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A SUSCRIPCIÓN A OBRAS LITERARIASEN
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SPAÑA EN LA SEGUNDA MITADDEL SIGLO
XVIII:
LIBREROS E INSTITUCIONESJean-Marc B
UIGUÈSUniversité Bordeaux Montaigne (Francia) [email protected]
Recibido: 7 de enero de 2019 Aceptado: 15 de febrero de 2019
RESUMEN: Este trabajo pretende analizar las suscripciones en España a catorce obras de literatura en la segunda mitad del siglo XVIII. Obras de Torres Villarroel, Tomás de Iriarte, Lope de Vega, Ramón de la Cruz,
Capmany, Vaca de Guzmán, Castrillón y el Quijote, y traducciones de novelas inglesas finiseculares cons-tituyen el corpus analizado bajo un doble enfoque; el de los suscriptores profesionales (libreros, impresores y comerciantes) y el de las suscripciones institucionales (bibliotecas de conventos, academias, universidades y escuelas).
PALABRAS CLAVE:
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UBSCRIPTIONS TOL
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NSTITUTIONSABSTRACT:
This paper analyzes book subscriptions in Spain through fourteen works of literature from the second half of the eighteenth century. Works by Torres Villarroel, Tomás de Iriarte, Lope de Vega, Ramón de la Cruz, Capmany, Vaca de Guzmán, Castrillón, and Don Quixote, and translations of English novels from the end of the century, constitute the corpus. These are analyzed under a double approach: through pro-fessional subscribers (booksellers, printers, and retailers) and institutional subscribers (libraries of convents, academies, universities, and schools.
KEYWORDS:
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Este estudio se centra en la presencia en las listas de obras impresas vendidas por suscripción de dos grupos particulares —los libreros y las instituciones— que hasta ahora no han sido objeto de ningún análisis basado en esta fuente. El corpus lo consti-tuyen catorce ediciones de obras de literatura publicadas en la segunda mitad del sigloXVIII. Nuestro análisis intentará dibujar una geografía de los libreros e instituciones sus-criptoras, estudiar las estrategias comerciales y caracterizar las instituciones que se suscriben.
Entre las técnicas de edición y venta del impreso, la suscripción, que nace en In-glaterra en el siglo XVII, no ha suscitado en España especial interés entre los investigadores con excepción de los trabajos pioneros de Nigel Glendinning (1978)1 y de los de Elisabel Larriba (1998) sobre suscriptores a obras periódicas. En el programa Nicanto (Buiguès, 2014) de la Universidad Bordeaux Montaigne, se estableció a partir de 2014 una nueva línea de investigación sobre las suscripciones a obras impresas en España tomando como punto de partida los catorce volúmenes de las Obras de Torres de Villarroel (1751-1752) (Buiguès, 2017a), que fueron los primeros impresos en Es-paña en utilizar esta técnica de edición. El programa de búsqueda que abarca la segunda mitad del siglo XVIII ha dado lugar a la creación de una nueva base de datos integrada en las bases de Nicanto. Actualmente la base dedicada a estas suscripciones abarca unas 12.700 fichas que corresponden a unas cuarenta obras con listas de suscriptores. La bús-queda de obras por suscripción, todavía sin concluir, ha permitido localizar unas 60 ediciones españolas de la segunda mitad del siglo XVIII, de las cuales veinte todavía no
se han incluido a la base. Sin ser desdeñable, la edición española por suscripción queda muy por debajo de la inglesa. En Inglaterra, entre 1617 (fecha de la primera edición por suscripción) y 1761, se han totalizado unas 800 ediciones y unos 300.000 suscriptores2. En este análisis nos centraremos únicamente en los suscriptores a obras literarias inte-gradas en la base de Nicanto. El cuadro siguiente ofrece la lista de estas obras con su número de suscriptores3.
1 Entre los estudios más recientes se puede citar los de Itúrbide Díaz (1997), Murillo (2014), García Garrosa
(2016 y 2018) y García Cuadrado (2013) para el siglo XIX.
2 Datos sacados de la reseña de Jacques Carré al libro de Robinson y Wallis (1976).
3 En la base Nicanto, existen otras obras literarias con listas de suscriptores que no se han integrado a este trabajo
porque están en proceso de indexación (oficios, calidad, origen geográfico, etc.). García Garrosa (2018) estudia cua-tro ediciones por suscripción de obras de autores grecolatinos. Además de La Ilíada, que estudiamos, se trata de Las
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Obra Año4 N° de suscriptoresObras de Torres Villarroel (14 vols.) 1752 490 Obras sueltas de Juan de Iriarte (1 vol.) 1774 143 Obras de Lope de Vega (21 vols5.) 1776-1777 288 Theatro historico-critico de la elocuencia
es-pañola de Capmany (5 tomos)
1786 144
Teatro de los Saynetes de Ramón de la Cruz (10 tomos)
1786-87 289
La Ilíada (3 vols.) 1787 100
Obras de Tomás de Iriarte (6 tomos) 1787 557 Obras de Vaca de Guzmán (3 vols.) 1789-1792 165 Genealogía de Gil Blas de Santillana (1 vol.) 1792 166 Clara Harlowe de Samuel Richardson (11
vols.)
1794-1795 631 Historia Amelia Booth de Henry Fielding (5
vols.)
1795-1796 253
Quijote (5 vols.) 1798 568
Obras de Torres Villarroel (15 vols.) 1799 500 Ensayo de un poema de la Poesía de
Castri-llón (1 vol.)
1799 47
Las catorce ediciones totalizan unos 4.341 suscriptores y abarcan distintos géne-ros (teatro, poesía, novela y ensayo literario). Puede tratarse de ediciones de una obra (Quijote, Clara Harlowe, etc.) o de colecciones de obras de un mismo autor (Villarroel, Lope de Vega, etc.), pero también de colecciones de textos literarios de varios autores (Capmany). La cronología de sus publicaciones es la siguiente: a mediados de siglo la edición de las Obras de Torres Villarroel constituye un caso aislado, luego hay que es-perar a la década de los años setenta con las ediciones de las obras de Juan de Iriarte y de Lope de Vega. La década de los ochenta ofrece las obras de Vaca de Guzmán, de
oraciones y cartas de Isócrates (1789), de Los diez libros de Diógenes Laercio (1792), y de las Décadas de Tito Livio
(1793).
4 Las fechas son las de los años en que están las listas de suscriptores.
5 Las Obras sueltas se publicaron entre 1776 y 1779 según la cronología siguiente: t. 1-5: 1776, t. 6-15: 1777, t.
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Ramón de la Cruz, de Capmany, de Tomás de Iriarte y una nueva traducción de laIlíada. La última década del siglo da luz a cuatro novelas (Gil Blas de Santillana, Clara Harlowe, Amelia Booth y el Quijote), así como al Ensayo de Castrillón y a la edición de
1799 de las Obras de Torres Villarroel6.
Todas las ediciones son madrileñas salvo la de las obras de Torres Villarroel im-presa en Salamanca por Pedro Ortiz Gómez y Antonio Joseph Villagordo y Alcaraz.
Obras Año Imprenta
Obras de Torres Villarroel 1752
A. J. Villagordo y Alcaraz / P. Ortiz Gómez
Obras sueltas de Juan de Iriarte 1774 Francisco Manuel de Mena Obras de Lope de Vega 1776-1777 Antonio de Sancha Theatro… de la elocuencia española de
Capmany 1786 Antonio de Sancha
Teatro de los Saynetes de Ramón de la Cruz 1786-1787 Imprenta Real
La Ilíada 1788 Pantaleón Aznar
Obras de Tomas de Iriarte 1787 Benito Cano Obras de Vaca de Guzmán 1789-1792 Joseph Herrera Genealogía de Gil Blas de Santillana 1792 Imprenta real Clara Harlowe de Samuel Richardson 1794-1795 Benito Cano Historia Amelia Booth de Henry Fielding 1795-1796 Viuda de Ibarra
Quijote 1798 Gabriel de Sancha
Obras de Torres Villarroel 1799 Viuda de Ibarra Ensayo de un poema de la Poesía de
Castri-llón 1799 Imprenta de Joseph López
En regla general las ediciones salen de imprentas importantes: Sancha (3 edicio-nes), Benito Cano (2 edicioedicio-nes), Viuda de Ibarra (2 edicioedicio-nes), y la propia Imprenta Real. Seis ediciones (43%) se publican en vida del autor; las demás son posteriores, aun-que entre ellas cuatro son de autores del siglo XVIII. La venta por suscripción incrementa
las diversas estrategias de consolidación de la figura autorial que se venían conformado
6 De aquí en adelante y para distinguir las dos ediciones de las obras de Torres Villarroel, la última se mencionará
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desde los inicios de la imprenta (Martín Puya y Ruiz Pérez, 2015). La fama en vida o póstuma (de un autor recién fallecido, como en el caso de los autores del siglo XVIII) es un elemento que cuenta en el momento de lanzar una edición por suscripción: la con-temporaneidad nos hace pensar que existe un público más importante para obras de autores del siglo. Las demás suscripciones son de obras de la Antigüedad (Ilíada) o del Siglo de Oro (Lope de Vega, Cervantes): en estos casos es más bien la noción de clásicos literarios la que preside la estrategia editorial. Seis ediciones corren a cargo del propio autor, dos de impresores/editores (Ibarra para Torres Villarroel y Antonio de Sancha para Lope de Vega); cuatro de traductores (Ilíada, novelas inglesas y francesas) y dos a cargo de editores literarios: Juan Antonio Pellicer para el Quijote, y seguramente Tomás de Iriarte para las obras de su tío Juan de Iriarte, aunque en este caso el texto indica que la iniciativa de la suscripción es de «varios caballeros» (Buiguès, 2018).El número de suscriptores ofrece una gran diversidad. La obra de Castrillón es la que menos suscriptores reúne, con tan solo 47. El 40% de las suscripciones totalizan entre 100 y 166 suscriptores (Ilíada7, Juan de Iriarte, Capmany, Vaca de Guzmán y Gil
Blas de Santillana); el 20% entre 253 y 289 (Amelia Booth, Lope de Vega, Ramón de la
Cruz), y la tercera parte entre 490 y 631 (las dos ediciones de las obras de Torres Villa-rroel, Tomas de Iriarte, el Quijote y Clara Harlowe). Las obras literarias no son las que atraen al mayor número de suscriptores. En España, las Instrucciones generales en forma
de catecismo de Pouget publicadas en 1784 es, por lo menos de las obras por suscripción
encontradas hasta hoy para el periodo 1752-1800, la que tiene el mayor número de sus-criptores (1.119). A modo de comparación, en Inglaterra la menor suscripción reúne a 31 suscriptores, la mayor a 4.590 (Robinson y Wallis, 1976). Cabe notar que, sin em-bargo, el número medio de suscriptores por obra y por década aumenta entre 1770 y 1799, como lo indica el cuadro siguiente:
Periodo N° medio de suscriptores N° de obras
1752 490 1
1776-1789 257,2 6
1792-1799 405,1 8
7 García Garrosa (2018: 58-60) indica que Las oraciones y cartas de Isócrates totalizan en 117 los suscriptores,
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Dejando de lado el caso excepcional de Torres Villarroel en 1752, el aumento entre el periodo 1776-1789 y 1792-1799 es espectacular, casi un 70%, que se debe sobre todo a las importantes listas de suscriptores al género de la novela: Quijote (568 sus-criptores), Clara Harlowe (631 suscriptores) y la Casandra (768 sussus-criptores), además de la suscripción a la edición en quince tomos de las obras de Torres Villarroel (500 suscriptores).Otro aspecto importante es el número de ejemplares suscritos por suscriptor. Ejemplares suscritos N° de suscrip-tores Total ejem-plares Ejemplares suscritos N° de suscrip-tores Total ejemplares 1 4095 4095 12 12 144 2 110 220 14 2 28 3 25 75 16 1 16 4 31 124 19 1 19 5 4 20 20 1 20 6 36 216 21 1 21 7 3 21 24 1 24 8 4 32 40 1 40 9 3 27 50 2 100 10 5 50 60 1 60 11 2 22 Total 4.341 5.374
La inmensa mayoría de los suscriptores (94,6%) solo compra un ejemplar. Sin embargo, los multi-suscriptores, entre 2 y 60 ejemplares, totalizan 1.033 ejemplares sus-critos, que representan el 23,8% de los 5.374 ejemplares suscritos.
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Este gráfico subraya la costumbre de suscribirse por números pares (4, 6, 8 y 12). Las suscripciones por número de ejemplares pares hasta 12 son las únicas que superan a los 5 suscriptores (salvo la de 3 ejemplares que totaliza a 25 suscriptores). El récord lo ostenta Manuel Losada y Quiroga, librero madrileño, que se suscribe por «sesenta jue-gos»8 a la Genealogía de Gil Blas de Santillana, seguido por Juan Sellent, regente de la librería Piferrer en Barcelona, con cincuenta ejemplares a las Obras de Vaca de Guz-mán, y los Sres. Ontiveros y Valdés, impresores de México, con cuarenta ejemplares al
Quijote. Los que suscriben entre 14 y 60 ejemplares son todos libreros o impresores
salvo Bernabé Portillo9, oficial segundo de contaduría en Madrid, promovido más tarde en 1798 al cargo de intendente de Granada, que se suscribe por 50 ejemplares, también a las Obras de Vaca de Guzmán. Sin embargo, entre los 19 individuos que se suscriben entre 10 y 12 ejemplares, el 37% de los suscriptores no son profesionales del comercio del libro. Aparecen miembros de la aristocracia (26%) como el conde de Miranda (12
8 García Garrosa (2018: 63) indica que Carlos IV se suscribió por 50 ejemplares a Las oraciones de Isócrates. 9 En la Historia del Levantamiento, Guerra y Revolución de España del Conde de Toreno (1836: 127) se evoca el
asesinato en 1808 en Granada de «Don Bartolomé Portillo, sujeto dado a la economía política y digno de aprecio por haber introducido en la abrigada costa de Granada el cultivo del algodón». Es difícil afirmar con toda seguridad si se trata de la misma persona.
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ejemplares) o el marqués de Peñafiel (11 ejemplares). Caso aparte lo constituyen tres miembros del linaje de los Osuna: el propio duque de Osuna —Pedro de Alcántara Té-llez-Girón y Pacheco—, su esposa la marquesa de Benavente —María Josefa Pimentel y Téllez-Girón—, y la suegra del duque —María Faustina Téllez-Girón y Pérez de Guz-mán—, condesa de Benavente desde la defunción en 1763 de su esposo, Francisco Alfonso Pimentel y Borja, XI duque de Benavente. Los tres, como también el marqués de Peñafiel, se suscriben a la edición de los Sainetes de Ramón de la Cruz. Si es probable que la suscripción de Bernabé Portillo tuviese una finalidad comercial, las de la alta no-bleza son más bien claras marcas de apoyo y de mecenazgo a ciertos autores como Ramón de la Cruz, o Tomás de Iriarte en el caso del conde de Miranda. Además de la alta nobleza, también se suscribe por diez ejemplares a los Sainetes el Sr. D. Estevan Zinovleff10, Ministro Plenipotenciario de la Corte de Rusia, así como D. Victoriano Vi-llalva por 12 al Quijote. Victoriano ViVi-llalva y Aibar (Zaragoza, 1747–Chusquisaca11, 1802) estudió en el Colegio Mayor de San Vicente de Huesca antes de desarrollar una carrera de profesor de universidad y jurisconsulto que culminaría en la Audiencia de Charcas. En ambos casos se puede suponer que los ejemplares suscritos son para la venta: a su vuelta a Rusia en el caso de Zinovleff y a América en el de Villalva. Los cuatro suscriptores por 8 ejemplares y los tres por 9 ejemplares son todos libreros. En el nivel inferior, de nuevo figuran ilustres miembros de la aristocracia:
10 El mismo que viene citado como amigo de Rafael Mengs, pero con la onomástica siguiente «Esteban
Zino-wieff», en Obras de D. Antonio Rafael Mengs, pintor de Cámara del Rey, publicadas por Don Joseph Nicolas de Azara, segunda edición, Madrid, Imprenta Real, 1797, nota del editor, pág. 173.
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Suscriptor Obra Ejemplares suscritosDuque de Osuna Tomás de Iriarte 6
Condesa de Benavente,
duquesa de Osuna Tomás de Iriarte 6 Condesa de Campo de Alange Tomás de Iriarte 6 Francisco Cabarrús Tomás de Iriarte 6 Conde de Fernán-Núñez Tomás de Iriarte 7 Conde de Fernán-Núñez Ramón de la Cruz 6 Duquesa de Santisteban Ramón de la Cruz 6 José de Quiñones Ramón de la Cruz 6 Conde de Floridablanca Ramón de la Cruz 6
Una vez más, el matrimonio de los Osuna sobresale por su compromiso con, en este caso, las obras de Tomás de Iriarte y Ramón de la Cruz. Otros miembros de alta alcurnia —el conde de Fernán-Núñez, la duquesa viuda de Santisteban del Puerto y la condesa de Campo de Alange— a los que se suman dos ministros del rey —Florida-blanca y Cabarrús— y un militar, José de Quiñones y Cabrera, coronel del Regimiento Provincial de Trujillo12 configuran este selecto grupo. Este grupo representa el 23% de las suscripciones por 6 o 7 ejemplares. Los demás suscriptores son todos profesionales del comercio: 28 son libreros (72%) y 2 son comerciantes. Trátase de Francisco Díez Catalán, comerciante en Cartagena de Indias, que se suscribe a la Genealogía de Gil Blas
de Santillana por «seis juegos» y de Juan Vicente Díaz de Toledo, con casa de comercio
en Madrid, que suscribe al Quijote por 6 ejemplares. En definitiva, dos autores —To-más de Iriarte y Ramón de la Cruz— concentran el apoyo y promoción de la nobleza. Si los libreros, y a veces los comerciantes, forman el núcleo ampliamente mayoritario del comercio del libro tanto nacional como internacional, distintos viajeros (diplomá-ticos, militares y funcionarios) también participan casualmente en este comercio, americano sobre todo.
12 En el n° de junio de 1767 de la Clef du Cabinet des Princes de l'Europe (p. 473) se publica la noticia de su
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I.LOS SUSCRIPTORES PROFESIONALES: IMPRESORES Y LIBREROS.Del mismo modo que en la suscripción a periódicos (Larriba, 1998: 133-148), los libreros/impresores13 constituyen un sector importante de la suscripción a obras im-presas, como lo evidencia el cuadro siguiente. Solo dos obras —las Obras sueltas de Juan de Iriarte y el Ensayo de Félix Enciso Castrillón— no tienen suscripciones de li-breros.
13 En la época son muchas las imprentas que son a la vez librerías. De aquí en adelante usaremos el término
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Obra N° ciudades N°librerosTotal ejem-plares Media/ciu-dad Media/li-brero Torres Villarroel (1752) 3 3 3 1,0 1,0 Lope de Vega (1776-1777) 6 10 22 3,7 2,2 Ramón de la Cruz (1786-1787) 2 3 9 4,5 3,0 Tomás de Iriarte (1787) 5 11 45 9,0 4,1 Capmany 5 5 6 1,2 1,2 La Ilíada (1788) 3 4 17 5,7 4,3 Vaca de Guzmán (1789-1792) 3 3 72 24,0 24,0
Gil Blas de Santillana
(1792) 3 4 98 32,7 24,5 Clara Harlowe (1794-1795) 10 23 134 13,4 5,8 Amelia Booth (1795-1796) 8 13 79 9,9 6,1 Quijote (1798) 12 19 152 12,7 8,0 Torres Villarroel (1799) 9 20 150 16,7 7,5 Media 3,4 5,2 41,7 12,4 8,1
En total son 56 libreros que se suscriben por un total de 787 ejemplares que re-presentan el 18,1% de los 4.341 ejemplares suscritos14. Las obras con mayor difusión geográfica son la edición del Quijote (12 ciudades), Clara Harlowe (10 ciudades), Torres Villarroel (9 ciudades para la edición de 1799) y Amelia Booth (8 ciudades). El número medio es de 3,4 ciudades por obra: casi el 60% de las ediciones superan esta media. En
14 García Garrosa indica «esos libreros de nueve ciudades españolas encargaron 112 del total de las 617 copias
suscritas de las cuatro obras que analizamos» (2018: 66). Si calculamos el porcentaje, el resultado es idéntico al nues-tro (18,1%).
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cuanto a los libreros, son diez al menos que se suscriben a las obras siguientes: Lope de Vega (10 libreros), Tomás de Iriarte (11), Amelia Booth (13), Quijote (19), Torres Vi-llarroel (20) y Clara Harlowe (23). El término medio de libreros que se suscribe a una obra se sitúa en 5,2. Las obras que totalizan el mayor número de ejemplares suscritos son el Quijote con 152 ejemplares y Torres Villarroel (1799) con 150 ejemplares. Tres novelas —Clara Harlowe (134 ejemplares), Gil Blas de Santillana (98 ejemplares) yAmelia Booth (79 ejemplares)— y las poesías de Vaca de Guzmán (72 ejemplares)
com-pletan el grupo de las obras que superan los 50 ejemplares suscritos. La media es de 41,7 ejemplares por obra. La columna «media/ciudad» indica el número de ejemplares por ciudad y por obra. Para algunas obras —Capmany, Torres Villarroel (1752) y Ramón de la Cruz— esta media es muy baja (inferior a 4 ejemplares), lo que significa que los libreros compran pocos ejemplares de la obra. En otros casos, un número reducido de ciudades alcanza un elevado número de ejemplares de ciertas obras. Con solo tres ciu-dades, Vaca de Guzmán (en Barcelona, Sevilla y Cádiz) y Gil Blas de Santillana (en Madrid, Sevilla y Cádiz) alcanzan la mayor concentración, con una media de 24 ejem-plares por ciudad para Vaca de Guzmán y 32,7 para Gil Blas.
El cuadro siguiente indica las ciudades donde se hacen suscripciones de libre-ros15. Si restamos México donde los libreros Mariano Ontiveros y Josef Valdés encargan 24 ejemplares en papel grande y 16 «regulares» del Quijote, y Ámsterdam donde Diego Reynaudi y Compañía16 se suscriben a un ejemplar de las Obras de Lope de Vega, las dieciséis ciudades metropolitanas cuben gran parte de la península, dejando sin em-bargo algunas zonas vacías como las Vascongadas o Extremadura. El Censo de Floridablanca (1786-1787) permite saber cuáles eran las ciudades más pobladas de Es-paña. De las quince ciudades con una población superior a 29.000 habitantes, cinco — Écija, Palma de Mallorca, Lorca, Jerez de la Frontera y Granada— no tienen a ningún librero suscriptor. En la base «Suscriptores», Écija tiene a solo cuatro suscriptores de obras no literarias: lo mismo sucede con el único suscriptor de Palma y los dos de Lorca.
15 García Garrosa (2018: 62) señala la presencia de libreros suscriptores, pero sin indicar quiénes son.
Única-mente da la lista de sus ciudades: Madrid, Sevilla, Cádiz, Córdoba, Zaragoza, Valencia, Coruña, Santiago y Salamanca.
16 Es probable que Diego Reynaudi pertenezca a la familia de comerciantes franceses —los Raynaud— ubicados
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De los cinco suscriptores de Jerez, solo un noble, el capitán de fragata de la Real Ar-mada, don Frey Carlos Zarzana, caballero del Orden de San Juan, se suscribe a una obra literaria (Torres Villarroel, 1752). El caso de Granada es distinto dado que cuenta con cuarenta y dos suscriptores a obras literarias. Quizás los cincuenta ejemplares suscritos por Bartolomé Portillo se destinaban a ser vendidos en Granada. El único dato de una compra de un profesional granadino es el de D. Antonio Cea, mercader de libros, que se suscribe a un ejemplar de una obra de medicina en 179117.Ciudad N° obras N° de libreros Ciudad N° obras N° de libreros
Ámsterdam 1 1 Toledo 2 1 Cartagena 1 1 Valladolid 1 1 Córdoba 1 1 Zaragoza 1 1 Coruña, La 1 1 Málaga 2 2 Ferrol, El 1 1 Valencia 2 2 México 1 1 Barcelona 7 6 Murcia 4 1 Sevilla 6 6 Palencia 1 1 Cádiz 11 7 Salamanca 3 1 Madrid 10 14
Por el contrario, hay suscriptores profesionales en ciudades con población infe-rior a los 29.000 habitantes. En El Ferrol (24.993 habitantes), Luis Layne (o «Lainé» o «Laine» según las fuentes), librero y encuadernador francés natural de Normandía, se suscribe a seis obras, dos literarias, el Quijote, por dos ejemplares, y Torres Villarroel, por un ejemplar. En Salamanca (19.092 habitantes), José Alegría se suscribe por diez ejemplares del Quijote y doce de Clara Harlowe. En Toledo (18.021 habitantes), Jacinto Hernández encarga cinco ejemplares de Amelia Booth y dos del Quijote. En Valladolid (23.284 habitantes), Tomás Cermeño se suscribe por tres ejemplares de Amelia Booth, once de Torres Villarroel (1799) y siete de Clara Harlowe; Pedro Aparicio por tres del
Quijote, y los Señores Viuda e Hijos de Santander por diez de Clara Harlowe.
17 Cuando el librero se suscribe a un solo ejemplar, no se puede saber si es para venderlo o para una lectura
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Censo de Floridablanca18Localidad Habitantes Localidad Habitantes
Écija 29.343 Granada 56.541
Cartagena 29.714 Murcia 65.515 Palma de Mallorca 31.942 Cádiz 71.080
Córdoba 37.826 Sevilla 80.915
Lorca 37.834 Barcelona 92.385 Zaragoza 42.600 Valencia 100.657 Jerez de la Frontera 45.506 Madrid 156.623
Málaga 51.098
Si Toledo, Salamanca y Valladolid desempeñan funciones de capitales eclesiásti-cas, administrativas o universitarias donde existe una población lectora relativamente importante, en el caso de El Ferrol se puede suponer que son más bien los militares y comerciantes los que constituyen mayormente un posible público lector. A pesar de estas diferencias, en todas estas ciudades los libreros se focalizan exclusivamente en obras de diversión, como las novelas —Clara Harlowe, Amelia Booth y el Quijote— o en las obras de Torres Villarroel en su edición de 1799. El Quijote es la obra con mayor número de ciudades con suscripciones profesionales como lo evidencia el cuadro si-guiente. Incluso en Madrid, Cádiz, Sevilla y Valencia, son dos o tres los libreros que se suscriben.
Ciudad N° de libreros Ciudad N° de libreros
Barcelona 1 Murcia 1 Cádiz 2 Salamanca 1 Cartagena 1 Sevilla 3 Ferrol, El 1 Toledo 1 Madrid 3 Valencia 2 Málaga 1 Valladolid 1 México 1 Zaragoza 1 18 Los datos provienen de Pilar Correas (1988).
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En cuatro ciudades, solo un librero se suscribe: Fulgencio Gallardo de Flores en Cartagena por seis ejemplares de Torres Villarroel (1799); Antonio de la Fuente en Pa-lencia por dos ejemplares de Lope de Vega; José Francisco Casal en Santiago de Compostela por un ejemplar de la Ilíada y el impresor Francisco Moreno en Zaragoza por tres ejemplares de Torres Villarroel (1799). Dos ciudades cuentan con dos libreros: Barcelona con Tomás Piferrer, suscriptor por un ejemplar de Torres Villarroel (1799) y el anteriormente mencionado Juan Sellent, y Murcia con José Jiménez Roldán con un ejemplar de Torres (1799) y Francisco Benedicto con dos del Quijote, doce de AmeliaBooth y doce de Clara Harlowe. En Málaga son tres profesionales: los libreros Félix de
Casas por un ejemplar de Capmany, tres de Amelia Booth y tres de Torres (1799), y Luis de Carreras y Ramón por tres del Quijote, y unos comerciantes los Herederos de D. Francisco Martínez de Aguilar por seis ejemplares de Amelia Booth. Valencia cuenta también con tres libreros suscriptores: Benito Monfort por un ejemplar de Lope de Vega, Juan Carsí y Vidal por tres del Quijote, dos de Torres (1799) y cuatro de Clara
Harlowe, y Diego Mallén y Compañía por ocho del Quijote y diez de Clara Harlowe.
Sevilla, Cádiz y Madrid son las tres ciudades donde las suscripciones de los libre-ros son las más importantes. El cuadro siguiente ofrece los datos de Sevilla.
Berard19 Vázquez Caro Hidalgo Total
Vaca de Guzmán 3 3 Tomás de Iriarte 6 4 10 Lope de Vega 10 2 12 Amelia Booth 10 10 Quijote 6 8 4 18 Torres (1799) 13 14 12 3 42
Gil Blas de Santillana 14 14
Clara Harlowe 6 6
Total 68 20 20 7 115
19 Es imposible en los límites impuestos distinguir las diferentes estructuras de librería o/e imprenta de una
misma familia. Por ejemplo, para la familia Berard, a veces se trata de «Antonio Berard y Compañía», «los hermanos Berard», «Sres. Berard y Branchard»: por eso se han unificado en una misma denominación «Berard».
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Son cuatro los libreros que se suscriben, pero con una intensidad muy variable. Los Señores Hijos de Hidalgo y D. José Bonilla solo se suscriben a dos obras (Torres (1799) y Quijote); lo mismo hace Bartolomé Manuel Caro y por las mismas obras. La dinastía Vázquez lo hace para tres obras (Tomás de Iriarte, Torres (1799) y Lope de Vega). El que sobresale con creces por el número de obras suscritas es Berard con ocho suscripciones que totalizan el 60% de los ejemplares suscritos en Sevilla. La obra que totaliza el mayor número de ejemplares es Torres (1799) con 42. Luego hay un grupo con entre 10 y 18 ejemplares (Iriarte, Lope, Amelia, Quijote y Gil Blas). Vaca de Guz-mán, y curiosamente Clara Harlowe son los que reúnen el menor número de ejemplares (respectivamente tres y seis). En Cádiz, los libreros suscriptores (6) son más numerosos que en Sevilla (4) y también lo son las obras suscritas: ocho en Sevilla, once en Cádiz.P. Kincaid M.
Comes A. Iglesias
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Pa-jares J. Savid J. Niel Total Vaca de Guzmán 19 19 Tomás de Iriarte 4 6 10 Ilíada 6 6 Capmany 1 1 Ramón de la Cruz 2 2 Lope de Vega 1 1 Amelia Booth 6 4 10 Quijote 21 3 24 Torres (1799) 3 6 12 4 25 Gil Blas de Santillana 12 12 24 Clara Har-lowe 6 6 12 4 6 34 Total 1 25 46 51 24 9 15 6
El librero más importante en lo que se refiere a ejemplares suscritos es Victoriano Pajares con 51 ejemplares, y Antonio Iglesias en el número de obras suscritas (7). Clara
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Harlowe es la obra con el mayor número de ejemplares (34) seguida por Torres (25),Gil Blas (24), Quijote (24) y Vaca de Guzmán (19). Parece que ciertos libreros no se
atreven a suscribirse a obras que no sean novelas: solo Antonio Iglesias se suscribe a obras de poesía (Vaca de Guzmán, Iriarte, Ilíada) o de teatro (Ramón de la Cruz, Lope de Vega); Manuel Comes se suscribe a las obras de Tomás de Iriarte, y Patricio Kincaid a las de Lope de Vega, pero en ambos casos por pocos ejemplares. Las distintas estrate-gias comerciales que se perfilan se deben sin duda al tamaño de la librería, al volumen de su actividad comercial, pero también al conocimiento de los posibles lectores y/o a las distintas famas alcanzadas por los autores a nivel local, sin descartar asimismo el riesgo comercial en algunos casos.
Madrid ofrece un panorama bastante distinto al de Sevilla y al de Cádiz. En pri-mer lugar, porque el núpri-mero de libreros que se suscriben es elevado (unos quince). Sin embargo, en muchas ciudades de provincia, la mayoría o la totalidad de los libreros existentes son suscriptores. En Madrid no: los 17 libreros son una minoría si se consi-dera la totalidad de impresores o comerciantes que venden libros. La explicación viene sin duda de que como las obras se imprimen en Madrid, es fácil para un vendedor ir directamente a comprarlas en casa del impresor.
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Iriarte Ilíada Cruz Lope Amelia QuijoteTorres
(1799) Gil Blas Clara
Torres (1752) Total Boigas20 1 1 1 3 Losada 1 60 61 Millana, 6 6 Sancha 6 6 6 18 Orcel 6 6 Mena 1 1 2 B. Alvera 1 1 F. Alvera 2 2 Ibarrola 12 12 Baylo 3 2 5 Negrete 2 2 Ranz 4 4 Tieso 16 10 26 Bartelemi 1 1 Escamilla 6 6 Total 14 12 7 5 12 15 16 60 13 1 155
Manuel Losada y Quiroga es el librero que compra más ejemplares (61), pero con tan solo dos suscripciones en la que los sesenta ejemplares del Gil Blas pesan mucho. Los que superan los seis ejemplares son Juan Manuel Ibarrola con 12 ejemplares en una suscripción, Antonio de Sancha con 18 ejemplares para dos obras, y Felipe Tieso con 26 ejemplares para dos obras. Los trece libreros restantes (73%) se suscriben a pocos ejemplares. Las obras con más ejemplares suscritos son Gil Blas (60), Torres (16),
Qui-jote (15), Tomás de Iriarte (14), Clara Harlowe (13), la Ilíada y Amelia Booth (ambas en
12).
El cuadro siguiente resume los perfiles de la suscripción profesional en las tres ciudades más importantes al respecto:
20 Los nombres exactos de estos libreros una vez homogeneizada su ortografía son: Juan Leonardo Boygas,
Ma-nuel Losada y Quiroga, MaMa-nuel Millana, Antonio Sancha y María de Sancha, Juan Orcel, Francisco MaMa-nuel de Mena, Bernardo Alvera, Felipe Alvera, Juan Manuel Ibarrola, Antonio Baylo, Francisco Martínez de Negrete, Elías Ranz, Felipe Tieso, los hermanos Barthelemy, y Matías Escamilla.
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N° libreros Ejemplares/librero Total ejemplaresMadrid 10 10,3 155
Sevilla 8 28,8 115
Cádiz 11 26 156
En lo que se refiere a ejemplares suscritos y número de libreros, Madrid y Cádiz se sitúan al mismo nivel y superan a Sevilla. Sin embargo, Sevilla es la que tiene la mayor media con unos 28,8 ejemplares comprados por librero, seguida de cerca por Cádiz con unos 26. En Madrid, esta media no llega ni a la mitad de las demás ciudades. La capital, por sus características particulares, es la que concentra la producción editorial de las obras por suscripción, así como también el mayor mercado del libro e incluso el público lector más numeroso. Estos son los elementos determinantes que explican dichas dife-rencias.
II.LOS SUSCRIPTORES INSTITUCIONALES.
En el análisis de quiénes fueron aquellos suscriptores, es importante dedicar un espacio particular a los suscriptores institucionales21. La mayor parte de los suscriptores son personas y casi siempre son suscripciones individuales, salvo en los casos de espo-sos o hermanos, etc. No obstante, algunas suscripciones son institucionales, como revela el siguiente cuadro.
21 García Garrosa (2018: 61) señala para las cuatro obras que analiza un solo caso de institución suscriptora: la
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Obra Año N° desus-criptores
Instituciones % Instituciones Obras sueltas de Juan de
Iriarte
1774 143 1 0,7
Teatro de los Saynetes Ra-món de la Cruz
1786-87 289 1 0,3
Genealogía de Gil Blas de Santillana 1792 166 1 0,6 Obras de Villarroel 1799 500 1 0,2 Theatro … de la elocuencia de Capmany 1786 144 2 1,4 Vaca de Guzmán 1789-1792 165 3 1,8
Obras de Lope de Vega 1776-1777 288 5 1,7
Tomás de Iriarte 1787 557 5 0,9
Quijote 1798 568 6 1,1
Obras de Torres Villarroel 1752 490 92 18,8
Son ciento diecisiete los suscriptores institucionales22 y representan el 2,7% del total. Cuatro ediciones (28% del total) no ofrecen ninguna suscripción institucional (Ilíada, Clara Harlowe, Amelia Booth y el Ensayo de Castrillón). Cuatro también cons-tan de una sola institución: la Comunidad de PP. Franciscos Descalzos de Toledo se suscribe a La vida de Villarroel (1799); la biblioteca del Colegio Seminario de Orihuela a la Genealogía de Gil Blas de Santillana; el Colegio y Convento de Predicadores de la ciudad de La Laguna de Tenerife a las Obras de Juan de Iriarte, y la Real Compañía de Filipinas al Teatro de los Saynetes de Ramón de la Cruz. Este último caso con una sus-cripción por 50 ejemplares se parece más a las suscripciones de libreros destinadas a la venta. Para la obra de Capmany son dos instituciones catalanas las que se suscriben: el Colegio de San Buenaventura de PP. Franciscanos y el Real Convento de S. Francisco de Asís, ambos en Barcelona. Si el tropismo catalán determina las suscripciones insti-tucionales a Capmany, en el caso de Vaca de Guzmán parece ser más bien la red de los
22 Véase el cuadro recapitulativo al final.
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colegios mayores con el Ilustre Colegio de Santa Catalina Mártir de los Verdes de Al-calá, el Colegio Mayor de Santa Cruz de Valladolid y el Real Colegio de San Felipe y Santiago de la Universidad de Alcalá. Vaca de Guzmán, doctor en ambos derechos por la Universidad de Alcalá, fue colegial y rector del colegio menor de Santiago. En el caso de Lope de Vega, si las instituciones de la periferia vienen representadas por la Univer-sidad de Santiago y la recién creada UniverUniver-sidad Literaria de Sevilla, son tres instituciones madrileñas las que pesan más: una biblioteca conventual, la de los Míni-mos de San Francisco de Paula, y dos reales Academias, la de la Lengua y la de Historia. Las instituciones que se suscriben a las Obras de Tomas de Iriarte ofrecen una mayor diversidad regional: Madrid, Sevilla, Valencia, Valladolid y Alcalá. Sus suscriptores son dos colegios mayores (Sta. Cruz de Valladolid y S. Ildefonso de Alcalá), un convento (Trinitarios Descalzos de Valencia) y dos instituciones más recientes, el madrileño Real Seminario de Nobles y la Biblioteca Pública de Sevilla, inaugurada en 1749, como con-tinuación y transformación de la antigua biblioteca del Colegio de San Acacio. Las suscripciones al Quijote proceden de las bibliotecas de tres centros universitarios (Uni-versidad de Zaragoza, Colegio de San Bartolomé de Sigüenza y Colegio Mayor de San Ildefonso de Alcalá de Henares), de dos centros docentes madrileños (Escuela Pía de Lavapiés y Seminario de Nobles) y del Colegio de Mercenarios Calzados de Alcalá de Henares. En todas estas suscripciones, por lo que respecta a las instituciones, estas no superan nunca el 2%. Caso aparte constituye la suscripción a las Obras de Torres Villa-rroel (1752), las cuales con sus noventa y dos instituciones alcanzan casi el 19% del total. Casi todas las regiones españolas peninsulares cuentan con instituciones suscriptoras:Región N° % Aragón 1 1,1 Extremadura 2 2,2 Navarra 2 2,2 Valencia 6 6,5 Andalucía 21 22,8 Castilla 60 65,2
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Andalucía y sobre todo Castilla son las dos regiones que pesan más; en la Corona de Aragón cabe destacar Valencia con el 6,5% del total. Sin embargo, se notan las au-sencias de Barcelona y Zaragoza.Localidad N °
Región Localidad N° Región Granada 1 Andalucía Alcalá 2 Castilla Málaga 7 Andalucía Tarancón 1 Castilla Gaucín 1 Andalucía Madrid 22 Castilla Vélez-Málaga 1 Andalucía Valladolid 2 Castilla Antequera 1 Andalucía Rueda 1 Castilla Cádiz 4 Andalucía La vid y Barrios 1 Castilla
Sevilla 6 Andalucía Ávila 4 Castilla
Peralta de la Sal 1 Aragón Segovia 1 Castilla Guadalupe 1 Extrema-dura Salamanca 20 Castilla Cáceres 1 Extrema-dura Logroño 1 Castilla
San Salvador de Udax 2 Navarra Fontiveros 1 Castilla Valencia 6 Valencia Ciudad Rodrigo 1 Castilla Medina del Campo 1 Castilla
Toro 1 Castilla
Villacarriedo 1 Castilla
Por orden decreciente, las ciudades con más suscriptores institucionales son: Madrid (22), Salamanca (20), Málaga (7), Sevilla y Valencia (ambas 6), y Cádiz y Ávila (ambas 4). En estas instituciones dominan las setenta y tres bibliotecas conventuales (79,3%) y las catorce universitarias (15,2%). Tres bibliotecas de Escuelas Pías (3,3%) — en Madrid, Villacarriedo (Santander) y Peralta de la Sal (Huesca), patria del fundador de las escuelas de escolapios—, la madrileña academia de medicina denominada Regia Sociedad de Ntra. Señora de la Esperanza y la propia Librería del Rey completan la lista. Las bibliotecas universitarias son las de Ávila (Universidad y Convento de Santo To-más), Valladolid (Colegio Mayor de Sta. Cruz), Alcalá (Universidad y Colegio Mayor de San Ildefonso), Santiago de Compostela (Universidad y Colegio Mayor de Fonseca),
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de Granada (Colegio Real de Sta. Cruz de la Fe), de Osuna (Universidad y Colegio de Ntra. Señora de la Concepción), de Sevilla (Universidad y Colegio Mayor de Sta. María de Jesús) y las siete de Salamanca, las más numerosas por ser la ciudad donde ejerció Torres Villarroel: Colegio Mayor del Arzobispo, Colegio Viejo Mayor, Colegio de Fon-seca, Colegio Mayor de S. Salvador de Oviedo, Colegio Mayor del Arzobispo, Colegio Mayor de Cuenca y Colegio Militar del Rey del Orden de Santiago.Las setenta y tres bibliotecas conventuales se reparten del modo siguiente:
Orden N° % Orden N° %
San Felipe Neri 1 1,4 Mercenarios 4 5,5
Mínimos 1 1,4 Agustinos 5 6,8
San Juan de Ribera (Valencia) 1 1,4 Premostratenses 5 6,8
Benedictinos 2 2,7 Trinitarios 5 6,8
Clérigos menores 3 4,1 Carmelitas 10 13,7
Cayetanos 3 4,1 Capuchinos 12 16,4
Jerónimos 4 5,5 Franciscanos 13 17,8
Dominicos 4 5,5
Franciscanos y capuchinos ocupan el primer lugar y totalizan casi el 35% del to-tal, seguidos por los carmelitas (13,7% con nueve conventos descalzos y uno calzado). Entre el 5 y el 7% figuran los jerónimos, dominicos, mercenarios, agustinos, premos-tratenses y trinitarios. La sorprendente ausencia de los jesuitas se debe a la consabida enemistad entre Torres Villarroel y la Compañía. Dicha enemistad se inició con las fa-mosas disputas con el P. Luis de Losada (Cortina Iceta, 1981).
CONCLUSIONES
Las conclusiones son necesariamente parciales. En primer lugar, porque solo se han estudiado la tercera parte de los suscriptores y la cuarta parte de las obras por sus-cripción que integran la base Nicanto23. En segundo lugar, porque la visión de las suscripciones profesionales o institucionales se limita a las obras, y ni siquiera todas, exclusivamente literarias. Es probable que el estudio de las obras de religión, de historia,
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de derecho y de ciencias modificara, en parte por lo menos, estas conclusiones. Por fin, porque tampoco se han estudiado los suscriptores individuales, lo que sería conve-niente hacer distinguiendo hombres y mujeres, estamentos, y grupos socio-profesionales.Además de subrayar la importancia de los suscriptores profesionales en cuanto al número de ejemplares suscritos y de las instituciones en el caso excepcional de las
Obras de Torres Villarroel (1752), nuestro análisis ofrece una tipología de las distintas
estrategias comerciales de los libreros, casi siempre ubicados en capitales de provincia. También subraya la importancia de Madrid, Sevilla y Cádiz. En lo que se refiere a las instituciones que se suscriben a las obras de Torres Villarroel, queda claro que la fama alcanzada en vida por el salmantino, además del interés científico de parte de sus obras, es el elemento que anima tanto las universidades como los conventos a comprar sus obras. Sin embargo, su fama parece inalterable, puesto que después de casi cuarenta años tras su defunción, sigue siendo una de las obras con mayor número de ejemplares suscritos, de ciudades y libreros suscriptores. Mas si queda claro que la presencia de los libreros en las listas de suscripciones, por los menos cuando se suscriben a varios ejem-plares, se debe a la función comercial, también es probable que actúe como un reclamo más en las primeras técnicas de publicidad del impreso que empiezan a perfilarse desde el siglo XVII, con la presencia de anuncios de impresos en la prensa (Buiguès, 2017b), con los catálogos parciales incluidos en un libro, o completos e impresos por separado (Rueda Ramírez, 2012), o los carteles (Rueda Ramírez y Baró, 2017). Señal de esta fun-ción publicitaria es que en muchos casos se especifica en la lista de suscriptores los datos profesionales como «mercader de libros», «librero» y la ciudad donde ejerce. Si para las suscripciones individuales el deseo de ver su nombre en el panteón de los lectores, así como el de figurar entre las personas que participan en la defensa de las letras hispánicas y al apoyo a la edición —dicho de otro modo, convertir la suscripción en un elemento de creación de una imagen positiva—, en el caso de los libreros, se añade pues una fun-ción comercial y publicitaria. En todo caso, queda patente que la práctica es cada vez más importante, y que en ella los profesionales van ocupando un lugar destacado con características propias.
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ANEXO:CUADRO DE LAS INSTITUCIONES QUE SE SUSCRIBEN A OBRAS LITERARIAS
(ORDENADO POR LOCALIDADES)
Localidad Institución Obra Fecha
Alcalá de Henares
Colegio de Santa Catalina Mártir de los Verdes
Vaca de Guzmán 1789
Alcalá de Henares
Convento de los Padres Trinitarios Descalzos de la Universidad
Torres Villarroel 1752 Alcalá de Henares El Colegio de Mercenarios Calzados Quijote 1798 Alcalá de Henares El Colegio Mayor de S. Ildefonso Tomas de Iriarte 1787 Alcalá de Henares El Colegio Mayor de San Ildefonso Quijote 1798 Alcalá de Henares Real Colegio de San Felipe y Santiago Vaca de Guzmán 1789 Alcalá de Henares
Universidad y Colegio Mayor de San IIdefonso
Torres Villarroel 1752
Antequera
Convento de Padres Carmelitas Des-calzos
Torres Villarroel 1752 Ávila Convento de los Carmelitas Descalzos Torres Villarroel 1752 Ávila
Convento de los Padres Carmelitas Calzados Torres Villarroel 1752 Ávila Universidad y Convento de Santo Tomás Torres Villarroel 1752 Barcelona
El Colegio de San Buenaventura de PP. Franciscanos
Capmany 1786
Barcelona
El Real Convento de S. Francisco de Asís
Capmany 1786
Barco de Ávila Convento de los Padres Franciscos Torres Villarroel 1752 Cáceres Convento de San Francisco el Real Torres Villarroel 1752 Cádiz Convento de los Padres Capuchinos Torres Villarroel 1752 Cádiz
Convento de los Padres Carmelitas Descalzos
Torres Villarroel 1752
Cádiz
Convento de los Padres Observantes [Capuchinos]
Torres Villarroel 1752
Cádiz
Convento de los Padres Franciscos Descalzos
Torres Villarroel 1752 Ciudad Rodrigo Convento de San Francisco Torres Villarroel 1752 El Escorial Monasterio de El Escorial Torres Villarroel 1752
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FontiverosConvento de los Padres Franciscos, reforma de S. Pedro de Alcántara
Torres Villarroel 1752 Gaucín Convento de Carmelitas Descalzos Torres Villarroel 1752 Granada
Colegio Real de Sta. Cruz de la Fe de la Universidad
Torres Villarroel 1752
Grimaldo
Convento de San Francisco de Nra. Señora de los Ángeles de la Moheda
Torres Villarroel 1752
Guadalupe
Monasterio de Nra. Señora de Guada-lupe. Torres Villarroel 1752 La Laguna (Tenerife) El Colegio y Convento de Predicadores Juan de Iriarte 1774 La Vid
Convento de San Joaquín de Premostratenses
Torres Villarroel 1752 Logroño Convento de los Padres Mercenarios Torres Villarroel 1752 Madrid
Colegio de Dña. María de Aragón de Padres Augustinos
Torres Villarroel 1752
Madrid
Colegio de Dña. María de Aragón de Padres Augustinos
Torres Villarroel 1752
Madrid
Colegio de Sto. Tomás de Padres Dominicos Torres Villarroel 1752 Madrid Convento de Afligidos [premostratenses] Torres Villarroel 1752 Madrid Convento de Atocha de Padres Dominicos Torres Villarroel 1752 Madrid
Convento de la Ssma. Trinidad de Descalzos, Redención de Cautivos
Torres Villarroel 1752 Madrid Convento de los Padres Capuchinos Torres Villarroel 1752 Madrid
Convento de los Padres Capuchinos de San Antonio
Torres Villarroel 1752 Madrid Convento de los Padres Cayetanos Torres Villarroel 1752 Madrid
Convento de los Padres Mercenarios Calzados
Torres Villarroel 1752
Madrid
Convento de los PP. Carmelitas Des-calzos
Torres Villarroel 1752
Madrid
Convento de Nra. Señora de la Victo-ria de Padres Mínimos
Torres Villarroel 1752
Madrid
Convento de Porta Coeli de Padres Clérigos Menores
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MadridConvento de San Felipe el Real de Pa-dres Augustinos
Torres Villarroel 1752
Madrid
Convento del Espirítu Santo de Pa-dres Clérigos Menores
Torres Villarroel 1752
Madrid
Convento dePadres Premostratenses de los Afligidos
Torres Villarroel 1752 Madrid El Real Seminario de Noble Tomas de Iriarte 1787 Madrid Escuelas Pías Torres Villarroel 1752 Madrid La Biblioteca del Seminario de Nobles Quijote 1798 Madrid
La Bibliotheca de Mínimos de San Francisco de Paula
Lope de Vega 1776 Madrid La Real Academia Española Lope de Vega 1776 Madrid Librería del Rey Nro. Señor Torres Villarroel 1752 Madrid Monasterio de San Jerónimo Torres Villarroel 1752 Madrid
Monasterio de San Martín de Padres Benidictinos
Torres Villarroel 1752 Madrid Real Academia de la Historia. Lope de Vega 1776 Madrid
Regia Sociedad de Nra. Señora de la Esperanza
Torres Villarroel 1752 Madrid (Lavapiés) Escuelas Pías Quijote 1798 Málaga Convento de Carmelitas Descalzos Torres Villarroel 1752 Málaga
Convento de la Congregación de los Padres deSan Felipe Neri
Torres Villarroel 1752 Málaga Convento de los Padres Capuchinos Torres Villarroel 1752 Málaga
Convento de los Padres Recoletos de San Francisco
Torres Villarroel 1752 Málaga Convento de los Padres Trinitarios Torres Villarroel 1752 Málaga Convento de San Francisco Torres Villarroel 1752 Málaga
Convento de San Pedro de Alcantara de Padres Franciscos
Torres Villarroel 1752
Medina del Campo
Convento los Padres Franciscos Des-calzos
Torres Villarroel 1752 Orihuela La Biblioteca del Colegio Seminario Gil Blas de Santillana 1792 Osuna
Universidad y Colegio de Nra. Señora de la Concepción
Torres Villarroel 1752 Peralta de la Sal Escuelas Pías Torres Villarroel 1752 Rueda Convento de los Padres Capuchinos Torres Villarroel 1752
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SalamancaColegio de la Vera Cruz de Padres Mercenarios Calzados
Torres Villarroel 1752 Salamanca Colegio de Padres Cayetanos Torres Villarroel 1752 Salamanca
Colegio de Padres Trinitarios Calza-dos
Torres Villarroel 1752
Salamanca
Colegio de San Carlos de Clérigos Menores de la Universidad
Torres Villarroel 1752
Salamanca
Colegio de San Vicente de Padres Be-nedictinos
Torres Villarroel 1752 Salamanca Colegio Mayor de Cuenca Torres Villarroel 1752 Salamanca Colegio Mayor de el Arzobispo Torres Villarroel 1752 Salamanca
Colegio Mayor de S. Salvador de Oviedo
Torres Villarroel 1752 Salamanca Colegio Mayor del Arzobispo Torres Villarroel 1752 Salamanca
Colegio Militar del Reí del Orden de Santiago
Torres Villarroel 1752
Salamanca
Colegio Viejo Mayor de la Universi-dad
Torres Villarroel 1752
Salamanca
Convento de los Padres Mínimos de San Francisco de Paula
Torres Villarroel 1752 Salamanca Convento de Padres Capuchinos Torres Villarroel 1752 Salamanca Convento de San Agustín Torres Villarroel 1752 Salamanca
Convento de San Esteban de Padres Dominicos
Torres Villarroel 1752 Salamanca Convento de San Francisco el Grande Torres Villarroel 1752 Salamanca
La Venerable Comunidad de las Ma-dres Agustinas Recoletas
Torres Villarroel 1752
Salamanca
Monasterio de la Victoria de los Pa-dres Jerónimos
Torres Villarroel 1752 Santiago de
Com-postela
Colegio de Fonseca. Torres Villarroel 1752 Santiago de
Com-postela
La Universidad Lope de Vega 1777 Santiago de
Com-postela
Universidad y Colegio Mayor de Fon-seca
Torres Villarroel 1752 Segovia Convento de Padres Capuchinos Torres Villarroel 1752 Sevilla Convento de los Padres Capuchinos Torres Villarroel 1752
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SevillaConvento de los Padres Carmelitas Descalzos
Torres Villarroel 1752 Sevilla Convento de Mercenarios Descalzos Torres Villarroel 1752 Sevilla La Biblioteca pública Tomas de Iriarte 1787 Sevilla La Universidad Literaria Lope de Vega 1777 Sevilla
Universidad y Colegio Mayor de Sta. María de Jesús
Torres Villarroel 1752 Sigüenza El Colegio de San Bartolomé Quijote 1798 Tarancón Convento de los Padres Capuchinos Torres Villarroel 1752 Toledo
La Comunidad de PP. Franciscos Descalzos
Torres Villarroel 1799 Toro Convento de los Padres Capuchinos Torres Villarroel 1752 Urdax
Convento de San Salvador [premos-tratenses]
Torres Villarroel 1752
Urdax
Convento de San Salvador de Padres Premostratenses
Torres Villarroel 1752
Valencia
Convento de Jesús Nazareno de los Padres Trinitarios Delcalzos
Torres Villarroel 1752 Valencia Convento de los Padres Capuchinos Torres Villarroel 1752 Valencia
Convento de los Padres de San Juan de la Ribera.
Torres Villarroel 1752
Valencia
Convento de San Felipe de los Padres Carmelitas Descalzos
Torres Villarroel 1752 Valencia Convento de San Francisco Torres Villarroel 1752 Valencia
Convento de Santa Mónica de los Pa-dres Agustinos Descalzos
Torres Villarroel 1752
Valencia
La Comunidad de Trinitarios Descal-zos
Tomas de Iriarte 1787
Valladolid
Colegio de San Pablo de Padres Do-minicos
Torres Villarroel 1752 Valladolid Colegio Mayor de Santa Cruz Vaca de Guzmán 1789 Valladolid
Colegio Mayor de Sta. Cruz de Valla-dolid.
Torres Villarroel 1752 Valladolid El Colegio Mayor de Sta. Cruz Tomas de Iriarte 1787 Vélez-Málaga
Convento de Padres Carmelitas Des-calzos de Velez-Malaga
Torres Villarroel 1752 Villacarriedo Escuelas Pías Torres Villarroel 1752 Zaragoza La Biblioteca de la Universidad Quijote 1798
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