AÑO
V. MADRID.—JUEVES 20 DE OCTUBRE DE 1859. NUMERO 30.EGO OBGANO DE LA OFICIAL DE GANADERIA. /•
LA ASOCIACION OENEEAL DE GANADEROf.
Publicado bajo la Inmediata inspecció del Exemo. Sr. Marqués de
¿feraie
iKicmo. Sr. Marqnésde Perales.
Eicmo. Sr. D. Andrés de Arango,vocal del consejo deagricultura.
Sr.D.Alanucl MariadeGaldo, catedráticode historia natural de la universidad central.
Sr. D.GabrielGarrido, inspector vicepresidente del cuerpo de veterinaria militar.
Sr. D. Miguel Lopez .Martinez, secretario de la Aso¬
ciacióngeneral de ganaderos.
Sr.deD. PedrolajuntaBriones,facultativaprofesorde veterinaria militar.mayor,primer vocal Sr. D. SantiagoArcos (deBuenos-Aires).
Excmo. Sr. D. Alejandro Oliván, senadoryautor de la Cartillade
Á^ricaZ/nra,
señalada oficialmente para testoenlas escuelas.Excmo. Sr. D. MauricioCárlos deOnís,senador del reino ypropietario.
Sr. D.de laAlvaroReinoso, catedráticode launiversidad Habana.
Sr. CondedePozos-Dulces.
Sr. D. José.Muñoz,profesor de la escuelade veteri¬
naria.
Sr. Ü. Pedro
Cubillo, profesor mayor, segundovocal deja junta facultativade veterinaria militar.
Sr. D. LeandroRubio,consultor delaAsociaciónge¬
neral deganaderos.
El Eco de la Ganadería se publica cuatro vecesal mes,consistiendoelcuartonúmeroen unaentregade 16páginas eni.° menor. El precio esAOrs.al ailo y20 por semestre. Se hace la smscricion dirigiéndose al Administradordel Eco de la Giinarferza,calle delasHuertas, número30,incluvendosuimporteenletrasó sellos de correos.—No se admite süscricion por menos de medio año.
RESUMEN:del
Advertencia.—Seguros
agrícolas.—El buen empleo capitalen laagriculturay resultados del buen cultivo.—Veterinaria.—Elecciónde trigopara la sementera.—Valor ali- iñenticiode los forragesy sustancias que en su lugar se pue¬
den dar á losganados.—Variedades.—Revistacomercial.
ADVERTENCIA.
Consignamos
conel mayor gusto,
que es nume¬rosa
la correspondencia sobre precios de frutos
yganados
quehemos recibido
esta semanade los
se–ores
visitadores. Mas habiendo remitido algunos franqueada la carta
consellos de
cuatrocuartos,
sehace presente que conviene por
razónde economia que hagan el franqueo con sellos de oficio. El visi¬
tador que
carezcade ellos lo manifestará
asi paraque
selos envie la presidencia de la Asociación, puesto
quetienen por real órden concedida
estagracia
susfuncionarios.
SEGUROS AGRIGOLAS.
Con la mayor
satisí'acclon,
vamos á darcuentahoy
á nues¬tros
lectores,
de la feliz solución queel
gobierno de la Fran¬cia lia dadoá unade las cuestiones mas
importantes
para la agricultura de aquella nación. Los alionados al Eco, están al corriente de los adelantos que diariamente hace la Franciaen suagricultura,
adoptando
los mil procedimientos que laciencia,
au.v.iliada porla esperiencia, acreditaser losmas ven¬tajosos para su acrecentamiento y perfección: tambiénrecor¬
daránnuestros lectores, que enel año de
1857,
les pusimosalcorriente deuna cuestión, que desde 1848 venia siendo el lema de las discusiones entre los hombres pensadores, la cuestiónde lacentralizaciónde losseguros, sobre la cual lla¬
mamos
hoy
suaténcion. Enunalarga série.
de artículos que publicamos entonces en el Ecode laGanadería,
espusimos estensaraentenuestraopinion
sobre taninteresante problema,Pronunciándonos
porla centralización y unidad de! seguro,y dando, como era natural, algobierno una intervención di¬
recta en su dirección y administración.
Puesbien, lo que buce dos años no era sino congeturas
fundadas,
esverdad, en teorías las mas filosóficas, es actual¬menteunhecho consumado, que ha venido á demostrar la exactitud y verdad de nuestrasapreciaciones sobreel seguro.
La centralización del seguro, que como vieron entoncesnues¬
troslectores, respondíaá las
exigencias
de la massevera cri¬tica, en contraposición del seguro anárquico é individualista queel buen sentido rechaza, se estableció al fin en Francia y viene funcionando con el mejoréxito desde los primeros dias
del presenteaño.
Cuando hace nueve meses tuvimos noticia del decreto im¬
perial de 30 de diciembre último, por el cual se creaba en
París una
Caja
general desegurosagrícolas, no quisimos dis¬traer la atención denuestros
lectores, aplazando
darlescuen¬ta de esta institución para cuando pudiésemos darles
alguna
noticiaacerca de suorganización, ¿qué podíamos añadir en¬
tonces á las consideraciones teóricas que teníamos desen¬
vueltascon tantaestension enanteriores estudios? Pero orga¬
nizadadefinitivamente ya tan benéfica instituciónconaplauso general de lodoscuantos la conocen y no,son arrastrados por interesesmezquinos; llegado es el momento de que nuestros lectoresconozcanlo que en esta cuesiion se ha adelantado,
á cuyo finreproducimos unarticulo del Monitor, en que se ponen de manifiesto lasventajas que laagricultura tienedere¬
cho á esperarde la centralización y de la universalidad del seguro. Dice asi;
«La
organización
de laCaja
general desegurosagrícolas se ha terminado ya, y ha empezado sus operaciones en todos los puntos de la Francia.En cacfadistrito, tiene un director encargado de organizar el servicio de ioscantonesy de ios pueblos de su circunscrip¬
ción,y de nombrar enellosagentes para recoger iosseguros, asi como iosveterinarios paraexaminar el ganado ycuidarlo
en caso de enfermedad.
Láciudad dé París, ha sido dividida en diez
circunscripcio-
nés,teniendo cadaunaun
director particular,
quereside
en ella, á fin deponerel beneficio del
seguro,al alcance de los
habitantes de los diversoscuarteles.
Eldirector de cadâdistrito, esauxiliadopor un
comité
con¬sultivo, cuya
misión
esintervenir las operaciones de la Caja
en la
circunscripción, deliberar sobre los
segurosdudosos,
sobre la investigación
de los siniestros, ayudar al director
enlaelección de los agentes
de los
cantones ypueblos,
y pro¬poner
á la administración central todas las medidas que pa¬
reciesenútilespara
la institución.
Los miembrosde loscomités de distritoya
nombrados,
es¬tán
elegidos
entrelas notabilidades agricoles, grandes propie¬
tarios y
principales funcionarios de la localidad. Figuran
enellossenadores,
diputados, autoridades de las grandes pobla¬
ciones,
ingenieros agrícolas, miembros de los Consejos
gene¬rales, de las sociedadesy juntas
consultivas de agricultura.
El interés con que tantos
hombres de
granposición han acogido la Caja de
segurosagrícolas,
esla mejor prueba de
las
simpatías
queinspira,
yde las ventajas
quepromete
al país.
Fundada, sin tenerpor
objeto ningún pensamíenlo de
especu¬lación, ála manera de las
Cajas de ahorros
ysocorrosmütuos,
y
abrazando
en unamisma administración todos los
seguros queinteresan á la propiedad
yá la agricultura, la Caja general puede hacer economías
queningún otro sistema de garantía
podria realizar,
y porconsiguiente reducir
sustarifas al de¬
recho masmoderado.
Esto es lo que
ha realizado
yaparalos
seguroscontra el
incendio, el granizo y
la mortandad de los animales,
quefun¬
cionanen este momento. Sustarifas aunque
suficientes
para repararlos siniestros
yconstituir el núcleo ó la base de la
Caja
de
reserva, son,sin embargo, mucho,
masinferiores que
lasde las
compañías,
como sepuede probar
porla
compara- don deambas. La economía que presentala Caja general,
es portérmino medio de
un25
pordOO;
enmuchos puntos, pasa
de 50,y en
algunos
otros cercade 100
por100.
La misma moderación
presidirá á las tarifas de los
seguros contra elhielo ylas inundaciones,
queempezarán á funcionar
á
principios del
añopróximo.
•Resultado de unalarga
esperiencia
yde
unaestadística tan
exacta como es
posible,
lastarifas de la Caja agrícola, varían
según
la naturaleza de los valores asegurados
y susituación
masómenos
peligrosa, de modo
quecada cual
no pagasino proporcionalmente
álos riesgos
que corre.Se sabe que
la Caja general de
segurosagrícolas,
reúneá la
vezlas ventajas
de
la primafija,
quepermite al asegurado
sa¬ber exactamente á qué se compromete
sin
temer nuevos desembolsos; y lasde la mutualidad,
que,escluyendo toda
especulación,hace
recaer enprovecho de los asegurados, los
beneficios que las compañíasreservan para sus
accionistas.
Estaprima
fija,
siempre pagadade
antemano enlas épocas
señaladaspor
el Consejo,
da á laCaja general
recursosquela permiten arreglar
ysaldar inmediatamente
sussiniestros.
Para las eventualidades
desgraciadas
y parallegar bien
prontod disminuir todavía el tipo de
susprimas, la institución
tieneen susestatutos el derecho de crear una reserva, que
puede ascender á
sumastales,
queninguna
otracompañía
po¬dríaofrecer
semejante garantía.
Esta reserva, compuesta
de todo lo
que nohaya sido
gasta¬do cada año, deberá ser colocadaen la
Caja de depósitos
yconsignaciones, yno
puede
serretirada sina
conla autoriza¬
ción dd Ministro de
agiieultüra,
conel V*"" B." de
uainspec¬torgeneral de
Hacienda.
Hastatantoque
dicha
reservaesté constituida, la Caja
gene¬ral encontraráenla masa de sus asegurados , recursos sufi¬
cientes para
hacer frente á todos los siniestros.
Aun antesde
comenzar sus
operaciones, tenia
ya,mediante algunos
conve¬niosde cesión hechosconsociedades mútuas, reunidosmu¬
choscentenaresde millones de valores
asegurados
contra elincendio. Cadediacrece este
capital asegurado
, ylas
otrasramas de seguros, prometen
resultados
no menosprontos nimenos
importantes.
Ensemejante
estado de
cosas,la constitución de
uncapital
de garantia, no
le
es necesario en maneraalguna; las socie¬
dades mútuasnoposeen
ninguno;
yel de las compañías á pri-
ma, nunca les ha servidopara casos estremos. Sin
embargo,
para contestará
la única objeción especiosa de
susinteresados
detractores, la
Caja
desegurosagrícolas, ha resuelto
crear un capital de garantía de muchosmillones,
queserá
paraella
una reserva anticipada.
De este modo la
Caja general
reúnetodas las condiciones
que pueden
desearse
en unainstitución de
estegénero.
La estemion de la garantía que
cubre la Francia
enteracontra todos lossiniestros.
La
equidad
enlarepartición de las
cargas que son propor¬cionadasá la importancia
de los valores asegurados,
yá los
riesgos que corren.La
seguridad
queresulta de los medios de
repararcomple¬
ta é inmediatamente las
pérdidas.
La economía, en fin, que procura
á la Caja general la
ausen¬cia de todaespeculación,
la unidad de
suadministración,
yel
concurso
gratuito de todas las influencias del país.
Sus beneficiosseharán bien pronto
palpables
álos ojos dé
todo el mundo.
Asegurada
la agricultura
contralos
azotes quela
amena¬zan,y que
hasta aquí han producido la desconfianza, los
ca¬pitales afluirán á la misma, ofreciéndola
unabase sólida,
y abriendo una ilimitada carreraal crédito agrícola; los gana¬dos, los abonos, los instrumentos
perfeccionados, el draina¬
ge y
el riego
semultiplicarán, aumentando la riqueza pública;
la certidumbrede recogerel fruto
de
sustrabajos, ligará
masála tierra, al habitante de los campos, y la
regularidad de la
renta aumentaráel valer de la propiedad.
A. una instituciónsemejante, le
basta solo el
serconocida,
para que su
éxito
sea seguro.»Comose vépor
lo
queantecede, la Caja general de
segurosagrícolas
no estodavía el resultado ó el conjunto rigoroso de
las teoríasque
hemos defendido
enel Eco
de laGanadeku,
sobre el proyecto que en
1857, fué presentado al emperador
de los franceses; pero
sí la
masnatural transición háciaéb
aquel
proyecto, muyconforme
connuestra opinion,
sepropo¬
nía hacer universal elseguro y por
consiguiente obligatorio,
y
la
nuevaCaja
no vahoy tan lejos; apoyada
porla omnipoten¬
teinfluencia del
emperador, partidario
enprincipio de la cen¬
tralización que
da la unidad al
seguro,ha recibido
ensu seno
átodas las notabilidades deFrancia y es
directamente interve¬
nida por
el gobierno,
nosiendo
porlo tanto aventurado afir¬
marque
á la vuelta de algunos años la institución de los se-
ECO DE LA GANADERIA.
5
guros en
Francia,
tendráelcarácterdeuniversal, realizándosela
utopia
delseguro aplicado álosimpuestos,
óseala transfor¬mación de las contribucionesen una
simple prima
de seguros.Nosotrosasi lo esperamos,
Leandro Rubio.
EL BUEN EMPLEO DEL CAPITAL EN LA AGRICULTURA
y resultados del buen cultivo.
Nos escribe de Burdeosun compatriota aficionadísimo á la
agricultura, haciéndonos una
descripción
muy animada de la granjade
Mr.Liazard,
enTréguel,
que acaba de obtener elpremio
de honor señaladoá la hacienda deldepartamento
delLoire inferior. El premioconsiste en una magnifica copa
de oro y cierta suma, 12.000 rs. si no estamos
equivocados,
que se confiere al que tengasu hacienda en mejor estado de cultivo, y pueda ofrecerse en el paíscomo modelo. Conside¬
rando interesantísimosalgunos detalles, los pondremosenco¬
nocimiento de nuestros lectores para que
adquieran
una idea de losesfuerzos que en elestranjero
se hacen pormejorar
la agricultura, y de los resultados económicos que se obtienencon el acertado
empleo
de capitales en las empresas rurales.Mr. Lazard compró por 760.OÜOrs. en1831 la
hacienda,
cuya eslensiones de mas de 300
fanegas,
y cuya renta ascen¬dia á mil escudos. El terreno, muy arenoso, se estimaba en
tan poco, que solose cultivaba de él una terceraparte enano y vez; el restoestaba cubiertodemaleza.
Lo primero quehizo fuéroturar el terreno dándole labores
profundas,
y basurarlo, en cuyas operaciones invirtió 800 reales porfanega.
Es escusado decir que los propietarios ve¬cinos
creyeron que Mr. Liazard iba á arruinarse con tan enormesgastos. No obstante que han ido
despues
en aumen¬to, los resultados pruebanque la tierra es
agradecida,
ysiem¬pre paga con usura el capitalque se le confia.
Las
principales
grandes obrasquehaejecutado
sonlas si¬guientes:
Ha cerrado de árbolescada siete
fanegas;
Ha puesto una noria dé vientoen elpuntomasaltoque ne¬
cesitaba riego;
Ha saneado, por medio de
tubería,
las partes masbajas,
donde las aguassolíanalguna
vezestancarse;-Ha fabricado estanques para recogerlas aguas
llovidas,
y poder distribuirlas entiempo
oportuno;Ha fletado un barco para traer estiércol por el Loire de los puntos en que lo
halle;
Ha abierto grandes fosospara fabricarabonos con las ho¬
jasdasde losde losárboles caldas
barbechos,
conen otoño,el barrocondelaslosmalascaminos,yerbasconsaca¬lascenizas, conla casca dela uva, con los residuos de las jabo¬
nerías,con losanimales muertos; en fin, con todas las sus¬
tancias vegetalesyanimalesquepuede haber á lasmanos;
Y ha comprado los instrumentos necesarios
para que sea esmerado el cultivo:
rodillos,
gradas, arados de vertede¬ra, trilladerasde vapor, etc.
Con estos
trabajos
el suelo se hamejorado
notablemente.Hemos dichoqueel año 31 solose sembraba un cortonúme¬
ro de
fanegas,
teniendoquedejarlas
descansarun año, du¬ranteel cualse haciael
barbecho;
enlaactualidad sesiembra anualmentetodo elterreno, llevando abundantísimas coseclias
decolzra de,
trigo,
de trébol ydeavenaócebada, cuyassemi¬llasalternan formando rotación continua.
Mucho,
es cierto, ha tenido que gastar Mr. Liazard para llevar á cabotanimportantes
mejoras, pero ¿quéimportan
los gastos cuando losproductos son proporcionados? Paradecidir la cuestión económica, las grandes ventajas para el propieta¬rio de las indicadas reformas, espondremos dos datos irrecu¬
sables. Laposesión, quecostó 760.000rs. valehoy 1.600.000 reales, cantidad muy superior á todas lasgastadas. Los ar¬
rendatariosque pagaban el año 52 la suma de3,536 rs. en
junto, teniendo cada uno 43
fanegas
de tierra, han pagado 36.000 rs. cada uno de los dosúltimos años.Para terminar esta reseña nos pareceoportunohacer espe¬
cial mención de doshechosque demuestran la habilidad é in¬
teligencia del laureadopropietario. Como en los estiércoles
hay
quemirar la calidad mas bienque la cantidad, Mr. Lia¬zard, jamáscompra por cargas ni carretadas, si no por la cantidad dehace
principios
fertilizantesquecontiene. El ajuste lodel modo siguiente, «pagoá Vd. á tantola libra deázoe
ó de fósforo contenidoen su estiércol.» Concluido el ajuste,
se procede alanálisisquímico delestiércol.
La cal la
distribuye
á las plantaspor medio delriego,
para lo cual pone capachosllenos de aquellamateria en las regue¬ras á fin de quelosatraviese el agua y se sature.
Una Observación. Hemos asentarlo muchas veces que la agricultura y la ganadería sondos
hermanas,
que se auxilian mutuamente en suprogreso, y
recíprocamente
se arrastran en su decadencia. La posesión de Mr. Liazard nos suministrauna prueba. El año 31 apenas podía alimentar una veintena de animales, de lo cual resultaba falta deabonos, é
imposibi¬
lidad de mejorar las
tierras;
en la actualida mantiene 160 vacas, 20yeguas y caballos, 100 ovejas y 30 cerdos. La in¬dustria pecuaria, comosevésehadesarrolladoenormemente yá la vez, ¡calcúlense los inmensos beneficiosque las tierras recibirán conlos abonosproducidos por ese número de ani¬
males!
Mauricio Carlos de Onis.
VETERINARIA.
En el Monitor de la Veterinariadd 25desetiembre y 3 del actual, hemostenido el gusto de leer las observaciones sobre las causasdel encaslillamiento, estrecho ó cerrado de talones, y medios de prevenir y evjtareste
accidente,
que publicó en últimode la de mayo el Diario de los veterinarios del mediodía,Francia,
suscrito por Mr. Lafosse; á cuyo luminosoescritoacompaña la
descripción
de un instrumento que llamadesencastillador,
con el cual,auxiliado de la herradura que denomina contentiva, creé que esel mediomaseficázpara re¬mediar aquellfgrave alteración. La lámina que representa el instrmento funcionando y en
piezas
separadas,completa
el cuadrodescriptivo
cual se puede desear.Mr. Latosse, diceque se ignora
quién
sea el inventor del instrumento, aunqueseatribuye
áRey,
ycreé deba serlo un herrador.Confesamosqueestapublicación ha
despertado
ennosotros,un s.entimientoque estimula nuestro amorpropio, á vindicar la reputación de losveterinarios españoles, que como lás mas de lascosas de nuestro país, sontratadas por los
estranjeros,
cuando nocon
injusticia,
con indiferencia.Laniodesüa del pueblo
caslellaiio
rayamuclias
veces en abandono,nosolo no nosapropiamoslo
ageno,sino
que aun bacemos casoomiso de dar publicidad álosadelantos propios
deutilidad:ambosestreñiosson igualmente
reprensibles,
peroes aun mas
perjudicial el segundo
queel primero.
Toda vez que
Mr. Latosse, ignora quien
esel inventor del
(lesencastillador ó dilatadorde los talones, nosotros
lo
vamos á decir.Con real orden de Üdemayo
de 1857,
seremitió al Director general de caballería
uninstrumento
con sudescripción que,
con
galantería, habla dirigido al gobierno español el general
conde de Rocliefort, comandante de la Escuela
imperial de
caballería, establecidaenSaumur, Francia.
Dicho instrumento tiene por objeto
corregir el defecto de
encaslillado ó
sobre-puesto,
y esel mismo
quedescribe
y re¬comiendaMr. Latosse, fué inventadopor Mr.
Hastings,
vete-terinario
encargado
dela albeiteria
endicha Escuela de Sau¬
mur, y
fué presentado al general jefe comandante de la mis¬
ma en 2 de setiembrede 1856; en cuya fecha le
dió
suapro¬bación.
El inventor lo llama desescarzador, y en su
aplicación lo
auxilia de unaherradura que denomina, hierro de
ramplones;
comoasíconstaen el documento
descriptivo original
que conun egemplar del instrumento fuéremitido, yal que nos re¬
ferimos.
ElDirectorgeneral
de
caballería, lo pasótodo
á laJunta
fa¬cultativa del
Cuerpo
deVeterinaria
militar, para quehiciese
ensayos, y
le informase sobre la utilidad
del invento.Desdeque
conocí el instrumento
que conla misma aplica-
clon
importó de Bélgica
en1853, el distinguido catedrático de
la Escuela
superior do Veterinaria, 1). Ramon Llorente
yLá¬
zaro, concebí laidea deotro
instrumento
quesin perder nada
de susútdes efectos,couciliase los decomodidad para
el
uso de losprofesores, con otrasventajas
enlos resultados de la
Operación.
Losnuevosensayos me
brindaban
árealizar mi pensamien¬
to, ydespues de
meditaciones
yesperimentos,
seconstruyó el
separador {do
talones) igual al
quedemuestra la adjunta lá¬
mina cuya
descripción
yreglas
para su usodaremos á conti¬
nuación.
Alevacuarel informe en 16de octubre de Í858, se acom¬
pañó un
egeinplnr del
nuevoinstrumeido,
para (]ue enreci¬
proca
atención
seremitiera á la Escuela imperial de caballería.
Si bien noestamosporque se
publiquen
conlascien trompe¬
tasde lafama, inventosqueno deban merecer
el calificativo
de adelantos, tampocoestamospor
la apatia
que nos oscurece.Los veterinariosespañoles tienen
génio é instrucción;
yel idj-
jeto que nos
anima al hacer público
estehecho,
esestimular¬
los altrabajo yá que
den publicidad á
susaifelantos,
peroparacogerlas
primicias de
nuestraaplicación,
esindispensable
que hayaespíritu de profesión, confraternidad
ytolerancia:
queel
mas fuerte en ciencia ó
posición, proteja á los
masdébiles:
que se
proscriba la crítica incisiva
quealienta á los audaces, y
retrae á les hombres de ciencia y aplicación.
Rara conseguir-
tan altosfines, no essuficiente la palabra, esta no
será eficaz
sin el
egemplo. Tales
sonlos principios
queprofesamos.
Damos al
público
este pequeñotrabajo, desnudos de
pre¬tensiones; pero
sí airimados del sincero deseo de
quela cien¬
cia
aproveche lo
que tengade útil,
ysirva de estímulo para
que todos
los profesores
seanimen
y reconozcan queel solo
medio de enaltecer la crencia y mejorar sus
posiciones
respec¬tivases el asiduo trabajoy
publicar
susresultados.
^Muy pronto
publicaremos la descripción
conla lámina de¬
mostrativa, del nuevo hipómetro,
también de
nuestrainven¬
ción,que
ha obtenido la aprobación del ministerio de la Guer¬
ra, yla
particular deS. M. el
rey.Gabciel Garrido-.
SEPARADOR DE TALONES.
i.nstrümento de cirugia véïeri.n'aria.
Descripción.
Este aparato secompone
de seis piezas;
cuatrointegrantes
y
dos auxifiares, números 1, 2, 3, 4, 5
y6 de la lámina.
Lascuatro [irimeras, tres son
movibles
y unafija.
Las movibles, núms. f y 2, son dos
brazos
quedescriben
cada unopoi- su parte
superior algunas líneas de
arcode círcu
lo, y que
reunidos forman
unángulo
muyobtuso,
yla luz qué
dejanentre
sí afecta la figura de
unaelíptica dividida hori-
zontalmente.
Los brazos tienen cadauno sobre seis centímetrosy
medio
de
prolongación,
unode
espesoró
grueso y uno ymedio en
su plano.
Desde la terminación de dos centímetros, medidos por
la
parte
superior
quedescribe el círculo, principia á describir
otroensu borde,que
termina
enla
parteinferior, el cual tiene
cuatro centímetros y
medio de estension
pordos
escasosen
su mayor
rádio,
y enel
centrode
este arcode círculo hay
dos aberturas ároscahembra, dondeentrala
pieza núm. 4á
tornillo macho.
''
ECO DE LA GANADERIA.
El borde inferior y esterno de los brazos tiene una linea saliente
interrumpida
en centímetroy medio, formando unaescotadura cuadrada y
debajo
de las aberturas pordonde sale el tornillo.4.
B.
Esta lineaó bordesalientetiene cuatro milímetrosde ancho y espesor, y en su dirección
principia
á disminuir cerca del vértice bastaperderse.La tercera pieza graduadoró escala de la acción del instru¬
mento, núm. 3, está lijaal brazo
izquierdo
y en la parte in¬feriorde su tercio superior, componiéndola un cilindro de
unosocho milímetros de diámetro y cincocentímetros y me¬
dio de
largo,
queentra en una abertura del brazo derecho circular yoblicua
de arribaabajo.La pieza núm. 4-, esuna rama con una nnez en suparte me¬
dia,
perforada deuno á otrolado en losdos puntosdesu cen¬tro
equidistante,
cuyaperforación,
tienenueve milímetros de diámetro.Los estremos tienen rosca de tornillo macho, desde el
principio
de lanuez en relación con las de los brazos. Estos tornillos, tienen la circunstanciaespecial de (¡ue su giro es in¬versodel uno con relación al otro, por cuyo medio, puestos
en acción, separan los dos brazos en opuestas direcciones.
La piezanúm. o, primera au.viliar, que nombramos palan¬
ca, es uncilindro cónico del sobre un centímetro y nuevemi-
limetros
delongitud,
uncentímetro de diámetro por la base, ymedio por el vértice,implantado
en un mango de madera.Estas cinco piezas, serán precisamente de acero templado.
La pieza núm. 6, segunda auxiliar, la
constituye
una her¬radurade piéó mano,según la estremidad en que se
baya
de operar, y arreglada en sus dimensiones á la misma.Para que esté en relacióncon la fuerza del instrumento, su
Srueso''csu será constantemente de cinco milímetros, yel ancho tabla, suficiente ácubrir la muralla de los talones, para
quelas pestañas puedan abrazar la parte interna de aquel, ó
lo que se conoce también con el nombre de arco botarel.
Lasclaverasse
tlistribiiiran, principiado
la primera á con¬tar á los seiscentímetros de la estremidad de los callos.
Se le liarán iros pestañas. Una piramidal ó común, en la parte céntrica, y borde esterior de las lumbres, y dos, una en la estremidad de cadarama y su borde interno, á la dis¬
tancia de seis
milímetros,
del estremo, teniendo la misma es-tension que la e^scoladura cuadradadélos brazos del instru¬
mento, sobre siete milímetros de alto portres de grueso, que
podrán variar en sus
dimensiones,
según loqueexijan profun.dizar, para abrazar toda la muralla interna del talon.
Aplicación
y modo de usarlo.Elseparador, se
emplea
en corregir el defecto quegradual¬mente adquiere la region ungular de lasestrcmidades, y en
su parte inferiory posterior, Üamada talones; cuyo defecto se conoce con los nombresde estrecho ó cerrado, y hasta sobre¬
puesto en su último
término;
que se califica deenfermedad,
cuamlo dá lugará la claudicación.
El procedimientode aplicación del separador consiste.
1.° En colocar la herradura enel orden común y á
fuego
conel tin de queesta siente
perfectamente,
y las pestañasseacomoden á losarcos botareles sobre los que han de obrar.
Ya se comprende, que esta pieza ha deestar tan cerrada de callos como lo esté la parte defectuosa que se va á operar; ó
bien
prolongadas
las pestañas lo suficiente á abrazar los ta¬lones.
dejando
entre las estrcmidades delas ramas de la her¬radura, el espacio suficiente para introducirel separador.
2.° Colocada la herradura en el orden indicado y por
completo,
hasta sedejará
enreposoel animal por dos ó tres dias,que la observación convenza que las condiciones de la herradura, y su colocación, no han producido nueva modi¬
ficación; procurando no confundir la que pueda presentarse
con la que preexistia cuando había claudicación
3." Asegurado dequela herradura no ha producido alte¬
ración sensible, se colocará el
instrumento,
y con lapalanca,se introducirápor una de las aberturas dela nuez, haciéndo- dola
girar
ensentido de separación desusbrazos.La operaciónse harácon mucha
prudencia,
paranoviolen- lentarlas partesvivassobreque se obradilatándolas,
debien¬do limitarse el ensanche á un milímetro encada vez
qua se opere.
Las operacionesse
repetirán
cadatercer dia, por cuyo me¬dio en regla general, ensanchan los talones un centímetro ' por mes.
Cuandose note
algun
accidenteque agrave la parte opera¬da, sesuspenderá la operación porel
tiempo
suficiente á cor¬regirle, aplicandolos medieamentos queestén
indicados,
se¬gún el aparató de síntomas que se presenten, continúan,lo el
procedimiento hasta conseguir la situación normal que
debè
tenerlaregion
ungular.
La práctica, con este
instrumento,
ha dado por resultado, primero, hacer la'operación metódica y en menostiempo
que con otrosdesu género; segundo, quelaherradurano
hay
necesidad de tocarla, y que por sus condiciones muy próxi¬
mas á las de las comunes, permiten al animalhacer sutraba¬
jo
ordinario sindetrimento,
antes por el csntrario favorece el buen éxito.Los dos instrumentosdel
género
de este quele
han prece-didoen eluso, uno voluminoso,yotro pequeñoy
cómodo
porsusdimensiones, creemosquenoreúnen las
circunstancias de
comodidad y
resultados quirúrgicos
queel
presente.El pequeño,
construido
enla Escuela imperial de caballería
deFrancia,y
aprobado
por sugeneral comandante, si bien
comodejamos dicho escómodo para su uso y
conducion, le
encontramosel inconveniente de no obrar en armonia con la herradura, ycuando
llega
á colocarseesta, ósehan rehecho
laspartes
vivas,
óha sido
necesariodarle
unadistension mucho
mayor para que conserve la
separación, pudiéndo
produciren estecaso la dislaeeracion de los tegidos.Siempre que se repita
la
operación, hay que levantar la herradura; y de aquí que,si sehace con frecuencia, la multi¬plicación de operaciones de herrar, destroz' el casco, y si se espera
á
que sedesgaste naturalmente la herradura,
se corre la eventualidad, dequelas
parteshayan vuelto
árehacerse
y y estrechádose.El instrumentogrande, de origen belga, exige una
heradu-
ra,escesivamente
pesada,
ylos
animales á quienesseles apli¬ca para
operarlos
seresienten
porel desnivel del
pesoque ar¬rastranlasestremidades. Ademas, el gran volúmen del instru¬
mento, lo hace menoscómodopara su uso yconducion.
Sinembargo de
todo,
lacomparación práctica de los
tres instrumentospodráresolver cual
merezcala preferencia.
Gabriel Garrido:
ELECCION DE TRIGO PARA LA SEMENTERA.
Es actualmente
objeto de la
mayorsolicitud
encasi todos
los
países de Europa, la elección de trigos
parahacer la
se¬mentera.
Siempre
seha dicho
que es este asuntoimportantí¬
simo para
los labradores,
mas seadquieren pruebas
mas con¬vincentesá medida quelos ensayos se
multiplican
y se conocen losresultados.Laelección ha de recaer primero sobre
la especie,
despuessobre lavariedad, y
últimamente
sobre la clase.En laMancliasecultivaban
antiguamente
cuatroespecies
de trigo,cañivano, trechel, candeal
ygeja. Las dos primeras
sehan
proscrito
conposterioridad de la rotación,
yhoj-.solo
sue¬len alternarlas dos últimas. Nos parece que esta
reforma ha
sido conveniente, porque
el
trechelahija
poco, y el cañivanono esde tan buenacalidad comoel candealy es mas delicado
que
la geja,
pero no creemos que searazonable
nointentar
sustituir esassemillas porotras.
Cuanto
mas se tarde en sem¬brar unasemillaenuna tierra,
mejor
nutridaestará,ymas se¬guraserá su
cosecha,
por cuya razónconsideramos la rotación
del candealy
déla geja
muycircunscrita;
seria, pues, útilísimoque se aumentase
el número de especies de trigo cultivadas
pornuestros
labradores, de
cuyautilidad
nodeben
tenerduda,
puesla
mismá
razón quehan tenfdo
para preferir el candealal trechel por
egemplo,
puede existir para que prefieranen su dia al candeal otra especie.La mudanza de semilla estan ventajosa, que cuando la es¬
pecie
nopuede variarse, debe preferirse á l,a semilla de la lo¬
calidad, la recolectada enotros pueblos y terrenos. Apenas
habrálabrador que nohaya hecho esta observación que hoy
vemos confirmada en varios periódicos franceses y belgas.
Ideemos en ellos que algunos cultivadores han ensayado la
siembra de nuestros cereales, y han
obtenido resultados magníficos. No
nossorprende la noticia, teniendo
encuentaque
los trigos de España
sonde calidad escelente; pero
comosegún
noticias, el mismo buen éxito
seha obtenido de la
siembra de simientes importadas
de Inglaterra, de Egipto
yotros
países,
nosinclinamos á
creerque es en gran maneradebido á la circunstancia de habersecriado y
recolectado
en localidades distintas.Por lo queá nuestros
labradores puede importar,
esbueno
que
consignemos
quelas variedades de trigo
quedan mejores
resultadospor su
cualidad prolífica
sonel llamado de las 3íó-
mias de Egipto,
el inglés llamado del Principe Alverto,
y eiconocidoconel nombre detrigo gigante.
Estas dos variedades
se vendenen casade Mr. de la Trehonnaís, Neu Brigge straet Brackfriars, 39, Lóndres.
Despues
de elegida la especie
yla variedad,
esimportantí¬
simo hacer buena elección de la clase. El grano ha
de
estar lleno, en estadode
completamadurez
ybien conservado. Los
labradorescuidadosos.escogen á mano
los
granosde semilla,
ynunca
hemos hallado
uno que searrepienta de semejante prolijo
esmero.Recomendamos por
todo lo dicho, la práctica de
estatriple
elección á nuestros lectores, y ya
hallarán renumerados los
afanes que
requiere
enla abundancia de la cosecha
y enla
excelencia del grano que
recolecten.
Pablo Girón.
*■
-*3^
VALOR ALIMENTICIO DE LOSFORRAJES Y
SUSTANCIAS
que ensu lugar se pueden dar a los ganados.
(Continuación). (I).
La ración que suponemos es
la llamada de entretenimiento;
esdecir, lanecesaria para que un
animal de
pesoy razas co¬nocidas, seconserve en sus carnes ó
sin desmejorarse;
pero sin exigirde ellos trabajo ó producto estraordinario,
comoson la leche, la crianza, lagordura; en cuyo caso seentiende que es
preciso suministrarle dos ó tres tantos
mas,según las
especies
yla intensidad ó cantidad de los productos ó esfuer¬
zosque
del animal
sequieran obtener.
Un buey, por
ejemplo, demediarlo
peso ytalla,
queduran¬
telos
trabajos activos de
lasiembra ó de
unamarcha sosteni¬
da con cargo
regular, necesita de treinta á treinta
ycinco li¬
brasdeheno,
podrá
pasar muybien
conla mitad, tenido
en elestablo óen un cercadodonde elpasto seanulo:
unaove¬ja,.mas voraz que el buey, pero menos sujeta también á soste¬
nidosesfuerzos,que
puede
pasarconlibra
ymedia del heno
dicho, necesitará dos, si estácriando, y
algo
masó
suequiva¬
lente deotrasustancia, si al propio tiempose
quiere
aprove¬charalgo
de
suleche, ú obtener
unvellón
masfino
y pesa¬do, sin
perjuicio de la cria.
Cuando los
ganados
pasten enla estación
muerta, mas en sitiodondealgo recogen, se supone quebaja la ración de
en¬tretenimiento de una á dos terceras partes; y
tomando la
me¬dia deese déficit, resulta que, con
la mitad de la ración de
entreteniniiento completo, se
tiene asistidos á los animales
concuanto necesitan. En el caso está
el ganadero de
acortaró
alargaresesuplemento,
envista del porte de los animales, que
tal vez
dejan la paja,
porejemplo, sin
que por esose les
deba disminuirla raciop; al paso que
devorarán el heno
yco¬mierandoble y
triple cantidad, si
seles diese, hasta llegará
(1) Véaseel número