aso m. domingo 20de enero de 1856. num.
7<9,
El ECO DE LA YETERINARIA.
PERIODICO DE INTERESES MORALES Y MATERIALES.
REDACTADO POR
XX>M oilloiguef ^tííatf oUcotti^ (Dott (3ua-w '^eff&z. 'Ç'tcevit ^ (Daw Seoucto ^alíe^.
SE pübucá
tresveces al mes.
PRiiCIOS DE SÜSCRlCION.=^En Madrid,por un mes, o rs, por 1res
id 8. En
provincias, por 1res id. 10reales ó 22 sellos sencillos del
frani]úeo
de cartas. Ultramar yestrangero, por unaño,50.—PUNTOS
DE SÜS- CRIGIGN.—En Madrid: En laAdministración, Calle de los Caños, número 7, cuarto bajo.—Enprovincias
encasa de los corresponsalesen los puntos en que
los'hay,
ógirando
letra sobrecorreosà favor delAdministrador
D.
Joaquin
G. yMagia,
ó bien á favor de la,Redacción, sita en la calle de Colon, número 12, cuarto4.°—IVoseadmite
correspondencia
que vengasin franquear.
CATILINARIA.
á los sócios de la ácademia veterinaria española.
Al observar las anomalías que
diariamente
nosofrece la marcha de nuestra
facultad; al
sa¬borear los
desengaños
quela práctica
nos vale¬
gando de dia
endia,
yal considerar
que nues¬tra
clase,
si no eslo queha de
ser,quizás
sede¬
ba á un obstáculo
grande
enapariencia cuanto pequeño
enrealidad,
á unátamo material tal
vez que
al
masligero soplo
sedesvaneciera
pa¬ra
siempre,
nopodemos
menos queesclamar
cual
Cicerón; ¿Hasta cuándo, oh prohombres de
la
Veterinaria,
eminentísimos varones, encuyasmanos está la
inteligencia
yel poder, habéis de
permanecer con los brazos cruzadosá la vista de las calamidades que
agobian á vuestros
com¬profesores
ycompañeros? ¿Hasta cuándo habéis
dé ser una barrera
insuperable entre el poder
y nuestrasaspiraciones? ¿Hasta cuándo
no nos se¬rá
permitido representarnos
yrepresentar cual
conviniere á nuestra facultad hasta en el seno
del
gobierno mismo?.... Vosoiros oísteis la
vi¬brantevoz de la gran
familia veterinaria pedir regeneración,
y acasomaquinalmente reprodujo
vuestro eco el mismo acento.
Bajo
esabandera
militamos unidos un instante, y
olvidándolo to¬
do,
Íbamos á fortalecemos de una maneraejem¬
plar
enlos
fastos de nuestrafacultad,
silejos de
ver cual nosotros el elemento
potente
enla
union,
hubieseis
tal vezsospechado
queel
por¬venir de lá clase había de
desfigurar
vuestn)presente
yborrar hasta las huellas de
vuestropasado;
y esasospecha,
porsí sola, bastó á
romper
los lazos
que nosestrecharan
para su¬mirnos de nuevo en el tenebroso caos de la
anarquía
que nosdomina desde época
muy re¬mota.—Y sin
embargo, de
ese caosbrotó
una brillanteráfaga á
cuyaluz
nosreunimos todos
para no
volver á
separarnos: ycual si
nobas¬
taran tantos infortunios
sufridos,
una mano in¬dómita gozosa
de
nuestrosmales, intentó des¬
truir hasta su foco.—Murió en
apariencia
esalumbrera,
norte venturoso de los quefiados
en la fó deljusto seguíamos contentos las huellas
de la suerte: y
mientras los cánticos de júbilo
del monstruo esterminador de nuestra clase re¬
sonaban en la tersa atmósfera de
Castilla,
unfuego hasta
entonceslatente
sedespertó
enCa¬
taluña,
paraarrastrar tras de sí cuanto
encon¬trase ai paso; y ese
fuego inestinguible radiad*
de un amor al
estudio, de
undeseo de
engran¬decimiento y
alimentado
porespíritus robustos
y corazones
nobles—no lo dudéis—abrasará
vuestras alas para
lanzaros cual otros hijos de
Dédalo á un
abismo, de donde jamás volváis á
ja
luz.
La clase veterinaria clama contra vosotros, pwque en
vosotros lo fió todo: la Academia
Barcelonesa se
queja de
vosotros, yharto'
sa¬béis que
le sobra
razón.Unos
yotra
ospedi¬
rán estrecha cuenta de vuestros actos: los pn-
.464
f EL ECO-
meros porque
agostasteis
enflor todas sus es-
peranzasyla^segimda pprquo· abusasteis-de- sus
atencionesi^^is infescs ha que.la Véterln^ia
puso sji
suçrteífeh vüestrasíraaiiqs! ¡Seisqneíes
ha
qu^Ia Acaiiemi'? Bt4rceÍònesa"süjét'ó'aí'H'ires-
tro su
reglamento! ¡Seis
mesesha
quesolicitó
la consideración de sücursal de la
.de.AIáJríd ! ;y
durante este
plazo, demasiado largo
pordesgra¬
cia,
nada podéis decir 4 vuestros con>ileates, ninguna contestación habéis dado á Ta Achdè"-'
mia de
Barcelona.,-
'
Ni
el caráctér de lacorporación, ni el interés^
de la
clase, ni el concepto ni la representación
de los asociados han
pesado lo bastante
enel
convencimiento de nuestros
primeros, hoipbre^,
que
impasibles á cuanto les rodea, todo 16 sa¬
crifican en aras del interés
personal ó de
unamor
propio sobei'hiainente enaltecido. Pero si
á fueríáde
celadas-y amaños han logrado al3a-
tirnos tantasVeces;'
si
en-suíndole raquítica han aprovechado
pomp armasofensivas ntíé^tra'fran¬
queza y
lealtad,
yael désehgaño ha erigido
en¬tre nosotros un alcazar donde guareeernos en las borrascas de la
vida;
yala esperiencia
noslia
legado
unaégida
con que pararlos a;oIpes
contrarios,en las discordias intestinas. , ;
'
Suyos han sido'posicion
y,honores;
y ese pa¬sado,
tanseductor
enla actualidad-, vereislo
oscurecer cada vezmas a la
aproximación de la refulgente
aurona.pue sedivisa allá
en.el
.espa- -cio;y esopreludió do
una ¡e.rafeliz,
eseimposible
al parecer,-
llcigará si,
paraello empleamos nuesr trps.afanes, si;trabajamos.epn fruto; pues-.está-
escrito ya enlos -ajtos destinos del
cuerpo so¬cial q ue ¡ese
porvenir,.
que,tanto ansiamos
<.será
íil término
justificativo de nuestros desvelos-
.,ProfesG.nes.veterinaripis,
sabedIo.,ya: la: i\pa,-
demia-Médico-Veterinaria,
Barcelonesa.;,
cuyas^
lendenciasquisieron, spfQcarse
aunen;embripnj
vive¡constituida iya
hace-tiempo: cuestiones de
interés
vital>-palpitantei,]lam,an'hoy,,suatencion;
y-resu.elta á
noapartarse de.-la línea de conduQta que-se-trazara,
esporala fundación de- las. de-
-más-sucursales,-, Ja-deíinitiva .constitución, deila oéntral,-para someter!--aJüexámen de,ellas
ensproyectosppeio isi.tpasisqisiíiueses .de;
u®rpunb
ble silencio.de
parte ,deda;¡central, giii-dttspués
de. medio año.de una
¡significativa apatía
por partevuestra ha de. aumentar la cifra--del- tiem¬
po
mal gastado .advertid
^queella
ipor,sí sola,
sin mas eco que
el clamor de
susasociados,;
sin roas/
recomendapiQñ;
que:la. Justicia de
supaqsa,
acudirá donde haljpn,acogida
susquejas
y
reparaGiop
susultrajes.; ¡X,,será..atendida
pqi;mas que pe.se
á. los
secuacesdeí¡ monopolio!..;,,,
Hé
aquí
porque no.quisiera dar
ungolpe én
ya-,go;
hé aquí
porqué
se esperael
supi-emofallo
de esa
respetable coi-poracion
quesolo vive
enefigie
enla coronada villa.
- - >;'Porí^so
sqos.Iiarda nuevamente, Jpoh
eso y porqueel mal.jes en si^ráve, porque pbitiempo
10
acreeieiítái- Jtorqué- el vérñedio'éfiÓfiz ahora
seria mas tarde un ¡nocente
medio;
por eso, pues, áé osconvocà;para Tâ decision de vuestra
suerte, y
si
noqueréis echar sobre vuestros
•hombros la
responsabilidad de vuestra futura exislenciá
social,cargad al
menos convuestra
mala estrella^ si tal fuese el térimno
de
nuestro»afanes y
desvelos.
"M. Viñas y Marti.
Alguna^ bflèxiones sobre la tisis en Veterinaria.
Las
cjeñcias,
comotodos los
seresde la naturaleza .prœeiitàn duraptfl
sue.xisleacia diversas épocas
mafr- cadaspor.caractères particulares,'-quo los Siósofos
hanllamado-I edades: edades que se
han de sacedar rigurosamente;-y de tal
manera, quela- primera in-
• fluye en la segunda, imprimiéndole
un-sello
caraclé-rlstico. Asi que,
generalizando todo lo posible,
nos es dadoapreciar
unperiodo de infancia, otro de edad (lorectenle
y otrode dccrejpmd.
La medicina
veterinària,,
un'o de los ramos masimportantes del saber humano, no
ha llegado toda-
■ vía ai
^do de'péffeccion
yexactitñ-t
quealgunos
supusieran:ácada pasoqiiedamos
enla ciencia hallamos
obstáculos insuperables,
fenómenos inespiicables,
re- stiltá'dosqnfe
rio sSabemoscomprender;-
y esto sucede, -pordadiflonited'quel
nosofrece la adquision de-datos -fisioiégioos
puramente:verdaderos.. La fisiológía,
con•efecto, se.encuentra-aun.ensq
infancia
conrelaoipja
áigrandes<;ne.s,tioQe3,:lrasceadentaIe.s,
á-pesardel
es-r- ladoactual,dej,as,ciepcia?¡naturales
yfisjcqs, verda¬
deras-aaíprch;^?,,que iiuminaQ ¡oS trabajos, de. ios,
masCélelres-.esperimOTtadófés, yá suministrándores i.ns
truméntbs
qué anxiiíén"
sussentidos
para ver yob-
s'ervát
"téñóménós/qné'.de' óti/ó 'modá" pa-íarian'·àe'à- àbertíihiilò'ài'yà'lpréstàndcrles útiles 'conociñifentos áriáf
'hticbs áobré
M''è3írnctu'rà'1niimà'y-'composibion de los
'brganosy-ya.porfin-mostrándoles la escala inmertsá
de-los-sereí vivientea y
-poniéndoles de manifiesto la
diferienoia
que-existe
èa.su estruotüraimaterial-y, poír
tíonsiquiehle.,ep.su8funciones-:;;à
pesar,decimos, de
tan.
fqpup^s fueptes.
¡¿e,verdaib:, de los
numcipspstr;jbajq,s'jejSpgrlme.ntàles,,dé- las.observaciones patolbrí
■gicas
y,dpup'.ç,é>:qrb,critçc}P,,ja Qiençias.fisiqiógiças,
'
y'coraq.cqnseciiènçia,' ihevitàbïe los-démaA'rainos dé
la m'edicida,
distan rhcícljb
dbIjëgarA'
su"edadTfdfe-
biente' Todos e.^bs
'èsftí.érzos sé ' éstrelian- contla bh
ñiuro invéncible'cuando q'uferémoá
averiguar
-él
por.qué
dé las fatieibtlèb-y-bú uiécahisnio.'
¡' Si -el cuerpo
del Animal fuese itrasparente,- si viése-f
mos en éimoverse-las infinitas
máquiha-3-.,cuyo jdego produce la:VÍda, áifiuíde
queel qb^rvador. partiese
dÇjuna
verd.stditan, ciara,
como,la luzdel mediodía;
sj-estgviein-este, dptadq de aquella esqui.sita finura en
los
sentidos, de'aqüélVéñio
atento quefan
necesa-DE LA VETERINARIA.
rios son,para este
género, de adelantamientos
y quetan dificil es hallar reunidos en un hombre;
si
semultiplicasen
conincansable empeño
esas pocasútilí¬
simas
aplicaciones,
quehoy
contamosde. la ,fisiología
comparada
yde la
anatomíapatológica,
ya quelos
esperimentos yiviséoticos
tanpoderosamente están contribuyendo
áenriquecer el caudal de nuestros co¬
nocimientos;,entonces,
arrancariamos algunos
secre¬tos,al mecanismo funcional, descorriendo en papte
el
denso velo que nos
oculta
susmisterios, á la
vez queaumentábí'pioSi considerablemente el catálogo de ja,^.
observacionesexactas; y estrechando un
día
y,otrodia á la naturaleza en su vedadoterreno, fuerza
seria
que ella hubiera de cedernos
apreciaciones
nuevas,no
sospechadas
ahora, que no.s pusieranéh camino
de presumir siquiera
las
causasinmediatas do
esas mismas funciones. Mas, pordesgracia, la
mayorpar¬te de losórganos, se
hallan situados, profundamente,
son inaccesiblesá
nqesLros sentidos y·mediòs· de
co¬nocer; y
de aqui
que lasdeducciones
quehaga'
el- entendimiento, hábrán de ser erróneas ó inseguras, porno partirde
unabasefija
ysfilida.
,Las
aplicaciones de
laanatomíapatológica
sonníuy
á menudo
infieles,
á causa de presentarsealgunas
veceslesiones que no
corresponden
á las alteracio¬nes funcionales observadas durante la vida, asi como por no mostrarnos, en muchas
ocasionés; vestigios
querevelen
ciertos'padéoimientos
morbosos, ni lasmuertes repentinas,
producidas
por unsinnúmerodecausas mas 6 menosmateriales;
Diversos órganos, por ófraparte,
mérced
á su irá-portancia,
no seprestan àdeterminados
esperimen^tos, por
producir
la muerte repentina del añimalcualquiera operación
que en ellos se practiqué; yaun cuando asino suceda, se
atribuye
ála
viviséc-cionefectos, que
pueden
ser mas ó ráenos gratuita¬mente supuestos,
habiendo
constituido al ánimal enun estado
patológico de gravedad
variable. Aun-es-trayendo brutalmente
láspalpitantés
entrañas de unanimal,
no'podremos
observarlasen elprectóo estado
anatónicoy
funcional"
encjué
normalmentese encuen¬tran; antes estaban vivasy sanas,
despues muertas
y
destrozadas.
.Si'acabamos dé ver la insuficiència de todos estos medios para
ilustrarnos
en el'
mecanismo de las fun¬cionésorgánicas, y con
ëspécialidad de aqüellás
que^de suyo son oscurasy
cônfiisàs;
sededucé claramen¬te que; nocohociehdo áTondbla
fisiología,'
'mal po¬dremos apreciar los estados
patológicos, phincipál-
mente si el estado morboso esdé
aquellos 'que;
mi- ' nando la organización conléntitúd,
ñoproduCeAcph"
frecuencia ensu
origen'alteraeiohes,
ora en élsiste¬ma
nervioso,
que nos den á Conocer laenfermedad,
'oraalterando la estructura de los !tejidos
ó'íá
com- 'posición de los líquidos,
en términos qüe el observa¬dor
pueda apreciar
su existencia porlos difereqtes
mediosde
esploracion
queposeémos.
Esto es lo que sucede con el éstado tubérculoso del
pulmón, de
cuyaenfermedad me propongo espo-•nérá la consideración de mis
comprofesores
unas li¬geras
ideas sóbrelos
puntossiguie'ntés;
1.* No
siempre
esrieoésaria
la inflamación parati desarrollode lostubércules
pulmonales".
•2.;° Esta enfermedad no es
contagiosa.
.3.° Noes hereditaria.
Sé muy
bien
que hombresdignísimos,
áquienes
nuestra ciencia debe hermosos, adelantos, han
tratado,
estas cuestiones con toda la sensatez é
ilustraeipo,! de
que
estaban
adornados. Ni se me oculta que cuanto yodiga
suhalla tácita
ó espresam'entécomprendido
en, sus
preciosos trabajos. Mas
habrá deperdonárse¬
meque, deseoso yo deque las conclusiones
presénta-
dasse marquenentre nosotros con el sellode. la con-,
'Vipcipn, d.é. tambjen. mi pincelada
en '.el.potable.cua-r
dróque trazaron aquellossábios
maestros.Procuraré esplicárme
los.hechps cónsignados:
ya queel húma-
np espíritu tiende irrésistiblemente á dársé' cuenta
de.
lódefectos que
nota;'y asi habré dado
mayorfuerza
y
consistencia á las idéás
quefioy abrigo
,si
esqué
no,encuentran una
oposición victoriosa
enálgun
ve¬terinario mas afortunado y mas
inteligente.
{Se continuará)
Estudios
prácticos, investigaciones
ydiscusiónes
sobre la castración de lasvacas por
M. Pierre
Charlier, médico veterinario
enReims {Francia).
Traducción de don
Domingo Ruiz
yGonzales, veterinario
deprimera clase {{).>
La dieta mas severa,
las sangrias abundantes
y reiteradas,, la administración depurgantes salinos,
los revulsivos, etc., etc.; en una
palabra, todo lo
queme bastaba para
preyenir el desarrollo de la perito¬
nitis
despues de la castración
enlas
vacasirritables
y
pletóricás, fué empleado
en vano.La iñflamacion
del
peritonea marchó à
pasode gigante; el vientre'.su
puso
voluminoso, doloroso á la presión, y
semani¬
festóun derrame considerable; sepuso
tumefacta la
herida del
ijar, la respiración corta
yquejumbrosa;
apetito y
rumia
suspensos;disminución considerable
dé,leche. Con grande trabajo
yá fuerza de Cuidados pude .salvar dos
reses ;las otras dos sucumbieron.
Semejante accidente
eraapropósitó
paradesalen¬
tar á losmas perseverantes., y yo
también hubiera
sin.duda
renunciado
átodá esperiencia
nueve,si
unacausa
particular
ycompíetaihente accidental no me
hubiera,,dado
iumediataniente, la esplicacibn de los hechos;
porque unaOperación
capazde determinar
por
si misma la pérdida dé dos. individuos entre cüa- '
tro, y esponer
los, otros dos 'á peligrosos accidentés,
seria desechada de la
práctica completamente. PerO
en"Versailles esto no ha
sucedido asi,
yparaprobar¬
lo, basta
decir
queel profesor M
.D.élafond, miembro
de lacomisión, se"opuso con
todo
supoJér á
quelas
lesperiencias proyectadas
sehiciesen en el Instituto,
en razón
de
laepizootia
quereinaba allf entonces.
El sábio
profesor
seapoyaba
enlo qué pocos dias
anteshabía sucedido á un
buey
enél establecimien¬
to ; una
simple herida hecha
en unpié dió lugar á unA
gran
fiebre de reacción, que fue seguida prontamente
del desareollode la
pleuropneumonia
, y seapoyaba
ademas en que era.
siempre peligroso praiGliGa.r
ope¬raciones en
semej'aníes cfrcunsiancmî.
(1) Véase los
números69, T5
y74 de JSi ^co.
m . Ei;;f:co Mientras que cuidaba misvacas
operadas',
sobre¬vinoen efecto una peritonitis sobreaguda, á conse¬
cuencia de un
simple
aborto en una vaca que murióal cabo de algunos dias, lo que no sucede casi nunca
en la práctica!
M. H.
Bouley,
quefué mi
maestro enta escuél
i deAlfort,
y que tuvoel
gustode asistir
á las operacio¬nes,
participaba
tambiénde
laopinion de M. Dela-
fond; tengo presentetodavía
lo que medijo
ertton-'oes; «Nais á comproMeter
al operador
yá la
ope¬ración, operando
ensemejante foco de contagio.»
Elvivo deseo que tenia de
dar
áconocerla castra¬ción de la vaca á las notabilidades agrícolas
llegadas
á Paris de todos los puntos
de Francia,
y los felices y numerososresultados
quehabia obtenido pudieron
hacerme creer que estos temores, de que yo
habia
participado al principio
y quemanifesté
en una carta, áM.deBéhague
pocosdiás
antes,eranquizás exajéra-
dos. Si conséntí en operar fué por
las seguridades
que me
dieron
los honorables miembros de la comi¬sión t quienes
dijeron públicamente
quesi acontecign accidentes, sabrían bien
tener en cuenta lainflUèn^
cia
epizoótica.
Debolamentar mi temeridad;
he pagado
cara hiiimprudencia
; pero estalección
servirá ála ciencia,
yno se habrá
perdido todo.
' :•
■ Eltiempo frió
quehizo
entonces yel establo de¬
masiado vasto y
mal cerrado,
no han contribuido po¬co,^ la
gravedad de
estosacéidentes; la peritbnitis
sedeclaró,en
las cuatro vacas á la vez al diasiguiente
de Ja
baja
repentinade
temperatura.' 'Autopsia.—En la de las dos
vacasmuertas,hecha
en presencia del
doctor Rayer
yde M. Delafond,
nose notó indicio de
nemorragia
ovárica;habia, fmai-'
mente, como lo hacia entonces,operado la torsion
delos vasos con la
ayuda de las
dOs manos. 'La cavidad abdominal estaba llena deuna abun-
diante,
cantidad de serosidadrojiza,
muycoagulable,
en
laq.ue nadaban,gruesos
coposalburaino-flbvinosüs, parecidos
áverdaderos pedazos de tortilla de hueros.
Todo el interior del abdómen y
toda la superficie parietal
yvisceral del peritoneo estaban tapizadas
por espesas
pseudo-membranas
queCevelaban la vio¬
lencia de la iuQamacion. En una de estas vacas esta
inflamación parecia p.rtir
de
faherida del ijar é irse
estendiendo capa por papahasta
losintestinos; todo
estaba confundido en la region del
ijar
conios
pro¬ductos patológicos; la
piel, los
músculos,la
capace¬lulosa, las
aponeurosis, el peritoneo
ylas
asasintes¬
tinales'
correspondientes estaban adheridos juntos
y no'formaban más que una capa espesade
untejido heterogéneo,
rnarnióreo al corte,cumo estáel
tejidopulrhonariuvadido
por los, productosde la pleuró-
aeúmouía exudativa. La
pleura
ylos pulmóries-pre
■sentaban también
algunas lesiones de la enfermedad
geinante. ' , , '
Aquí termina la série de,
accidenles,
que me han, sucedido,áconsecuencia de la castración P'oreL
pro-fcédimieatO;
laleral •en- cincúeala ycinco, individuos
operados._£!ara.dar,áconocer toda la
vei:daj^j dehó tqJavíá
citar otros dos jCasos
desgraeiados q,ue^ñaié,e,a,,mi.
primera memoria, el uno én casade M.
Haqúart, de
Reims,dòhde
operéla estrácciou de
los ovarlos porescisípu simple
y thefué necesario mandar sacrificar
la vaca para
el
conSiimo, á causa de unahemorragia
bastante considerable para determinar la muerte. El
otro en mi casa, ai
principió de nils espertenCias,
porque no
habiendo
cerrado la herida delijar
hastaabajó, segunda indicación do M. Levrat, salió
unaasa intestinal del abdómen y sé magulló durante el decúbito. Temiendo las consecuencias de este acci¬
dente, vendí
el mismo dia la vácá á un carnicero.'Accideutcs sobrevenidos
àconsecuencia de la
cas¬tración por el procedimienlo vaginal.
Los accidentes sobrevenidos á consecuencia de la castración por el
procedimiento vaginal deben divi--
dirseen dos
categorías':
1."' Los causados por
mi inesperiencia, iaimpér-
feôcion del
procedimiento operatorio,
yla de mis ins-
truméhtos:2." Losque han sido
independientes del operador y-del método operatorió.
. :
AÇpiDEÎSXES DEnmO? Á MI INESPERIENCIA Y Á i,A LM- PERFKÇÇION DE MISINSTRUMENTOS.
A. Vaca
operada^
enAlfort.—Esta operación desgraciada, la
primera que liateqido consecuencias
funestas por el
procedimiento vaginal,,
debe ser colo-ca(^a
enla
categoríade
.los accidentes sobrevenidos
por
mi inesperiencia. En efecto, si
el.coágulo
san¬guíneo
hallado,
enja autopsia,
enel fondo
sinsalida-
serososituado por
bajo del
ovarioizquierdo
hapodi¬
do, por su
sola presencia, determinar el desarrolla
de la
peritonitis, indica
quela torsion del lado donde
existia habia sido mal hecha, que nohabia tenido lu¬gar por
decirlo asi,
puesto que el ligamento ylos
va¬sos se
rompieron
á lasdos
ótres;,primeras vueltas de
torsiop, como.lo ha hecho notar el
profesor M.,Gou-
baux. Por otra parte,
las intromisiones de-loSídedos
de muchas personas ai través dela herida de la va¬
gina antes
de
la operación, en ella ydospues,
yla
penetración en el abdómen da| aire impurodel anfi¬
teatro de la
Escuela,
donde operé,, hanpodido, puede .razonablemente admitirse,
determinarla
pu¬trefacción del coágulo sanguíneo ppoo
considerable
que, sin esto, pomo en otros tantos casos, hubiese
podido
serresorbido
sin determinar, la:peritonitis.
B.:—A fines de febrero de 18o2, en una vacamiq que entonces operé, se
rompieron el ligamento.,
y losvasosdeloyarip
izquierdo
enelouelio de la,glándula.,
como,si se les, hubiera dividido con un instrumento portante; hubo una,
hemorragia considerable,
que debilitó inmediataraeale. á la res hasta el puntade, darla,
un 3Ínco))e cuando yaabria ¡a^vena yugular,
yisucumbló.
al cabo de cuareota yocho
horas... ■ , ;•••Desde esta,
época adoptó la pinza limitativa fija
por
los dedos,
armados,sihay ueçesidad da
nndedal
de
aoero,,dp
cualme,permite limitar
mas óraenosjla
torsion y
guiarla
ámi.
gusto.:PFv LA
VETERINARIA,
C.-—SI2 dejunio siguiente, despues de habef sus¬
pendido mis operaciones en las vacas para oonsefvar
y
multiplicar mis esperienciaá en los mataderos, qui-'
sí'ensayar en una
de mis vacas un'nuevo instrumen-'
to. InVénté una
especie de elitrótomo de lámina y
dardo ocultos, para
prácticar la ineision en la pared
vaginal, renversando
yacercAndose esta á la entra¬
da delconducto, à vista
del operador,
loi'medio de
una
pieza
conherina hecha
.exprofeso. Este instru¬
mento no me sirvió!
Praetiqué la incisión
enel lado
derecho de la
vagina,
enmedio de los vasos y los
nervios;
sobrevino
unafuerte hemorragia de que no
me
apercibí'al principio; pero habiendo sucumbido el
animal después
de dos ó tres dias de un bienestar
aparenté,
mefué fácil reconocer un derrame sanguí¬
neo considerable,
procedente de los vasos de la vagi¬
na. Los ováricos,
perfectamente torcidos, no habian'
podido dar
pasoá la sangre.
D.—Vaca
operada
en casade M. Quinq'uéi, de'
Reims, el
16 del mismo
mes,'Para práctióar ésta
operación volví à
usarel tijador; á peSar de'los'in¬
convenientes que en
él habia reconocido, tales que
desifuarse^agrandarse de
.alguna manera con la
vagina, no
esteriderla
mas queenlongitud, y éspo-
ner asi ai
operador
ahacer la incisión á un. lado ó
mas alládel sitio de elección;.pero como
este acciden¬
te no habia tenido hasta entonces
consecuencias fu
¬ nestas haas que enmi última vaca, y no sucedía co¬
molo habia, notado
operando
enlos mataderos, sino
cuando la incisiónera hecha
enteramente á
unlado,
que
pudiera seguirse
unaabundante hemorragia,
creí todavía
poderme servir sin peligro del fijador, to¬
mando las
precauciones necesarias.
No fué asi.Sea por
la amplitud de ia vagina, sea
por
cualquiera
otra causa,fui
masdesgraciado que
decostumbre;
hice la incisión completamente á un
lado y
siendo los
vasoslasos, la sangre poco rica, á
causa de la edad avanzadade la res, de los
partos repetidos
y de unaabundante secreción de leche,
hubo
hemorragia, derrame considerable de sangre, descomposición de
estelíquido, peritonitis gangreno¬
sa y muerte
deí animal al cuarto dia.
E.—Despees de haber hecho algunas modificacio¬
nes enel
fijador
yservirme de él
conbuen resultado
en las vacas de losmataderos, medecidí á operar en
casa de M. Gaillot,
propietario-cultivador
enSer-
miers «ercade Reims, una vacaque
hacia solamente
un mes que había
parido,
yalli fui todavía mas des¬
graciado.
Habiendo puestomal probablemente el
instrumentoen la vagina, que
finalmente
era comola de la vaca de M.
Quiquet, de
unalongitud
y an¬chura desmesuradas, al
practicar la incisión corté
claramente la arteria iliaca interna
izquierda;
mefué
precisohacer
sacrificaral animal inmediatamente
pa¬ra la
baja
carneceriajsin
estraerlos ovarios (a fin de
que no lo
perdiera todo el propietario),
porquela hemorragia
era tangrande
que yoveia á-la
resde¬
bilitarse, vacilar, y
hubiera muerto a mi presència.
Desdeentonces abandonépara
siempre
elfijador
parareemplazarle
porel dilatador,
quedurante el
transito de Semiers á, Reims fué construido en mi
iaaginacion.
"l'A: contar desde este momento,
reconocí también
lanecesidad de
acompañar
conel' índice la lámina del
bisturí, para
limitar
suacción; añadí las láminas de
resorteai dilatador,
modifiqué los'anillos, maxilas de
lapinza
de torsión, el procedimiento operatorio fué
poc'ó á poco '
perfeccionado,
ypiide por fin operar
Con
precision
yseguridad.
II.
ACCIDENTES INDEPENDIENTES DEL OPERADOB Y DEL
' PROCEDIMIENTO OfiÉRATORK).
Tresaccidentes solamentede esta
naturaleza
me han sucedido'endoscientas sesenta y cuatro opera¬ciones hechascon buenresultado por
el procedimien¬
to
vaginal.
1." Vaca
operada el 16 de setiembre 1830 en
casa de M.
Périn-Chauvet, propietario-cultivador
enRiHy-la-Montagne.
Esta vaca, ardiente,
nerviosa
ymuyflaca, estaba
frecuentemente enceloy en vano
fué muchas
vecesconducida al toro. Laoperé
fácilmente
y nonoté
cosaalguna particular; siguió bien los dos primeros dias;
pero
el
terceroconocí,
por sutristeza, inapetencia,
meteorizacion,
sensibilidad del vientre, disminución
de la lecheetc., ^
desarrollo de
unaperitonitis, que
eltratamiento puesto en uso y
los cuidados asiduos
que se la
prodigaron fueron impotentes
paracomba¬
tir. La enfermedad
pasó al estado crónico
yla
vacasucumbió al cabo de cincosemanas.
En la
autopsia, hecha
enpresencia de M. Ela-
ment,
médico, hallé todas las lesiones de la peritoni¬
tis,
sin indicio alguno de hemorragia.
Causas
probables. Tenia la costumbre esta vaca
de arrojar á un
lado
su cama conlos pies, para
acostarse en el sueloen una escavacion, con
frecuen¬
cia llena de orina, que
hacia. La víspera del dia
enque
cayó enferma, despues de
unanoche fría, se la
encontró acostada de este modo y
completamente
fria. A esta causa
poderosa de
peritonitis,
enel
es¬tado traumático del aparato
genital
como en suesta¬
do
puerperal, puede añadirse también la irritabilidad
de lares y su
estado probable de celo
enel momento
de la
operación,
segúnlo
que se medijo despues.
(Se continmrá.)
Pla^a variolosiL
De Ahcora, diario
político
que sepublioa
en Barcelona, copiamoslo siguiente:
Cori'espondencia de El Ancora.—Geronai-15 de
diciembre.
«La
ganadería de esta provincia se'halla diezma¬
da
pòr:
unaepizootia terrible. Las viruelas hacen
grandes
estragos enél ganado lanar;
ycomo es una
enfermedadsumamente
contajiosa, bueno serta
que lasautoridades tornasen sériasprovidencias á fin de
evitar su
propagación
ydismiiiuir
«ugravedad. Lo
únidó quesé ha
hecho
espublicar algunas instruc-
ciories del
Subdelegado de Veterinaria de este parti-
468 EL Ef;o
do
dirigidas
á Iqs ganaderos, las que no han sida leidas y mucho menos practicadas. Entre tanto la laenfermedad,
queseis meses hase.desarrolle)
enJa Cerdañaespañola, donde
estuvo acantonada; hasta elmesdeagosto, se ha eslendido hasta el estremode haber iqvadido ca?i todos los puntos de la provincia,, causando innumerables víctimas. Los cerdos también'
mueren engran número de resultas de unas fiebres biliosas muy
rebeldes
unos, yde ciertas pleuresías
ópulmonías
otros »La lectura de-este,párrafo nos
ha:augerido las
si¬guientes
refl.exionea.tíflapesado-el:
gobernador de laprovincia
de Gerona toda laimportancia
de su auto¬ridad en este caso? se ha penetrado; de los incalcula¬
bles
perjuicios
queá ja industriaganadera
y hasta á lasalud pública puede, acarrear esa indiferencia, 6 cuandomenos pocointerés en mitigar males de tras¬cendencia tan funesta?... Una d.eídos: ó lo ha medi tadoi ó,no; si lo primero, saría abusar de un
poder
que le está confiado el cubrir las apariencias con unas
instruociqnes del
momentoechadas,á vuelopara quelos
ganaderos, que se pagarían mas de hechosque
de dichos,
lasrecojan;
si lo segundo, debia an¬tes ilustrarse con los
consejos
del dignísimoSubde¬
legado de Veterinaria,
mas que mas habiéndoseesteprestado
á ello.—De todos modos la conducta obser¬vada por
el gobernador
deGerona,
atendidas las con¬sideraciones á que da. mángen su .comportamiento
por,lo
que:de si arrojan lascomunicaciones recibidasesixico
digna
deelogio.—Veremos
si una vez reci¬bidas las noticiaspedidas al
S.ubdelegado
seconfir¬
marán Muestras
sospechas
y las asercionesdel
cor- reispoBsal de 15"/ Ancora.Por de pronto, trasladareiüos á
renglón seguido
un siieltOjdaia Corona de .kragon^diario de
la tarde que vela luz
pública en lacapital
delantiguo'priuci- pado de Cataluña,
yotrode El
kncora, en su nú-:meroperteneciente al dia 3del actuali
iDice el
primero: «De Figueras
nos escriben que se ha desarrolladoeu )apoblación
unaepidemia de
viruelas que ataca tenazmente á ambos;sexos, sin;distinción de
edades,
habiendo hechoalgunas
victi-:toas qee pasaban de medio
siglo. Se
ha; notado quealgunos
casos de.viruelas'degeneran
en tifus.»Hé aquí como se
esplica
elseguudo: «Correspon:,
dencia de,
^/.Afîcôra.—Figueras 31 de diciembre.
—Hoy íes
escribo á Yds. no parahablarles
depolí¬
tica ni denoticias relativas á'ella
«En esta
poblacipp,
se va^propagando
unaepide¬
miade viruelas bastante
malignas
: esde
notar que ataca sinescepeion
á personas de ambos sexos yde
todasedades,
y; aun enalgunos
casosdegeneran
en tifus. Han sido víctimasde estaepidemia
peiaonasque,contaban masde cincuenta años.»
Sin atrevernos nosotros áindicar por el momento lospuntos
de
semejanza ni larelaolun quepuedg,
te¬nerla,
e^ontia
variolosa delganado
lanar,del
Am-purdaa
coa laepidemia
del mismo;.carácter desarro¬llada en
Figueras,
podemos sin epibargollamar
la atención de ios hombrescientíüoos pqra que;ilustren
estacuestiop,y
aconsejar al
mismotienapp al gobier¬
no, que,mientras no se considere á los
veterinarios,
cual merecen, mientras no se reooao?:ca .su.aptitud
enJos casos de caiamidades
públicas,
mientras nofiguren
enlasjuntas
deSanidad,
y no comoobjetos
de
lujo, sino de
positiva utilidad, ymientras en finno ocupendecentemente remunerados lasinspecciones
de carnes entoda la
Península,
no,seráeldesastrp
deFigueras
el último que tengamos que lamentar.M. V. y
M.
Sociedad Ycterinaria (le Socorros-Mutuos.
En sesión celebrada por
la Comisión Central
el- dia 29 da diciembre de 1855, fueron declarados só- cios losprofesores don Domingo Lopez j,.Lopez,
en primergrado de
.saludy ensegunda edad,
residenteen la villade
Bullas,
provinciade Murcia; don
Anto-^nio
Aguilar
y Aguilar, euprimer grado de salud
y en priraepedad, residente
en la villade,Espejo, provincia de Córdoba;
don Francisco UbedayAnjo^j
en primer
grado
de salud y en terceraedad,
residen¬te en la villade
Baèna, provincia de Córdoba.
Así misrhó seconcedieron
pensiones, %n la Central:
A doña Maria Antonia Serra, viuda del
sócio
don José Antonio Coreada, patente número609,
la deseis reales diarios. A doña Dolores
Quintanillá,
vinda delsóciodon VicenteArmentia,
patente número86,
la de ocho reales diarios. A doña Maria Cruz Eche¬
varría, viilda
del
sócio don Jo.sé Arrachea ,patente'
número
503,
la de seis reales diarios. : En laprovincial de Zaragoza', ■'
A doña RosaOlivei'a.y Pueyo, viuda del
sócio donEugenio Pena,
patente número614,
la. de seis rea-, les diarios, de pormitad
conel
menor suhijo polilir:
00 don Pedro Pena y
Cester.
i,Pases al derecho de
pensiones:
,.A don Manuel Féfarto
Gomez,
patente núme¬ro 443
correspóndiente
á esta eentraí, alde
tícKbreales. ■ ' ' •
Junta
general celebrada el dia 29 de diciembre
de 1855.
Cumpliendo
á fin de, dicho año el tiempo señalado por reglamento varios de ios señores quedesemper-
ñan cargos en
la
comisión central, yhechos
los nom- bramieatos respectivos por laJunta
deApoderados
en sesión del
14
del citado mes, fueronposesionados
ensus destinoslos señores;
Presidente,
don Ramon LlorenteLázaro.—Yice-Presidente, don Julian
GatiMiguel.—Tesorero general,.don Antonio
Montene¬gro
Perez.;—Yice-tesorero,
don Bartolomé NuñezMartinez.—Yice-seoretario contador,
donDomingo;
Rollan
Gallego,
Lo que
de
acuerdo de la Comisión central yJunta genera}
se pone en conocimiento :d0 los sócios, Ma-^drid 2 de enero
de-1856.—^E1
Secretario contadorr Yioenie Sanz Gonzalez.- DE LA VETERINARtA. 469
VARIEDADES.
'■ DUODECIMO PROSPECTO.
Ci'eepos que nuestros lectores
han' de
pasar ratd.divertído con la còpiadel siguiente PROSPECTO
DUODECIMO, que los redactoresdel Boletín han
dado á luz. Rato divertido'hemos dicho, porque
di¬
fícilmente se hallará un espíritu tan
rñustio
ydescon-
tpn;tadizo^,que
nq;celebre
.coneslrepilosó aplauso la ianiacuiada existencia
de unperiódido.ííoce/jarío.
"¡En los pioarillos tiempos
quealcanzamos harto sig¬
nificativo es, porcierto,^ DOGE áñof
de vida
en unperiódico
comoel BOLETINl Mas démoh'ós, démonos jiirisa,
queá buen
segurolos redactores del mismo
"hánde alegrarse
también,porque
cUanto anteshaga¬
mos lo mas público 'posible su
documento
número DOCE.Anotaremos, sin
embargo,
porcuenta propia el próspecto susodicho,
parala mejor inteligencjá del
-caritativo
lector,
que tenga ábien seguirnos despa¬
cito. ... ; . ■
Las notas, pues, son
muestras; la Redacción del
-Boletín se
esprésa de la
manerasiguiente: '
:
DUODECIMO PROSPECTO.
,¿Qué
podremos decir á
nuestrossuscnlores. al
eo- nienzar.el.Bo¿ím
elDUODECIMO AÑO
de su nòipr lerrumpida existencia? (l) Nada
mas querepetir lo
quetantas veceshemos
diphç^:„que
nuestroperiódipó venti¬
larà las cuestiones
"legalès:y justas, referentes á la d'ien-
cia y
é
cuantosla.ejerceil (2); despreciará las,qué.se Ijr ipite.d.á LaSi
personas;las provocada^ solo
por.çl'espíri¬
tu (ie
partido, .envueltas de solapada intención, hijag
"raas.'bien del egoísmo
quede la.
razón(3).;;las
quetiéñ.
(1),
Hay muchos modos de
comentarundiscurso;
perolà
dincultad Estriha enqué
ios'èscrjtoréS
Vulgares han ahusa¬do sin compasión dé los'ímpetus ciceróniann.s, y,' poresta caüsa-,
iss'que
de fttásicosse prédiati, precisados á adoptarinusitadoTiimbu, lilubean, vacilan enla esplosion iviolenla de isus portémosos,arranques,..y..., y.... ¿Qué.tíi'r.ewtps;
amadosoymtes?-smlea esc!an!iar|,,v. gr. ^.joosotros.nps re¬
cuerda
ésto,los
exor(|ip:s..,de,cieriqS|predica(Íores
lugareSo-s,(¡ulen^,
.n(jsabiriiidg çué' dec.tr,. eipiíezahan '.por .el' ejèm'plô
citadq'.-^nay',nò .óbsla'ntè,
unmágriifico
introito en la cé-r lebraiVU DBra del ifimortnlDervaiités.¡L'á déí alba
soriacuán¬
dodón" Qéij'óle.\), qne bemrfsdé
étiipíeaf
riosolros à'jk primera oeasion Pero enelcaso de los redactores delictmbindudableíneoie
hubiéseiuosdado.p.pinciploipur las'si- guienlçs palabras deunsantobarod,que rçiiagrosam'entees;«apó.déi.iina craiei borrasca;,Sed- qvi^niçim ^tqpulosis Ipcis' enav^mv^faratio..
'.,.._caM(i¡x^.uni^est\
J>piar .estas,..ot.r:as.(|eÍ
Santó.
.Iqh.:;'d(táerm'tniqneb ad¡¡s(;r,pmin^.
mei.,,..,qûiq['md~
nus'Domini
tètigií
me—¡Ehciérràmiicbo^iii'dnto
esd node
no saber oué decir! , , . " '
(2)'misihó han dicho'los
sénp'r'èé'rèdàctores
del'bo-
léím'otrasVeces; perotodavía no'háripüéStó matio. etf lC'd'e Separación del herrado, en la de Academia^, en-la de de¬
forma veterinaria,etc., etc.: antespor elcontrario, senie- gait.kr eiitasí'tjnees una maravilla. • : »
(3). Los feos ataquesdadosáEl Ecoensuapariciónpor los redactores del5o¿eíin,la insercióndel remitido del se¬
ñor Labadia, la'delsiempre'itieinora'hléde Irasméndi, la de todos los comunicados délos veterinarú's que han escrito
contra hiáotros(entre lojque'se éuentánmás Id'en poco
dan á separar.la cieneia
do lo
que es ydtebe
ser; pero tomaráía
parte mas activa en su fomento,y progreso (í),:y en
la defensa de los derechos
yconsideración
socialde los dedicados à su ejercicio, 'sio perjudicar á
ninguno
(o),bien
sea por artículoseditoriales,
ó bien,■y es lo mejor y mas seguro, por
gestiones .personales,
á:fin de
lograr lo
queiánsiail cuantos,obran de :buena fé (6). Aunqueal
Bol,etihse\e ha motejado
de mori¬bundo,/tóenemas fuerzas, masenergía, mas valor,y po- der que
los
que coatal epíteto, le han calificadoC?);.asi
es que
durante los
once añosque cuentade vida jamás
' hatenido sincope,'asfixia, adinamia,
;nisuspension
en elejercicio de
su.çoinelido
;bajo ningún
carácter,ni
por
motivo alguno {8); jamás ha faltado á
sos promesas ni á sus deberes, y cree poder conli.nuar del mismomodo por
el
añopróximo; después mirará
sidebe
ó no continuar (9), pero portodo él
año1856
se le.figurahacer masfalta que
en.los
once añosanteriores, á
oau-WlW Despues,de.lo
apuntado
enla
nota(2),
yprobado
co- mó estáqueél Botéiin
hastaenlas simples traducciones hadadoenormespifias, al reparar en quesus redactores pro¬
metensé'r'ysé Calífttán"actf!70sen elprogreso y fomento de
la ciencia, solo nos esdado referiraquellos cuatro prime¬
rosVér'sós'deiQuévedo: .1
wEstaeslaúnforraacion, esté',elproceso
' dei hombre que ha dé sercanonizado,
enquien, sies quevio el mundo algun pecado, .'advirtiópenitenciacop esceso'.
- No hicemosalusiónal resiodelsonélo. '
' (5): ;No puedee.soribirse mas
lialagüeilaraente
en un pros¬pecto: trabajarenladefensa de intereses opuestos, .sí»perr-
fudicar á ninguno, es,haber
h.alladó la
piedrafilosofar dé
Ig Veterinaria. jPaparrutíhas, paparru'dias! ./(6) Esto.tiegestionespersonqlq^ es
lina
cQsa. muylinda.Tiempo haceya que senos
viene hablando dé éstas admira-f
iúlísimas gestiones; ysin embargo,la Veterinaria española, bien sabeDios queestálucid.a!..;
Verdadesqueesta®m.i.snias.cantinelasnoshan aturdidoyg variariveeesep; piase: nuestros oídos están perfectamenie acostumbrados á escucliarlas; hemos batidolas palmas-ín tempore:ilk) (que no ba de ser.siempre, in
ûlp.
tempore), aplaudiendo alorador elocuente;y....asi
esque nonos.con^mueven.-i-Nuevodrama, pues,nuevasdecoracio,nes escéni¬
cas,carísimoscofrades: que;estasprodueen un si es hóej
mal efecto, . ; , ;. ,
■ {ty El Eco
liabrS sin duda sido el
autorde
esembte.tiétopo)j la de losinsultosentre
loa.señores Quiroga
y Mar¬zo,'próébaüevidentementequela manode Dios ha tocado
alj&óféfín:'quedia déseryaotracosa, y que no cumpliólo piotóelídoénotros
prospectos,anleriope.s,. á
:qiio se refiere.'A hs'tfesVa-lavencida; ¿noesiverdad,.señores redactore:;
riel5iiíétí»?'Esta'promesa será laquevalga ¿«oesasi?
Pero.... Noticiafresca, señoresredactores,del Bohtin; aunr que tiernosvástaos,de,nnqsQ-g
profesión,
osbrindamos
eon tiîd* clase delides/cientificas; ctm.'loda clase de polémicas pn.qufi sea npéesar.io demostrarun pocode lógica,
un poco deinslruccioB, lin poqo.deseníiijjn ijpiniin. Y
siInciéseis
cotí:sislif/vuestraenergia,peripdístioa enelnumerode adeptos
quetengáis, lopnal. nada.pi
ob,arfa,
os aseguramosque nq podi'eis presentar ngtq.de
unU:p^ultitud- igual á lá
que.E f,
EcOiPuent»,
Mas.'sijo
dijeseis,porque vuestros recursos'es.r
tr.a-Meitiaesçosson
maynrés,q.ne
Iqs nuestros,hágáos
buen provecho. No da, porcieriQ ,-jfuérza. moral,
.inteligencia,ni
aptitud" cient'ífipa
preponderante
nnbuen pedazo.de
tgrj-on.(8)i ¿áqué
alude á la suspension sufrida
porEl Jíco?—
Mas'valieraá'lo'sTedaptores del Bóletin lamentar esa des¬
gracia.quehubo depesár
sobre nosotros! bebieran lamen¬
tarla! Perono.: ¡La luoralidad,. seímr Boletín, siempre-fué
tuinsigne distintivo!
(9)'
¿Y'po'r
quénoha de cóntinuao? ¡Vaya! :Desgracia
.ir¬reparableseria esta, es'decir,