AÍÍO II.
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JUEVES 5
de''(ÍC^'UBRE
DE1854.
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1' REEÍACTADa POft
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PUBWÇA VECES Aï/MES: ^
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, ., PRECIOS PE SUSGRIGlON.-^Ea
Ma^drid-,
p'pr-,iin nies, oCá.
,"portVes ifi' Ó.'Elipi'óyitíciás,
p6r tresid 10-Él.
tramaryéslrangero,por un áfto,
5().—PÜXT^'DG SUSGRiGIOÑ.—Èïï HadPíd
:En'.lá KeJàçèiò'u',
calle/dèía&
Be*:tafe aiúníevò í3', cuarto tercero; en la librería
da_ Cuesta ó'tíii la-ilj: B'dlllji-Bailliere
- a , ■calle lieAtóchacadiHi G2.=Enprovincias-ea
».
otra sijbre correos áfavordel
Administrador
obrería da Cuestaotínla ite BaillV-BailIiere y en lalítoprolÍa de
tó,
ea ea3a,.dead3cortíèsponSilés' bblos
pifritoSen
qúftlos'fiáv:'ó
eirandador, 0. L. F. Gallego', eñcaria-fraticB!.^
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,¡r- .-. ii;-? -E a.' ■ > • 1 /DU-. <«I 'i/ai»
e'n:-:
^MIN.I§TER10 DE FDMENTO.,. '.
4.;iîî
MocïJcm-yÉfÈiÏNdm^
>íílijÚ-íVí'. ■ ■ ■ i. . -•■!eí O' l '
: iíí ^ r-.i :;h:!- y
Bellas Artes y
Esmelas Especiales,
,■
-''Áloá
Gob'eraadores de lasprêvmeias'dîgD
con«ità' îôoha lo.áiirfüfente:
-u'-.
■"
«Con motivo de la
invasion del cólera
envarios
"pantos,de là península, y á Ande evitar la réunion
Aé'alùrtinos; y
el peligro consiguiente'dé propaga-
-'éitín de là
epidemia, la Reina (0. D. G.), sé ha
servidomandar, que por este
año
se proroguehasta
el 15 del
próximo octubre la matrícula
enlas
ess cuelasespeciales
y enlas dependientes de las Aca¬
demias4e. Nobles
Artes
, que sehallan á
.cargo,de
est#
Ministerio. " "
Asimismo ha .tenido á
bien
a,utorizar-à.V. Ç.,
Tpara..que en
el
casode existir ó aparecer dicha epi¬
demia
enestá.,Provincia,..aplace y. S. la,apertura,
del curso en las
espresadas escuelas
,ó b,ipn
.sus-'penda las enseñanzas si
sehallasen principiadas,-
.por
todo el, tiempo
queconsidere, prudente,
según lascircunstancias; comunicando al efecto,
susórde¬
nesà los
Gefes
ó^ Directores de laspropias escuelas
y
dando cuenta à este Ministerio de las disposicio¬
nes que
dictare
encada
casoespecial.
.De Real órden lo
digo à V. S.
paralos efectos
.
consiguientes, insertándose
enla Gacela,
enel
Boletín
Oficial de
esteMiíír/wio
y enel de
esaProvincia, para
el general couccimiento. Aladridi 19
de
setiembre
de1854.—^Luxan.—Sr. Gobernador
deja provincia, d#..
»; . , ïde
la;propia Real érden lo traslado á "V. S., parados efectos consiguientes.—Luxan.-rrSr. Di¬
rectorde laEscuela
superior do veterinaria.
• B. deV. '
para
àpubiicadon Ue. obras escolíelas] í¡a
-r. . CieílCtPf,,t.íioí - í: ' .'H
iiIÍ-Jlí '■qai.K.
.} 't •-•j'··.1. I . ' I ■ -i'1,:'
COKTMDiÇION DE LA LlglA.qE SO0IO3... f.,
-fi. Rtiiiioiti Llorente Lázaro;^j Uaa Martin Poza.
Domingo Lofiez y
Lopez.
..Tosd ToniasEscribano. '
L-ucia-Escrihano y.Roldan.
Basilio..yallejpr^
Ignacio
Rodriguez.
Antonio Perez.
José Gubas.
Lucas Gostalago. ; PèdroSara^óy
Martí.
Gándida Hernando.
JoséLlopisiyMontesiaoe..
Tomas Museros,, , • ■ ■
Pedrotiozauo.
Paibío Lábártá. ' '
JuanEspaña. '
■
PedroISueives. -
, Manuel Ruiz y Gubillo. ..
Andres Marin. ■
Manuel Sanchez Moreno. ' Francisco Vargas. - ■ ; JuanOrtega.' j. ^-
.Serapio Marin.
: : •Lamberto Gil.
Hipólito Coll.
FtíHptíü'gena.
JuanDiaz'Martiii.
JuanGrisdstomo Lopez. .
José del Moral.
' Máuticl MartinezLúns.
Escuela Veterinaria deZaragoza.
.José Haría Giles.
: Felipa
Montenegro.
,«Jéan
Nuñez-
. ..LTj.li..•iq
■ni ab
.■ '?■;
I-ímTJX-'' k¿-- ,4íí!.-
■
190 EL ECO JuanOrtega.
Antonio Fuentes.
Carlos Heredia.
Agustín Liavcria.
Santiago Espinel.
PedroPerez Bustos.
José MariaHidalgo
- Tomas Castillo.
PedroBriones.
Marianoüarrunje.
PedroSta. Maria Marco.
Pedro Sacristan.
Santiago Mateos.
Nota: Con arreglo á las condiciones establecidas en el proyecto de Asociación, los seiioressociospodrán en adelante interesarse porel núm. de acciones quegusten, hasta completar las 200.
A
QUIEN GORRESPOrNDA.
Bajo este epígrafe dice el número 279
del Boletin.
«Laredacción delBoletin,nisusindividuos'enparticu¬
lar, han contestado nunca,nijamascontestarán álaspre- gutitasó palabrasyalusionesmasómenosembozadas, que directa ó indirectamente seles dirijan, cuandoestascare¬
cen(Tela urbanidad ydecoroqueexige la buena educación;
enel caso contraríoni han rehuido, rehuyen ni rehuirán
el dar la satisfaccionesmascumplidas. Cuando las pala¬
brasevierten consentido siniestro, dañada y conocida intención, poseenjasuficiente fuerza de ánimoparahacer
deellas elCaso
qtíé
merecen.—L. R.«A dosórdenes decomentarios dan logar las pro- éedèrites líneas.Seremos tan concisoscomopodamos
porde pronto, todavez queha dellegardia en que
hagamosuna
crítica
concienzuda de ese periódico, comparando sumarcha desde lamuertedel Sr. Es- tarrona, conla quèsu rúalogradofundador
le im¬primiera.
Nos limitarenios, pues, á hechos re¬cientes.
ElBolelin decia en su mimefo
185,
hablando de laHomeopatia: «Mucho tiempo hace
que nos hemos,ocupado
de estaFARSA,»
y mas adelante«asi
esEPISTOLAS DE UN
REDA(ÍTÓ,RÍDE,Ei/ECO.
A LOS PADRES DE-.LAVEtEKtíiARIA.. .
Fiatjustilia ctrúat Coeíurti.
Laserratas deimpreuta hansido
des(íe,10s
tiempos de Guttembergy continúan siendo, conjustarazón,la pesa¬dilla-de los escritorespúblicos;yhay algunas de tal cali¬
bre ¡oh padres reverendísimos! quedésd.spérárían al mis¬
mo paciente Job, si Job tuviese el raro capricho de venir á escribirun periódico enlos míserosdías que alcanza,
mos. Pues al número delas masgarrafalespertèneceuna' de las muchas que losseñorescajistas han
comelRÍo
en mianterior: el diablo, que anda siempre inuydiligente'
para frustrar los mejores intentos, lo lia compuesto d ;
maneraque donde yo apellidaba á Vds. paíriotm dèsco-\
liantes,resulte^un equívoco qué la-toalighidad podria
in-j
terpretarenmal sentido, porque
suprinijda la
s, vengo ái llamarles patriotas cftu.a«TEs,çaïiíiçaqion.'«(¿sorda:
quedebo rectificar. Yefectivamente¿qüé hay deeomun entreYds. yCollantes?—Casimaldita laoôsa,'una frfole-;
illaiusignillcante algnnpequeño auraènlò'dé suëldo,.
que
únicamente
quedancomodiciendoserhomeópa.
tas los obcecados, los que con segunda intención
casi verdaderamente especdladoralaejercen; etc.»
Ahora bien preguntamos ¿es estala manera conve"
niente de hablar deun[sistema médicoque cuenta partidarios instruidos y probos, siquiera puedan equivocarse, como podemos .equivocarnos los que
no creemos en él?— Es eso decoro y
urbanidad?
Ocupándoseen el número 193 de una mala tra¬
ducción, dice de ella: «unlibro que no
puede servir
masquepara....—Yesta reticencia tan insignifi-
cativa como denialtono¿espropia de un periódico
yperiódico científico?—Es esodecoroy
urbanidad?
En elnúmero 194- califica cierta memoria de copia servil tbaja, de verdaderoROBO literario,
porquq,
sin duda, la palabra
plagio le pareciópocoespresiva.—¿Es eso decoroy urbanidad?
En el núm. 209 aconseja al director de otro pe¬
riódico que
«deje
de publicar articules tan erró¬neos,
CHAVAGANOS'.y fatales.))—Es
esa lamanera cómo unperiódico
cieníífico debe dirigirse á un cólega suyo?—Eseso decoroy urbanidad?En el núm. 214
vueíve.á
la carga contra el mis¬mo
periódico,
y dice ásu director: «nos hace sos¬pechar y aun creer queño entiende, quenosabeuna J de tales cuestiones, «; y.concluye con otra reti¬
cencia tan de buen gusto como la delnúm. 193. Es gso
decoro
yurbanidad?.
En núm. 217, al anunciar JI¿1 Eco, tuvoá bien elBclelin, amenazarnos con el acial, EL látigo...
Es asícomodebía trataráunosjóvenesque pugnan por
desechar los
teiporjes,quelesinfundeel haber
de escribir paraélpúblico?,Son,esas
las[palabras
que debía verter¡el Soíeím, dando lugar á.que dijeran al-! gurios,
al leerlas, alfin veterinarios?-r-Es
eso' deco¬ro y
urbanidad?
• • • ^
I'"'
^
11'' • ' i lifJ "l'I 'I
III•
Ullalgih)
nuevatitulo, y-álgnna
fcrnz'cd'n(jiié'cngàl'ahat-sêV
Ycierto\desliniUo ¡ó destinillos denuevá'drdáCTÓh qué ha obtéiiido algún
áhégafo,'ui1á'y
fcatiiedd:unó: de 'Vds.,Cosas todas que
.rtó 'mèréètil Ik ¿éi?,-)',-Y.'tán'júSttríUpbT
■
otra parte,
qiie-dá'^ói'b'Ver'tíóño'^'Sé pr^iaá'los
dófeto-rtsenôenvflexiûïô^ià'Xif-
' .'''
' Pèro'conio
iòïïo'hi'desei'vir'dfrpiasCO
á la'hinrinurá- cion, liófaitkn lengticik -íijiérinás
qne'icriticair esos píe- míÓá.i... Sé dicéqMé'lésbúMyHt'ds
desutíldqdebierán
ha¬ber récaídó'eri''otros 'qué
tíbóéú (¿y
Vacio él 'bolsillo:y WdS llena la cabezaiqúé lab'coiiffécdrácíóné^
ligurariánmasdignamente
en'ófrpb 'péclioS'noAaii'própénsosá
ganarhonoresmetálidosi' qu'e ÍÒS'destinos'dé aiitighaó"nueva
: créácioñ'serian
mcjór'désébipéfiadcís
pprlos'qiié,
antesde
'
éspfit'ar uná 'ó váriás cid'nbL(s,:t*iC'iieHcodtiiii)bre tWaprài- 'derlas-,
y sehablii déplá^ióS',úlé'répy?lációnos'úsurpiidas,
:desaber
ja'pareiite elgboViireia
rfetd, de males fcausados á todaunaclasebajo el manto'He ■protéccien',' y-dé' ótras'Cosastátí
áéspWdiábIdS''l()^^d' ééfas¿qúó''íl;raundo'
acoge' cón-
inSénsáta''a'vuîêVi'.-'.V'.'''t'éW)''cîëiTàiliéHteyb
''río'sé .ii'l.;. .-í'}'" ' !:!■'uirii'·pi:' líjíj·. :.■!
«! : r - ■. '1 (i) Cienciatan antiguacoíno
el hombre, pero queha
alcanzado en
Ijlppaña
un rermamieutoe.slraordinano du¬
rante estosúltimos años.
DB LAVETBR HARIA. 191
. " - ..J. - : —
En cl niím. 236, criticando nil
artículo del
Albeitar, estampachanzas de
ungénero bien chocar-
rero...
«postrado
antelas
palasde la
mesa eNposicioHINVERSA.»—.Qué
lenguagel Es
esodecoro
y
urbanidad?
Por últimoen multitud deocasiones ha califica¬
do de
cWíwioyra/ta las cuestiones profecionales, ha
atribuido á los que lassustentan lamas
dañada,
per¬versa Y SINIESTRA iNiENCioN y ha
llegado hasta el
estremo de usarla fea
palabraRaTERIA., apropósito
de los debates que
suscitó
la creaciónde la Sociedad
demedicina veterinaria de
España.
Si, pues,
tales
sonlos antecedentes del Boletín
en esta parte¿conqué derecho exige decoro
yurba¬
nidad?—-Cómo invócala buena educación!.
En otro númeropresentaremos una nueva
serie
deconsideraciones, quese
desprenden también del
sueltoque nos ocupa,
é insertaremos,
conlos
ppor-.tunos comentapios,Qtrp
sueltecito, producción elo¬
cuente deD. Nicolas
Gasf^ de-Mendoza
y suinago-
.table péñola. , .
,
REMITIDOS.'
,Sres. redactores:de El Feo de la Veterinaria.•:,r:
Muy Sres.,
mios; ,rnegO:á Yds.
sesirvan inser-
.,tar-en'él periòdic,b qüe'cbrí tatito 'Crédito redactáír,- el^güiéntd 'e^ctitb
.fiivoE
iqtieles agradecerá:
su■'
atentos. s. q.
b.
sus mapo^t.Francisco Arranz.
Dedicado desde mijuventud
at ejercicio dé la
Veterinaria, ansiaba la venida de unMesíasque. co¬locándose enlomaseiicutobrado de laprensáfacul- tativa,defendieseloslegítimos derechos de
rffis
com¬profesores:'aíviertb qhé entiendo'''por talés los
que hanHecho suá estadioscú'm'plefos en la Escuela
su- ;perlor ó
enlas'siibaltórnás;
pero nolos
que,á guisa
depescadores en rió
■feviiëlto ,'sacaron el diploma '
de veterinarios de 2,'clase';
quientenia masrazón; si Demócrito
riyéndose del
mun¬do átodas horas, ó Heráclito llorando por él continua¬
mente.
Yen último término, ¿qué prohaVia todo eso aunqu®
fueraCierto?-^Èl saber eonsërvarsuspuestosá travésdé
lasrtívOlucionés, cuandosehundenconestrépito hombres
éinstituciones; elelevarse, éií vé¿ de caer en medio del cataclismo ¿noindicannagranhabilidad,unmérito estra- ordiriarioenelsupremoartede
liaccr
fortuna?—Un gran pensador de nuestrosdías(Balzac)ha dicho: »El ambi¬cioso nonecesita proveersede conocimientos. El bagaje
del qnopersigue á la fortuna deboser lijero. La falta de los hombressuperiores(2)consisteen gastarlos
mejores
aflosdesuvidaen liacCrsédignos de favor.
Mientras ellos estudian,losintrigantes, ricos
dé
pala¬bras ypobres de ideas, van y vienen... mientras los
unosestudian, losotros marchan.
Segúnesto, los que' bl
munilb fiama
intrigantesson los verdaderos génios; pero nópor esoesmenos imperti¬nenteel mundo criticándolos; y á
propósito
de criticas, paraimponer silenció á la irialedicencia,voy á referir á Vds. una anécdotapoévía dé fcCnsejo.(2)~^ Léâië^tontos.
' "Completamente satisfecho mi deseo
coula
; >duela de El Eco, voy á pagar mi
contingente,
n- describiendonuevosinventos, ni agitandocuestión
algunacientífica;
sino denunciando algunosde
tan¬tosabusosdeque diariamentees
víctima mi desgra¬
ciadaprofesión, conmengua
del siglo
en quevlvi-
, mos, y con desacato á las leyes.Estas mandan quelas
subdelegaciones
deVete¬
rinaria sean desempeñadas poi
profesores de 1."
clase, ó porlos de
2."
endefecto de aquellos: hay
mas aun; consultado el Gobierno sobre quien
habla
de encargarse deunasubdeiegacion que
quedó
va¬cante en unpartido,
donde
nohabia veterinario al¬
guno, resolvióque todas las que se halláranen
el
mismo caso,recayeran en
profesores de medicina,
porque,
sin duda, los consejeros de S. M. conocie¬
ron todo lo ihcompetente que es un
albéitár
pata ejercerel
cargode subdelegado.
Y, enefecto, Sres. redactores, unalbéitar
sub¬
delegado en estos
tiempos
es unverdadero
anacro¬nismoviviente:
perteneciendo
á !aúltima categoría
de lafacultad, es sinembargo, el
jefe inmediato de,,
sussuperiores;
autorizado únicamente
paradesem¬
peñar
tina partemuy.pequeña de la Veteriparíái, tieT
heque ejercersuvigilancia sofire toda ella
;igho-r raüté.(.ett general)
de;casitodas las
ramasde la, clear
cía, deque solo tienerudiméníes
,;está en Elá'e-
ber de ilustrar á las autoridades sobre todas las cuestiones que some(taa(á
'Stiideeisiqn, siqu¡,¿ra
se;trate dé una
enfermehadicontggios^, ^el.j'gçphoci-;
imiento deuii
prado, de
unnegocio judicial énelco-'
biférdio
de/ahiraaléá; étéi
.cosás todas
queédtán-fue-
¡rá fié
sus'atribrtcioñéS; ibtrifso comúümeñte^pór'ig-!'
'nóráhciaÒ pdr
malicia,'
es'èl.órgariò de la ley
para'péráégúi'r )á iiitrusion
. Y.no obstante, los
álbéitares
sonsubdèlégadôh.
en.el.ptayQjj.número de partldi^,
auneli dondé ya'
hay
veterinariosde
1." clase, éomo suçedèenél
ue)
Roaal cuál, pertenece el puehlo de mi resid'eiicia.
H6 aquí,en
priieba de
lo quellevo
dicho,ló
quéme ha
pasado
conmi inferior
yjefe;
cohelsupremo fiscal de la conducta facultativade losprofesores en él citado partido.A mi llegada
á este pueblo me en¬contré en él establecido unalbéitar tan ilustrado.
En una casade, enajenados, muy célebre en España, existia hace yamucho tiempo,unloco quebahía llégado
á hacerse notable porsusfelices ocurrencias. Ciertopo¬
tentadoeciesiáslico, protectordel establecimiento, eutrq
en curiosidady manifestó deseos de oir algunos de los chisles que el pobredemente vertía de continuo, según,
le deciau, ymandó conducirie ásu presencia; pero como
esachaquedeniños ylocos decir verdadesque no siem¬
preagradan, el nuestro, señalandocon un aplomomara¬
villoso ásu protectorunade las figuras que adornaban,
el techo de la sala, lepreguntó de buenasá primeras.
¿Apostamos mi ración de palos
de
hoy contrala cenadeV. S. I.áque noaciertaen
qué
se pareceá aquelangelote?,—Hombre no;dímeio tú y te regalaré.—Pues esen que, asicomoel angeloteparece que está sosteniendo el techo
con laespalda,
siendo el techo
el quelesostiene á él, asi V. S. I. protectorde
estacasa...—Basta, basta; admirotuingenio,y para premiarlo, puesto queapostabas tura¬
ción de palos te sedará hoy doble. =:Apliquen ,Vds.
el cnénlo, respetables padres.- ahíestá el hoietin que, tenderá el acial...
Pero ahorareparo queestadigresión se va haciendo mayúscula: cortóla, pues, yvuelvo á la historiade mies-
pedición.
.kl,.m. BGO
que
la echa de andaluz àq«í,:
«ai^Castilla la .yiejn,
porque
siu duda, encuentra muy vulgst; elca3tella-
no^casiizoï^que ignora, entre
paréntesis.) Pues:ps el
casoque
deseando
ypevitar Bnennalades,
meavis-
téconesteSr., ledije que era
veterinario, de 1.'
clase, le hiceYer;cuales.eran
mis prerogativas, y;le
indiquécuantomeagradaria queamistosanientc
guar¬dásemos cada unoísUlugar
respectivo. El
sedeshizo
en-protestas,
{a-.uiietiódodo cuanto quise,.,
ycurn-
plió lanper/ectameale su palabra, que á loSípocos
días se había convertido en un
veterinario de 1.°
cíase, según
la esteasion
quedaba á sus atribucio-
ne.s,
hollando
yescarneciendo la ley.
Envistade lasdetracciones
é injurias qué de
pa¬labra y
Obrd iqíeria al Reglamento vigente aquel
comprafesort íi
¿ün hermano mío, (según ios
qqe noshacen él
cacho'"dé iionor de U?niar á los albéitares
hermanos de los
veterinarios^;
mevi al fin precisado
árecurrir en queja
à
>moiro hermdno el subdelega¬
do;mas... ¡cuál
fué mi admiración al oir de
snbò-
• c'âestas
palabras...!
«uoentiendo lo
queV.
medi¬
ce; ignpro que
leyes rigen à la Veterinaria.a^Pre-
séntáleenfcónces el Real Decreto
del847
yelde 15 de'febrero últiino;
peromi admiración subió de
^nlo, porque
mt hèrtnflrtito no atin&ba io que aquel' pèípèl qüeria decir, lo ^ue mellizo recordaí'un di- i
che deldifunto don
-Antoriío Santos
enclase: .«los al¬
béitares, señores, nos dijo, se5iar0cen
.(no lodós)''á
lossacristanes de
ios
pueblos, qbeoanlanlo
que'sa¬ben, yno
sabeu lo
qaecantan,»
En ün,.seS9reSf redactoros,
mi Aenno.)ig,el^b- delegadio po!supj0^ó
noqpisoj ó A'i supomi
quiisp^ep-tundermp; .y coipp estp
misip(),.sqcede
.ysqpedp.ráá^
todos los albéitares
subdelegados,.^Çihaij.e todo
,p,Uitlo.indisp,ensyble
quelos vetérinarios, de cómun ' ajcuérdo,y' ápoyádos^en íálógica, -en'la ley |;eij la cbayeaimicia gèneraT; demos ufi gnío .'^ue resnéhë
hasta en
lasjiiisnias'
gradasdel trbno,
paraqiie él;'
Qppierno deS'. Al.; Iç'òfrija
conmanó fáerte los,in-''
yçleradòs piáleVquó a'gqvian.áda Veterinaria.
'Sirváiise Yds. dar cabida áestas
mal
trazadaslí-:
neas en suestimado é instructivo
periódico,
y/dis-Fuétilel pánicoqueme
infundió
mi conversaciónconel'propíetario,qué, a ino
còiitciiermo ciertas congidera-
cioncs, habría eChad'o'á'-córrer, .sin parar hasta Madrid cuálilímido córUcróqoC Iruye desípavorido' én presencia
de formidable lobo,'y -vuelve al abaudonaclo' redil, .pas a acogerseala protección
de los
pastores y perbos.Perocuando sehubo'serenado'Ulguntanto ihi espíritu, entdbíé' el siguiente:
inonófogó; Pues 'señor, está visto
que nopue¬despermanecer aquí, caro
ju-an: tilo,
nohay
duda, esuhgustazode los mas
gordos hacer
unviaje
deánas d 100leguasentré idayvuelta,
gastarun puñado deduròg
¿para qué loi
fjuiére quien
tantostiene?—y
despuésde todo, irporlanay'vùlver trasquilado. Pero tuno'déhes
contentartecon'Mraljer visitado. e! pintoresco páii tfe Ja eai-á de Dios:csprécisd que esta
fespè'díciòiï
tengaal¿un fiiilO,- qOe'ágdifea'de tin'générale'sperto en'pres'ehcïa
de fdérzasenemigas muysuperiores,corab'ines -un'buen
plan cfettalégicóvútta•¿(rti'ítrea
relirada;;y queáléáéribiéndoía después,'elevés'4m''bióñütnén.lo' ínmtrt-talléh'
honôr'détushonorablespadres
cifeñtififios,
de'lospadres,
ayos,'tuto-,
res,curadoiés,
a'bOgátíos,' píotéctórcs
ydefensores
deLAVETEBiNARUespañola. ■
YcréyéadomeÜb'nuevo
feñetóaté, pír algu-
ponganá suqntojo
de la inutilidad, de
sncomprofe-
W
q,b. siís.
manos.'Francisco .Irranzl Fuentééen■ ' ■ l.p de
setiembre de 185i.
■ : ■ ■ UH
Nüéà'íros habituales y
constaiífés lebttires'saben perfectamente
queen' diferentes ocasioiie's, hérhó'S^
refutado los cargos mas
ó
menos graves queloé'
profesores de Albeitería dirigen c'otidianámerité "â
los
de,3'^eterinqna
:ahí e.stáü los números de El
,Eco para
patentizar quemi
unofie
esos.pargos, que.ninguna de
esasacusaciones ha.podido resistir, sin
desvanecerse como elhumo, unejtámensevero.
Sin embargo, de
vez. encuando, algun
nuevoadalid ilo^xi
renne, ioscompone,
les da
otraforma iy, armado
con ellos; ños
brinda de
nuevoatcomibate. Esto
es 'precisamente lo
queha hecho
yaD. Telesfo—'
rd
dél'fal'fe,
yésto lo
quehace hoy D. Lambetto'
Gil én él
siguiente escrito. Muy bien podríamos dis- '
pensarnos
de contestarle, toda
vez queréjiróduce'
cuestiones ya
ventiladas
en su mayorparte;
perohay
en e.steremitido ásemóñes sobrado gratuitas, que-vaiññs'Sfdesmenti?
ooala posible .concision
y
téfflp!fifi^,;ppr jñedío dé nótás. I)..TeIeéforq;de{
Valle
piiedft'^pl'ioair á
sucomunicado..del,qûm.,,¿2,.
.aquellas de nuestras
observaciones
q»e ponél
pue-:cdan,tenep.fClñcibn.
SS.
R^acJiMies.del ECO DE LA YETERlSíRlAio.
■
Miiy, seüores^ piios: A
pe^apjde la iajta, de cog-''
tupibpe;.eft
.¡eseiíibir,
peca■d. público,
vpy.á tomar -la
pluma Cjo'p
manotrémula
yvacilante,,
ya porverip.e obligado.de
un modo,indirecto,,,
ya con elel
objeto
déconsagrarunos.cuaiitosrçngj.,ou,e^;enob-
nos.dias mi.partida, con el,objélp .de.tener mas cosas buenas quecenter,dedos respetables con grancontenta-, miento de Yds.
Ap,aciblemenle,sen,ta,dos en el pórtico de.untemplo consagradoal Triun.fador dela Indig,eptretenidosen sa- .
brpsaplática ysazonando la conversación,confrecuentesí libaciones, diséu.rrian asi tres,capipesipos: acerca ílfiiíñ» ■'
hupiild.e
p,ersot]n,después,
de hablar de h&.regpcltas,, del candeal,.del(CÓlera ylos rastrojos.—;¿IIahe¡s-visto alvelelinario?
---¿Qué es eso de ve ve cómo has dicho?
^¡Vcterinpriq, hpmbi'e: un /ierro</or que.viene de 3Ia«.: drid con mas humos y masfantesís!..,,,
¡Ò.çmo,
que.gast* ,levita y todo, como
si
fqerainédfcó.p,
empleatlo! ,-^Eshijo de 0. L. yviste,como ,su.pad.re, esp,,es,f¡Jar,o:
aderpás^ (jue.ha estudiado
encolegio,
yi,aseguran porjjirnj
qiíe
tieíic much'áTetra. '. —Muchapalahrería si quetendrá,^comp
dice,el,maes¬
tro.Í). Esta raañjfua le saqué la comycrsaci.on, c.uand.o.íptol
á
herrar la
muja parda, y'se.echó áreir, ácarqaj^daSi.y...
mé
dijpç dpsengàúcite, Apdr|és;,tojos esos seSoritPS.aW:»,»^;,,
ben mas'que
pint'arlá.^Til Ijénen
mas queIcngug; lo .quq.-.i
esmanos perdone V. por Dios. Ya quisiera jp
rei.i ese
DE LA TE^INARIA.
seqiiîp.3c que
resplandezca.
laverdad.do quiera
se tràtè dé sepultar.
' Cuando vemos
que'los^ profesores d.Çi las cien¬
cias médicasse
ápresuraiii'sin
distincióndé
ciases,'(d) á biiscar
portodos lOg.medios posibles la union Compactà'
quedebe reinar
enel círculo de todo
pro'fesor honrafdo:cuando
vemos quétpdos.ellosi
seagnipanéndefensa de
suspropios intereses
tan¬to morales como materiales: cuando vemos que solos y
simultáneamente
con vozesforzada
yenér¬gica reclaman lo
quetan fnjustainente
seles ha
usurpado
(me refiero al
tan deseado arreglo de partidos)
; cuandotodo
esto ymucho
mas vemosen nuestros mismoshermanos, una idea triste y desconsoladora seapodera
de ral
pobre magínal
considerarqueenveterinaria en vez de trazar yadoptar marcha tan
laudable (2) únicamente
se aspira áintrodúcir
una lucha sangrienta,la dis¬
cordia, el odio y la enemistad entre hijos de una
- '(!)■ Les profesores de las ciencias médicas se unen
como es natural, para trabajaren pro de, los intereses
qde 1«V
son comunes; pero si un'airujan'osfe' entrometë
á curar enfermedadesinieSrias,
porejémplo,
.se protnra reprimirle-con mano fuerte. Es,- pues, absürd» afirmar■quonahay rfwtíncíorteíítrelas clases médicas:'predisa-
-mentc porqimdos limites què las separan'éStáa per/ééfó-
mente íie[e>ulidof, yporque nohay^aen
ellas
quienten¬ga eltriste valor de constituirse públicamente-en paladin -<ié.'la inumsiou, es'porloque eSasclases gozatt entre sí ídeia pttz qne tantoenvidia el scíiorGil.
''■(2)', Eysingülar la lógica acomodaticia delós
albfjitares:nbsptfòs
lbs
veterinarios teneiiiòsiiba prppieilad.éá
nué.s-tráá'prcdogativa.S, garantida
por láléy,qodsendsúprpa
en masa;,
y,cuando
tratamosdedefenderla,
cuando pro-Xç?tamos,'cpníra las agre^iónes de que. somos vippmas,
"sb lánzansdbré nbsoiros miiUitud ble
pàliíiçacinnes
'durí- 'diitlàs·; yesto, no enel'misterio
do'la vida privada, sipo á laipz
de, lapublicidad!—Un hombreir.cacometo con 'riúáespada, mO armo de otra para défcndernlej héFÍd,o 'porél, íé hiero'à mivez... ylupgo rác "rita /asesiiiQ!,'..No le parece ;tlseñor Gil qiic
debo
contestarle cOn uñaIcáiéajaita?
queha venido al
pié de
estebanco
uii,domingo de
madru-_g9.da..,.. ¿Quieres
apostará què
nole
enéueiitrasun.callo
•enlas manos? Ihies eso-raismo to digoyoá
ti.
,—¿X q!ié.im,pprlaesoX.líl mismo dice que: no quiete
h«rrar;.peró
para curar.... I—Si, liáte; aiiüa. llámale cuaado tengas una,bestiacon -torozoii, y veráscomo poi^ nomancharse las manOsno
qureré tirtctaWo y anda con mil menjujes y pamemás.i l'ufíscuandotenga que
asistir
unacahallqría'que
esté de qieligro, nodejar.! de salir con ¡tj! registro de queél no pasala noche:en Id cuaéita, comodicen-qneles ásticedcá"Ibs dcB.con oiro tontoqueies vino también de iladrid.
(En Up, lo
que es-para mi está demás: nodejo yo.al maes--íroR,que estan campechanofionscroíoíaíporunhom- -bdfD'qüe la qtretBá-mchar.de.persona rfecenfé. ¡Pues bonito^
-e»y yoipataanJar-con
cumpíiinieulos/
—Hombre,yotampoüO.pienSoaSíSfirme'.con (jíípb'rque
'
édetnás de todo ló.qne
tudibes; he
oido qrtequiere coáfarAerrqd^^^
casosapu¬rados,cr.qqiiuc,no-seria malo llamarle.
—Èoro,,édie'veras
pian-as qué, sabe algo ese hombre?!iQuó tOnterúa! En. MadridnoIpsensenan masqué á
char-i
lár; miicha-íéórtcrt; 'pero ./tracfébá, ni por, donde
.W
"yéngi..é
\ "■(.
"Asi hftblonnóde ésos que oñ lò.s
'pueblas
pasan-.pbr, misma piadr.é
(ó),!
por.'mas:que sé quieraliacprr
a.parenlar en,contrario. '
: Yen efecto, señores,- ¿que otra- cosa
puede den
ducirsede los terribles.cqaninfundadoscargos que
sela dirigen á La siempre
respetable clase (4)
por conduXo.de alganos artículospnblicados
enlos úl-
tinros números del apreciable periódico
EIj EGO
DELA VETERINARIA? Pfocédase ásu lectura-y desde'.luego se observará quedespues
de dar
UH ligero colorido á la mencionada clase, se ladirigea
estocadas de muerte, pues este nombre merece -y
no otroel afirmar.quelaexistencia de los
albeita-
r'es pueda ser la causa eficiente dç.encontrar
los
véterináliós contrariadas las
alhagüeñas
esperan¬zas qtre pudieron prometerse al empezar su car¬
rera
(5);
que cocninguna clásé
sehan tpiiido tan.
(S) Esa ínadrecomún ¿esla Albeitería ó la Veterina¬
ria?—^Eslapuede'scrparalos albéitares unamadre adop¬
tiva, perousolopara aquellosque,pasando por la
nruebi
deun ixánien, se hacen veterinariosde segunda
clase,"—
En cuantoá laprimera no laaceptamos por madre:
bt
Vét.eriuariamoderna no es, como sepretendo, unsimple
desarrollo del arleantiguo: lomó de él algunos(-' uy po¬
cos) hechos, ypara constituirse en,ciencia .desde luego, b.éhio los conocimientos nece.«ario3''en otra fuente nras púra y fecunda; selos pidió qiresiadós ála
medicina hu"
mapa, yaad.<Ua álasazón,intérin ella adquiría un cm-, dal
éoraplelo
deideaspropias.--Masadelanle,cuandoxpur- Idiquemos unaAftaiom
filosòfica de laKelerinariapÁ»-
remos á conocer k inmensa.importancia de semejante
suceso.
(4) Una ciase cualquiera de la sociedad
esó
norespé~
tahle,segan quo loesó no k mayoria de su.sindividuos;
.ytodos sabemos cómo se conduce' la generalidad de
los
•albéitares.—lEsiverdaderameute lamentable que boifibbes
momoDiiLamberto Gil yD. Telesforó de! Vallé,
creyc-ado
defenderse á símismos al defender á lamasa general dé SUS:comprofesores,sé confuudau en ella, y no coiiipfen-
dauqueies cuadraría,inlinitamente mas destacarse euXre .jas honrosas escepcionBS.de que tantas-veces-hemos
h®":
cho mérito. - ■
(5) Constantemente, desde
quepor-prifrera
ve¿aparè-
ció Éí /ico, se in 8 están denniiciaudo hechos que 1«
prueban. Hablando on genoi-al-, -gracias á la competencit inmoral de ios albiéitaresv- ha ido siendo'cada dia mas
mezquina la-.retribuciondo-sus-bcrvicios, malos ó biienofc y:c-l veterinariosevé on la alternativa de aceptarlaó de
tenerló que sedluma
grramd/ica parda, dejandó
Conveit- cldos á susinterloQutorps de que uu, veterinario es upa especie de pajarracoeslraño, queno sir.ve paramaldita
de Idos la-cosa.
Alicnor-de'esta''conversación iiubo'otrasmuchas,en
■
qug'salí fan bien-librado
cojuo enla
que,.,acabo de rcfq-
yir;;y se.organizóporfin una.propaganda
anli-voterinaria,
cuyooeutrO,estaba en los
vespetahíes, unidos -contra el
enémigo cqiónn
á
pesardo
siiseternas disensiones.
desiKichar'ou
á sU gusto, ybien
pronto,hablando
p,qr boca de ganso,tuvieronde
suparteá todos los qué
gus¬tantld hombre»campocáawoiUjyíert'ícía/Os.
'De"lodoello'nomè quedà elmenor vestigio (Ie,rese?t- tinjiento,
pOvq'^® lo.confieso,
nohe pqdido.menqs, dcicq-
nocerqije-tenianrazou.
!Y;efécliVamonte, laS doétrinasiác
mi censorelAe Yagr^mdlictiparda acerca de!
ejercicio
de la'profesión
puedetf sél*cansidéradas casi ^'Cónío á»tá-
mat, lóda-Veziqneisonidénticas álas
qúé'ptéfesáli'aúló-
ros ilustres;y<espècialinéiite D.'Nicolás' Gasas de M'én- doza-—¿lo-teohoGea
-Vd». padres míos?—lo cual, dicho «ha
depaso,.pruebaqu&pára serpartidario acérrihió
del
Uer-jradó; paraensalzar la'
'práctica
álbeiteril jr'dcspreteiar ■!«-teoria-veterinaria-nonenecesita'ser,V... lo qoe
élU'DVíil-
- colás Cásoúpsinoque,-tau snáltínet coneépCtoweypUeiMe
'.:Dearríroele laalticai á ua
Ubradao*-,'quemo'oabeléér,''die
f94 EL ECO repetidas consideraciones
(6)
como con la de al- beitares,(por
supuestoquetodas las cèden en fa¬vor de los veterinarios si esquelas
ambicionan)
que nada mas justo y equitativo quela segrega¬
ción de estos de la decantada sociedad que por ahora la titularé de Medicina Veterinaria de Es¬
paña (7);
y enfin
sevierten tantas y tantas espre- siones anómalas en contra de los albeitares que únicamente falta pedir que nos fusilen ó quenos
No es mi ánimo contestarmuy estensamente á los muchos ygrandes desvarios
(8)
con quelos se–oresVeterinarios se han permitido
obsequiar
á laclase dealbeitares, ya por son materia repugnante y que nada ha de ilustrarnos, cuanto por creerla
impropia
demi carácter(9), asi,
pues, melimita¬ré á decir, que nada mas inesacto, nada masle¬
jos de la verdad pretender ni aun remotamenteque laexistencia de los albeitares puedasuponerseco¬
mo causade que los veterinariosno vean realizadas
sus proyectadas pretensiones, puesto que
á
priorieran conocedores de la creación de
esta.antigu'á
y respetable clase. venerada en todostiempos
y for¬mada ynacida, no por
disposiciones
abusivas hi¬jas, del monopoliocomo quiere
decirse,
si es crea- renunciará establec'érsei Esto miran Jo las cosas bajo el pnntoJe vista materialesclusivaniento.;. ■ ■ ' ' ' "(6) Algomas, mucho, masque-ConsiJeracionOSV'^ídór Gil:cuanJo publiquemos la
ÁTMWfMi
de la'Fetèrinàr'ià española, demostraremos que, por muy invasoras^'qftiè fueran Jas.tendencias;^Je_ los.álbéitavesdijamásbabrianrotendidoigualarseáIps.veterinarios,alnicnos ostensi- Icmenle,' sicu el serémismo de estos nocsei hubieran dejadooirvoces.anárquicas que,:ab.«saiiido de una autos- ridad ficticia é ilegitima, predicarán la coíicultacion. de
la ley. . ^
(7) Entre escluir media docena de albéitàres instrui¬
dos, queno.quierau6nopuedanhacerse veterinarios-de segunda cláseio asociarhoslos Aodos enmasa,dptálnospor el primer partido, que esel masrazonable, diga lo que ; quiera el señor Gil.
(8) Damosal señor G"',por lagran parleque nos toca
en tail delicadagalaiiteria,unmillón degracias. , , ! (9) No concebimosmateria mas instructiva ydigna de
un buen ciudadano quela discusión de sus derechos y deberes;bieu se conoce quelos albéitaresse haneducado
partiendocon otros taninstruidos comoéL,amenizando su coloquiocon numerosos besos al prodúcto industrialin¬
ventado porNoé, é iluminado por lasinspiraciones de
nn campechano.
Axiomas sublimesconcepcioneshe. dicho ¡Dios nos asista! Esas palabrejasselesvanáindigestará mis com- pañaros, que nison lo queD. Nicolás Gasas,ni lo que el amigo del máestro R; Pero ya estádicho,yno mequeda
mas recursoque curarlodos losempachosque esasino¬
centesfrases
produzcan:
voy, pues á combatirlos por el principio «¿OTíh'a simiiíbus curantur, pero no en dosis homeopáticas:deo. esdecir,vuy á demostrarmi dicho yíaus
Héaquiunrazonamientotan sencillo comoirrefutable:
don NicolAs Casas deMendozaes:Director de la Escuela superiordeVeterinaria-, catedráticodeFisiologiau¥,ste- rior delosanimales domésticosen la mismaescuela; Ca- ballero comendador delareal ydistinguidaórdén Ame¬
ricana de Isabel la Católica-, Vocal delConséjaReal de Agricultura, InduslriayComercio, perpeláo de la Junta deAgricultura matritense, individuode la Sociedadeco¬
nómica, matritense,
Fice-cen^
yPresidente
de su sec¬ción deAgricultura-,AcadémicoyBibliotecariode la Real, deciencias naturales;socio corresponsal dela Sociedad imperialycentral-de Medicina veterinaria de Francia, de la Academia de ciencias de Paris, de la sociedad viologicá,
elc.j,
etc.,etc., j qué seyo cuantasetceteras!'y autokporáiñadidurade lo menos un carrode librosso¬
bre.todas la^ materias de la ciencia. Pues ahora bien:
da en
yirtud de mandatos
Soberanos dignos dese obedecidos ciegamente por todo buenciudadanoí"
asi que los. veterinarios alempezar su carrera
(10 j
debieron habertenido entendido quelos albeitares lo mismo que los veterinarios
despues
de probarsuidoneidad
(11)
ante el Tribunal decensura nom¬brado al efectopodían y pueden ejercer libremente la cieneia con arreglo álas leyes vigentes
(12).
Las consideraciones ilimitadas que sehan tenido
conios albeitaresy delas que tanto seha blasona¬
do porparte de algunos veterinarios estánmuy le¬
jos
de
ser lo que se ha dicho de ellas , pues puedeasegurarsehan sidomuyreducidas, si sequierenu¬
las
(13),
en razón, que, la únicaen sucaso quede-be considerarse como tal, es la de poder revali¬
darse de veterinarios desegunda clase, alteaor de lo
dispuesto
en el artículo 18 delreal decreta de 15 de febrero último relativo á la enseñanza de la Ve¬terinaria, y esta consideración es bien seguro que la mayor parte de los albeitares sehan de verpri¬
vados de acojerseá aquella magnánima disposición,
por la única pero dolorosa razón, por mas que se
digaen contrario, decarecer derecursos p'ecüaia-
en.laescuela de loaqqçi;califican de xlüsmografia, las
puéslipries,
mas elevadasytrascendentales de la moralf4^.ulÍ,atiYa,,símj)le.emanácion,
deja moral .univeírsab;.,(■10))
Lqs veterinarios, al principiar, su íearr.erdi nuncaháii podido imaginar,señor-Gil,que se la hubiera condu¬
cida la práctica ,al gfado de..abyecaîi.oiï ëii, q^ue
la
-ve-ipiogsu.aiída;
.iio.pudferofl imaginar quet.secian del hechoiguales,,áÍo.s
albéitares,iy,menostodavia que,«OU; fútiles sofismas,hubiera
quien .tratara deamhonestar semqjáBte anomalía.—Yaqui haremos observar al señor Gil que, si en,su.origen la inslituciqii.dg los albeitares
pudor.serútil,"es' abusivo y
á'
todas l,úces perjudicial 'el quo-'se'Jés haya
Voleradp (je.ade
qup,biibò ..escuelas ,y,eiei;i-
tiariás,. ' . , ..,
.'
' .. ., . '.^(Uy, Eïseüòr
Gu uq ignorará)cómoprobaron sÚ. id.o.- 'h^idad mucbos de sus cpmpròfespresreválldajos^
enlas siihiicl'cgaciòries
jQué eáce.nfis tanedififantes, pudiéramos
referir! '
.'
(Í2)
En estepuntoèstriva toda la difii'uUad. Siestu- viéráhiosdé ácuerdoen la)iqterpretacídn de'
ésasleyes,
con' lasdisidenciashabriaii cosido las'çòntiendas.
JlS)
Es claro:los
aliiéitares'eranhipiatras,
y nadamas; en susulteriores progresosla Veterinariaestendió
uñseiior tan directorcaballero etc. ,etc. ¿qué oira co
sa qne
concepciones sublimes
puede dar de síT Cuan¬do el dice queelartede herrar es inseparable de la Ve¬
terinaria;quela práctica esmucho mejorquela teoría, que estanosirve elmayornúmero de vecesmas que pa¬
ratrastonar laimaginación, quelos albéitares han te¬
nidolaprácticaporguia, ánosotrossolo nos tocabajar la
cabeza,
ysacando cójida do las nariceslaconsecuencia què anda jugando al escondite detrás de esas proposi¬ciones, concluir: luego ilN veterinario no SIRV'epara descalzar a unalbeitar.—Venid acá, discípulos de Des¬
cartes yBacon , hijos de la incredulidad, corifeos del
monstruoso racionalismo¿permanecéis sordos á los tor-
■ rentes deelocuencia,cerrareis los ojos á los magníficos destellos delógica que'árrojaiilos títulos de don Nicolás Casas de Mendoza ? Poro no me miréis asi, porque me aterravuestra alróz sonrisa.;... Vengael accial,herma¬
noBoletín ; que e.stosdesgraciadoscapaces sonde mo¬
farse de mí y de misargumentos.
iAll ! nosabenelloslo queJes espera: casi casi Ies tengo lástima, padres reverendos. En otra carta
queda¬
ránignominiosamente derrotados... Pero 'noanticipemos los sucesos: les preparoá Vdsunagrata sorpresa, y se¬
guíámentelasd'uturas gener->ciones nosabránque admi¬
rarmas,si losservicios que la ciencia harecibido desus venerablespadres, ó lo mal apreciadosquehan sido estos servicios hasta que este pobre neófito se consagra ála
noble misión deponerlos en evidencia. Entretanto, reci¬
ban Vds. etc. J. T. V.