À ño IL SO de Junio de 1890. Nûm. 16
GUÍA
DEL VETERINARIO PRÁCTICO
El
imporlíinle artículo
quesigue, el cual lo sentimos de
to¬dasveras no
poderle publicar todo
enel presente número,
porfalla de espacio,
esdebido
ála discreta pluma de nuestro respetable
y caroamigo Mr. Fortuna honra
ygloria de la
ve¬terinaria Rumana.
Experiencias
SOBRE LA TRANSMISIBTLIDAD DE LA TUBERCULOSIS POR LA VIA DIGESTIVA EN LAS
AVES DE CORRAL Y EXLOS GATOS.
Ante el
Congreso
parael estudio de la tuberculosis. Cornil
decia quela penetración de los bacilas tuberculosos
porel simple
contactoconlas
mucosa.s,eraunhechoprobado
y que, para queel hombre ó ei animal
sehaga tuberculoso
no esin¬
dispensable
quelas
muco.sasestén lesionadas.
La
penetración,
yentonces la infección, puede
tenerlugar
por
las
mucosasnormales.
Cornil ha
emprendido algunas experiencias
quehan sido seguidas
porDobroklousldi,
enlas
condicionessiguientes:
lian tomado
Cobayos,
ylos han administrado algunas gotas de
unacultura de basilus
tuberculoso,
conel fin deseguir el
paso de ios mismos en la mucosaintestinal,
y enfin, compTobar
enél las lesionesen diferentes
periodos. Se ha observado
queenlos intestinosseencuentran ya
tubérculos visibles
ásim¬
ple vista, quince dias después de la ingestión de los basilus.
No
hay señale.s de diarrea. El epitelio superficial intacto. La
acumulación de los bacilus hácese desde elcuarto dia ylos
tubérculosapreciables desde el
sesto.Chauveauante unacomisión
delegada
porel Congreso de
— 242 —
Lille
(1877) ha probado
que unapequeñísima cantidad, aún infinitesimal, puede determinar la tuberculosis
enlos jóvenes
bóvidos. Saint
Cyr (1) lo mismo ha tuberculizado terneros
y ternerasde seis meses.Seissering, profesor de la Escuela de Dresde, ha tubercu¬
lizado dos carneros,
haciéndoles ingerir durante tres días los pulmones de
unavacatuberculosa. Villemin (2) ha tuberculi¬
zado varios
conejos administrándoles tubérculos del esputo,
asi comootrosórganos tuberbulizados; Sin embargo entre
es¬tos
conejos algunos
nohan sido atacados, mientras
quelos cobayos utilizados
paraestos
ensayostodos han sido tuber¬
culizados.
Parrot
(3) ha tuberculizado asimismo conejos
y perros pol¬la
ingestión de sustancias virulentas,
yle ha sucedido también
á este
experimentador encontrar entre estos animales algunos
que eran
refractarios á la infección
poresta vía. Turu ha in¬
fectado cerdos. Viseur d' Arras
(4) ha tuberculizado
conbuen
éxito los
gatos.
Gerlach, Bólircher, Klebs, Peuch
yotros han probado
por seriosexperimentos
quela leche de los animales tuberculosos
determina la infecciónenlos animales que
la ingieren.
Conheim, Orth, Klebs
yEbstein.
creen quesi
se comprue¬batan amenudo la tuberculosis abdominal enlos niñosque
son alimentados
artificialmente, la
causa es quela leche
pro¬veniade ín'males tuberculosos. Pero Schresber
(5) sobre 22 experimentos, ha obtenido resultados negativos, sin embargo
él se une á los que
admiten la transmisibilidad de la
tuberculosis por
la ingestión. Harms
yGunlher, tampoco han
tenido
mejor éxito. Nocard (6)
yVallin del Val de Grecia, han
alimentado
conejos
conleche proveniente de
vacastísicas,
yno
han obtenido ningún resultado positivo.
Para confinarnos á dos series de
animales,
avesde corral
ygatos, diremos
queNocardj ha] citado ante la Sociedad
Centralde Medicina Veterinaria de
París, varios
casosde in-
(1) Boletín dela Academia de Medicina de Parts 1873.
(2) Villemin. Estudiosobre la tuberculosis.París 18G8.
(3) Parrot. Memoriade la Sociedad de Biología 1870.
(4) Viseur d, Arras. Bull de la Academia deMedicina187
■
(5)
Schres^r.
TurLhere-sdndesartificillentuberculosen. Koenigsbcrg 1875.(6) Nocard.Maladies contajienses.
- 243 -
fección tuberculosa sobre las aves de corral que,
según él, provenía de la ingestión del esputode las
personas quecuidaba,
yaún cita
enel gato también varios
casosde tuber;
culosis,
queerande la misma procedencia.
Nocard en sutratado
(1) dice:
«quelas
avesde corral
se hacen tuberculosas con bastanterapidez
enlas condiciones naturales, bien
queofrecen
unterrenobastantç refractario
á las inoculacionesexperimentales. La
contaminación sehace ordinariamenteá consecuencia desucontacto conlas perso¬nas tuberculosas». Enotra
parte, (página 286,) dice
que ungato refractario á la inoculación pudiera
contraerfácilmente
laenfermedad, dándole
lamateria virulenta porla via diges¬
tiva.
(Se continuará)
J.Fubtuna.
InspectorVctcriuáriode la Ciudad de Coustíifa (Rumania) 'yDirector del punto deobservación,Redactorenjefe de la Revistade Medicina VeterinaHa.
Sr. Director de la Kevista Bovina:
Muy señor mió
ydistinguido amigo: La campaña
empren¬dida por
toda la
prensacientífica,
yconespecialidad
porla veterinaria,
núcleo de lariqueza pecuaria, á la
que, congre¬gados todos
como formidables yaguerridos soldados
debe¬mos formaruncuerpo común, para
defendernos
detanta dis.yuntiva
como seha
desarrollado en lamalograda clase,
esdigno de alabanza.
Las banderas quetremolan
enla deshere¬
dada
ciencia, ¿serán vaivenes
quesólo
entrañanunacuestión trivial? Creo que no; acasola discordia
sembrada lleve por mira el lucro ó medropersonal,
quealgunos traten adquirir
enmedio deese marerevolotim de
complicidades,
áimitación
de lospolíticos de
estostiempos.
Si, compañeros;
no seesplica claro
que unprofesorado
(I) Noeard.op. cit. paj 223.
— 244 -
tan
digno
comoel que generalmente compone la veterinaria
española,
sehayan dado el nombre de hermanos por el sólo
hecho de que
así les hizo la naturaleza, olvidándose de que
si hermanos nos
hizo aquella gemelos hace el deber,
paraque
choquen entre si las creencias civilizadoras. Pero...
¡hoy creencias! cuando nos afanamos en marchar por un
derrotero,
haciendo
que secumpla exactamente el adagio de
homo honini
lupus, el hombre,
esel lobo de hombre, es el
que
lucha
conel y se lo devora, no hay mas lucha que por
laexistenciaen guerra
á muerte sin tregua ni descanso.
Por invitación
de mi
caroamigo
ycondiscípulo, Director
de la Revista
Guía
delVeterinario PrActico, entro
con
gusto
enel espinoso campo de la colaboración, no
sin enviar antes un
cordial saludo á mis compañeros y rogarles
sepandispensarme los pocos conocimientos, que
mi
pequeñita inteligencia atesora, calcados en la vasta y
madre
ciencia; si alguno toma la pluma en pro de mis
ideas le
agradezco la atención, si lo hace en contra que
Dios selo
premie, pues asi me dará lecciones que bien he
menester.
¿Hemoptisis ó Pulmonorragía?
Si laíndole de este
articulo
nospermitiera entrar en de¬
talles de
sinonimia, haríamos algo de historia con respecto
al titulo con que se
encabeza y pondríamos en claro si pen¬
samoscon
Dehvar
yotros autores ó con Roll.
La
hemorragia del pulmón en algunos casos no es mas que
sintomadeuna
enfermedad,
enotros, la constituye por si sólo
es
decir, la hemorragia esencial, valiéndome de la palabra
sesual. Asi, pues,
el práctico en cualquier accidente de esta
clasetiene por
necesidad que reconocer, apreciar y combatir
al momento,
(cuando la hemorragia se verifica ó es la con¬
secuencia de una
exhalación sanguínea de la membrana que tapiza el pulmón hasta sus últimas ramificaciones, hemorra¬
gia activa de títahll; si hay corrosión de los vasos por un cán¬
cer,gangrena,
etc., etc., son sintomáticas, y si hay roturas de
las arterias y
de las venas hemorragias trahumáticas de los
— 215 -
autores)^
que esde lo
que me propongohablar á mis
compa–eros,por
haber combatido
un casopráctico tan inverosimil
para unos, como
fácil
paraotros,
perohaciendo punto
yaparte de lo fácil
ylo difícil entraré
enhistoria.
K1 caso fué acaecidoen
primeros de noviembre del año de ]887,enunamulade siete años, temperamento sanguíneo
muyvigoroso, destinada á faenas agrícolas
yde arrastre; á las
diez de la mañana ful llamado para ver
á la paciente
quesegún los espectadores estaba reventada la reina de las muías, (estas
eran suspalabras).
Antecedentes: que
había estado trabajando tres horas
con bastante violencia arrastrandofiemo,
ycuando héte aquí
el carro-vehículo del arrastre entra en un barranco y para salir hubieron de
obligarla á
quehiciese esfuerzos tales
que
la produjo la hemorragia del pulmón.
Síntomas:es\osheran alarmantes dada la cantidad de sangre que
espelia
porboca
ynarices, aumentándose cada
vez que tosía,siendo hasta algo frecuente; la disnea, la palidez de las
mucosas,
el pulso pequeño
ydébil, el frío glacial, las
ex¬tremidades hacían
presagiar
unamuerte pronta.
K1
jefe de todo aquel movimiento
esel veterinario, hacia mí
se
dirigían todas las miradas
comopreguntando
porel desen¬
lace de
aquel conflicto;
sedirige á mí
unsacerdote de nuestra religión,
queá la sazón
sehallaba presente, preguntándome qué hacía
eneste
caso;le dije
quenada podían los
recursosde
la ciencia ante tan
desesperado padecimiendo,
y porlo tanto doy el pronóstico funesto. El representante de J. C.
conla
mayor
sencillez,
medice;
quela muerte
eslo último
y queapele á
cuantosmedios
estén ámi alcance; meditando
un momento, recuerdo un casodel quefui protagonista,
y que enotro
lugar menciono,
y medecido al tratamiento:
unbrebaje compuesto de vino tinto 180
gramos y15 del específico
ypoderoso hemostático conocido
conel nombre de (Bálsamo
de Nueva
Vida);
conesto
secohibe la hemorragia conti¬
nuando la tos,
siendo
ésta muy seca yal
parecerdolorosa:
ordené que
la dieran friegas generales
yabrigo despidién¬
domehasta la
segunda visita,
quela hice cinco horas después.
Entonces todo había cambiado de
faz, el buen jumento
I
— m —
estaba como
anunciando
suagonía,
concabeza baja, la res¬
piración anhelosa, rubicundas las mucosas, el pulso acelera¬
do,
86pulsaciones
porminuto y calor febril en toda la má¬
quina animal,'hiciéronme sospechar los nuevos síntomas, que
cruda lucha
ejercían
enel pulmón.
Porlaauscultación
pude observar
enunospuntos la exis¬
tencia de
burbujas de aire más ó
menosnumerosas, según el
punto
queauscultara, el estertor sub-crepitante, signos, que
denuncian la
igurgitaeión del pulmón. Después de los datos
recogidos tuve
queacordar otra clase de maniobras clinico_
quirúrgicas,
quefueron sangría de la yugular dos litros^
revulsivos enlos
costados
ysedal al pecho; como uso inter¬
no el agua en
blanco emetizado, con este tratamiento sigo
por
tres días;
enel 4 " hay marcada tendencia á la mejoría, y
dispongo algun alimento de fácil digestión y lavativas, siendo
notable y
satisfactorio la marcha de la afección en el 5." ó."
y
7.0 día,
en quela fiebre desaparece en este último y biene la
regularidad de las funciones, entrando su magestad híbrida
en el
período de la convalecencia, en el cual veo con disgus¬
toque no se coronan
mis deseos, siendo la respiración irre¬
gular
ysintiendo mucha necesidad de respirar con fuerza,
por ser
esta insuficiente
yentrecortada. ¿Y qué hacer en este
caso?
Dejar á disposición de
eseciudadano que se llama
tiempo
quehiciese algo
enobsequio de la enferma; y des¬
pués de largos días fué tan galante que se encargó de la
completa curación, saliendo la mula á los dos meses á tra¬
bajar
comode costumbre, sin que hasta la fecha haya dado
lamenor
prueba de resentimiento.
Como me propuse mas
arriba voy á dar á conocer los
motivos que me
inclinaron al tratamiento por el bálsamo
de Nueva Vida. Dos meses antes se
presentó
enmi tien¬
daun
labriego
conel propósito de herrar una caballería,
cuando se ve
acometido de
un accesode tos tras el cual
biene sangre espumosa y en
abundancia; el buen hombre,
medio
balbuciente, pide
unmédico
ycomo que no se encon¬
tró tan
pronto
como erannuestros deseos y el caso reclamaba,
hube de hacer
algo
enhonor del paciente; y recordando que
el referido Dálsamo es un recurso
poderosísimo de la cicatri-
— 247 —
zación,
suautorlo
recomiendaen lasmetrorragias,
puesle ad¬
ministro por
mi cuenta
yá mi modo
en una tazade
caldo tibiounas cuantasgotas del específico
encuestión,
cuyonú¬
mero no
puedo precisar,
y conesto
secontiene
enparte el flujo sanguíneo.
Jilega el médico, dispone
que sele de
camaal enfermo,
llevósele á unaposada,
puesel sujeto
eraforastero, después
de lo
expuesto trata el
nuevoGaleno
deinquirir datos,
que fueronfacilitados, aprobando
enprimer término continuar
conel uso del
específico,
que sele dió dos
veces máscon el íntérvalo de mediahora,
yconeste sencillo tratamiento, desa¬
pareció la hemorragia
quefué diagnosticada de hemoptisis.
Bernardino Gallego.
Bioseco 10 de Junio de 1890
Más sobre
unaNefritis.
(Continuación).
Ahora bien: mi
digno compañero
con susjiros retóricos
se ha metido enun laberinto del cual es difícil salir. De la
comparación de la máquina movida
porel
vaporó
porel
agua, no se
desprende ninguna consecuencia lógica, A lo más
se ve un
palpable
error, que es menesterdesacer. Emplea
como motorde la
máquina inanimada, el
vaporó el
agua.Para la
máquina animada,
parael animal los
materiales necesarios à su nutrición.¿No existen estos,dice? Pues
no habrá actos de asimilación nidesasimilación, ni
materialalguno
quepueda llegar donde radica la afección. Suminis¬
trémosle,
pues, agua.¡¡Error lamentable!! ¿Acaso el admirable engranaje de la organización,
noha de
menesterde
olracosa quedel sencillo elemento
quenecesita la
toscamáquina
quese mueve á
impulsos de la expansión del vapor? Por ventura,
¿el
agualleva
ensi los complejos elementos
que sonindispen¬
sables para que se
efectuen
enlos animales superiores, actos
detantatrascendencia comola asimilación ydesasimilación,
corolario de lavida,
yexpresión la más sublime de
esaince-
- 2Í8 -
santétransformación que se opera en
la trama de todos los te¬
jidos?
iAh querido comprofesor! La vida universal,
que pordoquier
quedirijamos nuestra mirada podremos obser¬
var, se nos
manifiesta
poractos más ó
menoscomple¬
jos,
queguardan absoluta relación
conlos séres
enquien
sepresenta. El Gathibms, primer bosquejo de la organización,
tieneunavida tan
obscura,
queallá
enlas profundidades del
océano, por un
movimiento lento
perocontinuo,
pasade
una á otra forma paraconstituir, quién sabe si el protoplasma. El roUfero,
que se pasaaños enteros
pegalo á la techumbre de
humilde casa,
sólo
ansiala humedad de
unagotera
parades¬
pertar de
unavida latente
que seocultaba entre el polvo. Pe¬
ro, ¿acaso esa
simplicidad alcanza á todos los séres? No; luego
esos séres
superiores han de menester de algo más
queel
agua para
vivir. Esa intrincada
ylaberíntica máquina,
es undomuncumpuesto de millares de ciudadanos
conautonomía propia, si bien relacionados tan íntimamente,
que seresiente
el todo si sele infiere
algún daño á la parte.
Al extraer sangre
del organismo, los efectos
que se pro¬ducennoson como muchoscreen,
de pequeña entidad. Cada
detalle que con
esto
serelaciona,
se nospresenta á nuestra
consideración como un
problema de solución difícil.
Hay tal armonía entre todos los aparatos
queconstituyen
el sér, que
difícilmente puede alterarse
uno,sin reflejarse
en elotro. Poresohay
que conoceral detalle la naturaleza ín¬
tima de las cosas, y
hay
quecomprender de antemano las
modificaciones qne se
han de suceder.
Esto solo abarca tan extenso campo, que
nuestra pobre imaginación
sepierde
enla inmensidad del vado.
Kenunciamos
gustosos á
ocuparnosde ello, si bien recoje-
remos
algunos
conceptosdel señor Gutiérrez,
que no nos pa¬recenmuy
aceptables.
Las capas
de los
vasos sonde tal naturelaza elásticas,
que al haceruna evacuaciónsanguínea, el calibre de estos
con¬ductos
disminuye. Por tanto, la cantidad de
sangre que por ellos circulanoserálamisma,
perosiempre llenará el hueco
que
media entre
susparedes.
Vea,
pues,el señor Gutiérrez, cómo
sumanía de hacer
— 249 -
comparaciones resulta ineficaz. La
campanade la máquina neumática,
no sonlas
arterias ylas
venas, endonde
no que¬da vacío
alguno al
no ser quelas emisiones las lleváramos
á la
exageración.
Porotro
lado,
conla sangría
sedesarrolla la absorción de
una manera
extraordinaria,
yde ahí
queal
pocode hecha la
evacuación vuelve á aumentar el torrente
circulatorio, sin
otra diferencia que
la de
serla
sangremás
acuosa,conte¬
niendo su menor cantidad las sustancias que
constituyen los
elementos
reparadores.
Y siesto esasí,
¿cómo mi digno compañero propinó
agua alanimal,
para que seefectúe la asimilación
ydesasimila¬
ción,
ylleguen los materiales donde la afección radicaba? La sangría, amigo mío, tenía forzosamente
queobrar disminu¬
yendo la actividad de la parte afecta, poniéndola
encondi¬
ciones para que
paulatinamente
sefuera operando la resolu¬
ción y
terminara la enfermedad felizmente.
Sobrado conocido es el mecanismo por
el cual
serealizan
estoshechos para que nos
detengamos á explanar
conla lati¬
tud que se merece.
Hemos de ceñirnos á lo más
preciso si
no queremos pe¬carde
molestos,
puesaún falta mucho
ytenemos firme
pro¬pósito de escudriñar
aunque seaá la ligera, cuanto abarca el
artículo delseñorGutiérrez de la Puente.{Se continuciréc.) JoAQíJíN Castellanos G-aecía.
La
Exposición
quelos infrasci-itios subdelegaclo.s
de veterinaria elevaron al Excmo. Sr. Ministro de la
Gobernación, de la cual
nosreferíamos
enel
ar¬tículo "Bases para
la regeneración de la veterinaria
en
España"
enel número último de esta revista,
es comosigue:
Excmo. Sr. Ministro de la Soberaacicn.
Exoiio. Señor:
Los que
suscriben subdelegados de veterinaria de los
par-, —
2Ô0
—tidos de Guernica-Luno y
Valmaseda,
enla provincia de
Vizcaya, á V. B.
contoda sumisión y respeto acuden expo¬
niendo: que por
efecto sin duda de la diversa legislación que rige
enla materia, asi como por las distintas clases de pro¬
fesores veterinarios que
existen,
yprincipalmente por que
los que
ejercen el arte de herrador se consideran con aptitud
y en
condiciones para curar y operar; es lo cierto, que no pa¬
recen biendeslindadas
las facultades de las diversas clases
de
profesores
yauxiliares; puesto que es cosa corriente, que
los
simples herradores
sedediquen al arte de curar, haciendo
visitas y
practicando operaciones; siendo asi que esto cons¬
tituye
unaverdadera intrusión, y por tanto una falta prevista
y
penada
enel caso 1.° del art. 591 del Código penal.
Mases el caso, que
los suscritos no encuentran bastante garantida
suprofesión con esta sanción penal, que viene á
serletra muerta
la
mayorparte de las veces; puesto que los
juzgadores, ya interpretando ampliamente la Real orden de
21 de Diciembre
de 1861,
yaapelando á distingos y argu¬
mentos quepugnan con
el sentido racional de las prescrip¬
ciones
legales,
notan solo absuelven á los herradores; sino
lo que
aún
es peor,les autorizan para que puedan reputarse
casi al
nivel de los profesores-veterinarios; como se deduce
de ladoctrina
establecida
porel Juez de primera instancia
enel
siguiente: «Considerando, que de aceptar el principio
científico que
sustenta el apelante, el oficio de herrador que¬
daria reducido áser un
autómata, lo cual
escontrario á lo
que
el ejercicio de dicha profesión requiere y exigirle conoci¬
mientos
especiales
parapoder ejercerla.»
El
principio científico alegado por el apelante, que fué uno
de los
exponentes,
y quetan poco respeto ha merecido al
Sr. Juezde
Guernica-Luno,
esel
que seconsigna en la circu¬
larde 19 de Marzo
de 1837, ampliado
enla Real orden de 31
de
Mayo de 1856, Ley de 9 de Septiembre de 1857, Regla¬
mento de 14 de
Octubre siguiente
yconfirmado por la Real
orden de 3
de Julio de 1858,
conarreglo á cuyas prescripcio¬
nes está
prohibido á los Albéitares-, Albéitaves herradores y
- 2Ô1 —
veterinariospor
pasantía la curación cíe toda especie de anima¬
les, escepto únicamente
lossolípedos
enlocalidades donde
nohaya veterinarios, reservando
á estosla curaciónen absoluto de toda clase deanimales,
comoprofesores de categoria
su¬perior.
Si esto esasí,
si
álas
clasesarriba citadas selespriva del ejercicio del
arfede
curar siendo también decategoría más
elevada yposeyendo superiores conocimientos
álos
de lossimples herradores,
quesólo saben practicar la colocación
metódica de laherradura; dicho queda,
quela misión de
estos debe concretarse al arte del herradohigiénico única
yexclu¬
sivamente; puesto
que carecende
conocimientos técnicos para consagrarseá la curación de
enfermedades yá las
ope¬raciones.
ha tarifa
aprobada
en26de Abril
de 1866 demuestra tam¬bién que
tan sólo los profesores veterinarios pueden dedicar¬
seá la curación de animales y
practicar ciertas operaciones,
que confrecuencia hacen
lossimples herradores, intrusán¬
dose en la ciencia de la
veterinaria;
y porconsecuencia de
esta confusión á que
dan lugar las distintas clases
que seconocen de
profesores
yauxiliares, sin
quehaya
un precep¬to claro y
categórico
quedetermine
ydeslinde las facultades
de los veterinarios yherradores, sucede
quelos primeros
seven con frecuencia
postergados
porlos segundos, sin
quepuedan conseguir
que seles
ampare en suslegítimos dere¬
chos;
por manera que,ostentamente
untítulo científico
se encuentran casi en peorescondiciones
quelos simples
herradores.Para que
desaparezca
estaanómala situación
se hacepre¬ciso el que se
dicte
porV. E.
unadisposición de carácter general,
que pongaálos profesores veterinarios
ácubierto
de las intrusiones deaquellos auxiliares,
quecareciendo de
co¬nocimientos
científicos,
suoficio
debe limitarseúnicamente ála colocación metódica de la herradura.Por virtud de las
ligeras consideraciones
quequedan
ex¬puestas.
Suplican rendidamente
áV.
E. sedigne dictar
unaresolu¬
ciónen el sentido indicado
prescribiendo
quelas facultades
— 252 -
de los
simples herradores
selimiten al arte de herrar, sin que puedan
en maneraalguna practicar reconocimientos, dar
sangría?, levantar apósitos, aplicar medicamentos, y en una palabra, nada
queesté relacionado con la ciencia veterinaria,
haciendo de este modo que cesen
de
una vezlas erróneas interpretaciones
que sedan
porlos tribunales á las diferentes
soberanas
disposiciones
querigen sob'e esta materia.
Así lo esperan
de la notoria ilustración de V. E. y de su
celo porlos derechos é intereses de
susadministrados.
Uios
guarde á V. E. muchos años.—Guernica y Luno,
Julio 12 de 1889.—El
subdelegado de veterinaria del partido judicial, Ljnacio Giierricabeitia.—El id. id. de Valmaseda,
Ramón de
Lejarza.
Anomalías.
Sr. Director de la Guía del Veterinauio
Práctico:
Muy Sr. mío: Con el objeto de
queV. haga los comenlarios
quecrea
convenientes, le traslado lo que sigue, copiado do
La
Correspondencia de Valencia.
Creoquecomo yo
notará V. lo escaso que anda en el asun¬
to el
personal de veterinaria, al mismo tiempo que se advier¬
te muy
limitada la esfera de acción de dicho personal. Este
es mi parecer.
Dispénseme V.
que poi unmomento le distraiga de sus importantes ocupaciones.
Dice así:
«Por falta de númerono
pudo reunirse
ayertarde la comi¬
sión
municipal de Beneficencia
ySanidad, que ha sido con.
vocada denuevopara
el martes próximo. La comisión ha de
ocuparse
de la organización del cuerpo de Sanidad municipal,
cuya
falta
sedeja sentir mucho en nuestra ciudad y cuyo reglamento ha formulado el celoso concejal y Doctor en
Medicina y
Cirugía, D. Enrique Malbeyssón.»
«Para que
pueda formarse idea de la importancia del pro¬
yecto,
vamosá dar algunos datos á nuestros lectores.»
«Formarán el cuerpo
de Sanidad municipal 14 médicos
— 253 —
numerarios 4
supernumorarios
y10 agregados,
2peritos quí¬
micos numerarios y
2 supernumerarios
y2 veterinarios. Al
frente del cuerpohabrá
uninspector general,
cargogratuito
yhonorario,
quedesempeñará
unconcejal designado
porel Ayuntamiento á propuesta de la comisión
de Beneficenciay Sanidad.«hil
ingreso
enel
cuerpo, conderecho
áocuparlas plazas
de numerarios y
supernumerarios,
será poroposición,
ylos
cargos
de agregados serán nombrados
por concurso,quedan¬
do á cargo
de
estosúltimos
elservicio de Beneficencia domi¬ciliaria en los barrios de las afueras de la
capital. I,os indi¬
viduos del cuerpo
de Sanidad,
nopodrán
serseparados de
sus cargos
sino
envirtud
deexpedientes.»
«El cuerpo
de Sanidad municipal
sedividirá
enseis
sec¬ciones,
ásaber:»
1.'^
«Higiene general.—La formarán
dosmédicos,
que seránprecisamente los
que ocupenlos dos primeros
núme¬ros en el
escalafón,
ytendrán á
su cargola formación de la
estadísticademográfico-sanitaria
ytodos los trabajos
que conciernan ála morbicidad.»«Deberán
presentar anualmente
una Memoria detallada de los datos quehayan podido
recogerrespecto de las condicio¬
nes
higiénicas de la localidad
ymedios
queá
sujuicio hayan
de ponerseen
práctica
parala extinción de
todacausa do en¬fermedad.»
«Corresponde á
estosmédicos
lainspección sanitaria
do establecimientospúblicos,
comoescuelas, talleres,
etc.; so informará carca de las condiciones de habitabilidad do las casas;inspección de los establecimientos
dondeseexpenden
articules de comer,beber
yarder,
yia dirección del
servicio dedesinfección,
paralo cual
sedispondrá de
unabrigada organizada al efecto
con losproductos
yútiles más moder¬
nos.»
2.a «Beneficencia
domiciliaria.—La
formarán ocho médi¬cos numerarios y
diez agregados,
quetendrán á
su cargola
asistencia médicagratuita de los pobres.»
3.a «Casas de socorro.—fja formaráncuatro médicos nu¬
merarios y
tres supernumerarios. Tendrán
ásu cargotodo el
— 254 —
servicio
propio de las
casasde
socorro;establecer
una con¬sulta
gratuita
paralos enfermos pobres de solemnidad,
y re¬coger
á los niños recien nacidos
yabandonados hasta
suingreso
enla sala
cuna.»4.»- «Endemias y
Epidemias.-La formarán el personal
quela dirección del
cuerpoestime conveniente
ytendrá á
su cargoel estudio de las enfermedades endémicas
yepidémicas,
dedicando una atención
especialisima
enlos
casos quela población
sehalle sometida á cualquier epidemia, proponien¬
do la reducción de las
correspondientes cartillas higiénicas.»
5.^ «Laboratorio
químico.—El objeto de esta sección
es ilustrar alAyuntamiento ante el análisis de los modificadores higiénicos, principalmente délas substancias alimenticias. La
formarán dos
peritos quimicos numerarios
ydos
supernu¬merarios.»
«El
público quedará autorizado
parapedir el análisis de
los artículos alimenticios que
desee, manifastándolo á la Al¬
caldía por
conducto del negociado de!
ramo.»e.í' «Servicios de veterinaria.—Tendrán á su cargo
la inspección de las
resesvivas
ymuertas destinadas al
consu¬mo
público, atender á la higiene del matadero, orden de las
matanzas, etc. etc.
Las
carnesfrescas
y en conserva, aves, peces ydemás deberán
serinspeccionadas
porlos faculta¬
tivos deestasección.»
Es cuanto
tengo
que poner enconocimiento de V.
para quesi lo estima
conveniente, le de publicidad
en suilustrado periódico,
conmás los comentarios
quehaya lugar.
Queda
ála disposición de V. este
suatto.
yS. S.
q. s. m.
b.
MiguelCastillo.
Alcalá de la Selva 6 de Junio de 1890.
El documento que
precede
y queha tenido á bien enviár¬
noslo nuestro
apreciable compañero D. Miguel Castillo,
no ne'^cesitacomentarios;
pues consaber quien ha formulado el reglamento está sabido todo;
porquenadie hay tan necio
que tirepiedras á
sutejado,
ymáxime cuando
setiene la
segu¬ridad
deque ninguno osará refutarlo.
Mas apesar
de todo esto,
esde extrañar
y nosadmira
so-— 255 —
bremanera,
queá
unseñor Doctor en Medicina yCirugia
nosele
haya ocurrido
incluir unveterinario enla I.asección,
no sólo poreducación
ymoralidad
entrecompañeros afines
deunaprofesión, sino
porla humanidad,
porla salud pública
tan constantementeamenazada, sobre
todo enaquella ciudad
deepidemias
yendemias, siendo
así que enél solo
se trata deun flnbenéficoysanitario.
Puescorrespondiendo
á dicha sección lainspección
sanitaria deestablecimientos públicos; inspec¬
ción de los
establecimientos
dondeseexpenden
artículos de comer,beber,
yarder,
yla dirección
del servicio dedesinfec¬ción,
nocomprendemos
cómo seprescinde
delveterinario, puesto
que entrelos primeros
no sólo se encuentran lases¬cuelas y
talleres, si
quetambién mataderos,
casas¡de
vacas, burras ycabras,
yentre los segundos las
carnicerías ó des¬pachos de
carnefresca, id.
desalada y en conserva etc,y res¬pecto al
tercer extremo se hallan los establos devaquerías,
que sonfocos
permanentes de infeccióntuberculosa
para las reses queencierran,
quedan
uncontingente horroroso
á estaenfermedad,
y personas quelas cuidan, aparte la
trans¬misión al
público
porlos productos
quede ellas
se deriven.I.
Gueheicabeitia
Justa elección.
El eminente
profesor
quetanta gloria conquistó
enlos
im¬portantes debates del último
Congreso
veterinario Internacio¬nal de
Paris,
Mr.Degive, ha sido
nombrado Director de la escuela deMedicina veterinaria deCueroghem (Bélgica)
porfallecimiento
del quela ejercía.
Damos la más cordial
enhorabuena
por cargotan merito¬
rio ánuestro
respetable colega, bajo
cuyasabia dirección
sepublica
la ilustradarevistamensual, de
56páginas, «Annales
deMédecine Veterinaire», la
cualnosdispensa el
alto honor de lapermuta.Del antediclio acontecimiento ha dado cuenta á la So¬
ciedad de medicina veterinaria de Brabant el Sr.
presiden¬
te de la misma Mr.
Vanautgaerden
enla
sesión del 30 de Marzode 1890 enlossiguientes términos:
— 256 -
Socieáaú de mediciíia yeteriiiarla de Braliaut-
Sesión delSOde Marzo de1890.
Presidencia de Mr.
Vanautgaerden.
El Sr. Presidente;
Desde
suúllima reunión, la Sociedad de
medicina veterinaria
de Brabant ha perdido
unode
sus miembros másdistinguidos
enla persona de! Señor Doctor
Wehenwel, director de la Escuela de medicina veterinaria.
Yono hede hacer
elogios del sabio
queha sido arrebata-
'do tan
prematuramente á nuestra estima y á la afección de
sufamilia.
Ustedes le han
conocido
enla obra dotado de
unaenergía
pococomún y
de
unavoluntad de hierro, como sólo saben
poseerlos
queestán á la pesquisa de la verdad en el basto
dominio delas
ciencias médicas.
La muertede Mr.
Wehenkel
es unduelo
parala
corpora¬ción veterinaria
toda
entera, conjusticia, el jefe instruido,
amado y
respetado.
Perositenemos una
desgracia
quedeplorar, también tene¬
mosunacontecimiento
feliz
áregistrar: El profesor Degive,
unode losmiembros más
selectos
ymeritorios de nuestra Sociedad, ha sido llamado
porel gobierno
parasuceder á"
nuestro llorado
colega Mr. Wehenkel.
Creo servuestro
intérprete. Señores, al dirigir al simpático profesor nuestras felicitaciones más cordiales y calorosas con objeto de
sunombramiento como director de la Escuela de
medicina
veterinaria,
yexpresarle todo nuestro reconocimien¬
topor
parte activa que él ha tomado en la elaboración del
proyecto de la nueva ley sobre la enseñanza y el servicio ve¬
terinario,
promulgada recientemente; osamos esperar que las
delicadas y
difíciles funciones que acaban de ser confiadas
al Director Mr.
Degive
nole impedirán continuar como por
lo
pasado, de hacer los miembros de nuestro circulo de su larga experiencia
ybastos conocimientos en clínica y qui-
lúrgica». (Aplausos)
[De los "Annales de Medicine Veterinaire.)
1. GUERRIOABEITIA.