DOCUMENTO TÉCNICO N.º 1: RIESGOS PARA LA SALUD RELACIONADOS CON EL TRABAJO Y
EL MEDIOAMBIENTE ASOCIADOS A LA EXTRACCIÓN DE ORO ARTESANAL O A PEQUEÑA ESCALA
RIESGOS PARA LA SALUD RELACIONADOS CON EL TRABAJO Y EL MEDIOAMBIENTE
ASOCIADOS A LA EXTRACCIÓN DE ORO ARTESANAL O A PEQUEÑA ESCALA
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Forma de cita propuesta. Riesgos para la salud relacionados con el trabajo y el medioambiente asociados a la extracción de oro artesanal o a pequeña escala [Environmental and occupational health hazards associated with artisanal and sma- ll-scale gold mining]. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2017. Licencia: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.
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Printed in Switzerland
1 Introducción ... 2
1.1 Alcance y objetivo ... 2
1.2 Vínculos con el Convenio de Minamata sobre el Mercurio ... 2
1.3 Revisión bibliográfica: metodología y enfoque ... 3
2 Una breve perspectiva de la minería artesanal y de pequeña escala ... 4
2.1 El proceso de minería ... 4
2.2 Características de las comunidades de minería aurífera artesanal y de pequeña escala ... 5
3 Riesgos para la salud ... 7
3.1 Riesgos químicos ... 7
3.2 Riesgos biológicos ... 11
3.3 Riesgos biomecánicos y físicos ... 11
3.4 Otros riesgos ... 12
3.5 Consideraciones especiales para mujeres y niños ... 16
4 Riesgos medioambientales con consecuencias para la salud ... 17
5 Materiales de formación para abordar problemas de salud asociados con la minería aurífera artesanal y de pequeña escala ... 18
5.1 Justificación para la formación de proveedores de atención sanitaria primaria ... 18
5.2 Formación de proveedores de atención sanitaria primaria ... 18
5.3 Formación para mineros ... 20
6 Conclusión ... 21
Referencias ... 22
Prólogo
Millones de personas en los países en desarrollo dependen de la minería aurífera artesanal y de pequeña escala (MAPE) para su subsistencia. No obstante, este recurso tiene un precio.
La MAPE se asocia con muchos problemas de salud ocupacional y medioambiental, especialmente cuando se practica de manera informal o con recursos materiales y técnicos limitados. La salud y el bienestar de los mineros, sus familiares, así como de las comunidades cercanas a menudo se ven perjudicados.
El Convenio de Minamata sobre el Mercurio, adoptado en octubre de 2013, ha proporcionado una oportunidad importante para catalizar la acción intersectorial regional, nacional y mundial necesaria para fomentar y proteger la salud y el bienestar de las poblaciones que dependen de la MAPE.
Reconociendo sus impactos asociados sobre la salud de las personas y del medioambiente, en particular como resultado del uso del mercurio en el proceso de MAPE, el Convenio obliga a las Partes, según proceda, a desarrollar estrategias de salud pública relativas a la exposición al mercurio de los trabajadores de la MAPE y sus comunidades. Dichas estrategias deben incluir un proceso de recopilación de información sanitaria,
la formación de los trabajadores sanitarios y el fomento de la sensibilización a través de instalaciones sanitarias.
El presente documento forma parte de una serie de informes técnicos de la OMS sobre la MAPE y la salud desarrollados en respuesta a la resolución 67.11 de la Asamblea Mundial de la Salud. Pretende informar a los ministerios de salud pública sobre las medidas que pueden tomar para apoyar la implementación de las disposiciones relacionadas con la MAPE del Convenio de Minamata sobre el Mercurio.
Dada la importancia de los problemas de salud ocupacional en este contexto, este esfuerzo también se alinea con las medidas propuestas en la resolución 60.26 de la Asamblea Mundial de la Salud y el Plan de acción mundial relativo a la salud de los trabajadores (2008-2017), en concreto, acciones centradas en fomentar y proteger la salud en el lugar de trabajo y en entornos laborales peligrosos.
Los proveedores de atención sanitaria desempeñan un papel fundamental a la hora de responder a la MAPE.
No obstante, para desempeñar este papel, necesitan movilizarse y formarse adecuadamente. Es con este ánimo que se ha presentado este documento.
Dra. Maria Neira
Directora del Departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud Organización Mundial de la Salud
Reconocimientos
La Organización Mundial de la Salud desea expresar su aprecio por todos los esfuerzos que han hecho posible la realización de esta publicación.
Dña. Gabriela Gracia (Universidad de Illinois en Chicago, Estados Unidos de América) y la Dra. Linda Forst (Universidad de Illinois en Chicago, Estados Unidos de América) elaboraron un primer borrador a petición de la Organización Mundial de la Salud. Se proporcionaron contribuciones significativas por parte del Dr. Stephan Böse-O'Reilli (Universidad de Múnich, República Federal de Alemania).
Luego, la Secretaría revisó y finalizó la publicación bajo la dirección del personal del Departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud de la OMS, incluyendo a Dña. Michaela Pfeiffer, Dña. Carolyn Vickers y el Dr. Carlos Dora.
Dn. Ludovic Bernaudat (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Suiza), la Dra. Ana Boischio (Organización Panamericana de la Salud, Estados Unidos de América), Dña. Marie-Noel Brune-Drisse (Organización Mundial de la Salud, Suiza), el Dr. Jacques Grondin
(Universidad de Laval, Canadá), Dña. Grace Halla (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, Austria), el Dr. Ivan Ivanov (Organización Mundial de la Salud, Suiza), el Dr. Paul Jagals (Universidad de Queensland, Australia), Dña. Susan Keane (Consejo de Defensa de Recursos Naturales, Estados Unidos de América), Dña. Myrianne Richards (Consejo del Oro Artesanal, Canadá), Dn. Jerome Stucki (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, Austria) y Dña. Joanna Tempowski (Organización Mundial de la Salud, Suiza) también contribuyeron al desarrollo de la publicación como parte de la revisión de expertos.
Se agradece profundamente la ayuda económica proporcionada para esta publicación por el Ministro Federal Alemán de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza, Construcción y Seguridad Nuclear de Alemania Federal.
También agradecemos el apoyo financiero proporcionado por la Comisión Europea para la traducción al español.
Traducción al español: Locordia SA – Rue Tasson-Snel 22-24, 1060 Bruselas – Bélgica.
Siglas y abreviaturas
AGC Consejo de Oro Artesanal
MAPE Minería aurífera artesanal y de pequeña escala
CASM Iniciativa Comunidades y Minería Artesanal y de Pequeña escala OIT Organización Internacional del Trabajo
PNUMA Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ONUDI Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial AMS Asamblea Mundial de la Salud
OMS Organización Mundial de la Salud
Oro esponjoso: el resultado del paso de la quema en la MAPE cuando se calienta la amalgama para separar el mercurio del oro.
1.1 ALCANCE Y OBJETIVO
Una versión previa de este informe sirvió como documento de antecedentes para una consulta técnica de la OMS sobre la minería aurífera artesanal o de pequeña escala y la salud, que tuvo lugar el 1 y 2 de octubre de 2014 en Ginebra, Suiza. Los objetivos generales de esta reunión fueron:
a) reunir a expertos mundiales a fin de evaluar los desarrollos actuales en el campo.
b) solicitar aportaciones de los expertos para continuar desarrollando unas directrices de la OMS con el objetivo de apoyar la articulación de estrategias de salud pública sobre la MAPE y materiales de formación para desarrollar la capacidad de los proveedores de atención sanitaria de identificar y abordar problemas de salud medioambiental y ocupacional asociados con la MAPE.
El informe actual proporciona un resumen de la revisión bibliográfica que se llevó a cabo para apoyar el desarrollo de las directrices de la OMS mencionadas anteriormente. Cubre los riesgos para la salud medioambiental y ocupacional y los resultados sanitarios desfavorables asociados con la MAPE.
También se han explorado cuestiones y consideraciones especiales para mujeres y niños.
El informe también examina programas de formación, instrumentos y guías que pueden utilizarse o desarrollarse en un programa sobre riesgos laborales y medioambientales asociados con la MAPE para un público relacionado con la atención sanitaria.
Este informe está dirigido principalmente a profesionales de la salud como proveedores de atención sanitaria que trabajan en zonas donde se realizan actividades de MAPE, así como a las autoridades reguladoras que pueden desempeñar un papel en el desarrollo de estrategias o políticas nacionales o subnacionales dirigidas a la salud y el bienestar de los mineros de la MAPE y sus comunidades.
Los apartados 1, 2, 3 y 4 ofrecen un panorama general de la minería aurífera artesanal y de pequeña escala, los pasos y los procesos relacionados y algunas características básicas de los trabajadores y la población involucrada en esta actividad.
También se proporciona una perspectiva detallada de los riesgos para la salud relacionados con la MAPE junto con una descripción de las formas en las que la MAPE tiene un impacto sobre el medio ambiente y sobre determinantes medioambientales de la salud.
Los apartados 5 y 6 describen los materiales disponibles para apoyar las actividades de formación y fomento de la sensibilización entre los proveedores de atención sanitaria, y se concluye con un resumen del estado de los conocimientos sobre este tema y las lagunas informativas que deben colmarse.
1.2 VÍNCULOS CON EL CONVENIO DE MINAMATA SOBRE EL MERCURIO
El objetivo general del Convenio de Minamata sobre el Mercurio (Artículo 1) es “proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones y liberaciones antropógenas de mercurio y compuestos de mercurio”.
El Convenio incluye una serie de medidas para cumplir dicho objetivo, incluidos los controles sobre emisiones y liberaciones al medio ambiente de mercurio de origen industrial, así como la eliminación o reducción progresiva de ciertos productos o componentes de productos que contienen mercurio.
El Convenio cuenta con un Artículo dedicado a las cuestiones sanitarias (Artículo 16) que, de forma específica, exhorta al desarrollo y la implementación de estrategias y programas para identificar y proteger a las poblaciones en riesgo debido a la exposición al mercurio y compuestos de mercurio, incluso mediante la adopción de directrices sanitarias basadas en la ciencia, la promoción de salud y actividades de educación sanitaria. El Artículo también reivindica la promoción de servicios preventivos y curativos para las poblaciones afectadas por la exposición al mercurio y para el fortalecimiento de la capacidad del sector sanitario de abordar los problemas de salud relacionados con el mercurio.
Además del Artículo 16, la implementación de otros Artículos requerirá contribuciones del sector sanitario. Los ministerios de salud deberán involucrarse en el desarrollo de estrategias
1 INTRODUCCIÓN
de salud pública como parte del plan de acción nacional para reducir el impacto sobre la salud del uso del mercurio en la MAPE (en función del Artículo 7), así como evaluar los sitios contaminados que representan un riesgo para la salud (Artículo 12). El Artículo 17 sobre el intercambio de información hace mención específica a los impactos sanitarios asociados con la exposición al mercurio.
El Artículo 18 sobre información pública, sensibilización y educación hace mención específica a la salud de las personas, mientras que el Artículo 19 (investigación, desarrollo y control) apela a la educación, la formación y la sensibilización relacionada con los efectos de la exposición al mercurio y los compuestos de mercurio sobre la salud de las personas y el medio ambiente.
El contenido de este informe se refiere específicamente a las responsabilidades del sector sanitario con arreglo al Artículo 7. Según este Artículo, las Partes que determinen que la MAPE y el procesamiento en sus territorios sea “más que insignificante” deben desarrollar un plan de acción nacional que incluya una estrategia de salud pública relativa a la exposición al mercurio de los trabajadores de la minería aurífera artesanal y de pequeña escala y sus comunidades.
Se espera que las Partes del Convenio recopilen información sanitaria, formen a los trabajadores sanitarios y fomenten la sensibilización a través de instalaciones sanitarias como parte de dicha estrategia de salud pública (Programa de las Naciones Unida para el Medio Ambiente, 2014).
Dichas estrategias también contribuirán a aplicar otro requisito del Artículo 7 para incluir, en los planes de acción nacionales, estrategias que ayuden a prevenir la exposición de poblaciones vulnerables, en especial niños y mujeres en edad fértil, sobre todo mujeres embarazadas, al uso del mercurio en la MAPE.
El presente informe ofrece una perspectiva de la exposición al mercurio en la MAPE y sus efectos relacionados sobre la salud. No obstante, puesto que la salud y el bienestar de las comunidades de la MAPE se ven afectados por otros muchos riesgos para la salud medioambiental y ocupacional, también se ofrece un enfoque más amplio de la salud pública y una estructuración de los problemas.
1.3 REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA:
METODOLOGÍA Y ENFOQUE
Se desarrolló un enfoque estructurado para identificar y evaluar materiales para revisar. Como parte de este informe, se ha revisado la literatura revisada por
homólogos y la literatura “gris” en forma de informes de páginas web (inter)gubernamentales, instituciones y organizaciones de investigación que realizan estudios sobre la MAPE y sobre la minería artesanal y de pequeña escala en general. Asimismo, se consultaron textos médicos a fin de detallar los riesgos para la salud descritos en la primera parte de este informe. La búsqueda de artículos de revistas revisadas por homólogos se realizó utilizando la base de datos en línea de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (PubMed).
Los motores de búsqueda Google y Google Académico se utilizaron para búsquedas de palabras clave, organización e institutos de investigación.
Palabras clave y expresiones: minería artesanal y de pequeña escala, minería aurífera artesanal y de pequeña escala, MAPE, minería de mujeres y de pequeña escala, niños y minería, salud del sector minero artesanal, evaluación de la salud de los mineros, educación sobre minería artesanal, recursos y formación sobre minería artesanal, mercurio, oro, minería de pequeña escala y mercurio, sustitución de mercurio, minería y cianuro.
Criterios de inclusión: se incluyeron documentos que describen los procesos de minería artesanal y de pequeña escala y la MAPE, poblaciones de la minería formada por hombres, mujeres, niños, comunidades mineras, riesgos para la salud y el medio ambiente, materiales de formación y educación para proveedores de atención sanitaria y mineros.
Criterios de exclusión: se excluyeron materiales sobre riesgos para la salud y el medio ambiente relacionados con la minería de gran escala y contenido o presentaciones que no estaban citados adecuadamente.
Algunos puntos adicionales a tener en cuenta con respecto al enfoque adoptado para la revisión bibliográfica son:
• la MAPE tiene características en común con otras formas de minería artesanal y de pequeña escala, especialmente en cuanto a los procesos de trabajo.
Se hará referencia a ambas en este informe;
• en las publicaciones de “literatura gris” se encontró información importante, en particular relacionada con los procesos de trabajo de la minería artesanal y de pequeña escala y la MAPE, y con la mano de obra, en general en forma de estudio. Aunque los riesgos para la salud y el medio ambiente afectan a los mineros y a las poblaciones cercanas, prácticamente no existe literatura revisada por homólogos que aborde estos problemas desde una perspectiva de atención sanitaria.
2 UNA BREVE PERSPECTIVA DE LA MINERÍA ARTESANAL Y DE PEQUEÑA ESCALA
La minería artesanal y de pequeña escala conlleva una compleja interacción de factores sociales, económicos, tecnológicos, medioambientales y de salud que pueden variar de forma considerable en función del contexto local y nacional. Tal complejidad dificulta el establecimiento de definiciones uniformes. La minería aurífera artesanal y de pequeña escala se define en el Convenio de Minamata sobre el Mercurio como “la extracción de oro llevada a cabo por mineros individuales o pequeñas empresas con una producción y una inversión de capital limitadas”
(Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2014). La Organización Internacional del Trabajo describe la minería artesanal y de pequeña escala como “...gran cantidad de mano de obra, con un nivel bajo y básico de mecanización” (Jennings, 1999). Tomando como base esta descripción, la iniciativa Comunidades y Minería Artesanal y de Pequeña escala (CASM, por sus siglas en inglés) del Banco Mundial profundiza en los efectos sociales y económicos del trabajo de la minería artesanal y de pequeña escala como “...una actividad impulsada en gran medida por la pobreza, llevada a cabo normalmente en las zonas rurales más pobres y remotas de un país por una población itinerante, con formación deficiente y con pocas alternativas laborales” (Banco Mundial, 2013). La mayoría de definiciones de la minería artesanal y de pequeña escala comparten las siguientes características: un sector de trabajo informal, uso limitado de herramientas mecánicas, trabajo con mucha mano de obra, capital bajo y poca productividad, explotación de yacimientos y un acceso limitado a tierras y mercados (Hentschel, Hruschka & Priester, 2003;
Minería, minerales y desarrollo sostenible, 2002). Estas características ilustran el ciclo de pobreza que puede existir en las comunidades de minería artesanal y de pequeña escala, particularmente donde las técnicas de minería y procesamiento ineficientes ofrecen una pequeña cantidad de productos y un beneficio bajo (Barry, 1996). Este ciclo se agrava debido a los riesgos para la salud y el medio ambiente asociados con este tipo de trabajo.
La minería aurífera artesanal y de pequeña escala se ejerce en más de 70 países por aproximadamente entre 10 y 15 millones de mineros, incluidos entre 4 y 5 millones de mujeres y niños (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, 2006b;
Telmer & Veiga, 2009). Si bien las actividades de la MAPE se realizan en todo el mundo, son más frecuentes en Sudamérica, África y Asia (Hinton, 2006; Böse-O'Reilly, Organización Mundial de la Salud, 2013a, 2014).
2.1 EL PROCESO DE MINERÍA
La MAPE actualmente comprende los siguientes pasos:
a) Extracción: los mineros explotan depósitos aluviales (sedimentos fluviales) o yacimientos de roca dura.
El sedimento o el recubrimiento se elimina y el mineral se extrae al excavar la superficie, mediante la tunelización o el dragado (en el caso de la minería aluvial) (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2015).
b) Procesamiento: en este paso, el oro se separa del resto de minerales. Los métodos utilizados para el procesamiento pueden variar en función del tipo de depósito. Las partículas de oro en los depósitos aluviales a menudo ya están separadas y requieren de poco tratamiento mecánico, mientras que en los yacimientos de roca dura se requiere la trituración y la molienda. La trituración primaria puede realizarse de forma manual, por ejemplo, utilizando martillos, o con máquinas. Luego se utilizan molinos para moler los minerales en partículas más pequeñas y, finalmente, obtener un polvo fino.
c) Concentración: en algunos casos, el oro se separa aún más del resto de materiales mediante la concentración. Pueden utilizarse diferentes métodos
y tecnologías para concentrar el oro liberado (p. ej., esclusas, centrifugadoras, mesas vibratorias, etc.).
La densidad del oro en comparación con los otros materiales con los que está mezclado es normalmente más elevada. Por lo tanto, muchas técnicas utilizan la gravedad para la concentración (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2012).
d) Amalgamación: el mercurio elemental se utiliza para obtener una aleación de mercurio y oro llamada
“amalgama” (el mercurio y el oro prácticamente a partes iguales). Existen dos métodos principales utilizados en la MAPE para la amalgamación: la amalgamación de todo el mineral y la amalgamación concentrada. En la amalgamación de todo el mineral, el mercurio elemental se añade tras una breve trituración y concentración previas.
Normalmente se usan grandes cantidades de mercurio (entre 3 y 50 unidades por unidad de oro recuperado) y la mayoría se desecha como residuo entre los relaves mineros debido a la ineficacia resultante de este proceso (Sousa et al., 2010; Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2015). Por estos motivos, la amalgamación de todo el mineral se incluye en el Anexo C del Convenio de Minamata sobre el Mercurio como una “acción para eliminar” (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2014).
En la amalgamación concentrada, el mercurio se añade únicamente a la cantidad más pequeña de material (“concentrado”) que resulta del paso de concentración. Por consiguiente, en general se utiliza una cantidad considerablemente menor de mercurio. También puede recuperarse el exceso de mercurio. (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2015).
e) Quema: la amalgama se calienta para vaporizar el mercurio y separar el oro. En la “quema abierta”, todo el vapor de mercurio si emite al aire. Por lo tanto, la quema abierta de amalgama o amalgama procesada también se considera como una “acción para eliminar” en el Anexo C del Convenio. El oro producido mediante la quema de amalgama es poroso y se refiere al mismo como “oro esponjoso”
(Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2015).
f) Refinación: el oro esponjoso se calienta de nuevo para eliminar el mercurio residual y otras impurezas.
A través de este proceso de trabajo, los mineros, así como el resto de personas que viven o trabajan cerca de los sitios de procesamiento de la MAPE, se exponen a una serie de riesgos para la salud medioambiental y ocupacional que se analizarán en apartados posteriores.
Los métodos y las tecnologías utilizadas en el proceso de MAPE pueden variar de forma significativa según el lugar.
Los riesgos para la salud medioambiental y ocupacional, y las poblaciones afectadas por los mismos, también pueden variar. Por lo tanto, se necesitan respuestas específicas en cada contexto.
2.2 CARACTERÍSTICAS DE LAS COMUNIDADES DE MINERÍA AURÍFERA ARTESANAL Y DE PEQUEÑA ESCALA
Las actividades de MAPE son bastante diversas. A veces ilegales o informales, a menudo prácticamente toleradas por las autoridades, las actividades de MAPE pueden ser estacionales o durar todo el año, a largo plazo o seguir un ciclo de auge y crisis (Buxton, 2013). La demografía de la MAPE varía considerablemente y todos los grupos de edad pueden estar representados. Las comunidades pueden comprender poblaciones locales o generarse a través de una inmigración extensiva. La MAPE puede ser la actividad de subsistencia de una familia en la que hombres, mujeres y niños participan a lo largo del proceso de minería. Algunos mineros artesanales y de pequeña escala se caracterizan por ser pobres, migrantes y trabajadores estacionales que dividen su tiempo entre la minería y otros esfuerzos económicos (Phillips, Semboja & Shukla, 2001; Organización Mundial de la Salud, 2001).
Mientras que los hombres trabajan principalmente en las minas, las mujeres y los niños pueden trabajar tanto dentro de las minas como en los alrededores y en casa, combinando la minería con las responsabilidades del hogar. Esta combinación de minería y labores del hogar deriva en una serie de problemas de salud para los mineros, los miembros de la familia y las comunidades circundantes: estos se describen en los apartados 3 y 4.
Muchos de estos problemas de salud pueden agravarse debido a la ausencia de regulación en el sector de la MAPE; la falta de educación de los mineros sobre los riesgos para salud; el acceso limitado a equipos protectores y un conocimiento técnico limitado debido
a la falta de acceso a la formación técnica, bajos niveles de educación o las bajas tasas de alfabetización (Wall, 2008). En los casos en que la MAPE se ejerce formalmente, los problemas de salud pueden agravarse debido a la falta de acceso por parte de los mineros a recursos técnicos y financieros necesarios para adoptar prácticas de minería más sofisticadas.
Las comunidades de la MAPE a menudo tienen poco acceso, o ninguno, a agua potable segura, un saneamiento adecuado o una atención sanitaria. El problema empeora cuando la minería se ejerce en ubicaciones remotas o cuando una inmigración masiva aumenta el flujo de pacientes y la presión consecuente sobre el sistema de atención santiaria local.
HOMBRES MINEROS
Mientras que los roles de género pueden variar, en general, los hombres tienen mayor acceso y control sobre la tierra y los recursos (Eftimie et al., 2012). Los hombres normalmente están más involucrados en las decisiones relacionadas con la exploración, la prospección y la distribución de los beneficios de la minería, mientras que además están involucrados directamente en el proceso de extracción (Eftimie et al., 2012; Hinton, Veiga &
Beinhoff, 2003a). Un estudio sobre los mineros de oro artesanal y de pequeña escala en Mongolia concluyó que los hombres mineros pertenecían a uno de dos grupos, el primero de los cuales comprendía hombres con una amplia experiencia en la minería artesanal y de pequeña escala y más conscientes de los riesgos para la salud asociados con su trabajo. El segundo grupo incluía hombres jóvenes cuya falta de experiencia entraña un comportamiento más arriesgado, sobre todo en relación con el uso de medidas de seguridad y equipo de protección personal (Pfeiffer et al., 2013).
MUJERES MINERAS
La participación femenina en la minería artesanal y de pequeña escala varía en el mundo: las mujeres constituyen el 10% de la población de minería artesanal y de pequeña escala en Asia, entre el 10% y el 20% en Latinoamérica y entre el 40% y el 50% en África (Hinton, Veiga & Beinhoff, 2003a). Esta variación también se refleja en sus papeles en la minería. Aunque normalmente se excluyen de la extracción subterránea, las mujeres participan en una variedad de tareas tanto dentro como fuera de la mina (Organización Internacional del Trabajo, 2007). En Filipinas, por ejemplo, las mujeres participan principalmente en la amalgamación y la quema, mientras
que los hombres intervienen sobre todo en la extracción y el procesamiento de minerales (Lu, 2012). En Bolivia, las mujeres sobre todo recogen y procesan el mineral, a menudo a mano, por ejemplo utilizando mazas (Bocangel, 2001). En África, las mujeres mineras pueden formar parte de todos los procesos de minería: excavación, trituración, transporte, selección, procesamiento y comercio (Lu, 2012). A menudo, las mujeres también se responsabilizan de forma simultánea de todas las tareas domésticas, como preparar la comida, cuidar de los niños, limpiar, etc. (Organización Internacional del Trabajo, 2007). En algunas ubicaciones, las mujeres también proporcionan comida, bebida, herramientas y equipo, así como servicios sexuales (Yakovleva, 2007).
NIÑOS MINEROS
La OIT estima que aproximadamente un millón de niños de entre 5 y 7 años se dedican a la minería de pequeña escala y actividades de explotación de canteras en todo el mundo (Organización Internacional del Trabajo, 2005). Los niños pueden participar en prácticamente todas las etapas de la MAPE, desde la extracción de minerales hasta el procesamiento y la quema. Algunos niños también deben hacer recados, llevar equipo o materiales pesados, o entregar comida y agua a los mineros que trabajan en la profundidad de las minas (Organización Internacional del Trabajo, 2003).
Las tareas que realizan chicos y chicas jóvenes también pueden variar. Por ejemplo, las chicas implicadas en la MAPE a menudo participan en el lavado de oro, tanto húmedo como seco, la extracción y la amalgamación.
Las chicas también participan en actividades domésticas en el sitio de MAPE y alrededor de los mismos, y en las áreas de procesamiento. Por otra parte, los chicos normalmente están más involucrados en la extracción y el procesamiento (Organización Internacional del Trabajo, 2005).
Casi todos los trabajos realizados por niños en la minería artesanal y de pequeña escala son arriesgados y tienen las características que encajan en la definición de “peor forma de trabajo infantil” según el Convenio de la OIT núm. 182 (Organización Internacional del Trabajo, 2005). No obstante, es difícil eliminar o limitar la participación de los niños en la minería artesanal y de pequeña escala, dada su orientación familiar, su carácter informal y transitorio, y los niveles de pobreza asociados.
3 RIESGOS PARA LA SALUD
Los riesgos para la salud relacionados con la MAPE están clasificados como químicos, biológicos, biomecánicos, físicos y psicosociales. Los apartados a continuación resumen los riesgos para la salud más frecuentes de cada categoría. En la tabla 1 se ofrece una perspectiva general de estos. También se abordan los riesgos especialmente relevantes para poblaciones vulnerables, tales como niños, mujeres en edad fértil y mujeres embarazadas.
3.1 RIESGOS QUÍMICOS
Los mineros son susceptibles a inhalar, absorber e ingerir químicos a lo largo del proceso de minería.
Las exposiciones a químicos más comunes en la MAPE son: al mercurio utilizado durante el proceso de amalgamación del oro; al cianuro utilizado para extraer el oro, por ejemplo de los relaves; y a otros químicos que se encuentran en el polvo y los gases.
MERCURIO
Las personas pueden estar expuestas a dos formas de mercurio en la MAPE: al mercurio elemental y al mercurio orgánico.
El mercurio elemental se utiliza en el proceso de MAPE para formar la amalgama de oro. La forma más directa y grave de exposición es la inhalación. Cuando se calienta la amalgama de oro, se liberan altas concentraciones de vapores de mercurio elemental, por ejemplo, durante el paso de quema abierta (tal y como se describe en el apartado 2.1). Este proceso de calentamiento suele realizarse en el lugar, en las tiendas de oro o en centros de procesamiento, muchos de los cuales están situados en zonas pobladas. Las personas que trabajan en estas instalaciones o viven cerca de las mismas pueden estar expuestas de forma considerable al vapor de mercurio elemental, normalmente a temperaturas que superan los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2012; Gibb & O'Leary, 2014).
Debido a su alta volatilidad, el mercurio elemental puede transformarse de su estado líquido a vapor a una temperatura ambiente normal (Organización Mundial de la Salud, 2003). Las personas pueden estar expuestas al vapor del mercurio elemental si el mercurio líquido no se almacena adecuadamente o si las superficies cercanas están contaminadas. El mercurio también puede volatilizarse de materiales de desecho contaminados en los yacimientos mineros (p.ej., los relaves). El tracto gastrointestinal solo puede absorber pequeñas cantidades de mercurio elemental ingerido, por ejemplo, procedente de la contaminación de las manos (Organización Mundial de la Salud, 2003).
La intoxicación por mercurio elemental se manifiesta en el deterioro neurológico, renal y autoinmune (Organización Mundial de la Salud, 2013a). Los síntomas pueden intensificarse y/o volverse irreversibles a medida que aumenta la duración y la concentración de la exposición (Organización Mundial de la Salud, 2003). La inhalación intensa puede afectar directamente a los pulmones y causar irritación de las vías respiratorias, neumonitis química y edema pulmonar, con la consecuente opresión torácica y dificultad respiratoria (Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 2014). Una exposición elevada por inhalación también puede derivar en un fallo respiratorio y la muerte (Landrigan & Etzel, 2013). La absorción sistémica de mercurio elemental a través de los pulmones provoca náuseas, vómitos, dolores de cabeza, fiebre, escalofríos, calambres abdominales y diarrea. Cuando se ingiere, el mercurio elemental causa irritación directa del tracto gastrointestinal.
La exposición crónica a bajos niveles de mercurio elemental provoca gingivoestomastitis, fotofobia, temblores y síntomas neuropsiquiátricos como fatiga, insomnio, anorexia, timidez, abstinencia, depresión, nerviosismo, irritabilidad y problemas de memoria (Organización Mundial de la Salud, 2003). También puede ocasionar daños en los nervios periféricos y los riñones (Dart & Sullivan, 2004). La toxicidad del mercurio elemental e inorgánico en niños también puede manifestarse en los dedos de manos y pies edematosos,
doloridos, rojos y descamados (acrodinia), así como hipertensión (Böse-O'Reilly et al., 2010).
Bajo determinadas condiciones medioambientales, el mercurio liberado al medio ambiente puede transformarse en un compuesto orgánico: metilmercurio.
La bioacumulación se produce cuando el pez grande se come al pez pequeño que contiene metilmercurio. De esta manera, se aumentan las concentraciones de mercurio orgánico mientras asciende en la cadena alimentaria.
Debido a su alta liposolubilidad, el metilmercurio puede absorberse más fácilmente en el torrente sanguíneo a través del tracto gastrointestinal que el mercurio elemental. La absorción del metilmercurio normalmente supera el 90% (Organización Mundial de la Salud, 1990).
Cuando circula por el cuerpo, el metilmercurio cruza la barrera hematoencefálica y se acumula en el sistema nervioso central. También puede afectar al sistema nervioso periférico y a los riñones. Los síntomas de la enfermedad neurológica asociada con la exposición al metilmercurio incluyen hormigueo en las extremidades, dolores de cabeza, ataxia, disartria, limitación del campo visual, ceguera, discapacidad auditiva, trastorno psiquiátrico, temblor muscular, trastorno locomotor, parálisis y muerte (Gibb & O’Leary, 2014).
La enfermedad de Minamata surgió en los años 50 como resultado de la ingesta de metilmercurio entre comunidades consumidoras de pescado que viven cerca de la bahía de Minamata en Japón. Las perturbaciones en el desarrollo motor y mental variaron desde recién nacidos con parálisis cerebral profunda muy grave hasta discapacidad psicomotora (p. ej., anomalías para masticar, tragar, hablar, andar, en la coordinación y movimientos
involuntarios), alteraciones en la personalidad (p. ej., vergüenza extrema, comportamiento violento, inquietud, reflejos fáciles, falta de atención o fácil distracción), crisis epilépticas y síntomas neurológicos (p. ej., entumecimiento, hormigueo o función sensorial anormal) (Harada, 1995; Ekino et al., 2007). Los estudios de los casos de Minamata confirmaron que el metilmercurio traspasa la placenta con facilidad, lo que puede dar lugar a concentraciones de sangre en el cordón que son elevadas que las concentraciones encontradas en la sangre materna (Organización Mundial de la Salud, 1990). El metilmercurio se transporta hasta el sistema nervioso en desarrollo, donde interfiere con la migración normal de las células del cerebro desde el centro hasta las zonas superficiales del cerebro. Además, el metilmercurio se une directamente con los cromosomas neurales y detiene la división celular. Esta interferencia fisiológica conlleva cambios que se manifiestan en las típicas anomalías neurológicas, descritas anteriormente.
Los efectos en la salud pueden variar en función de la dosis (la frecuencia y la concentración de la exposición) y el momento del desarrollo neurológico de los fetos y niños (Organización Mundial de la Salud, 1990).
Estos grupos en riesgo de intoxicación por metilmercurio incluyen personas que consumen grandes cantidades de pescado contaminado con mercurio. Las poblaciones de la MAPE que también consumen pescado están en riesgo de intoxicación por mercurio tanto de la forma elemental como de la orgánica (Gibb & O’Leary, Organización Mundial de la Salud, 2013a, 2014) (consulte el apartado 4 para obtener más información sobre la exposición al mercurio en el medio ambiente).
Cuadro 1: Prevención y reducción de la exposición al mercurio
La sustitución del mercurio o su reducción
La intervención sobre la exposición al mercurio de la MAPE se centra en la eliminación, la sustitución o la reducción. Los métodos de reducción de la exposición al mercurio incluyen formas más efectivas de concentración del oro (como reducir la cantidad de mercurio utilizado en el proceso de amalgamación), la prohibición del proceso de amalgama de mercurio/oro en áreas residenciales, utilizar dispositivos para capturar el mercurio, como retortas o campanas extractoras para capturar el vapor de mercurio emitido durante la quema de la amalgama de mercurio/oro, o utilizar procesos sin mercurio, como métodos de concentración únicamente por gravedad. La aplicación y la viabilidad bajo las condiciones locales son consideraciones importantes en todas estas técnicas. Si la sustitución y la reducción no son viables, los trabajadores de la mina deberían ser informados sobre trabajar en áreas bien ventiladas situadas más adelante de las residencias, utilizar respiradores, guantes y herramientas y mantener la ropa o los materiales contaminados en el lugar de trabajo para minimizar la exposición (Böse-O’Reilly, 2014; Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2015).
Tratamientos de casos de intoxicación por mercurio
Existe información extensa sobre el uso de la terapia de quelación para tratar intoxicaciones graves por mercurio, pero la información sobre el tratamiento de la toxicidad crónica por mercurio entre los mineros de oro artesanal y de pequeña escala es limitada (Böse-O’Reilly, 2014). Además, no existen protocolos acordados a nivel internacional para el uso de la terapia de quelación para la gestión de la intoxicación por mercurio en la MAPE. Los agentes quelantes como el dimercaptopropanol-sulfonato (DMPS, por sus siglas en inglés) y el succímero (DMSA, por sus siglas en inglés) se utilizan en el tratamiento de la intoxicación por mercurio para aumentar la excreción urinaria del metal. No obstante, actualmente solo un estudio poblacional de Filipinas describe el uso del DMPS como antídoto para la intoxicación por mercurio relacionada con la MAPE (Böse-O’Reilly, 2003).
CIANURO
Debido a su elevada tasa de recuperación del oro y su bajo coste, el cianuro se utiliza cada vez más en la MAPE, pero a menudo después de utilizar el mercurio, por ejemplo, en los relaves (desechos). Los compuestos de mercurio y cianuro se dispersan fácilmente en el agua y, por lo tanto, esto mejora la movilidad y/o la biodisponibilidad del mercurio en el medio ambiente (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2012). Por esta razón, el uso del cianuro tras usar el mercurio es una “acción para eliminar” incluida en el Anexo C del Convenio de Minamata sobre el Mercurio.
Si bien el cianuro no persiste en el medio ambiente, un almacenaje, un tratamiento o una gestión de residuos inadecuados pueden acarrear graves consecuencias sobre la salud de las personas y el medio ambiente (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2012).
El cianuro interfiere en la respiración humana a nivel
celular y puede causar efectos graves y agudos, incluidos respiración rápida, temblores, asfixia y muerte (Lu, 2012).
Los efectos crónicos incluyen lesiones neuropatológicas, dificultad respiratoria, dolor en el pecho, náuseas, dolores de cabeza y agrandamiento de la glándula tiroidea (Hinton, Veiga & Beinhoff, 2003b; Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 2011b).
QUÍMICOS QUE SE ENCUENTRAN EN EL POLVO
El sílice es un mineral que se encuentra en distintas concentraciones en minerales del tipo que normalmente se extrae en el proceso de MAPE. Debido a su pequeño diámetro y su forma cristalina, las partículas de polvo del sílice generadas durante la perforación, la extracción de mineral, la trituración y la detonación, pueden inhalarse con facilidad y depositarse en el árbol pulmonar (vías respiratorias). El polvo del sílice es tóxico para el tejido pulmonar y para el sistema inmunológico, provocando
cicatrización progresiva (incluso cuando se ha detenido la exposición) y aumento de la susceptibilidad a agentes infecciosos como la tuberculosis (Rees & Murray, 2007;
Gottesfeld, Andrew & Dalhoff, 2015). El sílice se ha clasificado también como un carcinógeno de pulmón (Guha, Straif & Benbrahim-Talla, 2011).
La presencia de otros minerales asociados con los yacimientos de oro, como el arseniuro de hierro (FeAs) o el sulfuro de plomo (PbS), también puede ser peligrosa.
La generación de polvo en el proceso de minería puede hacer que estos minerales se encuentren biodisponibles para mineros y otras personas presentes.
Un accidente de intoxicación por plomo en Zamfara, Nigeria, fue un trágico recordatorio del hecho de que, en muchos casos, los mineros artesanales y de pequeña escala y los miembros de sus familias pueden estar expuestos de forma simultánea a numerosos riesgos químicos (véase el Cuadro 2).
Cuadro 2: Intoxicación por plomo entre niños de mineros de oro artesanal y de pequeña escala en Zamfara, Nigeria
En marzo de 2010, se activó la alarma debido a un gran número de muertes inexplicables de niños de corta edad en pueblos del estado de Zamfara, en Nigeria (Médicos sin fronteras, 2012).
Una investigación identificó la intoxicación por plomo como la causa probable. La fuente de la exposición al plomo fue la contaminación medioambiental causada por el destrozo y la trituración de rocas que contienen no solo oro, sino también altos niveles de plomo (Dooyema et al., 2012). El procesamiento del oro se realizó en pueblos, a menudo en las viviendas familiares. Investigaciones medioambientales descubrieron altos niveles de plomo en estos lugares, así como en las fuentes de agua de la población (Dooyema et al., 2012; Lo et al., 2012). Los niños se intoxicaron a través de la inhalación y la ingesta de partículas de plomo en el polvo y la tierra, el consumo de alimentos ya contaminados con tierra y plomo y beber agua contaminada (Blacksmith Institute, 2011). Se estima que más de 400 niños murieron por intoxicación por plomo en Zamfara, y al menos 3.000 se intoxicaron (Médicos sin fronteras, 2012). En ese momento, se consideró el mayor brote de intoxicación por plomo entre niños registrado (Burki 2012; Greig et al., 2014). Más de 50 pueblos estaban implicados en el procesamiento del oro y al menos la mitad de ellos fueron altamente contaminados con plomo (Lo et al., 2012).
Para abordar estos problemas medioambientales y de salud, el gobierno de Nigeria, con la ayuda de agencias humanitarias, proporcionó atención médica en forma de terapia de quelación y educación sobre sanidad, realizó rehabilitación medioambiental y promovió el uso de prácticas de minería seguras (Médicos sin fronteras, 2012). Los gobiernos locales trabajaron con muchas agencias para ayudar a trasladar las actividades de procesamiento del oro desde los hogares y los centros de los pueblos y educar a los habitantes sobre técnicas de minería seguras (Plumlee et al., 2013). Entre 2010 y 2011, la situación en siete pueblos se remedió eliminando, sustituyendo o cubriendo la tierra contaminada, en función de los niveles de concentración de plomo (Blacksmith Institute, 2011).
Los niños de estos pueblos fueron tratados con terapia de quelación y algunos de ellos siguen con la terapia. La descontaminación y el tratamiento de la intoxicación por plomo descendieron las tasas de mortalidad considerablemente en los pueblos afectados (Médicos sin fronteras, 2012; Thurtle et al., 2014). No obstante, muchos niños en poblaciones sin tratar siguen intoxicándose por plomo.
GASES TÓXICOS
La detonación genera varios gases tóxicos como el dióxido de sulfuro, el óxido de nitrógeno y el monóxido de carbono. El uso de maquinaria que funciona con gasolina o diésel, sobre todo en espacios reducidos con falta de ventilación adecuada, también es un factor importante en la exposición al monóxido de carbono, que puede causar envenenamiento letal (Donoghue, 2004; Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 2012). Además, gases como el metano, el óxido de nitrógeno y otros que se generan de forma natural en la minería subterránea pueden sustituir al oxígeno y reducirlo en espacios cerrados, provocando asfixia.
3.2 RIESGOS BIOLÓGICOS
A pesar de que las comunidades de la MAPE son susceptibles a una variedad de infecciones, algunos de los riesgos biológicos más comunes que les afectan son enfermedades transmitidas por el agua y por vectores, infecciones de transmisión sexual, VIH/SIDA y tuberculosis.
Las infraestructuras de agua y saneamientos normalmente son inexistentes o inadecuadas en los campos de minería artesanal y de pequeña escala, ya que muchas de las minas se encuentran en ubicaciones remotas de difícil acceso y la minería normalmente es una actividad transitoria. En algunas zonas donde se realiza la minería, los aseos son poco frecuentes y las letrinas de pozo, si las hay, normalmente son poco profundas y pueden contaminar fácilmente otras fuentes de agua (Phillips, Semboja & Shukla, 2001), aumentando de esta manera el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua como el cólera. El agua estancada proporciona un entorno favorable para la reproducción de mosquitos portadores de enfermedades como la malaria y el dengue (Pommier de Santi et al., 2016). La contaminación del agua asociada con la MAPE puede tener lugar en las minas y en los hogares en forma de residuos mineros o vertidos químicos (Hentschel, Hruschka & Priester, 2003).
La naturaleza estacional y migratoria de la MAPE puede conllevar comportamientos de alto riesgo que pueden facilitar la propagación de infecciones de transmisión sexual (ITS), VIH y SIDA (Centro para Estudios de Desarrollo:
Universidad de Gales, 2004). La infección de VIH, junto con la exposición ocupacional al polvo de sílice (véase el apartado 3.1), son importantes factores de riesgo para la tuberculosis, especialmente entre los mineros de la MAPE (Rees et al., 2010; Gottesfeld, Andre & Dalhoff, 2015).
3.3 RIESGOS BIOMECÁNICOS Y FÍSICOS
Los riesgos biomecánicos como las grandes cargas de trabajo, las tareas repetitivas, las largas horas de trabajo y un equipo inseguro pueden tener como resultado el desarrollo de trastornos musculoesqueléticos, siendo los más comunes los trastornos de hombros, la fatiga y dolor en la zona lumbar (McPhee, 2004). Los riesgos físicos conforman una amplia categoría e incluyen la vibración, los ruidos fuertes, el calor y la humedad, y la radiación, todos ellos presentes en la MAPE.
TRASTORNOS MUSCULOESQUELÉTICOS Los mineros padecen trastornos de hombros como resultado de la elevación de cargas pesadas, como el trabajo en elevación mientras se suspenden tuberías y cables (Donoghue, 2004). También sufren lesiones crónicas y fatiga por cargar con materiales pesados durante largas distancias y estar corvados con malas posturas, por ejemplo, durante el lavado de oro o mientras excavan en espacios estrechos (Hinton, Veiga & Beinhoff, 2003b).
SOBREESFUERZO
En la minería aurífera artesanal y de pequeña escala, el sobreesfuerzo es el resultado de posturas incómodas y de realizar tareas repetitivas utilizando herramientas no mecánizadas. Los accidentes causados por el uso repetitivo de mazas, taladros, piquetas y perforadoras de rocas pueden ocasionar graves lesiones, aunque en menor medida en comparación con los causados por el uso de herramientas motorizadas y equipo eléctrico. A menudo, los mineros no son conscientes del alcance de las lesiones que son resultado del sobreesfuerzo y, por lo tanto, no solicitan atención médica cuando es necesaria (Hinton, 2006).
TRAUMAS FÍSICOS
Los traumas son una preocupación importante para los mineros (Navach et al., 2006). Las lesiones traumáticas asociadas con la MAPE incluyen quemaduras, lesiones oculares, fracturas, empalamiento y, en algunos casos, desmembramiento (Calys-Tagoe et al., 2015; Long, Sun &
Neitzel, 2015). Estas lesiones normalmente son provocadas por la caída de rocas, las explosiones y el uso inapropiado y/o inseguro del equipo. Esto último no solo puede provocar lesiones biomecánicas, sino que también puede resultar en descargas eléctricas y quemaduras térmicas y eléctricas.
De acuerdo con Hinton (2006), los pilares inestables, los soportes de poca calidad y el almacenaje de rocas residuales junto a los pozos provocan las caídas de las rocas. Según informes, muchos mineros artesanales y de pequeña escala mueren en accidentes en los túneles, bajo muros derrumbados o en minas a cielo abierto (Hentschel & Hruschka, 2002). En Ghana, Kyeremateng- Amoah & Clarke (2015) descubrieron que las lesiones sufridas por los mineros de la MAPE surgen principalmente debido a las condiciones de trabajo inseguras y varían desde tipos de lesiones menores, como contusiones, hasta algunas más severas, como fracturas y lesiones medulares.
El uso de explosivos puede tener como resultado una exposición a niveles peligrosos de polvo, ruido y vibraciones,
y puede provocar asfixia y, en algunos casos, muerte debido a lesiones traumáticas agudas (Harari & Harari Freire, 2013). Las explosiones también pueden producirse cuando se utilizan herramientas rudimentarias para romper material que contiene explosivos con desperfectos o sin explotar (Walle & Jennings, 2001).
RUIDO
Muchas de las tareas que se realizan en los procesos trabajo de laA SGM, por ejemplo, la extracción, la trituración y la molienda, están asociadas con niveles elevados de ruido ocupacional y de la comunidad, a menudo hasta niveles que superan los límites de las directrices de la OMS para la prevención de la pérdida de la audición (Hinton, Veiga
& Beinhoff, 2003; Eisler, 2003; Green et al., 2015).
La exposición al ruido se asocia con las siguientes consecuencias para la salud: discapacidad auditiva, hipertensión, enfermedad cardíaca isquémica y estrés (Basner et al., 2014; Green et al., 2015). El ruido también guarda relación con la alteración del sueño y problemas cognitivos, así como efectos sociales y de comportamiento, incluidos los enfados (Organización Mundial de la Salud, 2011).
CALOR Y HUMEDAD
La naturaleza de trabajo intensivo de la MAPE puede agravarse debido a condiciones extremas de calor y humedad. Los efectos para la salud asociados con la sobrecarga térmica son los mareos, los desmayos, la falta de aliento o dificultades respiratorias, palpitaciones y sed excesiva (Walle & Jennings, 2001).
3.4 OTROS RIESGOS
Las condiciones sociales, culturales y económicas pueden motivar la aparición de riesgos psicosociales y físicos que pueden manifestarse de las siguientes maneras.
CONSUMO DE DROGAS Y ALCOHOL
Muchos estudios han citado al consumo de drogas y alcohol como un riesgo psicosocial que afecta tanto a adultos (la mayoría hombres) y a niños mineros (Donoghue, 2004; Organización Internacional del Trabajo,
2006). Se cree que el carácter migratorio de muchas personas que participan en la MAPE contribuye al consumo de drogas y alcohol, el cual se considera una forma de lidiar con circunstancias difíciles (Hinton, Veiga & Beinhoff, 2003b; Thorsen, 2012).
VIOLENCIA
El consumo de alcohol y drogas puede llevar a la violencia contra la pareja, los compañeros de trabajo y los miembros de la comunidad. Esto se ha descrito en escenarios similares en los que el trabajo de subsistencia lejos del hogar está asociado con el consumo de drogas y alcohol y la consiguiente violencia (Hinton, 2006). La prostitución también es un factor en algunos lugares. No obstante, en muchos casos, la violencia no está relacionada con el alcohol y puede asociarse con condiciones de trabajo estresantes, el trabajo forzado infantil y las actividades delictivas como la extorsión, el robo, la violencia sexual o la intimidación. En lugares en que la MAPE es ilegal, los conflictos pueden dar lugar a una intensificación de la violencia entre mineros, autoridades y usuarios locales de la tierra.
CARENCIAS NUTRICIONALES
La seguridad alimentaria es un motivador importante en las operaciones de MAPE que frecuentemente están impulsadas por la pobreza. Muchos mineros encuentran dificultades para grantizar alimentos adecuados para sus familias. Las carencias nutricionales pueden agravarse en los campos de MAPE en los que los productos alimenticios pueden ser de difícil acceso, por ejemplo, debido a los elevados costes de los bienes locales y/o el deterioro de la calidad de las tierras dedicadas a la agricultura (Hinton, 2006; Buxton 2013). Los cambios en la disposición de ingresos disponibles entre las comunidades de la MAPE pueden afectar a la calidad de la dieta y, por lo tanto, al estado nutricional. Por ejemplo, Long, Renne and Basu (2015a) observaron que los residentes de las comunidades de la MAPE en Ghana consumían pocas frutas y verduras y más azúcar y grasas que los residentes en zonas cercanas. En estas últimas se observó una mayor dependencia de productos alimenticios locales, mientras que las comunidades de la MAPE consumían una mayor cantidad de comida envasada y precocinada por proveedores locales (Long, Renne & Basu, 2015a).
Tabla 1. Resumen de los riesgos para la salud relacionados con la MAPE
Categoría del riesgoTipo de riesgoFuentes de exposiciónResultado para la saludFuentes de datosa QuímicosMercurio (elemental)• Emisión de mercurio durante los procesos de amalgamación del oro y retirada de mercurio (la “quema”)• Eretismo (nerviosismo) • Irritabilidad • Timidez excesiva • Insomnio • Salivación grave • Gingivitis • Temblores • Enfermedades renales • Efectos gastrointestinales agudos • Por exposición de inhalación directa: neumonitis química, edema pulmonar
Dart & Sullivan, 2004; Landrigan & Etzel , 2013; Organización Mundial de la Salud, 2010b; Organización Mundial de la Salud, 2013a; Kristensen, Thomsen & Mikkelsen, 2013; Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 2014; Gibb & O'Leary, 2014; Basu et al., 2015; Rajaee et al., 2015a; Rajaee et al., 2015b Mercurio (metil-)• Mercurio bioacumulado en el medio ambiente y en la cadena alimentaria • Consumo de pescado y marisco contaminado por mercurio
• Trastornos visuales, p. ej., escotomas o limitación del campo visual • Ataxia • Parestesias (signos tempranos) • Pérdida auditiva • Disartria • Deterioro mental • Temblor muscular • Trastorno locomotor • Parálisis y muerte (con exposición grave) • Exposición prenatal: toxicidad fetal, retraso y discapacidad cognitiva y motora
Dart & Sullivan, 2004; Landrigan & Etzel , 2013; Organización Mundial de la Salud, 2010b; Organización Mundial de la Salud, 2013a; Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 2014; Gibb & O'Leary, 2014; Basu et al., 2015; Rajaee et al., 2015a; Rajaee et al., 2015b Sílice• Inhalación prolongada de polvo durante la perforación, la extracción de mineral, la trituración de mineral y la detonación
• Silicosis • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica • Tuberculosis • Cáncer de pulmón
Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, 1997; Walle & Jennings, 2001; Donoghue, 2004; Hinton, 2006; Rees & Murray, 2007; Gottsfeld et al., 2015 Arsénico*• Inhalación e ingesta de arsénico durante las actividades de extracción de oro, plata y cobre
• Hiperpigmentación • Despigmentación • Cáncer de vejiga • Cánceres de piel • Neuropatía periférica • Cáncer de pulmón
Paul, 1993; Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer, Organización Mundial de la Salud, 1997; Donoghue, 2004; Milton et al., 2005; von Ehrenstein et al., 2006; Hinton, 2006; Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 2010; Ono et al., 2012; Ono et al., 2015 Plomo*• Inhalación e ingesta de polvo contaminado con plomo emitido al moler los minerales para extraer el oro
• Muerte • Encefalopatía por plomo • Deterioro en el desarrollo neurocognitivo • Cólico abdominal • Anorexia • Parto prematuro
Organización Mundial de la Salud, 2010a; Médicos sin fronteras 2012; Thurtle et al., 2014
Categoría del riesgoTipo de riesgoFuentes de exposiciónResultado para la saludFuentes de datosa Metano, dióxido de sulfuro, óxido nitroso• Gas metano emitido en minas de carbón subterráneas • Dióxido de sulfuro y óxido nitroso liberados durante la fase de detonación y la recolección de relaves
• Irritación del tracto respiratorio • Asfixia por los bajos niveles de oxígeno debido al reemplazo por otros gases
Hinton, 2006; Landrigan & Etzel, 2013 Monóxido de carbono• Producido por el uso de equipo que funciona con gasolina o diésel en un espacio poco ventilado
• Dolores de cabeza • Náuseas, vómitos • Confusión • Somnolencia • Coma • Muerte
Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 2012 Cianuro• Extracción o filtración del oro, por ejemplo, de los relaves• Lesiones neuropatológicas • Discapacidad visual • Asfixia química / muerte
Hinton, Veiga & Beinhoff, 2003a; Hinton, Veiga & Beinhoff, 2003b; Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, 2011b Lu, 2012; Eftimie et al., 2012 BiológicosMicroorganismos patógenos como los que provocan cólera, malaria y dengue
• Agua estancada y contaminada en las minas y los hogares• Cólera • Malaria • Transmisión del dengue • Otras enfermedades transmitidas por vectores
Phillips, Semboja & Shukla, 2001; Hentschel, Hruschka & Priester, 2003; Pommier de Santi et al., 2015 Infecciones de transmisión sexual, VIH• Actividad sexual de alto riesgo • Comportamientos sanitarios inseguros• ITS • VIH • SIDA
Campbell, 1997; Centro para Estudios de Desarrollo: Universidad de Gales, 2004; Hinton, 2006 BiomecánicosTrastornos musculoesqueléticos• Elevación de cargas pesadas • Posturas de trabajo inadecuadas• Trastornos de los hombros • Dolor lumbar • Lesiones crónicas • Fatiga
Hinton, Veiga & Beinhoff, 2003b; Donoghue, 2004 Sobreesfuerzo• Posturas incómodas • Tareas repetitivas utilizando herramientas no mecánizadas
• Distensión muscular • Tendinitis • Pinzamiento nervioso (p. ej., el síndrome del túnel carpiano)
Hinton, 2006 Traumas• Uso de equipo inadecuado • Caídas de rocas • Explosiones
• Contusiones • Fracturas • Lesiones medulares • Descargas eléctricas • Quemaduras eléctricas • Quemaduras térmicas • Quemaduras químicas • Lesiones oculares
Hentschel, Hruschka & Priester, 2003; Hinton, 2006; Scott et al., 2009; Kyeremateng-Amoah & Clarke, 2015