>¿3
ASO
V.MADRID.—DOMINGO
10 DEJULIO
DE 1859.ECO LA
NUME^2gi|||
ORGANO OFICIAL DE LA ASOCIACION GENERAL DE GANADEROS
l*iib!ica<io
baje
la inmediatainspección
del tSxcmo. Sr.Itiarqucs de Perai^q^^
Excmo. Sr. Marquésde Perales.
Excmo.de a'Ticultura.Sr. D. .4ndrésde Arango,vocal del consejo Sr.D. Manuel MariadeGaldo, catedráticodehistoria
natural do launiversidadcentral.
Sr. D. GabrielGarrido, inspector vicepresidente del cuerpo,de veterinaria militar.
Sr. D. Miguel Lopez .Martinez,secretariodela Aso¬
ciacióngeneral deganaderos.
Sr. D. PedroPidones, profesormayor,primer vocal de lajunta facultativadeveterinariamilitar.
Sr. D. Santiago Arcos (de
Puenos-Aires).
Excmo. Sr. D. Alejandro Olivan,senadoryautor de la Cartilla(le Agricultura,señalada oficialmente paratestoenlas escuelas.
Excnio. Sr. D. MauricioCarlos deOnís, senador del
♦eino ypiopietario.
Sr. D. AlvaroReinoso, catedrático delauniversidad de laHabana.
Sr. D. JoséMuñoz, profesor de laescuela de veteri¬
naria.
Sr.det).laPedroCubillo, profesor mayor,segundovocal junta facultativa de veterinariamilitar.
Sr. D. José Sese(de Chile).
Sr. D. Leandro Rubio,consultorde laAsociaciónge¬
neral deganaderos.
El Eco áe ta Ganaderíase publicacuatro veces al mes,consisticmlo et cuarto númeroenunaentregade 16páginas ení." menor. El precio es 40rs. al año y20 por semestre. Se hace la'suscriclon dirigiéndoseal Administrador del Eco de ta értmíinícna,caiie deiasHuertas, número 30,incluyendosuimportecutetras dsellos de correos.—No se admite suscrícion por menos de medio año.
RESUMEN.
Advertencia.—Dehesas
potriles.—Cria caballarenEspaña
y remontadesuejército.—Tijeras
paraesquilar
elga¬nado lanar.—Gallinas de
Guinea.—Trilla
sencilla de nuevainvención.—Sociedad libre de economía
política.—Arboles
fru¬tales.—Trabajo importante.—Variedades.—Revista
comercial.—Anuncios.
ADVERTÈNCIA.
Rogamos á los
señoressuscritores cuyo abono ha termina¬
do y
noquieran renovarlo,
sesirvan manifestarlo á
estaad¬
ministración, devolviéndonos los niíraeros que reciban
; enla inteligencia de que continuaremos sirviendo
conla
mismaexactitud que hasta aquí á ios que
no nosden el referido
aviso, considerándolos por solo este hecho
comosuscritores.
P. J. Muñoz y Rubio.
DEHESAS
POTRILES.
Solícita
siempre la Asociación general de ganaderos
por elfomeiíto
yprosperidad de la ganadería española,
cuyosin¬
tereses tan
dignamente
representa,acordó
en lasJuntas
gene¬rales celebradas en abril
último^ á propuesta del ilustrado
personerodon Ildefonso
Nufiez dePrado, elevar
algobierno
de S. M. unaesposicion; manifestando
la convenienciade re¬servar
algunos terrenos de los propios ó
comunesde los
pue¬blos
que porla ley de 1.° de
mayode 1855
ydemás, disposi¬
ciones posteriores están sujetos á venta,
para quesirviesen de dehesas potriles
enaquellos territorios
enquela cria caballar
constituíaópodrá constituir
unagranjeria de alguna irapor-
*tancia
para susvecinos
enparticular
y parael Estado
en ge¬neral.
Comprendiendo la Asociación
quela misma
razón quetuvo
laley
paraesceptuar de la
ventalos
terrenos quelos pueblos destinaban
á dehesasboyales ó de labor, militaba
en favor de la criacaballar, la cual constituye
enmuchisiraos pueblos de
España la subsistencia
deinnumerables familias, creyó
que noestaba fuera del
espíritu de las leyes desamortizadoras
esten¬der á los criadores de caballos de los
pueblos ios beneficios
queconcedia á los labradores
pormedio de
la reserva de las dehesasboyales;
y consatisfacción hemos
vistoqueel gobier¬
no, abundandoen lasmismasideas de la
Asociación, ha
oca-gido benévolamente
susindicaciones, accediendo
á lapropuesta que porla misma
sela hizo
confecha
18 de mayoúltimo
para el establecimientode dehesaspotriles.
lié
aquí la esposicion dirigida
porla presidencia de la Aso¬
ciación al señor ministro de
Fomento,
yla real órden
que ensu consecuencia se ha
espedido
poreste ministerio:
esposicion.
Excmo. señor: Convencida esta
presidencia de
quela
gana¬dería
española necesita hoy
mas que nuncade la protección especial del gobierno de S. M., á fin de
sacarla delmarasmo enque, por causas que sonde V. E.
muyconocidas, desgracia¬
damenteseencuentra, se cree en
el
deber de esponerante la superior ilustración de V. E. la
conveniencia de que enla ejecución de la ley de desamortización de 1." de
mayode
1855y
demás reales disposiciones posteriores,
seguarden
con laimportante clase
querepresento todas las consideraciones
quelas mismas terminantemente prescriben
ylas
quede
suespíritu
sededucen,
aunque no selialien
espresas en suletra.
V. E. sabe muy
bien
quela legislación vigente sobre la
desamortización facultaalgobierno de S. M.
para que enlos pueblos donde
noexistan pastos
comunesbastantes, señale
un terreno para
destinarlo á dehesa boyal
enla
quepuedan pastar las
yuntasde los labradores pobres,
quesin
estepèque-
ño alivioen sus
gastos
nopodrían subsistir, teniendo probable¬
mente que enagenar
muchos de elles
suscaballerías;
yal ha¬
cerse esta
oportuna escepcion
enla ley desamortizadora,
sepropusieron los legisladores protejer á los labradores
ycriado¬
res de
ganados
quefallos de grandes capitales venían utilizan¬
do los
pastos públicos, manteniendo
enellos
suslabores y sus yeguasde cria,
concuyos escasosproductos podian
sostenersus familias con
algun desahogo.
2 ECO DE
LA GANADERIA.
Pero es el caso,
Exorno, señor,
que enmuchos pueblos en
que
casi todos
susvecinos están consagrados á la cria caba¬
llar, manteniendo alguna yegua basta los mas pobres, y dependiendo
susubsistencia de esta granjeria, no basta una
dehesa
boyal ó
paralos labores, sino que es necesaria por
lo menos otra para
cria caballar, por cuya prosperidad
tanto se afana
t. E., haciendo todo género de sacrificios
para
elevarla á la altura que corresponde; y en este concepto
se atreve esta
presidencia á suplicar á V. E. se digne autori¬
zar á los
ayuntamientos y consejos provinciales para que, pré-
vioel
espediente
quemarca la ley, se reserve á los pueblos ea
que
-la repetida granjeria de la cria caballar constituye una
parto de su riqueza, los terrenos necesarios para formar una
dehesa común para
la cria caballar, separada de la boyal ó la
destinada á las
caballerías de labor
quela ley esceptua de la
venta. De lo
contrario, la cria caballar recibirá un golpe ter¬
rible en muchos
pueblos
enque se producen boy, gracias
ill disfrute de
los pastos públicos, los mejores potros,-que sir¬
ven
luego
parasurtir de ca.ballos á los regimientos de esla
arma.
Dios
guarde á V. E. muchos años.—Madrid 18 de mayo
de1859.—Excmo.
señor.—El marqués de Perales.—Excmo.
señorministro
de Fomento.
nEAL ORDEPr.
Ministerio
de Fomento.—Agricultura.—Excmo. señor; Con
esta fecha
digo al ministro de Hacienda lo que sigue:—Esce-
lentisimo señor:
El presidente de la Asociación general de ga¬
naderosha
dirigido á este ministerio, con fecha 18 del próxi¬
mo
pasado, la comunicación de que es adjunta copia. Según
ella, fundándose
enel espíritu de la ley de 1.° de mayo
de 185.0, 11
de julio de 1856,
yotras referentes á la desamor¬
tizaciónde
bienes nacionales, desea
seautorice á los ayunta¬
mientos y
consejos provinciales para que, prévio espediente,
sereserveá
los pueblos
en quela cria caballar constituye una
granparte de riqueza los terrenos necesarios para los gana¬
dos de dicha
especie separadamente del boyal ó de labor.
Este
ministerio, del cual depende la cria caballar, que tantos
esfuerzos
ha praeticado para establecer dehesas potriles y
yeguares,porque sin ellas queda incompleto el servicio que
prestan los depósitos de caballos establecidos por el Estado, no puede menos de oir con atención suma la idea que la Asocia¬
ciónpropone,
siquiera tenga que concretarse á recomendarla
al ministerio
del digno
cargode V. E.,
comoencargado de
interpretar y cumplir las leyes de esta naturaleza, rogándole
se sirva
consultarás. .M. lo
queproceda, dándome conoci¬
miento
del resultado
paralos fines á
quehaya lugar y á los
cuales
también lo digo á V. E.—De real órden lo traslado
áV. E. para su
conocimiento y efectos consiguientes. Dios
guarde á V. E. muchos años. Madrid 24 de junio de 1859.—
Gorvera.—Señor presidente de la Asociación general de ga¬
naderos. »
Gomovennuestros
suscritores, la cria caballar se encuentra, gracias á la cooperación de la presidencia de la Asociación de
ganaderos, en vísperas de obtener una ventaja que sin duda
ninguna ha de influir grandemente en la prosperidad de tan importantísima industria. Que los ganaderos, conocedores de
las
necesidades locales de la clase representada oficialmente
por
la Asociación de ganadei'os, acudan á su presidencia, es- poniendó cuanto se les ocurra en bien de su grangería, se¬
guros que
esta celosa autoridad apreciará debidamente sus justas reclamaciones, interponiendo su merecida influencia en
favor de las
mismas
conel interés
quetanto tiene acreditado
en el
despacho de los asuntos que le están encomendados.
LaAsociación
general de ganaderos, no nos cansaremos de
repetirlo,
eshoy una sociedad de fomento que, lejos de ava¬
sallar á nadie, procura por
todos los medios de que puede
disponer elevar á la clase que representa á la altura que la
corresponde. En proporción de las vejaciones que por una pu¬
nible
preocupación de parte de algunas autoridades locales
pueden sufrir los ganaderos, deben todos agruparse con
fé á este centro
protector
enque hallarán siempre defensores
leales y
desinteresados que aboguen por sus sagrados derechos,
por sus
respetabilísimos intereses. El Eco de la Ganadería
constituye también un campeen que pueden debatirse estra-
olicialmente las
cuestiones
queatañen á la ganadería y á la
agricultura,
ysu^edaccion se juzga favorecida cuando los ga¬
naderossesirven
hacerla alguna observación (]lie pueda con¬
tribuir
al esplendor
ybienestar de la ganadería española.
Leandro Rubio.
CRIA
CABALLAR EN ESPAÑA ^REMONTA DE SÜ
EJERCITO.
(Conclusion) (I).
Para que
el estado civil pueda metodizar convenientemente
.la
cria, necesita basarla
en unaestadística exacta, concienzuda
y
científicamente formada, manteniéndola viva, lo cual lo seria
sumamentecostoso.
Una de las
causasà que generalmente se atribuye la decadencia de la cria caballar, es à la falla de
dehesas
potriles, que van desapareciendo por la roturación.
Atenderáesta
necesidad
es muydispendioso con esclusiva aplicación á la cria.
Sinestendernos
á
masconsideraciones, se ésplica suficien¬
temente que
el estado civil, para impulsar la cria caballar á la
situación áque es
llamada, requiere inmensos sacrificios, por
el numeroso
personal de profesores y auxiliares de que no puede prescindir; que el sostenimiento de dehesas potriles le
bariaelevar
el presupuesto á una suma en desnivel é incom¬
patible con sus productos.
El ramode guerrase
encuentra en condiciones enteramento
distintas.
Tiene cuatro
establecimientos de remonta que forman un poderoso núcleo para remonta general, como ya qiieda indi¬
cado, y que con
la nueva organización que quiere dársele
quedaria planteado un sistema de cria que favoreciese su desar¬
rollo en todos
los puntos de la Península, contribuyendo
potentemente al buen éxito la facilidad que tiene de destinar
para
sementales to'dos los caballos necesarios y que se conii-
deren
útiles
parala reproducción.
Estasmismas remontas
tienen formada y mantienen pal¬
pitante
ytrascurrente la estadística de yeguas de todos sus
distritos
remontistas; siendo de notar que es la mas apro¬
ximada á
la exactitud,
porqueel continuo trato de los remo»'
listascon
los criadores les inspira confianza.
El
ejército tiene
ensu seno y como auxiliar el cuerpo de
veterinaria
militar, compuesto de profesores de acreditada
suficiencia.
(1) Véase el número anterior.
0
ECO DE LA GANADERIA. '
En el
proyecto á
quealudimos
se proponela modificación
del sistema actual deestablecimientosde remonta,
dividiéndola
en cuatro
departamentos
queabracen toda la Península, ir¬
radiándose por
la subdivision
ensecciones.El
ejército
paga masde medio millón de
reales anualmente porlas dehesas
quenecesita
parala cria, empleando ademas
crecidas sumas enmejorar
yacondicionar convenientemente aquellas posesiones de dominio particular, de
queresulta el
aumento real y
electivo de
susvalores, de
que seprevalen los propietarios
paraaumentarles los
arrendamientos á medida queespiran los
contratosescritúrales.
De estos
dispendios inevitables
entoda
la escala que sedes¬
prende de las aducciones hechas,
seproponeel
ramode
guer¬ra, no solo manumitir al presupuesto,
sino hacerlos reproduc¬
tivos.
Para ello
e.xige,
no un gravamen enel presupuesto,
noperpetuar ninguna cifra
enél, sino
unanticipo reintegrable
de
8.000,00j
de reales paraadquirir dehesas propias,
con las circunstancias deestension,
calidad ylocalidad
queel proyecto
masminuciosamente
determine paraenlazar debi¬
damente losactos
gestionales de cria
yrecría.
Acumulando las cantidadesque se pagan por
arrendamien¬
tosy
las
sumas que seemplean
enlas mejoras, construcción
deabrigos
yotras obras indispensables,
sedemuestra
que, en elperiodo de doce años, cuando
mas,quedarla reintegrado el
caudal
público de aquel anticipo,^ tendría pingües propiedades
donde recriar su
ganado
yprotejer la industria hípica
y pe¬cuaria, siendo ademas
remuneradocon el pagode acogidas
y venta depastos que nopuede aprovechar el ganado caballar.
La
objeción
que se opone ala adquisición de dehesas
por elEstado,
enel concepto de
sercontraria al principio domi¬
nante de
desamortización,
es enteramenteerrónea,
comosededuce
de lo quedejamos razonado.
Ademas,
paraprobar
quela
comprade dehesas
conaplica¬
ción á cria y
récria caballar
es masbien desamortizar
queamortizar, basta solo fijar la consideración
en quelos cuantio¬
sos
capitales
que sehan invertido hasta el dia
enarrendamien¬tos y
mejoras de dehesas,
que setomaron casi estériles,
las han convertido en fértiles yricas de alimentación;
perolas ventajas las han reportado solo
un escasonúmero de propie¬
tarios, al
paso queaquel mismo empleo de fondos, hecho
en tincaspropias, seria
un aumentode riqueza pública,
enalivio
delcontribuyente
y parael contribuyente, siendo la propie¬
dad suya, y
la dii'eccion de la cria caballar
yremonta,la admi¬
nistrativa y
usufructuaria.
Aplicado al
ramode
remontasel
actualpresupuesto de cria caballar,
aunquebien
escaso porcierto
parala importancia
desu
objeto,
seobtiene
unaeconomía de
cerca de veinte mil durosanuales,
queseria
mayorverificada la
comprade dehesas.
Se funda Ien que,
dándole al personal de
remontas que existeen la actualidad elaumentoquerequiere, bajo la
nueva formaque se propone, ydividido
ysubdividido
endeparta¬
mentos y
secciones,
estas,bajo el sistema orgánico de aquellos, dirigirían
confacilidad
yacierto las operaciones de cria, sin
mas queincorporarles las atribuciones
y cargosde
la
cria,
paralas
que se encuentranpreparadas
conlos pode¬
rosos elementos que
encierra el
ramode
guerra, y queligeramente quedan enumerados.
Siendo
innegable
que enEspaña
tenemos una fabulosaes¬tension de terrenos
improductivos hoy,
nos atrevemos áadi¬cionar el proyecto
de
que se tratautilizando
recursos,hoy estériles,
queal
paso quefacilitarian la realización
del pro¬yecto,
aumentarían visiblemente
lariqueza pública, toda
vez que unode los obstáculos
que se presentanal fomento de
la cria esla falta dedehesas,
porla roturación de muchas de
las queexisten.
Siendo notorio que
tenemos sobra de
terrenos yfalta de
brazosparautilizar aquellas
enla agricultura, utilicémoslos
en laganadería.
Supuesto
queel Estado
paga unaeScuela de ingenieros agrónomos, arquemos los conocimientos de los profesores
que
de ellas'salgan,
yempleemos
uno encada
unode los departamentos de cria
y remonta, para que enunion de los profesores de veterinaria dirijan las operaciones de zootechnia
yagricultura.
Convencidosde la carencia de brazos y
atendiendo á
queen
los-establecimientos penales existen miles de liombres
cuyosinstintos sociales
sepervierten
conel esclusivo
tratoentre si y
falta de ocupación,
saquemoslos
masá propósito,
y formándolos enbrigadas á las órdenes de
losgefes departa¬
mentales,
seemplearán
enla mejora de los
terrenosque seadquieran
conaplicación á la cria de ganado, conciíiando el
inmensobeneficio de moralizaraquellos desgraciados traba¬
jando
enbeneficio de la sociedad.
Puestosen acción todos estos recursos, y
dirigidos
porlos
buenos
principios científicos,
seadquirirían los terrenos
nece¬sarios á poco
coste,
por serhoy casi improductivos,
tras- formándolosen centros deproducción de riqueza agrícola
ypecuaria.
La
inspección
ydirección de las operaciones serian presi¬
didas por
el inflexible principio de autoridad militar,
que ga¬rantizasu exacto
cumplimiento.
Reasumiendo: se demuestraque
el estado civil
noestá
en lascondicionesqueel
ramode
guerra paraimpulsar la cria
caballar por
la via de las mejoras
quetan imperiosamente exigen la riqueza pública
yel sostenimiento del ejército
enuna situación
respetable, á
no ser coninmensos sacrificios,
que seevitan utilizando lo
que yatiene creado el ejército.
Uno de los más
potentes obstáculos
quepueden
oponerseá
la realización delproyecto de
que noshemos ocupado, tan
útil á nuestro modo de ver, esla consideración de ministerio
á ministerio para nolastimar la demarcación
yasignación de
ramosy
atribuciones. Nosotros miramos la cuestión de dis¬
tinto modo.
Supuesto
queel
ramode
guerratiene
cuerposcientificos
ycientííico-politico-militares,
que en sularga
carreraabrazan
todas las cienciascon masó menos
estension,
yhasta la
ma¬yor
parte de las artes
yoficios
seejercen
porindividuos de
su seno, no
podemos alcanzar la
razón quejustifique la
es-çlusion
quequiere hacerse del empleo de
estasfuerzas inte¬
lectuales y
materiales
enprovecho del bien público.
Los
empleados militares, ¿no los
pagael Estado,
nosonparte integrante de
suadministración? Luego
¿porqué
sehan
de sacrificar y
esterilizar
susútiles servicios
yusufructo de
cuantiosos
capitales
queemplea al rigorismo de la significación
de un nombre?
En la gran
máquina administrativa deben emplearse todos
GANADERIA.
Como las cuchillasson
casi
rectasé iguales,
sedice que
se corta mas a raiz elpelo de la lana,
yesto
esmuy importante
tratándose de
ganado sajón ó de otra raza de lana de carda.
También parece que
ofrece grandes ventajas el resorte dis¬
puesto
parahacer fuerza
contoda la mano; indudablemente
se cansará asi menosesta que
trabajando solamente con los
dedos metidosen
los ojos de las tijeras. Ademas, en las de
resorte no
hay
queapretar
masquepara cerrarlas, al paso
que con
las de ojo es preciso apretar en las dos operaciones
deabrirlas y
cerrarlas.
Bastanestassencillas
indicaciones
para quesecomprendan
las diferencias de unas y
otras tijeras; nosotros las damos á
conocer por
si algun ganadero desea ensayar las de resorte, y
áfin de que
los lectores del Eco estén al corriente de todas
las reformasquese
bagan en cualquier ramo de la industria
pecuaria.
Andres deAhango.
GALLINAS DE
GUINEA.
Al ir á tratar de estaraza me
asalta
unaduda, á saber: ¿la
debo clasificar como
económica ó
comode capricho? Hasta
ahora como ave de
lujóse ha considerado
porlos labradores:
asi esque es una
de las menos generalizadas en los corrales,
pero su
fácil mantenimiento y otras circunstancias la hacen
sinduda
digna de figurar entre las razas económicas.
Las
gallinas de Guinea son oriundas de Africa, como su
nombre lo
indica;
enFrancia
sellaman pintadas,
yantigua¬
mente se les dió
el nombre de
avesmeleagris, sin duda
porquesu
grito plañidero
ysu plumaje pizarroso sembrado de motas
blancas, asemejando á lágrimas estendidas en un fondo mas sombrio, las baciau
muypropias
pararepresentar el luto de
las hermanasde
Meleagro, convertidas
en avespor Diana, y
llorandobajo esta forma la pérdida de su hermano.
Esta raza vive en
Africa
enestado salvaje:
suvida la
pasa,comolas
perdices,
conlas cuales tiene alguna semejanza, se¬
gún se
ve por el siguiente dibujo, buscando e» bandadas
4
•ECO DE LA
susresortes
del modo
masconveniente
yeconómico
parala perfecta armonía del funcionamiento del todo, y permítasenos
la
comparación figurada: ¿no se emplea la cábria lo mismo
para
elevar las moles marmóreas en la edificación de una ba¬
silica que
de
unbaluarte?
La economia bien
entendida
sefunda
enel dualismo de aplicación de las
cosasá los usos de utilidad.
En esto estriba el gran
adelanto de la maquinaria, yen
pocos
países puede reportar mas ventajas que en la peninsula
española,
quepadece de adinamia d? población.
El darles mayor
estension á las remontas y unirles la cria
caballar remedia engran
parte
unmal grave, que natural¬
mentetrae
consigo el sistema de reemplazos (M^ejército.
Las
quintas
arrancan unamultitud de brazos 'á la agricul¬
tura, quepor
cierto
noestá tan adelantada como debiera; pero
una
parte de estos mismos hombres van á ser empleados
durantesu servicio en una
escuela práctica de ganadería
yagri¬
cultura bien
sistematizada, de donde volverán
en sudia á
diseminarse por
las provincias, enriquecidos con los conoci¬
mientos que
forzosamente han adquirido, y que difundirán
con poco
esfuerzo. Así se remunerará el mal que se causó con
unbien que se
aporta.
La industria
pecuaria tendrá en general una enseñanza doc¬
trinal
prácticamente demostrada, de donde tomar lo que le
convenga,
sin aventurar los capitales en la esplotacion de
mejoras
quele
sondesconocidas.
No obstante deque nos
hemos estendido mas de lo que permiten las columnas de un periódico, la ilustración de nues¬
tros lectores
comprenderá
que aun nosqueda mucho que de¬
cir,
quereservamos parael caso de que el asunto se sometie¬
se al dominio de la
discusión pública
ye.xigiese esplicaciones
masestensas.
TIJERAS
PARA ESQUILAR EL GANADO LANAR.
Sabehaos que en
algunas rancherías han ocurrido varios
conflictos en
el
cortede
esteaño,
conmotivo de la falta de esquiladores. Empleados muchos de los qué en esta opera¬
ciónse
ocupaban
enlos trabajos de esplanacion y desmonte
de los caminos
de hierro, los
pocos quequedaban querían
hacerse
valer exigiendo pingües jornales. Para evitar
queta¬
les conflictosse
repitan, conviene
queel oficio
segeneralice,
que
lo aprendan los trabajadores ordinarios, y qué se simpli¬
fique la operación todo lo posible para que la desempeñen
con
desembarazo á las
pocaslecciones
aunlos
quejamás la
hubiesen
practicado.
Gobio
medio de conseguir este fin hemos oído á varios in- teligéntes recomendar, sobre las tijeras que se usan en Espa¬
ña,
unasde la figura siguiente, adoptadas
ya enlos países estranjeros donde mas adelantada está la industria pecuaria.
Basta
mirar la figura
para que secomprenda
enqué
sedi¬
ferencian esas
tijeras de las usadas en nuestros esquileos;
nosabstendremos,
porlo mismo, de hacer de ellas una descrip-
•cion
minuciosa.
insectos y
semillas
enlos matorrales. Sometiéndola al estado
de domesticidadse
modifica algo
sucarácter irascible é im¬
petuoso,
pero nodel todo; asi es que nunca es tan mansa y
sedentaria como
las
otras.El macho y
la hembra de esta «raza son muy parecidos.
Esta esmuy
ponedora,
y sushuevos, pequeños, son de cali¬
dad escelente. Para
ponerlos no busca lugares sombríos y
retirados, lo cual
es unmal,
yel gallo los suele romper en
ECO DE LA
GANADERIA. '
8sus
ardores, cuando queda llueca la hembra.- Por
eso reco¬mendamos echarlos a
gallinas de
otra raza que noofrezcan
este
peligro.
A causa deestas
circunstancias,
yojuzgo
quelas gallinas de
Guinea son mas
propias
paragranjas
concoto redondo
que paraestar
enel centro de las poblaciones. Dejándolas
encierta libertad, inmediatamente
vuelan á los camposvecinos
yani¬
dan enlos sembrados y en
los bosques. En
estecaso enellos
buscansu alimento.Los
gusanillos
son sucomida predilecta,
y paraproporcio¬
nárselos en abundancia y
á
poco costedaré
á conocer unmétodo
sencillo, advirtiendo
que esigualmente util
paralas gallinas
comunes.Se hace levadura de harina de
cebada;
semezcla
con sal- bado ychirle,
yá los
pocosdias quedan
estasmaterias
con¬vertidas en gusanos
si el frió
no esescesivo.'
Basta un
gallo
paraquince gallinas; la incubación
dura de28 á 30dias,
yla
carnede
estas aves tiene ciertogusto á
lade faisan y es muydelicada,
peroal hacerse añeja
se pone muydura.
El
precio de
estas avessuele
ser enMadrid
60 rs. en casadelos
pajareros; si
segeneralizan,
nodebe
ser masalto que el de lasordinarias.La Babonesa de
Q***.
TRILLA SENCILLA DE NUEVA
INVENCION.
Parácenos
oportuno dar
cuenta de un aparato quehace
muypoco
tiempo
seinventó
enPerpiñan,
yfunciona
este añoen laera de un labrador del
pueblo, produciendo,
segúnel
mismo
dice, escelentes
resultados. La idea delaparato
nopuede decirse
que es nueva, puesrecordamos haberla
visto indicadaen un modelitopresentado
antesdel
año 30en unaesposicion industrial celebrada
en el ministerio deFomento;
pero
puede serlo
suejecución
encualquiera de
susdetalles.
Séalo óno, queesta es
cuestión
pocoimportante
parael pú¬
blico, lo
queinteresa
es queel
aparato,tal
como se haplan¬
teado,
seapreferible,
yesto
esbien fácil, á las trillas
comun¬mente usadasen la
peninsula.
Daremos unaidea del
aparato. En el
centrode la
era se co¬locaun
eje, el cual sirve de
sosten á unabarra,
quelleva
unaruedaen cadauno de susestremos. Las ruedas marchan so¬
bre unaestrecha senda circular
formada
de madera. A labarra,
que esde madera también,
y cuyoconjunto
conel eje
tienela misma
figura
quelas norias de reciente
invenciónes¬tablecidas
enla FuenteCastellana,
se uncenlos
trillos en unnúmero
de cuatro óseis,
unamitad
en cadalado,
ybastan¬
te
separados
para que no se rocen.Tirando
una caballeríade nada estremidadde labarra,
estagira sobre el
sosten, ylas
cuatro ó seis trillasmarchan
perfectamente sobre la
parva.A esto está reducido el
aparato: los periódicos franceses llacen
de élgrandes elogios; la ventaja
quedesde luego nota¬
moses una
gran
economía de caballerías, puesto
quedos liastan
paraaquel número de trillos.
Ignacio Yañez.
SOCIEDAD
LIBRE DE ECONOMIA POLITICA.Existe
con este titulouna sociedadenMadrid cuyoprincipal olijeto
esdilucidar
enel campo,de la discusión,
conla tem¬
planza
y mesurapropias de todo
cuerpocientifico, las
cues¬tiones económicas y
sociales,
cuyasolución importa mucho
obtener parael bienest.ar de la sociedad
engeneral
yparael
de cada unade las clases en
particular.
En susreuniones
científicas, á,que
concurrenó pueden
con¬currir losdefensores de lasmas opuestas
escuelas,
sehan dis¬
cutido ya
largamente diferentes
temasde la
mayorimportan¬
cia,entre los cuales recordamos eneste momento la cuestión de subsistencias y
la legislficion de cereales, la de la
enseñan¬za
gratuita
yla obligatoria, la
que serefiere á la conveniencia
de losprivilegios de invención, á las sociedades
poracciones,
á la revindicacion de efectos
públicos,
yúltimamente, la
que propusoel jóven don Enrique Pastor sobre la justicia del
ac¬tual sistema de
impuestos,
que comosaben
nuestroslectores, afecta, ó así
sesupone porlo
menos,al producto neto ó
seaá
la rentaliquida.
El
simple enunciado de las proposiciones
queantece¬
den, dilucidadas
con laprofundidad
yaplomo
que sepuede concebir, sabiendo
que en audiscusión
tomaronparte
conel malogrado
yeminente economista Gonzalez Serrano
los se–ores
Bona, Pastor, Figuerola, Rodriguez, Sanromá, Garba-,
lio,Colrneiro, Echegaray
yotras lumbreras de la ciencia
eco¬nómica de
España, hará comprender á
nuestroslectores la grande importancia
quelas sesiones de la sociedad
de eco¬nomia deben
ofrecer,
no tansolo
aleconomista,
sí quetam¬
bién á los
productores;
notansolo al
comerciante yal indus¬
trial, sino también al ganadero
yal agricultor. Por
eso, pues,noshemos
propuesto hacer
enlo sucesivo
una breve reseña en el Eco de la Ganadebia de las discusiones quela indicada
sociedadcelebre, siempre
que sehallen relacionadas
con los interesesagrícolas
ypecuarios, á
cuyadefensa
estamos espe¬cialmente
consagrados, emitiendo
nuestrojuicio sóbrela
so¬lución que por
la mistna
sediere á tan importantes cuestiones;
trabajo
que nodudamos
noshan de agradecer
nuestrosha¬
bituales lectores.
Empezaremos,
pues,nuestra tarea
porel exárnen de la úl¬
tima
preposición discutida
porla sociedad sobre la bondad
de nuestro actual sistema deimpuestos.
Presidia la reunion el Excmo. señor don Luis Maria
Pastor,
ex-ministro de Hacienda yautor de
unlibro
que porla origi¬
nalidad de las ideas y por
la
grancopia de datos
quecontiene
seha hecho célebreen
España, titulado La'ciencia de la
con¬tribución.
Eleven autor de la proposición, hijo del presiden¬
te de la
sociedad,
erael encargado de desarrollar las teorías
establecidas enel libro de La ciencia de lacovlribucion,
yempezó
superoración poniendo de manifiesto la série de des¬
igualdades, de injusticias
yde absurdos
queconstituye
nuestro actual sistema deimpuestos. Efectivamente, el agricultor
pagahoy
unacrecidísima contribución llamada industrial; despues,
cuando tiene que
vestirse, encuentra
pordoquiera al fisco exi¬
giéndole
unimpuesto conocido
conel nombre de aduanas;
lleva al mercado los
productos de
suindustria,
yallí le sale al
encuentro el arrendatario del
impuesto de
consumos,exigién¬
dole un nuevo cánon;se
sienta despues á la
mesa, y porel vino,
lacarne y
los demás géneros
que consume,tiene también
que pagar sucontribución lo mismo
quecuando vende
supropie¬
dad ó la
adquiere-por herencia;
por manera quesiendo el sis¬
tema de
impuestos hoy vigente tan múltiple
en susformas
y tanvario en suaplicación, ni el labrador ni el gobierno
pue-6
EGO DE LA GANADERIA.
den conocerá ciencia
cierta,
ni aunsiquiera
poraproxima¬
ción, la
rentacon queanualmente contribuye el primero al
sostenimiento de las cargas
públicas.
Esta falta de
fijeza, esta especie de lotería
con quese repar¬
te
boy la contribución sin
que paraello exista
uncriterio
exactoó un criterio por
lo
menosracional, hacen
queel ac¬
tual sistema de
impuestos
sea unamonstruosidad inconcebi¬
ble apenas en
el siglo XIX
en quela nocion del derecho se
Italia yafelizmente infiltrada
enel
senode la sociedad.
Y si de la critica que
antecede
pasamosà la del impuesto de
patentes
ó
seael subsidio industrial, todavía
aparece masab¬
surdo el sistema de
exigir la contribución sobre
unarenta supuesta,
quelas
mas veces no esexacta, sobre el ejercicio de
unaindustria que no
siempre
suponeganancia neta, que mu¬
chas veces se
liquida
enpérdida, ün médico,
unabogado, un comerciante,
unindustrial, quieren ejercer
surespectivas
pro¬fesiones,
y noles basta
poseer untitulo
queacredite su ido¬
neidad y
los demás medios necesarios al efecto
;les es pre¬
ciso sacar antessu
patente de subsidio
y ¡aydel quedos meses despues de haberse matriculado
enlos registros de la Hacien¬
da
pública
no pague sucontingente, siquiera no haya sacado
todavía un
céntimo! El inexorable fisco le persigue
pordoquie¬
ra y
ejecutivamente le arranca la parte de capital que quizás
le era
indispensable
paracontinuar
suespeculación. Nuestros impuestos
son,á
nodudarlo, como sostenia muy oportuna¬
mente el señor
ex-minislro
deHacienda al
resumir lasesión,
un resto del
feudalismo de la edad media, de aquella edad
en quelos poderosos sacaban recursos de donde habia, sin cui¬
darse de la
justicia
ybondad de
susexacciones.
Todos losoradoresque en
esta importante cuestión tercia¬
ronestuvieron acordes, como no
podia
menos, en reconocer lainiquidad
yla injusticia que preside á nuestro sistema de impuestos;
perono estuvieron de igual manera ál ocuparse de
los medios de
reemplazarlo
conotro
masperfecto,
masjusto
y
equitativo
ymas en armonía con las aspiraciones del siglo;
y
esta discordancia, que es universal entre los economistas
de todos los
paisas,
essin duda la
causade
quesubsista to¬
davía el
actual sistema de impuestos. Es verdad
queá la
contribución
múltiple de nuestra época
oponencasi todos los
economistas el
impuesto único
; pero noobstante difieren
esencialmenteen los
medios
de realizar estautO[)ia, este desi¬
deratum de la economia
política.
En el
próximo número
nos ocuparemosdiJÜexámen del
sistemadel señorPastor, y
espondremos nuestras ideas,
aun- que conla desconfianza natural sabiendo
quetenemos
queiia-
cer la critica de un
pensamiento debido á
unade las eminen¬
cias económicas que
lionran á nuestro pais. El señor Pastor
nosdispensai'á el
quenosotros, los
masinsignificantes pigmeos del
mundo económico, acometamosla árdua empresa
de presentar
nuestras
objeciones á
unsistema
cuyaformación tantas, y tantas vigilias le ha costado,
yque entre otras muchas
yescelentes
cualidades tiene la deser
original
ypuramente español;
ytanto
mas necesitamos
indulgencia, cuanto
quenuestros principios
en materia de contribución difieren bastante
de los sistemas
admitidoshoy
porlos discípulos de Adam Smit,
ypor consi¬
guiente de los sustentados
porla mayoría de los oradores de
la sociedad de economia
política
quetomaron parte
enla dis¬
cusión del tema
propuesto
porel
jovendon Enrique Pastor.
Leandeo Rubio,
ARBOLES FRUTALES.
La destrucción sucesiva de los
magníficos bosques que pro¬
tegían al pais contra los estragos de la sequía ó de los torren¬
tes,
ha sido
tanto masfatal á la riqueza
ysalubridad públi¬
cas, cuantoque no se
lia visto
nuncacompensada con la es-
tension de la siembra ypliuiiacion de árboles frutales.
Los que
solo
conocená España
porlos libros imaginan que,
áescepciori de las naranjas, limones
yaceitunas, los frutos no pueden adquirir
en suterritorio todas las cualidades que los distinguen
en otrospaíses;
perobasta visitar los mercados
de las
grandes ciudades
para quedesaparezca tal preocu¬
pación.
Hemosestadoen
situación
dejuzgar
pornosotros de la alta importancia
quepudiera tomar
entodas las provincias de la peninsula el cultivo do los mejores árboles frutales de Euro¬
pa;
los albaricoques, los melocotones, las cerezas, las peras,
las manzanas,las
uvas,las granadas
ymuchas otras frutas
no serian inferiores en
nada
á las que secojen
enFrancia, bajo el respecto de la cantidad, del tamaño y de la calidad, si
se les
prodigasen los mismos cuidados
y selas adaptase coii igual sagacidad á las circunstancias climatológicas de las dife¬
rentes localidades.
La elección de las
especies, el método de cultivo, la prác¬
tica del
ingerto ó de la poda, y·'casi todas las aplicaciones
mas
vulgares de la ciencia filosófica,
sondesconocidos, ó poco
menos,
de la inmensa mayoría de los cultivadores. Abando¬
nadas á laventura
semillas ó plantas, producen lo que pue¬
den, sin
quenadie
se ocupeen asegurar suexistencia y en
conservar su
productividad; las buenas huertas han llegado á
ser mas raras
todavía
quelos bosques.
No cesaremos
de clamar
contraunaindiferencia
tanperju¬
dicial á
la
masade los productores
yde los consumidores. En general, la multiplicación de los mejores árboles frutales cues¬
tatanto como
la de los mismos árboles silvestres. ¿En qué
con¬siste,
pues, que enEspaña haya tan pocas plantaciones de ár¬
boles
frutales,
ysobre todo tampoco variedades buenas? ¿En qué consiste que tan rica industria esté continada casi esclusi-
vainente en un
número reducido de provincias? Los gastos do
cultivoson, es
ci(;rto,
masconsiderables
en unahuerta
queen
un
bosque;
porotambién, ¡qué diferencia en la producción!
Sin contar la
sombra
yla frescura
queesparce alrededor de
sí,
unperal,
[)orejemplo, suministra aderiias á la industria
una madera muy
preciosa,
ydurante veinte y cinco ó treinta
años habrá
podido dar á
sudueño una renta de 1res ó cuatro
duros
anuales.
Se
objetará quizá
quela falta de vias de comunicación des¬
alienta á los
cultivadores
yles impide entregarse á las dis¬
tintas industrias
agrícolas
yhortícolas
quede seguro les enri¬
quecerían. F'ero este es un obstáculo que tiende á desaparecer
dedía en
dia,
ysi tenemos fé
enlas altas miras del actual
ministerio,
enbreve
nohabrá
unasola provincia
quecarezca
de los
medios
masindispensables
paradar salida á sus pro¬
ductos.
La ocasión
nos parece, pues,oportuna
paraescitar
desde
ahora á los habitantes de los
camposá multiplicar lo
mas
posible
susárboles frutales, á formar huertos con plantas
de
superior calidad,
yá creer que dentro de algunos años lo
mas tarde
España podra organizar
engrande escala la espor-
tacion de los frutos.
ECÜ
DE LA GANADERIA. 7EI
gobierno español debe inslituir,
enlas escuelas normales
de instrucciónprimaria^ cátedras de arboricultura práctica, á
fin de ponerá todos los alumnos
maestros enestado de vul¬
garizar
enlos
camposlos buenos árboles frutales
ylos mejores
métodos de
poda, ingertos, etc. Es
masfácil
y masinmedia¬
tamenteútil
popularizar la enseñanza de la borticultura
quela
de la
agricultura; los gastos
son masreducidos
ylas aplicacio¬
nes de la ciencia están al
alcance,
asi de lospobres
comode
los ricos. Los
pequeños propietarios hallarian
enlas mejoras
de la
producción liorticola incalculables beneficios.
Esta sola consideración nos parece
bastante poderosa
para queel gobierno piense, desde luego,
enhacer todos los sacri¬
ficios
posibles
enfavor de los
progresosdel cultivo de los
árboles frutales. La anexión de unjardin de
ensayo,de
una huerta á todas las escuelasprimarias, exigirá
pocosgastos
enun
pais
en quela tierra
noha adquirido
aun unvalor consi¬
derable; las diputaciones provinciales, los ayuntamientos
y sociedades económicas queasi lo verificaran merecerian,
en lodocaso, queel gobierno las ayudase
consubvenciones
pro¬porcionadas á
susesfuerzos.
España,
comoFrancia,
parecehaber sido designada
porla
naturaleza para
llegar á
ser unode los
mayores centrosde producción hortícola del mundo. Inglaterra, los Estados del
Norte deEuropa, los Estadtí^-ünidos, todas las Américas les
ofrecen inmensosmercados,
yserian culpables si
no se apro¬vechasen de las
ventajas de
suposición escepcional.
Francia ha
comprendido mejor
queEspaña todo lo
que po¬dia
producirle
uninteligente cultivo de
susárboles frutales:
hace diez años que
ha empezado á esportar
engrande'escala
sus
frutos,
y yalos beneficios
queresulla
seelevan á
sumas enormes.Las
ciruelas, los melocotones, las
cerezas ylas
manzanas valen porsi solas
masde 24 millones de reales al
año.¿Qué
será cuando conforme á la iniciativa tomada en1849 por
el emperador Napoleon, la enseñanza de la arboricultura
sein¬
troduzca en todas las escuelas
primarias, organizada
enlos campos?
Deseamos vivamente que
España
seaproveche de lo
que se liace buenoenotrospaíses; deseamos
queel gobierno popula¬
rice también la enseñanza de la
horticultura,
yseñale primas pecuniarias ó
recompensaslionnrificas á los
que mas sedis¬
tingan
enel desarrollo de
esemagnifico
ramode industria
na¬cional. Es una
política
que mereceel aplauso de todos,
porquese resume en
ventajas directas é inmediatas
paratodos los trabajadores.
Francia y
España deben esforzarse
enproducir la
mayor cantidadposible de buenos frutos; ambas han heredado de la
naturaleza unprivilegio
queninguna nación podrá disputar¬
les,
y nofaltarán
nuncaconsumidores
á susproductos
res¬pectivos.
El que
deseo
convencersede
ki verdad de cuantodejamos
espuesto, no
tiene
masqueexaminar las riquísimas frutas
que salen de lamagnífica posesión
que enlos Mártires tiene el
se¬ñor don Gárlos Manuel
Calderón,
yla variedad de ellas,
sumagnitud
yesquisito sabor le demostrarán.hasta dónde alcan¬
zan los
preceptos de la ciencia
querecomendamos
y untra¬
bajo asiduo
éinteligente.
0. V.
TRABAJO
IMPORTANTE.
Uno de estosúltimos dias ha sido
presentado al
señorminis¬
tro de Fomento por
varios
señoresdiputados
nuestroamigo
don Meliton Atienza y
Sirvent,
autorde
unproyecto
parael
es¬tablecimiento de una escuela de horticultura y
arquitectura de jardines, siendo perfectamente recibido
i)ordicho señor mi¬
nistro, de
cuyaboca salieron las palabras
maslisonjeras
para eljóven
autordel proyecto, prometiéndole
quelo examinaria
-con
detención,
y queseria
puesto enplanta, si
como nodu¬
daba, correspondia á la bondad de
suobjeto.,
Hemos tenido ocasión de
leer,
aunqueá la lijera, la citada memoria,
y creemos queel trabajo del señor, Atienza llena cumplidamente las miras
que su autor seha propuesto,
y que el establecimiento de la citada escuelaen el Jardin Botánicoreportaria grandes beneficios, procurando al mismo tiempo
un decoroso
porvenir á los jóvenes
queenella ingresasen,
y formando en su dia escelentesjardineros
yhorticultores de
quetanta necesidad tienen los establecimientos
delgobierno
y
los particulares.
La reforma que
el autor
propone essencillísima
y muyfá¬
cil de
ejecutarse aprovechando el personal del Jardin Botánico
yorganizándolo convenientemente; de
modo quela cuestión económica,
quesuele
serel escollo
en quetropiezan
estaclase
de proyectos, esde
muy poca monta enel
que nos ocupa,puesto
queel presupuesto de dicho Jardin
apenas se grava enuna
insignificante cantidad, atendiendo
los escelentes resulta¬dos
priicticos
quepuede dar el planteamiento de dicho
pensa¬miento.
Mucho esp.u'amos
de la predilección
con queel
señormar¬qués de Gorvera mira
estaclase de cuestiones, convencido
de la inmensa utilidad (¡ueá
nuestropaís reportan,
y noduda¬
mosque
el proyecto del señor Atienza tendrá
una favorableacogida
y unapronta realización
porparte del señor ministro
yde las demás
personas que amenla prosperidad de
nues¬tro
pais.
Aliviado en
parte de
susmuchas ocupaciones, nuestro"ami-
gotiene preparados algunos trabajos
parael Eco,
que nodu¬
damos serán leídos con interés por
nuestros suscritores
y quepublicaremos á la
mayorbrevedad.
VARIEDADES.
Gaña de azucah. El cultivo de esta
planta
enla peninsula
se va estendiendo con notable
rapidez,
ylos
ensayos que se han hecho hasta ahoraenalgunas provincias del Mediodía de España han producido los mejores resultados- Hace
[wcotiempo, dice El Vaíenciaiio,
sehizo
un ensayo en un trozo de terreno deunpueblo de la provincia de Alicante,
ydió ios
mas
apetecidos resultados,
tanto respectoá la pujanza de las plantas
comoá
subuena calidad. Así
esquealgunos dueñas
de terrenosápropósito,
envista de los buenos resultados
ob-fcenidos,
sehan propuesto proseguir los
ensayos yaclimatar
una
planta
quetan buen porvenir ofrece á
suscosecheros. En
Gandía secultiva bastanteesteproducto,
y enla actualidad
se encuentra en muybuen estado. También
sehan hecho
en¬sayos en
algunos liuertosTle Alberique
conplantas de Gan¬
dia,
ylos resultados
soninmejorables. Ademas, sabemos
queen otras
localidades,
cuyoclima
yterreno favorecen el culti¬
vo, se trata de