE GALICIA
LAS MODERNAS APLICACIONES DEL
MAÍZ
II
Como hemos dicho en el anterior artículo, es preciso variar el
cultivo de Galicia y dedicar preferente atención á un nuevo sistema
deprogreso; por eso creemos que debe
considerarse el maíz
paralaproducción de la carne como una
planta forrajera,
cuyocultivo
seguramente dará al cultivador grandes ventajas.
Examinaremos,pues, oportunamente elmejor modo de cultivar
elmaíz, ateniéndonos á las condicionesdel suelo ydelestado de la propiedaden Galicia.
Descuellanentre las variedades del maíz dos de ellas, el maízcuz¬
co yel maíz cuarenteno; nos fijaremos en el rendimiento
del
segun¬do para hacer un cálculo aproximado.
Suponiendo un cultivador de cinco
hectáreas
quededique
tresá
centeno ó cebada, enJunio recolectará el granoy sembrarápara fo¬
rrajeslas tres hectáreas con el maízcuarenteno.
EnAbril sembrarálas otrasdos hectáreaspara el mismo forraje,
que enJunio recolectará yrepetirá la siembrapara recoger en
Oc¬
tubre.
Sus tierras producirán, portanto, unacosecha total
casi doble
en forrajes yunadel granode centeno, descansandola mitad de la tie¬
rra en el invierno.
Lastres hectáreas de centenoá razón de 120 ferrados la hectá¬
rea serán 360 ferrados.
Las cinco hectáreas á forraje y endía duplicado lacosecha,
serán
á razón de 7.500kilogramos deheno, equivalentes á 30.000 enver¬
de, 22.500 kilogramos de heno, estableciéndose así el
producto
APLICACIONES DEL MAÍZ 167
Por 260 ferrados decenteno á 8 reales, Por 525, 99 de heno, á 10 reales
2.880 5.250 8.130
ó sean 1.622 reales por hectárea.
Dedicandoeste forraje á la cría 6 cebamiento de ganado, obten¬
drá todavíaun productomayor.
Según las opiniones más autorizadas, para el cebamiento de un
buey hacen falta 4.000 kilogramos de heno, á 20 ó 25 kilogramos
pordía durantetres meses.
Unavaca de lecheen el mismo espacio de tiempo y enidéntica ración, da 1.200cuartillos, que á 50 céntimos, serán 600 reales, y
comolos 52.500 kilos de heno permiten sostener 13 cabezas, el producto sólo delforrraje de maíz seríade 7.800 reales.
Resultará, pues, el siguiente cálculo:
Por 360 ferradas de centeno 2.880
Por 13 cabezas 7.800
ó sean 2.136 reales porhectárea.
Con este elsistema, el labrador obtieneunaverdaderafabricación
deabonos, cosa tan necesariayconveniente; el cultivo es sencillo y el producto se adelanta, pues no es preciso esperar como ahora á
lamaduración delmaíz en grano.
Creemosconveniente, después de los artículos precedentes, dar alguna idea del cereal de quenos hemos ocupado.
¿Qué esel maíz?
10.680
m
EL MAÍZ
l68 GACETA AGRÍCOLA DEL MINISTERIO DE FOMENTO
Una plantaconocida en botánicaconelnombre desea mais, que sirve de base ála alimentación del paisano gallego y es la base de
su riqueza.
¿Cómo se cultiva?
Si el terreno es consistente, se trabaja con profundidad en el
otoño para quelaslluvias meteoricen la tierra, se esparce el abono
enla primavera y se entierra.
Si elterreno es suelto, bastan dos laboresen la primavera.
¿Cómo se deposita ki semilla?
En líneas, á 5 centímetros de profundidad yá 60 metros unas de
otras.
¿Qué cuidados exige la planta?
Cuando tenga 20 centímetros de altura, se le dauna primera es¬
carda, clareando los pies de malas hierbas. A los 0,40 se da otra escarda.
Las irrigaciones son convenientes en los veranos.
¿Cómo se conoce la fecundación?
Por la defloraciónde las panículas. Las panículas se cortan por encima de la espiga más alta del tallo, se arrancan con cuidado las hojas, dejando las espigas más vigorosas.
Los resultados se aprovechanparaalimentar los ganados.
Las espigas maduran de Setiembreá Octubre.
¿Cómose hace la recolección?
Segando las cañas,aunque es mejor arrancar lasespigas del tallo,
utilizando éstas parael ganado.
¿Qué sehace de las espigas?
Se las separade las espatas, y después de tenerlas algunos días
alsol, seguardanen elgranero.
Las espatas se destinan al alimento de los ganados, por sersus¬
tanciosas; se destinan tambiéná losjergones.
¿Cómo se desgrana?
Aunquehay máquinas para esto, se hace á mano y se majaen laseras como el trigo.
Por hectáreadebe sembrarse de 15 á 20 kilos.
Elmaíz, además de alimentar al hombre, sirve para cebar las
aves de corral y se utilizaparapienso de los caballos.
Es, pues, degran utilidad y deben sembrarse las especies mejo¬
res, que son:
LAS MARAVILLAS DE LA TIERRA 169
Eldiente de caballo.
El amarillocomún.
El blanco.
Elcuarenteno.
En sucesivos artículos nos ocuparemos de otros artículos, y de esta suerte procuraremos dar algunos consejos á los paisanos gallegos.
V.
LAS MARAVILLAS DE LA TIERRA
X
Habíaamanecido ya cuando llegó al ventorro la camilla donde había de ser trasladadoD. Estanislao hasta la casa del doctoren
Fuendejuncos. Casi al mismo tiempo que la camillallegaban tam¬
bién—de vuelta desu expedición á la granja—el cabo de la Guar¬
dia civilcon las dos parejasy los vecinos quelos acompañaban.
Elcabo no quiso subir á la estancia de D. Estanislao para evitar preguntas delherido que no podían tener contestación satisfactoria,
peromandó un recado al doctor dándole cuenta de sullegada, y
esperó en lapuerta á que bajara lacomitiva que había de conducir áD. Estanislao á Fuendejuncos. El doctor dirigió hábilmente la operación de colocar al herido en lacamilla, causándole las meno¬
resmolestias posibles; pero aun asíno se logró evitar que el pobre
D. Estanislao sufriese un ligero síncope, en el momento mismo en que por vigésima vezrepetía su exclamación de: |Pillosl ]Bribo-
nes!... jYluego dicen que se debe vivir en el campo para fomentar
la agricultura!...
Se lepasó pronto el desmayo; pero justo es decir que mientras duró el accidente y entodala operación del traslado de cama, na-
170 GACETA AGRICOLA DEL MINISTERIO DE FOMENTO diese mostró tansolícito, tan eficaz, tan interesado en favor del heridocomo el bondadoso tío Geromo, dignamente secundadopor
su sensible ycariñosísima Paloma, que arregló lacolchoneta de la camilla, ahuecó la almohada ytrajo en un abrir y cerrar de ojos el vinagre, cuando ocurrió lo del síncope, multiplicándose ysuspiran¬
doyderramando alguna que otra lágrima de las muchas que á du¬
ras penas mantenía encerradas en el delicado fondo desu tierno
corazón.
Por fin, bajaron al herido, yentonces el doctor supo por boca
del cabo de civiles lo sucedido en la granja de Calcena, acerca de
locual se acordó guardarcompleto silencio al rededor de D. Esta¬
nislao, que ciertamente no estaba para recibir nuevas impresiones desagradables. Pero había otro punto importante de qué tratar, y
era el referente al caritativo ysentimentaltíoGeromo. ¿Se quedarían
para vigilarle unos cuantos hombres ó lo dejarían sóloá fin de que
no sospechase que se le habíanpuesto los puntos y de este modo
fuera más fácilcogerle cuando se creyese la ocasión oportuna? El
doctoropinaba que el cabo de la Guardia civil, sin más preámbu¬
los, debíaapoderarse del ventero y su mujer, y conla mismacomi¬
tiva quellevaba á D. Estanislao se los condujese atados codo con codo alpueblo para queel Juzgado entendiese en su conducta. Mas
el cabo, que era viejo en el oficioyconocía á fondo las marrullerías
del ventero, opinó que se le dejase tranquilo para hacerle creerque nadiesospechaba de su complicidad. Elcabo discurría deeste modo:
—Si los entregamosahora á los tribunales,noconseguiríamos abso¬
lutamentenada, porque siendo imposible probar que estos bribones
sonencubridores de los criminales, no habría más remedio que po¬
nerlosen libertad sinpérdida demomento. Dejándolos aquí, como si creyésemos que son las gentesmás honradas de la provincia, po¬
dremos venir devez en cuando, y estar á la mira de las personas que frecuentan el ventorrillo, yesto podemos hacerlo nosotroscon toda naturalidad, porque ahora nostoca vigilar los caminospor esta parte del término de Fuendejuncos.
Se convenció el doctor de que el cabo sabía bien dónde leapre¬
taba el zapato,y sin más discusión montó en su cochecillo y,
siguió
eltriste cortejo, que yalentamente había tomado la delantera
cami¬
nodel pueblo.
El sol empezaba ácalentar laatmósfera, ymientrasel doctor, que